Blogueo político: cómo las frágiles democracias africanas dan forma a las voces ciudadanas

Los blogueros políticos, para disgusto de algunos paranoicos que prefieren silenciar la disidencia o los hechos negativos, juegan un papel importante en la difusión de información y de diversidad de opiniones sobre asuntos de actualidad, políticas, derechos humanos, Estado de derecho, constitucionalismo y un amplio rango de problemas de gobernanza en África. Esto los ha convertido cada vez más en un blanco, amenazando un nuevo espacio emergente para la libre expresión.

El 22 de junio de 2017 participamos junto con mi colega Ruth Aine en el Speakers’ Corner de la Tercera Conferencia Anual de medios sociales en Uganda de la Fundación Konrad Adenauer . Es un hecho que África ha disfrutado de notables avances en el panorama de los medios de comunicación durante los últimos años. Dicho esto, también es verdad que los medios de comunicación tradicionales han actuado por debajo de sus posibilidades en cuanto a la defensa de la democracia.

Hoy debemos lidiar con la censura, silenciamiento de voces y opiniones y la desaparición del viejo periodismo de investigación.

Como base de todos estos desafíos está el rápido crecimiento del acceso a internet en el continente y la carrera por conectarse, que ha provocado un destacado crecimiento de los blogueros. Armados con estas herramientas de poderío sin precedentes, los ciudadanos han ocupado los espacios digitales para buscar información y para expresar sus ideas.

Más allá del microblogging en las plataformas de medios sociales, los blogueros están publicando artículos instructivos, bien fundamentados y contextuados.

Cuando el vendedor callejero Mohamed Bouazizi se prendió fuego el 17 de diciembre de 2010 en protesta por la confiscación de sus bienes en el comienzo de la primavera árabe, los blogueros dieron un paso al frente para cubrir la historia desde sus perspectivas. Ellos bloguearon, a menudo a costa de la persecución y de respirar gases lacrimógenos, recibir balazos y todo lo que convella el caos y enfrentar al poder con la verdad.

En Kenia, a pocas horas de la agitación de la violencia postelectoral en 2008, los blogueros publicaban informes hora por hora de los acontecimientos.

Cuando el presidente Robert Mugabe puso censura a la prensa durante la reciente crisis nacional, los blogueron lograron que el mundo estuviera informado sobre los acontecimientos en Zimbabue. En República Sudafricana, el movimiento por la justicia social llamado #FeesMustFall alcanzó efectos poderosos. A lo largo de todo el continente, emerge la blogosfera como la mayor fuente de noticias, especialmente cuando los medios tradicionales sufren restricciones, mordazas o cierres. Blogueros prominentes ganan influencia en fijar la agenda y son capaces de incidir en la cobertura mediática.

Pero para esto se pagó un alto precio en muchos países. Los blogueros políticos se enfrentan crecientemente a problemas por sus escritos. Las amenazas son reales. El hecho es que hay gente que no quiere que se informe sobre ciertos asuntos.

Por ejemplo, en Etiopía, los blogueros de Zona 9 pagaron un alto precio por bloguear sobre los derechos humanos en el país y por publicar mensajes de prisioneros políticos. Después de haber sido arrestados en abril de 2014 fueron acusados de terrorismo e incitación a la violencia. Debieron soportar 439 días de prisión hasta que fueron absueltos de los cargos.

Ahora sabemos que la suprema Corte de Etiopía, en abril de 2017, decidió que dos blogueros —Atnaf Berhane y Natnail Feleke— debían ser acusados de incitación a la violencia, lo que está penado con hasta 10 años de prisión en caso de culpabilidad.

En Tanzania, mi colega bloguero de la plataforma Africa Blogging recientemente expresó temor de sufrir represión después de que un líder de la oposición fuera arrestado por llamar dictador al presidente Magufuli.
Aquí en Uganda, en un lamentable incidente, la periodista y bloquera Gertrude Tumusiime Uwitware fue secuestrada y torturada por desconocidos después de que apoyara el pronunciamiento de Stella Nyanzi para que la ministra de Educación y primera dama, Janet Musiveni, cumpliera la promesa de campaña de entregar toallas higiénicas gratis a las adolescentes para combatir el ausentismo escolar. Nos complace su aparición con vida, pero nos preocupa que nadie haya sido emplazado por el hecho.

Estas amenazas a la libertad de expresión en línea, la baja adhesión a los principios democráticos y el imperio de la ley siguen dando forma a la construcción de opiniones en la blogósfera africana.

Tal como observara Winnie Walters luego de mi presentación en la conferencia de medios sociales, de 16 articulos de Africa Blogging seleccionados al azar, la mayoría describen un panorama desalentador de la situación del continente.

Las mismas amenazas que dañaron los medios masivos están gradualmente encontrando brechas dentro de espacios en línea, que alguna vez fueron muy democráticos. Cada vez más frecuentemente los blogueros deben revisar lo que escriben, o arriesgarse a enfrentar la ira del establishment.

Algunos blogueros han optado por escribir de manera anónima o bajo seudónimo, ocultando su identidad por motivos de seguridad. Aún así, se han realizado intentos por conocer la verdadera identidad de los blogueros a través de procesos judiciales y arrestos arbitrarios de inocentes, como fue el caso de Robert Shaka en Uganda.

El derecho a la libertad de expresión —tanto en línea como fuera de esta— es un derecho fundamental que constituye la piedra angular de las sociedades democráticas. El ataque a la libertad de expresión o a la libertad de prensa es un ataque a la democracia.

Necesitamos más voces en línea para documentar la lucha diaria, los éxitos, los puntos de vista partidarios o neutrales, los derechos civiles y todos aquellos eventos cotidianos que hagan de nuestras sociedades mejores democracias, donde las libertades se respeten para todos.

 

Artículo original publicado en inglés en el sitio web masakeonline.

 

Anthony Masake y Ruth Aine | @masakeonline @Ruthaine
Miembros de Africa Blogging Iniciative

Traducción de Manfred Steffen, magíster en Ciencias Ambientales (Universidad de la República) y Dipl. Ing. Fachhochschule für Druck in Stuttgart. Coordinador de proyectos de la Fundación Konrad Adenauer, oficina Montevideo