Contra el separatismo

Savater. Contra el separatismoEl filósofo español Fernando Savater argumenta en contra del separatismo catalán en un «panfleto» punzante donde provee razones para su oposición basadas en lineamientos de la Constitución española.

«Quedan advertidos», anuncia Fernando Savater en la primera sección de su último trabajo, de que «esto es un panfleto» porque la temática así lo amerita: la cuestión del separatismo, proclama, es «una flecha envenenada que ha hecho diana en el centro mismo de nuestra convivencia nacional». El filósofo español, debe recordarse, es uno de los abanderados de la cruzada antiseparatista de muchos en relación con el independentismo de Cataluña, un conflicto que entre el referéndum del 1-O y la posterior huida del gobierno hacia el exilio alcanzó proporciones hasta hoy desconocidas.

En Contra el separatismo, Savater presenta un prólogo que sirve de advertencia, luego un ensayo central del cual el libro toma su nombre y, finalmente, una serie de artículos publicados por él sobre la cuestión catalana en medios masivos de comunicación durante 2016 y 2017. En el prólogo, el filósofo hace una distinción, según él crucial, entre nacionalismo y separatismo, porque mientras el primero es un «narcisismo colectivo que puede ser leve y hasta simpático», el segundo representa una «psicopatología agresiva que legitima guerras y propulsa a los peores demagogos». El libro, por lo tanto, se dirige contra un separatismo que es interpretado como un nivel espectacular y peligroso del nacionalismo: si bien es posible convivir con este último, a quienes abogan por el primero se les debe obligar a renunciar a sus propósitos.

La base sobre la que se sustenta Savater para oponerse al separatismo en el ensayo principal del libro es la defensa de la Constitución española. La idea de que todos los humanos nacen libres e iguales y tienen derecho a buscar su propia felicidad, dice, es la norma fundamental del Reino de España y, por lo tanto, los derechos que otorga son individuales: esto significa que Cataluña como comunidad autónoma no tiene derechos prepolíticos, sino que son los catalanes los que tienen derechos, así como los tiene cualquier otro español. De esta manera, por ejemplo, se acepta que los catalanes puedan hablar catalán en privado y en su trato con el Estado, un tema sensible para los independentistas; pero esto, dice Savater, no es lo mismo que tener derecho a utilizar las instituciones autonómicas para imponer el uso del catalán y amedrentar a quienes usan el castellano. Acciones como esta última, o como el referéndum unilateral del 1-O, son ilegales porque excluyen a algunos españoles de tomas de decisiones en las que les corresponde un lugar.

De Contra el separatismo se desprenden siete razones para oponerse al separatismo: es antidemocrático, retrógrado, antisocial, dañino para la economía, desestabilizador, frustrante y peligroso como precedente. Como puede verse, algunas razones se desprenden de principios pero otras (como las económicas) parten de consideraciones más bien pragmáticas: como sea, todas se conjugan según Savater en un cocktail explosivo que se debe evitar.

El tono claro e inflexible con el que Savater escribe se mantiene en unos artículos que, para continuar con la metáfora del panfleto, consisten de estocadas antiseparatistas. Sin eufemismos, sostiene en «Los abstemios» o en «Soluciones» que la búsqueda de un compromiso entre independentistas y no independentistas no arregla los problemas de fondo, y que abogar exclusivamente por el diálogo denota «miedo o pereza» para solucionarlos. La cuestión de la lengua común, además, también se vislumbra en «La invención de Cataluña», y también pueden encontrarse observaciones sobre el referéndum en «Horror Story» o «Competición». En general, en los artículos se reflejan fielmente los argumentos presentados en los ensayos precedentes.

Naturalmente, hay cuestiones que Savater no puede resolver en un libro de menos de cien páginas: por ejemplo, su argumento de que la lengua común tiene que ser el castellano, y no el catalán, tiene un fundamento práctico (es el idioma más conocido en el país) y no uno principista; pero esto, para un separatista, no hace sino confirmar que en algún momento de la historia Cataluña perdió una batalla contra Castilla, lo que significa que la razón por la cual debe hablarse castellano está lejos de ser una Constitución pacífica firmada entre iguales y se parece mucho más a una relación que nace en el sometimiento. Pese a estas inconsistencias, sin embargo, el objetivo que se propone Savater de provocar con fundamentos, o de argumentar rápida y efectivamente, mayormente se cumple. La lectura de su panfleto resultará rica para quien esté de acuerdo de su contenido, pero también desafiante para quien no lo esté.

 

Marcos Falcone
Politólogo por la Universidad Torcuato di Tella. Profesor en esa casa de estudios así como en la Universidad Caece y la Universidad Nacional de Mar del Plata, Argentina



Ficha técnica

Contra el separatismo
Fernando Savater
Buenos Aires: Ariel, 2017
95 pp.
ISBN 978-84-344-2728-0