Riesgo de apatridia

La apatridia es la posibilidad de que una persona carezca de patria. Es el riesgo que corren los niños venezolanos nacidos en Colombia, hijos de venezolanos que carecen allí de régimen de regularidad migratoria.

Familia venezolana en la frontera con Colombia | Foto: VOA, vía Wikicommons

Familia venezolana en la frontera con Colombia | Foto: VOA, vía Wikicommons

Esta situación se deriva de la imposibilidad constitucional de considerar a estos hijos de venezolanos en Colombia como de esta nacionalidad, y de la negativa venezolana de inscribirlos como nacionales de su país, al estar irregularmente en la nación neogranadina.

El venezolano, si alguna Constitución conoce, es la propia. Eso, seguramente, le hace incurrir en error cuando se ve precisado a migrar. Conforme a la Constitución, son venezolanos por nacimiento todos aquellos que nacen en territorio nacional. Eso, que es tan normal para nosotros dentro de fronteras, no lo es en el exterior.

Así, conforme a la Constitución colombiana, la sola circunstancia de nacer en su territorio no acredita nacionalidad. Para que esta se adquiera deben concurrir, conforme a su artículo 96, entre otras circunstancias, las siguientes dos condiciones: 1. que sea hijo de padre o madre colombiano, o 2. que siendo hijo de extranjero, este se encuentre domiciliado en Colombia al momento del nacimiento.

Para que un extranjero pueda considerarse domiciliado en Colombia debe estar en condición migratoria regular. Vale decir, pasaporte sellado y visa de por medio. Y allí está el problema.

En la actualidad, buena parte de los migrantes venezolanos, en su despavorida huida del territorio nacional, carecen de pasaporte y quizás, aun teniéndolo, este está vencido. Para estas personas el gobierno colombiano diseñó el permiso especial de permanencia (PEP).

Pero a quienes carecen de todos esos instrumentos y tienen hijos en Colombia, la situación se les complica y no realmente por este país, sino por el nuestro, Venezuela.

Colombia, con base en la legislación vigente, considera que el venezolano debe acercarse al consulado nacional a hacer la respectiva inscripción del nacido en tierra extraña. Dicha inscripción implicaría que ese niño, nacido en territorio extranjero, sea venezolano por nacimiento; pero este país que hoy me acoge desconoce allí la realidad nacional.

Por el inmenso tamaño adquirido por el Estado venezolano, buena parte de quienes migran están vinculados a alguna actividad o programa gubernamental, ya sea por vía de una vivienda, un crédito, un trabajo y hasta por una bolsa de comida. Son métodos de control que se aplican en el país.

Quien sale de Venezuela y tiene un hijo en la tierra de Santander y Caldas, piensa, y quizás con mucha razón, que si informa del nacimiento de su hijo allí, puede tener como consecuencia la pérdida de la vivienda, la ejecución del crédito, la exclusión de la lista de comida o el retiro forzado del trabajo. Ante esa circunstancia, no hará la notificación.

A Colombia hay que informarle que el venezolano, si le es posible, omite registrarse en cuanto sistema venezolano le sea requerido por nuestro país, porque desde el año 2004, como consecuencia de la solicitud de referendo revocatorio contra el presidente Chávez, cualquier actuación personal que quienes dirigen el país consideren como contraria a sus intereses, será sancionada. Y lo hacen efectivamente.

Si a ello sumamos que los consulados venezolanos en territorio neogranadino solo tramitan documentación a los venezolanos en condición migratoria regular, podemos concluir, como en efecto lo hizo recientemente un alto funcionario, que las solicitudes de ayuda en materia de prevención de apatridia son muy pocas. A él en privado me permití ilustrar sobre la situación que lo origina.

En Colombia nacen diariamente niños hijos de padres venezolanos que están imposibilitados de inscribir a sus hijos en el consulado venezolano. A ellos el gobierno colombiano ciertamente les da una tarjeta de identidad; pero carecen efectivamente de nacionalidad. Hay aquí otro problema que enfrentar y resolver.