Este 2 de septiembre se realizon las terceras elecciones de la Juventud del Partido Nacional de Uruguay, y para nuestra colectividad política es una de sus actividades principales. ¿Por qué el lector debería seguir leyendo algo de un pequeño país del sur, de un partido de oposición —el principal— que realiza elecciones de jóvenes? ¿Qué es lo que le puede llamar la atención a los países hermanos de la región, y aquellos del mundo en general? ¿Y a un uruguayo?

 

Uruguay tiene uno de los sistemas de partidos políticos más estables y duraderos del mundo. Además, los uruguayos tenemos la arrogancia de admitir que somos tres millones y medio de directores técnicos y de políticos. Es una sociedad con un alto grado de politización. Entre sus actores principales tiene al Partido Nacional, con 181 años de vida. De victorias y derrotas, de espacios ganados y perdidos, y con la juventud política más grande del país y, probablemente, una de las más grandes del mundo. En jóvenes militantes per cápita, lo afirmo sin dudarlo.

En el año 2007 se realizaron las primeras elecciones, en las que participaron más de 52.000 votantes, que se dirigieron a los locales de votación con su documento de identidad, cumpliendo el requisito de tener entre 14 y 29 años de edad. Cada joven votó por una lista (boleta electoral) con nombres de candidatos al Congreso Nacional y al Congreso Departamental, los mayores órganos deliberativos tanto del país como de cada uno de sus 19 departamentos, nuestras circunscripciones electorales. Esos congresos tienen la función de marcar los lineamientos generales de la Juventud, y transformarse en congresos electores de la Comisión Nacional (CNJ) y de las Comisiones Departamentales, los órganos ejecutivos con sus respectivos presidentes.

Encuentro de jóvenes del Partido Nacional de Uruguay, 2017

En el año 2012 tuvimos las segundas elecciones y participaron 46.000 jóvenes. Insisto en aclarar que somos un partido de oposición y no gobernamos a nivel nacional desde el año 1995. Es una movilización de jóvenes con el principal incentivo de la participación democrática, incidencia en las decisiones del país y la realidad. Es la prueba real de que a los jóvenes les interesa participar en política. Para estas elecciones se inscribieron 23.500 jóvenes para integrar las hojas de votación, una cifra récord.

En este año, llegamos a la cifra de 68.197 participantes, que representa el 10 % de la población juvenil del Uruguay. Esto ha demostrado que el trabajo acumulado de tantos años, formar, comprometer y confraternizar las distintas corrientes partidarias tiene sus frutos.

Al tomar la decisión de llevar adelante elecciones de jóvenes, el Partido Nacional está promoviendo espacios y formando a sus relevos, a las generaciones que se van a transformar en la continuidad de sus ideas y acciones. La dirigencia toma una decisión que se podría ver como contraria a sus propios intereses particulares, ya que está permitiendo que se les dispute el poder a través de que los jóvenes tengan sus propios votos y se empoderen. La creación de liderazgos no se hace a dedo, señalando al que viene, sino acumulando experiencia y generando el contexto para que haya un empoderamiento real. Las sociedades necesitan de jóvenes líderes de sus localidades, barrios, ciudades, lugares de trabajo, familias, lugares de estudio.

En estos años nos hemos dedicado a capacitar jóvenes con el fin de formar ciudadanía. Muchos seguramente no tomen la actividad política como su camino. Probablemente muchos sigan en el ámbito privado, profesional, en sus familias, o quizás en otros partidos. Para nosotros siempre se habrá cumplido uno de nuestros objetivos, de los principales que puede tener un partido político: la formación de ciudadanía, la construcción de capital social, de confianza; en definitiva, la construcción y confianza en la democracia.

Sobre fines del año pasado se publicó en el semanario Búsqueda un estudio de la Universidad de la República que marca un cambio de tendencia:

«El proceso de crecimiento del Frente Amplio —partido de gobierno— entre los nuevos votantes se ha detenido e incluso revertido y, al mismo tiempo, el Partido Nacional comienza crecer entre los tramos más jóvenes. […] Al analizar por tramos de edad entre los más jóvenes, la izquierda tiene la mayor adhesión entre quienes tienen 28 y 32 años. Mientras que decrece el apoyo cuanto más joven se es. En tanto, los nacionalistas tienen el mayor grado de adhesión entre los votantes de entre 18 y 22 años».

¡Si habrá que tener en cuenta la participación juvenil!

Elecciones de jóvenes del Partido Nacional de Uruguay

Hace pocos días la hermana de un amigo, con apenas 14 años cumplidos, me contaba que en el liceo (secundaria) estaban casi por echarla. Ya había distribuido y convencido a sus amigos y compañeros de clase que la votaran el día sábado. Les insistía por WhatsApp y en los recreos. Tenía una lista con decenas de nombres de «sus votantes». A su madre le dijo que su futuro estaba en la política. Probablemente. Lo que todavía no percibió es que, en realidad, está siendo su presente.

 

Gonzalo Baroni | @BaroniCandanga
Economista. Presidente de la Juventud del Partido Nacional, Uruguay