Un presidente norteamericano en Cuba

Es la primera visita que realiza un presidente norteño a Cuba en más ocho décadas. Una nueva era está viviéndose en Cuba. Junto a los procesos paulatinos de apertura que están suscitándose en el país y a la normalización de las relaciones con el gobierno de Estados Unidos, la isla se ha convertido en trending topic.

Embajada de Estados Unidos en La Habana | Foto: Gerardo Noriega [CC BY-SA 3.0] via Wikimedia Commons

Embajada de Estados Unidos en La Habana | Foto: Fernando Medina


Desde hace meses, Francis del Río, vocalista líder de la banda cubana Interactivo, repite un coro pegajoso y llamativo en sus presentaciones: «Obama, vuélvete loco / y ven pa’ La Habana». Si bien es cierto que desde el 17 de diciembre de 2014, cuando Raúl Castro y Barack Obama anunciaron la voluntad de ambos gobiernos de comenzar a tender puentes, muchas personas en Cuba concluyeron que una visita del mandatario norteamericano era posible, el suceso no deja de sorprender.

Es la primera visita que realiza un presidente norteño a Cuba en más ocho décadas, desde que Calvin Coolidge viajara a bordo de un buque de guerra para asistir a la VI Conferencia Panamericana. Cargado de simbolismos y atención mediática, ahora Obama vuela a La Habana como parte de una gira por la región, acompañado por miembros demócratas y republicanos del Congreso de Estados Unidos.

La visita acontece en su último año de mandato, momento aprovechado por algunos de sus predecesores para impactar en materia de política exterior. Probablemente, el acuerdo de energía nuclear con Irán y el proceso de normalización de las relaciones con Cuba sean los mayores logros de Obama en esta esfera.

Coincidentemente, en abril se celebrará el Congreso del Partido, evento de gran importancia política en la isla, lo que refuerza el sentido estratégico de la visita de Obama a Cuba. Ya el presidente norteamericano resaltó que no es su intención validar el statu quo en la isla caribeña y que, por tanto, planea reunirse con representantes de otras esferas de la sociedad civil cubana.

Según un editorial publicado el 9 de marzo por el diario Granma, órgano oficial del Partido Comunista de Cuba, la llegada de Obama «será un paso importante en el proceso hacia la normalización de las relaciones bilaterales […] que requerirá de la solución de asuntos claves que se han acumulado por más de cinco décadas y que profundizaron el carácter confrontacional de los vínculos entre los dos países. Tales problemas no se resolverán de la noche a la mañana, ni con una visita presidencial».

A Obama se le expira el tiempo en la Casa Blanca. Por tanto, la consecución de un vínculo normal entre ambas naciones pasa por las decisiones que tomarán quienes le sucedan. Por lo pronto, ya los precandidatos republicanos de ascendencia cubana, Marco Rubio y Ted Cruz, han rechazado el viaje del actual presidente.

Todo alrededor de la visita del dignatario levantaba ánimos y perspicacias en suelo cubano a días de su arribo. Angelito, un taxista de La Habana, apenas puede esperar para cruzarse con la bestia, el Cadillac de lujo especialmente asegurado en el que se traslada Obama, del cual, se dice, es el carro más seguro del mundo. Según Reuters, algunos hoteles de La Habana realizarán una limpieza general de sus instalaciones entre el 19 y el 23 de marzo, enviando huéspedes con reservaciones previas a otros hoteles en el balneario Varadero, a unos 90 minutos de distancia de la capital.

Según parece, esta medida de seguridad afectaría paradójicamente a varios grupos de visitantes norteamericanos, quienes aún tienen restricciones para viajar a Cuba. Pese al establecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países desde julio de 2015 y a la flexibilización de los viajes de ciudadanos norteamericanos a Cuba, estos aun no pueden viajar libremente en categoría de turistas.

Además de las reuniones de alto nivel que sostendrá el presidente Obama y de su expreso deseo de dirigirse al pueblo cubano, asistirá a un juego de exhibición entre el Tampa Bay Rays, integrante de la Major League Baseball, y el equipo nacional cubano, fijado para el 22 de marzo. Además, se rumorea que el mandatario quiere asistir al popular centro cultural Fábrica de Arte Cubano (FAC), por lo que se extreman las medidas de seguridad en los alrededores del local, en los márgenes del barrio habanero El Vedado.

Una nueva era está viviéndose en Cuba. Junto a los procesos paulatinos de apertura que están suscitándose en el país y a la normalización de las relaciones con el gobierno de Estados Unidos, la isla se ha convertido en trending topic. Hay quienes consideran que está viviéndose en Cuba una segunda revolución. Estrellas del mundo del espectáculo y el deporte, grandes personalidades de la política y un boom turístico sin precedentes en esta tierra así lo confirman.

Obama se suma a la lista de ilustres visitantes, y continúa dejando atónitos, en materia de su política exterior hacia Cuba, a especialistas y neófitos, a apocalípticos e integrados. ¿Qué podrían esperar los cubanos si tuviera la posibilidad de ser reelecto para un tercer mandato?

Manuel Alejandro Valdés