Energías renovables podrían predominar ya en 2030

Muchos expertos parecen suponer que la matriz energética será dominada por las energías renovables no convencionales (ERNC) recién a partir del fin de siglo; sin embargo, el empresario y profesor Tony Seba [1] estima que para el año 2030 toda la energía que consumamos, incluyendo el transporte, será ERNC.

Parque eólico

Parque eólico | Foto: Pixabay CC0

De ser correcta la previsión de Tony Seba, en solo quince años, sin intervención mayor del Estado, quedarían obsoletos el petróleo como combustible, la energía nuclear para generar electricidad, el sistema eléctrico centralizado y su red de transmisión, el transporte con vehículos convencionales, etc. Por lo tanto, es fundamental estudiar y debatir estas ideas, pues estamos tomando decisiones en materia energética que tendrán consecuencias en los próximos treinta o sesenta años, o aún más, y los errores de hoy se pueden agigantar en el tiempo.

Para ello cabría tener en cuenta que:

1) Desde los años setenta todas las energías convencionales han aumentado fuertemente sus precios.

2) Las baterías eléctricas mejoran día a día sus capacidades y estarían disminuyendo sus costos en un 16 % por año. Estas representan aproximadamente la mitad del valor de los vehículos eléctricos, por lo que futuras mejoras en su performance y en sus precios provocarían la electrificación masiva del transporte y con ello un aumento muy importante de la demanda de electricidad.

3) Los costos de las ERNC se han reducido fuertemente, en particular la eólica y la fotovoltaica. Esta última presenta registros de USD 30/MWh o incluso menores y que serían de unos USD 20/MWh en el año 2020.

4) La red de transmisión eléctrica, que se justificaba por su bajo costo relativo aunque con economías de escala de producción altas, ahora resulta cara: unos USD 70/MWh si se considera la inversión en nuevas líneas, [2] debido a la reducción tan pronunciada en el valor de las ERNC, a la disminución en la escala de estas y a las mencionadas mejoras en las baterías.

5) Estos cambios se potencian también por la aparición de nuevos descubrimientos que son posibles debido a la gran ampliación de los mercados eléctricos, la mayor investigación que impulsa la oportunidad y las sinergias entre las nuevas tecnologías.

6) El cambio sería facilitado por nuevos modelos de negocio que permitirían la generación de electricidad en unidades mucho más chicas, la gestión local y la atomización de los riesgos.

7) Una energía más barata y distribuida llegaría así a toda la población, por pobre o aislada que sea su condición [3].

Estas presunciones aquí señaladas pueden cambiar completamente la amenaza más seria que enfrenta la humanidad: el riesgo de un apocalipsis climático. Hasta ahora el mercado no podía corregir el problema; sin embargo, si de la forma señalada toda la matriz energética fuera renovable en poco tiempo, una parte importante del problema —la generación de gases de efecto invernadero— desaparecería.

El estudio y el debate de estos cambios energéticos posibles nos pueden ayudar mucho a tomar las decisiones correctas para nuestro desarrollo y para la propia supervivencia de la especie.

 

Luis M. Rotaeche | @LRotaeche
Máster en Administración Pública (Universidad de Harvard) y en Economía  (Universidad Católica de Lovaina). Consultor internacional, coordinador de energías renovables no convencionales en el Instituto Argentino de la Energía «General Mosconi», ex subsecretario nacional de Planificación de Infraestructura

 

[1] Tony Seba (2014). Clean Disruption of energy and transportation. Silicon Valley (EUA): Clean Planet Ventures.

[2] Ibídem.

[3] Tony Seba (2016). Clean Disruption. Why conventional energy and transportation will be obsolete by 2030. Copenhague: Green Business Summit.