La KAS y el Instituto de Estudios Avanzados de Sostenibilidad (IASS) organizaron el 18 de abril pasado un debate sobre la alianza estratégica entre Alemania y América Latina hacia una política global de transición energética, en el marco del IV Diálogo de Transición Energética realizado en Berlín.

Imagen: Pixabay

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Alemania es reconocida internacionalmente por su Energiewende (cambio de la matriz energética). América Latina es de importancia estratégica para las políticas energéticas sostenibles internacionales de Alemania. Tres países latinoamericanos son particularmente relevantes para los esfuerzos de Alemania por construir alianzas para una transición energética global: Alemania estableció alianzas energéticas bilaterales con los pesos pesados regionales Brasil y México, mientras que Argentina asumió la presidencia del G20 de Alemania en 2018 y jugará así un papel central en la conformación de la agenda energética global a lo largo de su presidencia.

El gran tamaño geográfico y económico de Brasil lo convierte en el mayor consumidor de energía en América Latina. La energía renovable representa una parte muy alta de la electricidad de Brasil (74 % en 2015), muy superior al porcentaje de Alemania y al promedio mundial. En 2008, Alemania y Brasil firmaron un memorando de entendimiento sobre una asociación energética bilateral. De 2012 a 2016, recibió el 23 % de los compromisos de la ayuda oficial al desarrollo (AOD) alemana para el sector energético de América Latina (465 millones de dólares). Un tema prometedor aquí son las subastas de energía renovable. Brasil ya había establecido subastas de energía renovable en 2005, mientras que la implementación en Alemania recién comenzó en 2017.

México está pasando por una transformación integral de la política energética. Como consecuencia de la reforma del mercado energético adoptada por el presidente Enrique Peña Nieto (Partido Revolucionario Institucional, PRI) con la ayuda en el Congreso del Partido Acción Nacional (PAN) en 2013, México permitió importantes inversiones internacionales en su infraestructura energética. La cooperación germano-mexicana se ha intensificado en los últimos años, con el establecimiento de una asociación energética bilateral en 2016. Al mismo tiempo, México se ha convertido en el mayor destino latinoamericano de la cooperación alemana para el desarrollo relacionada con la energía, que representó 612 millones de dólares (31 %) entre 2012 y 2016. Durante su presidencia del G20, Alemania solicitó a México que copresidiera los grupos de trabajo de energía y clima. Además, México y Alemania publicaron conjuntamente una revisión por pares de subsidios fósiles en 2017 como un paso hacia el objetivo declarado del G20 de «eliminar los subsidios ineficientes a los combustibles fósiles».

Desde la elección de Mauricio Macri como presidente a fines de 2015, Argentina se ha involucrado en la liberalización del mercado energético. La seguridad del suministro de energía es un tema político urgente, especialmente en la Argentina rural. Con el fin de mejorar la competitividad internacional en el sector de la energía, los subsidios para el uso de fuentes de energía fósiles nacionales como el gas y el petróleo se han reducido drásticamente. El aumento del precio de la energía causó protestas públicas. Al mismo tiempo, Argentina está fortaleciendo sus esfuerzos para explotar sus enormes recursos de gas de esquisto, por ejemplo, a través de la inversión internacional en la Formación Vaca Muerta. Hasta el momento, Argentina no ha sido identificada como un socio estratégico por el gobierno alemán, ni es un país socio de la cooperación alemana para el desarrollo. Sin embargo, los pasos iniciales para fomentar la cooperación se han tomado en los últimos años. La presidencia argentina del G20 introduce el término transiciones energéticas, en plural, para enfatizar que cada país puede elegir una trayectoria diferente, dependiendo de su dotación de recursos naturales, la disponibilidad de tecnologías y capital y otros factores de contexto nacional.

Para fortalecer tales esfuerzos cooperativos, el gobierno alemán debe considerar los siguientes pasos:

1) Ajustar la comunicación de Energiewende a los contextos nacionales de los países socios, abandonando el término transición energética, si es inadecuado.

2) Movilizar los beneficios socioeconómicos de las energías renovables para fomentar una narrativa orientada a las oportunidades en las políticas climáticas.

3) Aprovechar los conocimientos de los países asociados para la cooperación internacional en materia de energía sostenible.

El informe Germany–Latin America: Fostering Strategic Alliances for a Global Energy Transition ofrece recomendaciones para alianzas sólidas con respecto a la energía sostenible y analiza los escenarios actuales de transición energética en Brasil, México y Argentina.

Descarga el informe completo aquí

 

Programa Seguridad Energética y Cambio Climático en América Latina (EKLA-KAS) | @ekla_kas


Autores del informe:

Dra. Sybille Röhrkasten, líder científica del proyecto «Pathways to Sustainable Energy» en el Instituto de Estudios Avanzados de Sostenibilidad (IASS)
Sonja Thielges, investigadora asociada en el «Proyecto Pathways to Sustainable Energy» en IASS
Dr. Sebastian Helgenberger, líder científico del Proyecto «Movilización de las múltiples oportunidades de las energías renovables» en IASS
Dr. Christian Hübner, director del Programa Regional Seguridad Energética y Cambio Climático América Latina, KAS