Colombia: en la recta final hacia la firma del acuerdo de paz

Después de más de 50 años de conflicto armado interno entre el Estado colombiano y las FARC, el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos avanza significativamente en el camino hacia un acuerdo que finalice la confrontación, causa y consecuencia de los rezagos en materia de desarrollo en Colombia.

Diálogos en La Habana | Foto: Oficina del Alto Comisionado para la Paz, Colombia.

Diálogos en La Habana | Foto: Oficina del Alto Comisionado para la Paz, Colombia.

Aunque la firma del acuerdo aún no ha ocurrido, es indudable que las negociaciones han llegado a un punto de no retorno. No obstante el escepticismo que hay en la sociedad colombiana frente al tema, el resultado de las negociaciones que iniciaron en octubre de 2012 sería el inicio de un proceso de construcción de paz estable y duradera, dirigido hacia un desarrollo sostenible en el país.

Si bien el proceso está en la recta final, aún persisten en el país un alto grado de polarización de la opinión pública y un gran escepticismo respecto a que las FARC cumplan con su parte en los acuerdos. Por ejemplo, la arena política ha sido escenario de fuertes controversias por las negociaciones de paz.  Y aunque, iniciando el 2016, la gran mayoría de los partidos políticos decidieron conformar la llamada Unidad por la Paz, el Centro Democrático liderado por el ex presidente Álvaro Uribe, ha sido y sigue siendo la mayor fuerza opositora al gobierno actual y el que levanta las más duras críticas contra el proceso con las FARC.

Ahora bien, en los últimos meses una cosa ha quedado clara: a pesar de las posiciones plurales alrededor del proceso, los líderes políticos deben sobreponerse a la pugna y la polarización para evitar profundizar las divisiones ya existentes en la sociedad, y enfocar esfuerzos en responder a las dudas y preocupaciones de la población. Por ejemplo, el riesgo de impunidad en el acuerdo no debe ser subestimado; en ello, el expresidente Uribe ha expresado su rechazo, conectándose con el sentir de un amplio sector de la sociedad. El Gobierno de Santos debe poder comunicar los avances sobre el acuerdo de forma clara, sean estos negativos o positivos, y evitar una mayor polarización. Además, en Colombia persiste el temor de que, como ha ocurrido en otros procesos de paz, ante percepciones de injusticia o exclusión, algunos sectores decidan tomar justicia a mano propia, lo cual perpetuaría la confrontación.

En todo caso, de cara al futuro político en el país y la sostenibilidad de la paz, se hace imprescindible una estrategia de mayor inclusión y comunicación con todos los sectores de la sociedad. De lo contrario, se corre el riesgo de que ante tal grado de polarización surjan posiciones políticas extremas.

Por otro lado, aunque con el acuerdo de paz se pretende sentar las bases para una paz estable y duradera, el país aún tiene grandes retos por enfrentar. Pues, debido a la gran relevancia que durante décadas ha tenido el conflicto armado, temas como el desarrollo general del país y la integración política de todos los sectores de la sociedad, entre otros, fueron relegados a un segundo plano. Así que esta parecería ser la oportunidad para que, al menos en ausencia de la confrontación con las FARC, se diera mayor trascendencia a los temas relegados. Sin duda, serán necesarias reformas estructurales, pero también lo es la inclusión política y social de los colombianos.

Además no se debe olvidar que aún existe otro grupo de guerrillas en Colombia: el ELN (Ejército de Liberación Nacional), que no es parte del actual del proceso de negociación y, aunque no tiene el mismo tamaño y presencia regional, podría llegar a disputarse algunos territorios que dejaran las FARC luego de su desmovilización, junto con bandas criminales.

El acuerdo de paz también será de gran importancia para la comunidad internacional, que ha estado siguiendo activamente el desarrollo de este proceso y a la que el presidente Santos en repetidas ocasiones ha pedido ayuda. Aún no está totalmente definida la cantidad y la modalidad de esa ayuda, especialmente la financiera. Sin embargo, es claro que Colombia dependerá de esta para cumplir en la práctica varios puntos del acuerdo.

La paz duradera no solo traería más estabilidad y seguridad en zonas rurales, sino también mejoras fundamentales en temas como, por ejemplo, la infraestructura. En esta área, el Gobierno de Santos anunció el Plan Maestro de Transporte Intermodal que se llevará a cabo en los próximos diez años y tendrá una inversión de 123 billones de pesos.[1]

De esta manera, la seguridad infraestructural en el país mejoraría significativamente; sería un desarrollo interesante y ejemplo para inversión de las empresas de todo el mundo. Colombia podría convertirse en un lugar de importancia estratégica para el comercio con América Latina. Según estimaciones de expertos, la paz podría aportar al crecimiento del PIB entre uno y dos puntos porcentuales, lo que, incluso por los cálculos más conservadores, significaría un incremento de 32 % en el ingreso per cápita de la próxima generación.[2]

Así las cosas, no se debe subestimar la importancia política e histórica de un acuerdo con las FARC. El conflicto armado es la causa pero a la vez también una consecuencia de los rezagos en materia de desarrollo en Colombia. El conflicto ha impedido la prosperidad económica, la inclusión regional y la justicia social en el país. Por esto, la firma de un acuerdo de paz con las FARC significaría un gran paso hacia adelante, con la expectativa de que una nueva Colombia se construya bajo estos principios de justicia e inclusión social.

[Extracto del informe de la oficina de la KAS en Bogotá, elaborado por el Dr. Hubert Gehring (director), Margarita Cuervo (coordinadora de proyectos) e Yvonne Scholliers (practicante)]

 


[1]. Agencia Nacional de Infraestructura (2011). Plan Maestro de Transporte Intermodal, p.28, ‹http://ani.gov.co/planes/plan-maestro-de-transporte-intermodal-22006›.

[2]. Daniel Mejía (16.4.2013). «Los costos del proceso de paz en cuatro escenarios». El Tiempo, Bogotá, ‹www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-12743872».