Una nación entre la derecha y la izquierda

El 27 de mayo de 2018 se dio en Colombia la primera vuelta para la elección del nuevo presidente. Como ganadores resultaron Iván Duque, del partido Centro Democrático (CD), con 39%, y Gustavo Petro, del grupo Coalición Petro Presidente, con 25% de los votos emitidos. Ambos se confrontarán, por lo tanto, nuevamente el 17 de junio en una segunda vuelta electoral, en la que se decidirá definitivamente quién gobernará los próximos cuatro años en el palacio presidencial Casa de Nariño.

Colombia votó | Fuente: celag.org

Colombia votó | Fuente: celag.org

Primera vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia

Junto a Duque y Petro se candidatearon en la primera vuelta electoral Sergio Fajardo, postulado por la Coalición Colombia (conformada por los partidos Alianza Verde y Polo Democrático Alternativo), quien consiguió 23,75% de los votos y jugará un papel muy importante en la segunda vuelta debido a sus muy buenos resultados. Otros candidatos fueron Germán Vargas Lleras, candidato por el movimiento Mejor Vargas Lleras, quien llegó al 7% de los votos, y Humberto de la Calle, candidato del Partido Liberal, quien logró apenas 2% de los votos.

La legión de candidatos: reducida de 53 a dos

A pesar de que 53 precandidatos quisieron lanzar su candidatura en el año 2017, el número de aspirantes se redujo a comienzos del 2018. En febrero había tan solo cinco candidatos que recibían apoyo directo de sus partidos, mientras que ocho personas se presentaron a través del método de recolección de firmas. Hasta la fecha de las elecciones, los postulantes que tenían pocas oportunidades de ganar fueron renunciando a la campaña o adhiriéndose a las campañas de otros candidatos. Incluso el representante del recientemente fundado partido FARC (derivado de la organización guerrillera del mismo nombre, como resultado de los tratados de paz), Rodrigo Londoño, desistió; por un lado, por razones de salud, y por otro, por orden del propio partido, que según ellos no tenía las garantías suficientes para participar en política.

La nominación de candidatos presidenciales tuvo lugar junto con las elecciones parlamentarias el 11 de marzo. De este modo fue nominado Iván Duque como el candidato del espectro político de centroderecha. Con esto se convirtió en el representante de quienes a finales del año 2016 rechazaron en consulta popular el tratado de paz con las FARC. El exguerrillero y exalcalde de Bogotá, Gustavo Petro, fue elegido como el candidato de la izquierda. Así quedaron fuera de la contienda tanto Marta Lucía, una candidata cercana al expresidente conservador Andrés Pastrana, así como Alejandro Ordóñez, un exprocurador considerado también conservador, y Carlos Caicedo, exalcalde de Santa Marta, quien era bastante desconocido en el resto del país.

Por otro lado, el exnegociador principal del Gobierno en los diálogos de paz con las FARC, Humberto de la Calle, en 2017 ya había ganado a Juan Fernando Cristo en la votación interna del Partido Liberal. Sergio Fajardo, exalcalde de Medellín y gobernador de Antioquia fue seleccionado por los partidos Alianza Verde y Polo Democrático como el representante de la Coalición Colombia.

Germán Vargas Lleras consiguió postularse como candidato del movimiento independiente Mejor Vargas Lleras a través de la recolección de firmas. Con esto marcó, por un lado, distancia de su propio partido Cambio Radical, que está envuelto en múltiples escándalos de corrupción, y por otro lado, se alejó del actual presidente Juan Manuel Santos, con quien formó binomio presidencial durante tres años.

La contienda electoral: muchos debates presidenciales en televisión

A finales de enero, es decir, exactamente cuatro meses antes de las elecciones, comenzó la batalla electoral. Si bien las campañas individuales transcurrieron con tranquilidad, existían de todos modos problemas de seguridad, como por ejemplo, los ataques a algunos candidatos durante apariciones por campaña electoral, el secuestro y asesinato de tres periodistas en la frontera con Ecuador y también las batallas entre diferentes grupos armados ilegales en ciertas regiones del país. Para sorpresa del público, se transmitieron una gran cantidad de debates televisivos, algo poco común para los electores colombianos. De esta manera se proporcionaron a los hogares de las personas los diferentes programas de gobierno de los candidatos. En los debates se trataron distintos temas y se dieron en varias regiones del país. Además de los temas comunes de la contienda electoral, como economía, prestación sanitaria, educación, lucha contra la corrupción o creación de empleo, se discutió sobre temas muy específicos como, por ejemplo, la problemática de los inmigrantes venezolanos y los proyectos futuros para Bogotá, la capital.

Aunque la aplicación de los acuerdos de paz desempeñó un cierto papel y dividió al electorado en dos bandos —por un lado, los que aceptan los tratados de paz tal como fueron acordados, y por otro, aquellos que prefieren que se hagan cambios—, este no fue el tema central en la contienda electoral. El enfoque del pueblo se dirigió más bien a los problemas cotidianos y a los temas que en cierto modo también contribuyen a la construcción de paz: mejoramiento de la prestación sanitaria y del sistema de educación, promover la economía, protección medioambiental o lucha contra la corrupción. En estos contenidos se concentraron los debaten entre los candidatos.

La victoria de las encuestadoras

A pesar de que los institutos de encuesta y opinión en Colombia justamente no sean conocidos por hacer pronósticos precisos, tuvieron razón con respecto a los resultados de la primera vuelta. Desde el comienzo de la campaña electoral hicieron la previsión de que Iván Duque y Gustavo Petro serían los competidores finales. Según los datos de la Registraduría Nacional, había hasta la fecha límite más de un millón de nuevos electores registrados. Esto es cinco veces más votantes de los que había en el mismo periodo para las elecciones presidenciales del 2014. El fenómeno se observó sobre todo en las grandes ciudades como Bogotá, Medellín, Cali y Cartagena. Con los nuevos inscritos creció el número de electores a 36,78 millones, de los cuales solo 53% hizo uso de su derecho al voto. En la primera ronda de las elecciones presidenciales en 2014 fueron incluso 7% menos.

La segunda vuelta del 17 de junio: una batalla por el centro

El 17 de junio de 2018 tendrá lugar la segunda vuelta para la elección presidencial. Hasta entonces, el panorama político y la sociedad colombiana estarán —debido a la elección de Duque o Petro— nuevamente polarizados, así como ocurrió después del resultado final del referéndum sobre los acuerdos de paz a finales de 2016.

En las próximas semanas habrá una batalla presidencial entre dos polos contradictorios, que lucharán por los votos del centro político y que desean convencer al pueblo de sus programas gubernamentales. Por un lado, Iván Duque tendrá que demostrar a los electores de centroizquierda que él es independiente del expresidente Álvaro Uribe (2002-2010), de quien alrededor de 41% de los colombianos tienen una imagen negativa, aunque aún sea uno de los presidentes más conocidos de Colombia. Del otro lado, Gustavo Petro (el primer político de izquierda en entrar en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia) tendrá que convencer a los electores que no quiere encaminar el país por el sendero de un socialismo del siglo XXI según el modelo de Venezuela. A finales de 2017, alrededor de 55% de los colombianos temían que su país llegara a una situación parecida a la de su país vecino.

 

Traducción: Nicole Rubio Jaramillo, pasante en la oficina Montevideo de la Fundación Konrad Adenauer.