Hillary se asesora

De la política interesa sobre todo la imagen representada mediáticamente porque el juicio que hace la gente de este ámbito proviene especialmente de los medios de comunicación, más que del contacto directo. Hillary Clinton no es la excepción, más allá de su imagen pública, la cual sin duda debe modificar si desea llegar ser presidenta, lo que significa todo un desafío por delante.

Logotipo de la campaña de Hillary Clinton /Fuente: @HillaryClinton

Logotipo de la campaña de Hillary Clinton /Fuente: @HillaryClinton

Kristina Schake, una exdirectiva de la empresa cosmética L’Oréal, es la nueva consejera de la aspirante a la Casa Blanca, una de las más renombradas asesoras en imagen y relaciones públicas de Estados Unidos, que además tiene entre sus clientes nada menos que a Michelle Obama.

En la campaña del 2008 la señora Clinton tuvo una imagen demasiado masculina; ahora la estrategia es hacer de Hillary una candidata más cercana y accesible a la gente. Quizás su principal reto es luchar contra su propia imagen. Muchas candidatas mujeres tienen un dilema: si aparecen muy femeninas no se las considera lo suficientemente duras para el puesto; si en cambio se presentan más bien masculinas, tal y como se espera de un presidente, son consideradas mujeres agresivas y dominantes. El equilibrio en estos casos no es fácil de lograr y de allí la importancia de cómo será percibida una candidata mujer, que debe conseguir tanto votos femeninos como masculinos.

En el primer video de la campaña de Hillary se nota la mano de Kristina —‹https://www.youtube.com/watch?v=N708P-A45D0›—. Tiene reminiscencias de la campaña presidencial de Ronald Reagan, spots inspirados en la very typical American life. En su nueva página de Facebook hay fotos que la ubican en acciones cotidianas como una mujer más, comprando un burrito con guacamole en una cadena de comida rápida mexicana y típicas fotos de familia. Esta demócrata de 67 años que aspira a suceder a Obama debe esforzarse doblemente, necesita vuelo propio, pues la candidata es ella y no su popular marido. “Los estadounidenses de a pie necesitan una campeona. Yo quiero ser esa campeona”, dijo en la presentación de su candidatura, en un lenguaje coloquial pero ambicioso.

En relación con la construcción de su imagen, el logo elegido para su campaña tiene una impronta masculina, en aparente contradicción con su nuevo posicionamiento.

Pero el camino por ser más femenina, por ser más Hillary que Clinton, comenzó. ¿Es lo que busca la sociedad norteamericana, en un mundo plagado de conflictos que parecen ser una tarea más de un hombre que de una mujer? ¿Busca el ciudadano de Estados Unidos nuevamente un cambio después de haber elegido como presidente a un afrodescendiente? No son preguntas fáciles de responder. Los días por venir nos dirán si la estrategia es acertada o no.

Jorge Dell’Oro | @dellOroJorge