El triunfo de Cambiemos en las elecciones legislativas en Argentina.

Padrones electorales en una escuela pública de Buenos Aires | Foto: Lukas Klünemann

Padrones electorales en una escuela pública de Buenos Aires | Foto: Lukas Klünemann

En las elecciones legislativas del 22 de octubre, el presidente Mauricio Macri obtuvo un fuerte apoyo del electorado. Casi el 42 % de los electores votaron por la coalición de gobierno Cambiemos, aproximadamente 8 % más que en la elección presidencial de 2015 y 5 % más que en las primarias de agosto de este año. Cambiemos será, a partir del 10 de diciembre, la bancada más fuerte en ambas Cámaras del Parlamento. El partido de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, Unidad Ciudadana (UC), se constituirá como segundo partido y la principal fuerza opositora en la Cámara de Diputados. En el Senado, en cambio, los peronistas tradicionales del Partido Justicialista (PJ) serán la segunda fuerza después de Cambiemos. El trágico destino del joven Santiago Maldonado había echado sombras sobre la competencia electoral.

Cuando el presidente Macri habla de política, suele comparar los resultados políticos con partidos de fútbol. Macri fue durante años presidente de Boca Juniors, el equipo argentino que ha ganado la mayor cantidad de campeonatos. En las elecciones parlamentarias, su coalición de gobierno no solamente alcanzó un triunfo, sino que transformó el paisaje político argentino posiblemente de manera duradera. Cambiemos se consolidó como la mayor fuerza política del país, lo que da al Gobierno el respaldo necesario para la profundización de su programa de reformas. En las elecciones del domingo 22 de octubre pasado fue elegida la mitad del Congreso y un tercio del Senado. En el caso del Senado, cada provincia tiene tres senadores: dos por el partido mayoritario y uno por el siguiente en votos. En la Cámara de Diputados, el reparto de bancas se rige por la densidad poblacional de cada provincia. Un total de 78 % de los empadronados para votar participaron en estas elecciones, es decir, un 5% más que en las primarias. En Argentina rige el voto obligatorio.

Cambiemos ganó, según los primeros cómputos, en 13 de las 24 provincias argentinas. Esto significa un aumento de 21 bancas, alcanzando un total de 107 de la Cámara de Diputados. Esto se debe ante todo a los resultados en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en las provincias de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. Sin embargo, la coalición no alcanzó la mayoría absoluta en el Congreso, para lo que necesitaría 129 de 257 diputados. Los peronistas del PJ obtuvieron la mayoría en San Luis, Misiones, San Juan, Tucumán, Catamarca y Chubut. Las pérdidas más significativas fueron del candidato Sergio Massa, de 1 País, que perdió junto a sus aliados 16 diputados, seguido del partido Unidad Ciudadana, que perdió 8 bancas.

En el Senado, Cambiemos obtuvo 9 puestos, estableciéndose como la bancada más fuerte, con 24 senadores sobre un total de 72. El PJ ocupará la segunda bancada, con 23 senadores. El kirchnerismo perdió 8 senadores. A pesar de esto, Cristina Fernández de Kirchner obtuvo más de un tercio de los votos de la provincia de Buenos Aires (37,2 %) y ocupará una banca en el Senado. Su campaña fue exitosa, en particular en la periferia, donde perdió por muy poco contra el candidato principal de Cambiemos, Esteban Bullrich (41,4 %). 1 País perdió su senador, ya que su presidente Sergio Massa obtuvo solamente 11,3 % de los votos en la provincia.

Peronismo moderado en crisis

Mientras Cambiemos alteró notoriamente el panorama político al imponerse al peronismo, su triunfo fue ante todo a expensas del peronismo moderado, cuyos gobernadores Juan Carlos Schiaretti (Córdoba), Gustavo Bordet (Entre Ríos) y Sergio Casas (La Rioja) perdieron contra los representantes de la alianza de gobierno. El gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, en quien se centraban expectativas como probable candidato a la presidencia del PJ en 2019, perdió sorpresivamente de forma manifiesta contra su oponente. Quedó así en evidencia la crisis institucional del peronismo debido a sus divisiones y fraccionamientos internos. El núcleo remanente del PJ, tradicionalmente alineado con el peronismo moderado, parece abierto a colaborar con el gobierno. La polarización entre Cambiemos y los partidarios de Kirchner durante el período preelectoral dañó a los peronistas moderados. Solamente el joven gobernador de San Juan, Sergio Uñac, queda como candidato con chances para la próxima elección. Sergio Massa posiblemente se retirará de la arena política luego de su derrota.

