Dossetti: el partisano, político y teológo democristiano

Era Benigno, el partisano desarmado que lideraba la resistencia en la Emilia-Romaña en el final de la segunda guerra mundial. «¿Y si te atrapan los nazis?», le preguntaban. «Entonces, moriré», respondía con enorme dulzura. Cuando finalizó la contienda, y al frente de la secretaría de organización de la Democracia Cristiana italiana, creó una formación de masas que después se impuso en doce elecciones legislativas consecutivas. Pero, para entonces, el partisano y político se había convertido en un sacerdote.

Fuente: WikiCommons/Archivi&Video.Fscire.it Autor: desconocido Giuseppe Dossetti in una foto da bambino

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Autor: desconocido
Giuseppe Dossetti in una foto da bambino

Probablemente, porque siempre fue un profesor. Nacido el 13 de febrero de 1913, se llamaba Giuseppe Dossetti y era hijo de un farmacéutico, que en su primera infancia se trasladó a la Emilia, y de una música. Ellos lo formaron. Como él mismo confesaba con posterioridad, su pensamiento cristiano no obedecía a la lectura de santo Tomás o de Maritain, sino a las enseñanzas que había recibido de sus padres. Militante en la Acción Católica en plena persecución fascista, brillante estudiante de Derecho en Bolonia, profesor de Derecho Canónico, la entrada de Italia en la segunda guerra mundial, en 1940, cercenó una imparable carrera académica.

Porque, cuando finalizó el conflicto, un De Gasperi consagrado a las tareas ejecutivas confió a Dossetti la organización de la maquinaria partidaria de la DC. Comenzaba una apasionante historia de amistad en la discrepancia. La opción degasperiana era instaurar una democracia clásica, con inspiración social, internacionalmente alineada con el atlantismo, mientras Dossetti creía en «la revolución dentro del Estado», en una innovadora solución estatal de inspiración socialcristiana y neutralista.

Ambos prevalecieron. Las grandes opciones europeas y atlantistas de Alcide de Gasperi cobijaron el liderazgo político de los amigos de Dossetti, comenzando por Fanfani, y de sus afines, como Moro. Pero para entonces Dossetti había abrazado el sacerdocio, su postrera y más profunda vocación. Acompañó e inspiró la presencia del cardenal Lercaro en el Concilio Vaticano II. Su teología del Concilio, superadora de la espiritualidad del conflicto, se encuentra muy presente en la maravillosa nueva era que la Iglesia católica abrió hace medio siglo bajo su muy directa e influyente contribución.

Instalado en Tierra Santa, regresó a Italia en 1994 para oponerse a Berlusconi. En 1996, sus conciudadanos le dieron la razón antes de fallecer, el 13 de diciembre de ese mismo año, en Oliveto di Monteveglio.

 

Enrique San Miguel