Militares venezolanos intervienen en la política.

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En la lucha contra la escasez de productos y de alimentos —oficialmente inexistente— el presidente venezolano recurre a medidas no habituales. En vez de introducir las necesarias reformas económicas, les da poder a los militares para administrar la escasez persistente. La dirección superior de las fuerzas armadas está actualmente encargada de la distribución de los productos de uso diario. La misión original de la defensa del país queda relegada.

En vista a la grave crisis de desabastecimiento en Venezuela, proveniente de la fallida política económica y del modelo de socialismo del siglo XXI, el presidente Maduro encargó al ministro de Defensa Nacional Vladimir Padrino López la distribución de los productos de uso diario y alimentos disponibles. Padrino López, ahora también jefe de la Gran Misión de Abastecimiento Seguro y Soberano, por su parte, pidió a 18 jefes militares que se encarguen personalmente del reparto de determinados grupos de productos. Los nombres de las personas afectadas fueron incluso colocados en el comunicado oficial número 40.977. Del reparto de lechones se encargará desde ahora el general de brigada Rubén Barreto Barrios. Los paños higiénicos, papel higiénico y pañales desechables están dentro de las responsabilidades del general de brigada Manuel Vera Boada, también comandante de la Fuerza Aérea. La planificación del personal en el Ministerio de Defensa Nacional tuvo que ser postergada momentáneamente, ya que el responsable, general Javier Antonio Rosales Duque deberá ocuparse de la distribución del maíz. No está claro si se producirá superposición de tareas con el vicealmirante Freddy Lozada Peraza, encargado de la distribución de la harina de maíz. Un hombre clave para la higiene del pueblo es el general de Brigada Fernando Prieto Ventura, a cargo de la distribución de jabón, champú, pasta de dientes y desodorante. La vicealmirante Luisa María Lozada Ferguson seguramente podrá utilizar su experiencia en el mar en la tarea de distribuir pescado.

La medida posiblemente no contribuya a mejorar la situación, ya que sencillamente no hay disponibilidad de productos para la población. Esto ocasiona una presión sobre los precios y a su vez contribuye al crecimiento del floreciente mercado negro. No hubo que espera mucho la burla de los venezolanos que pronto dieron sobrenombres burlones a los generales, según su área de responsabilidad. Un comentador en la radio agregó con sorna que el pueblo no sabía qué general estaba a cargo del reparto de bananas en la república.

Distribución de alimentos según cálculos de poder

A primera vista podría parecer que el gobierno se expone al ridículo al encargar a los militares la distribución de los productos escasos. Sin embargo, detrás de esta decisión está el cálculo de que, en tiempos de escasez, quien dispone del monopolio de la distribución adquiere con esto un enorme poder. «Controla el petróleo y controlarás los Estados. Controla los alimentos y tendrás el control sobre la población», es una frase atribuida al exministro de Relaciones Exteriores Henry Kissinger.

Desde la perspectiva de las relaciones exteriores, la diplomacia del petróleo fracasó en Venezuela: existe la amenaza de exclusión del Mercosur; en la Unasur no será reelecto del secretario general Samper, cercano a Venezuela; el secretario general de la OEA Almagro critica al gobierno de Caracas duramente y se muestra solidario con la oposición venezolana. Incluso «amigos ideológicos» como el presidente ecuatoriano Correa se distancian de Maduro. A esto se agrega que la crisis económica se hace notar cada vez más con la consecuencia de una creciente falta de abastecimiento y situación de emergencia. El potencial de protesta social contra el gobierno socialista aumenta y en vistas a los sufrimientos y las expectativas de todo lo que el pueblo venezolano deberá soportar todavía, la decisión de Maduro de poner en manos de los militares la distribución de los alimentos parece consecuente.

