Autoritarismo global

Authoritarianism goes Global

Los regímenes autoritarios no solo saben reprimir: han aprendido a seducir. Es urgente para los demócratas desmontar ese intento.

Con la caída del Muro de Berlín y el colapso acelerado de muchos de los regímenes socialistas de Europa del Este, las transiciones chilena y paraguaya, así como el fin del apartheid en Sudáfrica, el mundo recibió a nuevas democracias y las poliarquías conquistaron la mayoría de las naciones. En plena década neoliberal se nos decía que habíamos llegado al fin de la historia y que tanto la economía de mercado como la democracia representativa eran the only game in town. Década y media más tarde, el albor del siglo XXI ha significado el retroceso de los valores democráticos y el renovado prestigio de los autoritarismos, envalentonando a aquellas naciones que en su momento no se plegaron al modelo democrático occidental, o que han decidido subvertir sus prescripciones desde adentro.

En el volumen colectivo Authoritarianism Goes Global, Diamond, Plattner y Walker —académicos relacionados con el Journal of Democracy— recorren cómo el nuevo modelo a seguir para muchos regímenes en transición son los autoritarismos eficientes y hasta prósperos que, tanto por los recursos provistos por la expansión económica global del último cuarto de siglo como por las redes de propaganda e influencia que esto permite, se pavonean orgullosos en el escenario global. Ya no se trata simplemente de contener las fuerzas democráticas dentro de sus fronteras, sino de expandir su esfera de influencia y legitimar sus acciones en todo el mundo.

Los autores dan cuenta de cinco países cuyo modelo político se ha convertido en una marca de exportación y emulación: la China del capitalismo de partido único, la Rusia de Putin, la Venezuela chavista y las dos teocracias islámicas en pugna, Irán y Arabia Saudita. La descripción de sus modelos políticos y su capacidad propagandística es uno de los grandes méritos del libro. El recorrido de los modos en que los autoritarismos redefinen el lenguaje democrático a su favor, aduciendo las debilidades estructurales de la democracia representativa en Occidente, recuerda a la habitual propaganda del siglo XX. Aunque enfrenten nuevos problemas y situaciones, como el ciberespacio, la globalización mediática o la dificultad de ejecutar control militar directo, la pauta de su conducta autoritaria es más bien tradicional, y evoca desde hábitos confucianistas hasta prescripciones leninistas. El orden sobre el presente y la reescritura del pasado son lícitos para controlar el futuro.

Larry Diamond, Marc F. Plattner, Christopher Walker

Larry Diamond, Marc F. Plattner, Christopher Walker

Claro está, lo más resaltante del volumen es el modo novedoso en que estos países manipulan los principios democrático-liberales. A diferencia de China o de Arabia Saudita, casi todos los otros modelos tienen que simular algunas formas democráticas, por lo que el extremo formalismo jurídico, la flexibilización parcializada de las normas electorales y el apoyo a regímenes criticados por Occidente son herramientas regulares. Así mismo, se relatan pavorosamente las maneras en que la propaganda de estos gobiernos penetra las redes y televisores del mundo libre: no solo con la propaganda cruda de sus medios oficiales, sino el modo en que las empresas multinacionales de entretenimiento, cadenas de noticias y redes sociales occidentales cubren apolíticamente la realidad China dentro y fuera de ese país. ¿Cómo no recordar el modo en que los Juegos Olímpicos de Beijing o de Sochi fueron descritos con veneración y respeto?

Entretanto, todos estos países explotan las crisis económicas y los conflictos políticos recurrentes en las democracias liberales como muestras de su decadencia, supuestamente causadas no por los déficits democráticos que pueden presentar, sino por su exceso. En los medios chinos, rusos y del socialismo autoritario latinoamericano, las libertades religiosas, políticas, sexuales y económicas son mostradas como degeneradas. Al final, Dossier de Telesur, o The Alyona Show de RT tienen el mismo espíritu que Der schwarze Kanal de la antigua RDA, solo que con mejores valores de producción.

El tomo termina con un muy sugerente ensayo de Christopher Walker, en que se pregunta cómo hacer para enfrentar este resurgir autoritario. Walker sugiere que frente a esas amenazas deben redoblarse los esfuerzos para la propagación de los valores democráticos y establecer un frente unido frente al flagelo autoritario. Sin embargo, advierte, esto no será importante si las democracias no viven a la altura de su ideal. Ahora que el relativismo de la posverdad ha llegado a nuestras costas, esta es una advertencia urgente.

 

Guillermo Aveledo Coll
Doctor y profesor en Ciencias Políticas (Universidad Metropolitana, Caracas)

 


Ficha técnica:
Authoritarianism Goes Global. The challenge to democracy
Larry Diamond, Marc F. Plattner y Christopher Walker (eds.)
Johns Hopkins University Press, 2016
256 pp.
ISBN 978-1421419978