Bolivia: ¿elecciones presidenciales? ¿primarias? ¿nueva ley de organizaciones políticas?

Son muchas las interrogantes que tiene Bolivia con relación a lo que llegará a pasar próximamente.

Presidente Evo Morales | Foto: Eneas de Troya, vía Flickr

Presidente Evo Morales | Foto: Eneas de Troya, vía Flickr

En el país, el ambiente político se encuentra muy tenso debido a que se tiene cerca la elección presidencial. Toda discusión o debate gira en torno a esa forzada intención de reelección que pretende Evo Morales, y es que Bolivia está ingresando a un punto crítico y decisivo para su historia reciente. Claramente, la nueva Ley de Organizaciones Políticas ha entrado con fuerza a este escenario. Con una gran rapidez y en medio de mucha polémica, se promulgó el 1 de septiembre esta ley, en la que se introduce una nueva figura en Bolivia: las elecciones primarias. Este nuevo mecanismo electoral es, de ahora en adelante, un requisito obligatorio que los partidos políticos deben cumplir previamente a otras elecciones.

Más pronto de lo previsto, Bolivia tendrá que votar nuevamente, en este caso para elegir a quienes serán los candidatos de las próximas elecciones presidenciales de 2019.

La Ley de Organizaciones Políticas nació bajo duros cuestionamientos, debido al momento en que fue promulgada, con unas elecciones presidenciales muy cercanas. La prisa por implementarla vino desde la Cámara de Diputados, donde se llevaron a cabo ciertos cambios con miras a la aplicación de esta nueva normativa para el proceso electoral de 2019. A su vez, las modificaciones fueron rápidamente respaldadas por el Senado.

Con una conocida mayoría de parlamentarios del partido de gobierno en ambas Cámaras, rápidamente se generaron comentarios, críticas y ansiedades en torno a los intereses ocultos que impulsaron esta ley. Actualmente, estas preocupaciones parecen haberse confirmado. La ley será la vía definitiva que utilizará el Gobierno para intentar legitimar la candidatura forzada de Evo Morales, evitando los resultados del referendo de 2016 mediante el uso de unas elecciones primarias. Las declaraciones del mismo Evo Morales así lo corroboran: «Iré a las primarias por decisión del pueblo y del Tribunal Supremo Electoral, que tiene que cumplir con la sentencia constitucional» (El Deber, 2018).

Pero ese no es el único gran impacto que esta norma tendrá en las próximas elecciones presidenciales. En esta oportunidad, los tiempos y plazos a cumplir se están tornando aspectos restrictivos para la participación de nuevas organizaciones. Dado que las elecciones primarias serán en enero del próximo año, las organizaciones políticas interesadas tendrían hasta octubre del 2018 para inscribirse. Con esto, ninguna nueva agrupación podrá participar de las elecciones presidenciales de 2019, puesto que estas tendrían la imposible tarea de sacar una personería jurídica —de organización política—- en menos de dos meses.

Con esta nueva ley, pareciera que una de las intenciones es mantener un escenario similar al de las pasadas elecciones, con una disputa por los votos entre los mismos partidos. Un contexto que le daría mayor seguridad a Evo Morales y a su partido para repetir una victoria. Esto, si la candidatura de Evo Morales fuera legal.

Sin lugar a dudas, adelantadamente, esta Ley de Organizaciones Políticas ha empezado a definir el escenario para las elecciones presidenciales. Primero, elaborando un nuevo medio para intentar colocar a Evo Morales dentro del proceso. Segundo, limitando la participación de nuevas agrupaciones ciudadanas, que para participar tendrán que buscar alianzas obligadamente con los actuales partidos.

Quizá en otro contexto, esas primarias podrían haberse configurado como una nueva forma para que los partidos capten nuevamente la atención de la sociedad civil. Una preselección de candidatos como un primer paso para que la gente se sienta más identificada con lo que representan estas estructuras políticas: candidatos, propuestas y visiones. Pero, actualmente, es claro que este mecanismo está actuando en favor de los intereses particulares de un grupo.

Cada vez se está más cerca de ese punto de inflexión para el devenir de Bolivia y la nueva Ley de Organizaciones Políticas se suma al repertorio de mecanismos que el gobierno utilizará para forzar la candidatura de Evo Mórales.

En este escenario tan crítico y electoralizado en que se encuentra Bolivia, es preciso recordar que las elecciones son una mínima condición que toda democracia necesita. Pero la salida del conflictivo escenario que el país tiene enfrente dependerá, más que nada, de los valores y principios democráticos que la sociedad civil guarda.