Intensa agenda de Angela Merkel en Argentina

La canciller Angela Merkel fue recibida por los argentinos con emoción, ya que se trataba de su primera visita a la Argentina, y con preocupación, por los recaudos especiales en seguridad que debieron tomarse después de los sucesivos ataques terroristas en las principales capitales europeas.

Angela Merkel y Mauricio Macri en la Casa Rosada | Foto: Presidencia de la Nación Argentina

Angela Merkel y Mauricio Macri en la Casa Rosada | Foto: Presidencia de la Nación Argentina

La visita fue rauda pero muy intensa. Arrancó temprano con un desayuno en el hotel Alvear con empresarios alemanes, continuó con la clásica ofrenda floral al Libertador José de San Martín, padre fundador de los argentinos. Y tuvo su primer momento emotivo cuando acudió al llamado Templo Libertad, la sinagoga que tenía un órgano Walker, una verdadera reliquia que fue reparada por técnicos alemanes traídos especialmente para que pudiera volver a sonar. Los primeros acordes, justamente, fueron interpretados frente a Merkel.

Por entonces, la Casa Rosada ya hervía de ansiedad por la líder alemana, que fue recibida en la explanada presidencial con honores militares. El presidente argentino, Mauricio Macri, la esperaba en la puerta central de la oficina del Gobierno. Pasaron por el Salón Blanco a sacarse la primera foto juntos ante los medios y luego mantuvieron una reunión con ambos equipos, donde se repasaron todos los temas de interés mutuo en la agenda.

Abordaron desde el interés de Argentina por ingresar a la OCDE, hasta el pedido alemán para que se apruebe un proyecto de ley de formación dual en los secundarios, una modalidad en la que los estudiantes pasan parte de su tiempo de escolarización entrenándose en alguna competencia laboral dentro de una empresa, pasando por un acuerdo de seguridad social, otro para evitar la doble imposición, y todos los desafíos en relación con la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado.

Por el lado de Alemania participaron el secretario de Estado y vocero de Gobierno, Steffen Seibert, el embajador en la Argentina, Bernhard Graf von Waldersee, y los asesores en política exterior y seguridad, Christoph Heusgen, y de Asuntos Económicos, Lars-Hendrik Roller.

Por Argentina, la vicepresidenta Gabriela Michetti, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, el designado canciller, Jorge Faurie, y los secretarios de Coordinación Interministerial, Mario Quintana, y de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo, además del embajador en Alemania, Luis María Krecker.

En esta reunión, según lo relató un testigo, Merkel le reconoció al presidente Macri su aporte a la democratización y la salida del populismo en la región, y el argentino le agradeció el apoyo de la Fundación Konrad Adenauer, tanto a favor de la libertad de expresión durante los años kirchneristas como en capacitación a muchos jóvenes de su partido, que ahora están gestionando en el Gobierno.

Luego de una reunión a solas de 15 minutos entre ambos mandatarios, el presidente invitó a Merkel a un almuerzo, que estuvo focalizado, básicamente, en el traspaso de Alemania a Argentina como país anfitrión del G20, que se concretará el año próximo. Más tarde, en la conferencia de prensa que ambos brindaron ante periodistas argentinos y alemanes en el Salón Blanco, ratificaron la firma adhesión de ambos países al Acuerdo de París sobre cambio climático.

Merkel, por su lado, elogió las reformas que impulsó el gobierno de Macri al señalar que «inició un camino importante con mucho valor para fortalecer la economía y volver a abrir a la Argentina hacia el mundo». También anticipó el respaldo de Alemania para que la Argentina pueda incorporarse al seno de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Cuando le tocó el turno a Macri, le dio la bienvenida a la canciller diciendo que «sabemos que es su primera vez en la Argentina y no será la última. Si Dios quiere, la tendremos ya en el G20 el año que viene». También dijo que «la ausencia de visitas oficiales a la Argentina por parte de gobernantes germanos durante más de 15 años no pudo enfriar ni dañar 160 años de relaciones bilaterales entre nuestros países».

Posteriormente, Merkel y Macri tuvieron una reunión conjunta con empresarios, en la que participó el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Héctor Reyser. Inmediatamente después, la alemana se dirigió al Parque de la Memoria, donde homenajeó a los desaparecidos de la dictadura militar argentina. Fue el otro momento emotivo de su viaje, cuando caminó hacia el Río de la Plata de la mano de una Madre de Plaza de Mayo, para tirar flores al agua donde años atrás se tiraron cadáveres de perseguidos políticos.

Por la noche, Macri ofreció a Merkel una cena de gala en el Centro Cultural Kirchner. Ella se fue temprano a dormir. A primera hora salía a México, segunda y última etapa de su viaje por América Latina.

 

Silvia Mercado | @silmercado
Argentina. Periodista. Docente. Escritora.