Con una inflación cercana al 40 % anual y no reconocida oficialmente, el gobierno argentino renovó hasta fines de su mandato un acuerdo de precios que apunta a negociar subas graduales en una canasta de casi 500 productos. Para el equipo económico este programa es un golpe a la especulación; para el sector privado, en cambio, no termina con la inflación. Se escuchan reclamos por un plan antiinflacionario.

Foto: Alejandra Gallo

Foto: Alejandra Gallo

El gobierno de Cristina Fernández de Kirchner lanzó el 12 de enero pasado Precios Cuidados II, un acuerdo con empresas alimenticias y supermercadistas de todo el país para contener las subas en una canasta de 451 productos de consumo masivo que abarca alimentos y productos de limpieza.

Este acuerdo, que el Gobierno extendió hasta el final de su mandato, tuvo su primera edición en enero de 2014 luego de una devaluación del peso argentino. Contempla subas escalonadas. De acuerdo con lo expresado por el secretario de Comercio, Augusto Costa, se autorizarán aumentos de precios de 3,8 % en promedio hasta abril.

Algunos de los cuestionamientos que recibió este programa en su primer año de vida estuvieron relacionados con la disponibilidad de los productos. El director de la Federación de Supermercados y Asociaciones China, Miguel Calvete, aseguró que en esta segunda etapa los stocks estarán controlados y habrá menos faltantes.

Según dijo en su presentación en el Ministerio de Economía el titular de esa cartera, Axel Kicillof, «Precios Cuidados fue un golpe a la especulación y es una puesta en práctica, un ejercicio vivo de cómo actúa el Estado en defensa de los consumidores pero sin violentar ni vulnerar la libre empresa».

Más allá de las palabras, la principal crítica que recibió este acuerdo fue que no frenó la inflación. Hasta el cuestionado Instituto de Estadísticas y Censos (INDEC) tuvo que admitir que el índice de precios al consumidor nacional urbano (IPCnu) fue de 23,9 % en 2014, el más alto desde 2002. Para las consultoras privadas, en cambio, que difunden sus mediciones a través de legisladores de la oposición en el Congreso,[1] la suba de precios fue de 38,5 %.

El gran desafío ahora es que Precios Cuidados II logre en 2015 encorsetar la inflación. El vocero de la Cámara de Supermercados (CAS), Fernando Aguirre, ya advirtió que no será suficiente porque para eso se requiere un conjunto de medidas. Todos los precandidatos presidenciales, de hecho, le reclaman un plan antiinflacionario al Gobierno porque coinciden en que será el próximo presidente quien deberá resolver esta papa caliente, así como la caída en la actividad económica y el acuerdo con los bonistas.

Informalmente, en el Palacio de Hacienda admiten que sin este acuerdo la inflación 2014 habría sido mayor y consideran que con Precios Cuidados II lograrán desacelerar el incremento en los precios, en especial durante el primer semestre de este año, justo antes de que los argentinos vayan a las elecciones presidenciales, en octubre próximo.

Alejandra Gallo | @alegalloinfo
Periodista. Escribe para el diario El Cronista y trabaja en los programas Le doy mi palabra y Esta Semana, de Radio Mitre

 


[1] El exsecretario de Comercio, Guillermo Moreno, quien intervino el INDEC en febrero de 2007, denunció ante la justicia a una docena de consultoras privadas por difundir las mediciones de inflación. La justicia sobreseyó a las consultoras y estas siguen utilizando este procedimiento para difundir sus mediciones.