La cúpula militar venezolana ya ejerce una gran influencia. Generales y almirantes se encuentran en todo el aparato estatal. Hay militares activos en una gran cantidad de ministerios, directorios de empresas estatales, embajadas y otras posiciones de dirección. A comienzos de año se les asignó a los militares una parte de la industria petrolera, a pesar de que esto no es posible, de acuerdo con la Constitución. Periodistas y activistas ambientales y de los derechos humanos dan la voz de alarma porque la minería ilegal de oro en la región amazónica tiene consecuencias catastróficas para los seres humanos y para el ambiente. Es un secreto a voces que también los militares obtienen ganancias de dicha explotación. Tampoco cesan las recriminaciones a los militares respecto a su supuesta participación en actividades ilegales como el tráfico de drogas, el contrabando y la sistemática malversación de fondos públicos.

Los militares ganan en influencia

En la relación entre el presidente Maduro y el ministro de Defensa Nacional Padrino López se plantea la pregunta sobre quién controla a quién. Padrino López seguramente dispone de una acumulación de poder que no podrá ser ignorada por Maduro. Observadores y analistas especulan si las decisiones ya son tomadas directamente por los militares sin consultar a Maduro. Muchos militares y miembros del gobierno preferirían sustituir inmediatamente al impopular presidente Maduro convirtiéndolo en el chivo expiatorio de la crisis. Pero, debido a que no pocos de ellos serían objeto de persecución penal en caso de un cambio de poder, están interesados en no realizar elecciones que, según encuestas, en este momento ganaría la oposición en forma contundente. En este contexto es una consecuencia lógica que tanto el gobierno como los militares no van a permitir la realización del referéndum revocatorio antes del 10 de enero de 2017. Si se realizara antes de esa fecha, traería consigo elecciones anticipadas. Si en cambio el plebiscito sobre Maduro se realizara después de dicha fecha, no habría nuevas elecciones, sino que el vicepresidente asumiría el cargo de presidente hasta la finalización del período electoral. Con esto el gobierno quedaría en funciones y la oposición no obtendría ninguna ventaja. Teóricamente incluso sería posible que el vicepresidente renunciara y nombrara sucesor inmediato al recién depuesto presidente.

Cuanto más desean los venezolanos el referéndum revocatorio, menos interés tienen los militares y el gobierno en su realización. Políticos chavistas ya descartaron públicamente la realización del referéndum antes del 10 de enero de 2017 en forma categórica. El Consejo Nacional Electoral, controlado por el gobierno, que debe regular los pasos hacia el referéndum, no se atiene a los plazos y cambia constantemente las reglas para evitarlo y postergarlo.

¿Los militares se ponen nerviosos?

Impulsada por la terquedad y por los procedimientos ilegales del gobierno, en la oposición y en la sociedad venezolana se expande cada vez más la visión de que este gobierno finalizará solamente por las demostraciones callejeras masivas. El aparato de seguridad reaccionó de acuerdo a esto y procedió a arrestar a docenas de activistas políticos una razón sostenible. Los ejemplos más notorios de las últimas semanas son Marco Trejo, Cesar Cuéllar y James Mathinson. Estos dueños y empleados de una agencia de comunicación fueron arrestados por el servicio secreto después de que confeccionaran un video* del principal partido de oposición Primero Justicia para la web. En dicho video se ve a una miembro de la Guardia Nacional enviar un mensaje de texto a su familia, en el que le recuerda que los motivos de la manifestación afectan también a esta familia. El objetivo del video era provocar una relación cooperativa y no confrontativa entre los manifestantes y la Guardia Nacional. Dado que el video toma a la Guardia Nacional como tema, los acusados podrían ser juzgados por un tribunal militar y condenados a 15 años de cárcel a pesar de tratarse de civiles. El mensaje de los militares que están detrás del arresto a la oposición es: «en Venezuela nadie se mete con los militares».

Informe de la oficina de la Fundación Konrad Adenauer en Venezuela, publicado originalmente en alemán con el título Gestatten, Brigadegeneral „Zahnpasta“, el 30.9.2016.