Campaña electoral

El triunfo Cambiemos tiene varias causas: por un lado, los éxitos concretos en la lucha contra la corrupción, que llevaron a la detención de funcionarios corruptos. Por otro, las reformas económicas que a partir de mediados de 2017 tuvieron efectos positivos perceptibles en la vida de los argentinos. Durante la campaña electoral se subrayó que se había superado el fondo de la caída de la economía y comenzaba una lenta recuperación. Desde el punto de vista político, Cambiemos había apostado a la polarización en la campaña. El balance negativo del gobierno de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner fue colocado como prueba del fracaso de su política. Los electores del 22 de octubre ratificaron a Mauricio Macri en su rumbo y dieron lugar a un cambio en el panorama partidario argentino.

También Cristina Fernández apostó a la polarización. Según ella, el Gobierno abría las puertas a un capitalismo sin límites excluyente de los sectores más vulnerables. Por otra parte, instrumentalizó el caso de Santiago Maldonado, el joven desaparecido el 1 de agosto en una manifestación desalojada por la Gendarmería. Los kirchneristas y la izquierda presentaron la hipótesis de que la Gendarmería lo había secuestrado y asesinado. Con esto se trazaron paralelos con la dictadura militar argentina (1976-1983), cuando miles de personas de la oposición fueron secuestradas, torturadas y asesinadas. Por esto, organizaciones kirchneristas y de izquierda llamaron, en nombre de los derechos humanos, a protestas en todo el país contra la Gendarmería y el Gobierno. Al mismo tiempo, la oposición moderada criticaba las reacciones vacilantes y reservadas del presidente Macri y de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich. Dos meses después de la desaparición del joven y tres días antes de las elecciones, la Gendarmería Nacional finalmente encontró el cuerpo de Maldonado. Los forenses investigan las causas de la muerte. Después del hallazgo, los partidos suspendieron sus campañas electorales y declinaron realizar actos de cierre de campaña.

Palpable recuperación económica

La reducción paso a paso de las subvenciones y las reformas económicas implementadas por Macri desde su asunción han sido dolorosas para la población. Esto se manifiesta en los indicadores negativos del primer año en funciones. Mientras tanto, se ven las mejoras: de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadísticas (INDEC), este año hay unas 600.000 personas menos por debajo de la línea de pobreza. Sin embargo, un 28,6 % de la población argentina no pudo asegurar la satisfacción de sus necesidades básicas en la primera mitad de 2017. El objetivo inflacionario de 17 % para 2017 no se logrará; fuentes independientes calculan ese indicador para el presente año en aproximadamente 22,5%. Según el FMI, la desocupación se redujo en 8,5 % respecto al año anterior. Para 2017 se prevé un crecimiento económico de 2,5 %. Se observan mejoras en la infraestructura y muchas viviendas precarias pudieron ser conectadas a la red de gas gracias a microcréditos del Ministerio del Interior. El acercamiento entre el gobierno y la central sindical Confederación General de Trabajo (CGT) evitó un paro general entre ambos comicios.

Conclusiones

El presidente Macri y su alianza de gobierno Cambiemos lograron un gol de oro en la competencia por los mandatos parlamentarios. Este triunfo le da a Cambiemos un excelente punto de partida para las próximas competencias electorales. Mientras el equipo capitaneado por Macri se aseguró un 42 % de los votos, los peronistas moderados perdieron masivamente el apoyo. El equipo de Fernández de Kirchner sacó ventaja, ante todo, de los sectores más humildes. Hasta el 10 de diciembre, día en el que comenzarán las actividades del nuevo Parlamento, los equipos políticos desarrollarán estrategias para el restante mandato de Mauricio Macri. Se ocuparán además intensamente de la elección presidencial de 2019, en la que probablemente se enfrentarán Mauricio Macri y Cristina Fernández de Kirchner. Es prematuro decir que Sergio Uñac se sumará a esa competencia. El equipo Macri encara de forma optimista y con viento a favor los próximos partidos hasta la gran final de 2019.

 

Olaf Jacob
Representante de la Fundación Konrad Adenauer en Argentina

Traducción de Manfred Steffen, coordinador de programas de la Fundación Konrad Adenauer, oficina Montevideo