La última edición del Estudio Mundial de Valores en Uruguay mostró en términos generales que la estructura de valores de los uruguayos se debate entre la persistencia y el cambio.

 

Plaza Independencia de Montevideo | Foto: Tomás Jorquera Sepúlveda, vía Wikicommons

Plaza Independencia de Montevideo | Foto: Tomás Jorquera Sepúlveda, vía Wikicommons

Buena parte de los valores de la sociedad uruguaya son estables a lo largo del tiempo. Esta característica es la que, en general, se espera de las estructuras de valores. Pero también se procesan cambios que modifican la textura de la sociedad. Algunos de estos cambios se producen de forma parsimoniosa, impulsados en buena medida por el reemplazo intergeneracional; otros suceden de forma más abrupta y afectan al conjunto de la sociedad.

En Uruguay el estudio se realizó por tercera vez en el año 2011 (las mediciones anteriores fueron en 1996 y 2006), en un proyecto de Equipos Consultores financiado por la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) y la empresa Ducsa. Gracias al apoyo de la Universidad Católica y la Fundación Konrad Adenauer fue posible investigar en 2015 algunos de los puntos centrales del estudio: valores de género, actitudes hacia la pobreza, confianza interpersonal, valores de autoridad y tolerancia social.

Algunos hallazgos de la investigación son muy relevantes para comprender a la sociedad uruguaya.

La investigadora Verónica Pérez confirma que la sociedad uruguaya ha transformado fuertemente su estructura de valores en cuanto a los valores de género. Esto, sin embargo, no siempre es suficiente para garantizar avances en materia legislativa. La experiencia en varios países de la región muestra que muchas veces los cambios legislativos dependen también de la capacidad de agencia de distintos tipos de actores sociales organizados, que a veces empujan y a veces bloquean la nueva legislación.

Otro cambio de valores fuerte de la sociedad uruguaya es el deterioro de la confianza entre las personas, temática investigada por Federico Irazábal. Si bien la pérdida de confianza interpersonal también ocurre en otros países del continente, en el nuestro parece haber sido un proceso relativamente reciente. La experiencia a nivel global advierte que la sostenibilidad en el tiempo de situaciones de escasa confianza puede tener efectos negativos sobre el capital social.

La sociedad uruguaya también ha modificado sus visiones sobre la pobreza y se orienta hacia una mirada más individualista sobre sus causas (responsabiliza de la situación cada vez más a los propios pobres, y menos a la existencia de una sociedad injusta).

Helena Rovner y Soledad Magnone investigaron el tema y discuten en qué medida este cambio se vincula a un giro ideológico de fondo o, por el contrario, se explica por algunos cambios en el contexto: crecimiento económico y mayor énfasis del Gobierno hacia las políticas sociales.

La tolerancia hacia la diversidad también es un factor clave en cualquier sociedad democrática. Uruguay en general se ha destacado por ser una sociedad tolerante, y esa característica en rasgos generales se mantiene. Pero ¿cuáles son los factores que la explican? La investigación de Inés Fynn muestra que la educación cumple un papel fundamental en ese fenómeno. Constata que existe una brecha muy importante entre la tolerancia de los más educados y la de aquellos con educación más básica. En tiempos de bajos resultados educativos, este no parece un dato alentador. La buena noticia es que esta diferencia tiende a acortarse con el tiempo.

Tal como habían identificado investigaciones anteriores, la sociedad uruguaya está atravesando un período de fuerte incremento de los valores de autoridad en diferentes planos, proceso cuyas consecuencias aún no son claras. Ignacio Zuasnabar profundiza en estos asuntos e identifica vínculos entre los valores de autoridad y menores niveles de tolerancia hacia algunos grupos sociales, elemento que puede amenazar la convivencia democrática.

En síntesis, el Estudio Mundial de Valores deja algunas lecciones relevantes sobre la sociedad uruguaya. Algunos valores persisten, otros cambian. Lenta pero inexorablemente las sociedades se transforman.

Ignacio Zuasnabar | @izuasnabar
Director de Equipos Consultores, profesor de la Universidad Católica del Uruguay