En solo horas, más de un millón de venezolanos firmaron para habilitar el primer paso hacia el referéndum revocatorio que intentará sacar a Nicolás Maduro de la presidencia.

Firmando por el revocatorio | Foto: Juan Galíndez

Firmando por el revocatorio | Foto: Juan Galíndez

Actualmente Venezuela atraviesa por la crisis económica, social, política y moral más significativa de su historia. La inflación alcanza un récord nunca antes visto, la escasez de alimentos básicos y medicinas supera el 79 %, según datos de CENDA.

Es indignante ver cómo los venezolanos nos humillamos todos los días en largas filas para intentar comprar los productos de primera necesidad o cómo las redes sociales se han convertido en el servicio público de los enfermos para conseguir tratamientos.

Esta historia ya tiene varios años aquejando el día a día del venezolano y, por eso, el pasado 6 de diciembre este pueblo valiente se expresó de manera contundente para elegir por mayoría calificada de 112 diputados a la alternativa democrática. Aun así, el desgobierno de Maduro maniobra a través del Tribunal Supremo de Justicia para invalidar una tras otra las acciones de la nueva Asamblea. Esto agrava la crisis política y crea desasosiego, ansiedad y angustia en el pueblo.

Esto es lo que reflejan los sondeos de opinión de las más importantes encuestadoras del país: más del 80 % de los ciudadanos dicen que la situación es muy mala y que no cambiará con Maduro presidente. Por eso, la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), ante el clamor del pueblo, comenzó a recorrer el camino espinado de las opciones constitucionales posibles para cambiar el gobierno actual. La Constitución de 1999 enumera distintos mecanismos, entre los que se encuentra el referéndum revocatorio, que de acuerdo al artículo 72 de nuestra carta magna, puede solicitarse luego de transcurrida la mitad del mandato presidencial.

El partido Primero Justicia, junto a nuestro líder Henrique Capriles comenzó a recorrer el país, demostrando que con organización podíamos conseguir todos los requisitos establecidos por el Consejo Nacional Electoral para dar este paso tan importante y cambiar pacífica y democráticamente el gobierno de Nicolás Maduro.

Este proceso comenzó hace aproximadamente dos meses, cuando se levantó un censo de las personas que estarían dispuestas a firmar para activar el primer paso, que consiste en presentar el 1 % del padrón electoral, o sea, 195.000 firmas. Pero no se tenía el formato oficial de la planilla para la recolección de firmas, que debía proporcionar el Consejo Nacional Electoral. No fue sino hasta el pasado martes 26 de abril cuando, luego de fuertes protestas de los diputados de Primero Justicia que se encadenaron en las instalaciones del CNE, la rectora principal Tibisay Lucena se vio forzada a entregar formalmente las planillas.

Inmediatamente se informó al país y al mundo entero que la Mesa de la Unidad Democrática ponía en marcha la campaña para recolectar el 1 % de las firmas del registro electoral permanente. Desde muy temprano del día miércoles 27 ya se encontraban largas filas, aunque esta vez no eran para comprar productos de la cesta básica, sino para firmar las planillas que revocarán la escasez, la inflación, la inseguridad y la corrupción del desgobierno de Nicolás Maduro.

En solo horas, más de un millón de venezolanos rellenaron cada renglón de las planillas con la esperanza de que, solo y a través de los mecanismos que establece nuestra Constitución, se impondrán la valentía y las ganas de cambiar de nuestro pueblo. A pesar de la grave crisis que afrontamos, creemos firmemente en los valores democráticos, no queremos más frustraciones y entendemos que a veces los caminos largos cuestan más que los cortos pero son seguros. Luego de tanta alegría, que no se respiraba desde el 6 de diciembre, hoy podemos decir que el «gloria al bravo pueblo» de nuestro himno nacional se seguirá sintiendo en la adversidad.

Juan Galíndez | @ juan_galindez