¿Cambio de clima en las Malvinas?

Cuando este 2 de abril se cumplan 34 años del inicio de la guerra entre Inglaterra y la Argentina por las islas Malvinas un nuevo clima de aniversario se vivirá tanto en el archipiélago del Atlántico sur como en Buenos Aires. ¿El motivo? Muy simple: el nuevo gobierno de Mauricio Macri prometió cambios en su relación con los isleños y con el Reino Unido.

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Islas Malvinas/Falkland Islands: «Our Islands Our Decision» | Foto: Martín Dinatale

Desde su primer día en el poder Macri dijo que mantendrá un «diálogo abierto» con Londres y en sigilo la Cancillería prepara un plan de acercamiento con los isleños.

La intención del gobierno de Macri es terminar con los años de duros enfrentamientos y tensión que vivió Cristina Kirchner con Gran Bretaña. Así lo expresó abiertamente el propio Macri en febrero durante el foro de Davos cuando se reunió con el primer ministro británico David Cameron.

«Fue una linda reunión», le dijo Macri a la prensa tras el encuentro con el premier británico. «Buscamos una relación con todos los temas sobre la mesa», planteó. Ese mismo día, el gobierno británico emitió un comunicado en el que remarcó que ambos mandatarios hablaron sobre «reforma económica, comercio e inversión y las Falkland (Malvinas)».

Macri y Cameron se mostraron de acuerdo en que «existe la posibilidad de abrir un nuevo capítulo» entre ambos países. El nuevo capítulo, obviamente, incluye a los isleños.

Desde la Casa Rosada creen que se debe dejar de lado la política del enfrentamiento duro con los habitantes de las islas Malvinas y con Gran Bretaña. «Esa política de mano dura no funcionó», reiteran los funcionarios de la Cancillería. La estrategia apunta ahora a mantener una relación «madura y seria» con los isleños. Esto no significa que Macri vaya a replicar la política de los «ositos de peluche Di Tella», como se conoce a la estrategia de acercamiento amigable que supo establecer el entonces canciller de Carlos Menem, Guido Di Tella, sin lograr resultado alguno en lo que respecta al debate de fondo: el reclamo por la soberanía de la Argentina sobre las islas.

El nuevo clima de apertura que se dispone inaugurar Macri con las Malvinas generó mucha expectativa en los últimos meses en Puerto Argentino.

«El gobierno de las islas Falkland [Malvinas] espera con interés las intenciones del nuevo gobierno argentino en su enfoque de las islas», dijo Mike Summers, legislador de las Malvinas y uno de los mayores referentes de los isleños a nivel diplomático.

A la vez, Summers remarcó el diálogo «más abierto y cooperativo» del gobierno de Macri en sus relaciones con el Reino Unido, Europa y los Estados Unidos. El referente de la Legislatura de Malvinas abrió una puerta para el inicio de la nueva etapa: «el gobierno de las islas Falkland [Malvinas] se mantiene abierto a las discusiones sobre asuntos de interés mutuo, incluidas la pesca y las ciencias ambientales», dijo.

Tanto las palabras de Summers como las expresiones de Macri y los dichos de Cameron no son solo mensajes sueltos. Reflejan un verdadero cambio de actitud y una nueva etapa.

No está claro aún cuál será la estrategia concreta de Macri en este nuevo camino. Pero ya hay algunas señales: el gobierno argentino le quitó el rango de secretaría al departamento que se encarga de las islas Malvinas en la Cancillería y la canciller Susana Malcorra dijo sobre ello que «las formas probablemente vayan a ser distintas».

Además, se designó a un embajador de carrera diplomática como Carlos Sersale di Cerisano en Londres, lo que contrastará con el perfil altamente político y confrontativo que tuvo en los últimos años la exembajadora de Cristina Kirchner en Londres, Alicia Castro. No solo ello. También hay avanzadas negociaciones entre Londres y Buenos Aires para concretar la identificación de 123 soldados NN que murieron en la guerra y sus cuerpos yacen en el cementerio de Darwin.

Los isleños necesitan de la Argentina inevitablemente: un pie en el continente les ayudará a reducir costos para los negocios que están en marcha, podrán acceder fácilmente a productos que hoy deben traer de Londres a precios muy caros y podrían lograr acuerdos de pesca y de petróleo con la Argentina u otros países de la región que por cláusulas del Mercosur y la Unasur hoy están vedados.

Para los argentinos el tema de las Malvinas sigue siendo sensible. Se han perdido muchas vidas en aquella guerra estúpida y cruel, sigue existiendo un fuerte reclamo por la soberanía en todos los niveles políticos y un sentimiento antibritánico muy fuerte entre la población permanece arraigado en la sociedad argentina.

No será nada sencillo para la Argentina y Gran Bretaña recomponer las relaciones, volver al diálogo y mejorar los vínculos entre isleños y argentinos aunque sea con el debate de la soberanía bajo un paraguas. Pero nada es imposible. Después de todo, los Estados Unidos y Cuba reanudaron sus relaciones luego de más de 57 años de distanciamientos.

Martín Dinatale | @tachus