A veces los cambios descubren lo que estaba oculto. Y con ello surgen nuevas preguntas. Tres pequeñas historias de (des)apariciones.

Glacial en proceso de deshielo / Foto: Pixabay

1. El zapatero y la maestra

Una tarde el zapatero y su esposa maestra salieron a caminar en la montaña y no volvieron. ¿Se desmayaron por el frío y de un sueño pasaron al otro? Nadie volvió a verlos, pese a que los buscaron muchas veces. Las montañas suizas son frías y seguramente la nieve los cubrió e hizo desaparecer. Algunos llaman nieves eternas a las que cubren las montañas.

El cambio climático hace retroceder los glaciares. Los geólogos llaman ablación a esta pérdida de masa. El hielo se derrite o incluso se sublima y como gas se va por los aires. El glaciar Tsanfleuron en Suiza es angosto y retrocede dejando a su paso rocas pulidas. Están  apareciendo las huellas de lo que ocurrió antes del hielo.

2. El túnel de Linda

Linda vivía en el pueblito de Sajonia, en Alemania. Dicen que tenía buenas notas y que era tranquila y alegre. El verano pasado fue cálido pero ella andaba vestida con mucha ropa. También había cambiado su dieta. «Seguramente se trata de una fase difícil, de una búsqueda típica de una joven quinceañera», decía su hermana a la prensa cuando Linda desapareció esa tarde de julio. Revisaron entonces sus chats y vieron que estaba en contacto con un grupo de seguidores del Estado Islámico. El 11 de julio la policía alemana inició una búsqueda internacional. Se supo entonces que había viajado hasta Fráncfort y tomado un avión a Estambul. El permiso de viaje tenía la firma falsa de su madre. En Estambul se perdió toda huella de Linda. «Lo único que espero es que aparezca viva», decía una madre desesperada. Pero todo indicaba que se había unido al ISIS, «y quién sabe si no está en Siria o alguno de esos lugares».

3. El miedo de Kevin

Kevin siempre fue invisible. Es de esos chicos que nadie ve porque son iguales con sus gorritos plancha. Andaba en mala compañía, la de la droga y la violencia de la calle. O tal vez él fuera la mala compañía de otros. Por ejemplo, de su novia Shakira. A ella la mataron una tarde, pero parece que no era con ella, sino que tuvo mala suerte de estar paseando por las calles de Montevideo. Aparecieron unos tipos con gorritos en moto y la mataron cuando caminaba con Kevin.

4. Apariciones

El cambio climático hace retroceder los hielos. Y el otro día, entre las piedras pulidas del glaciar suizo, encontraron los cuerpos de la maestra y su marido zapatero. Juntitos. Seguramente el frío los durmió en un abrazo final. Pasaron 75 años desde la caminata sin regreso. Ahora sus hijas muy viejitas pudieron despedirse de los caminantes perdidos.

La ciudad vieja de Mosul, en Irak, está destruida. Allí la batalla por derrotar al Estado Islámico duró muchos meses. Entre sus escombros hay túneles y en uno de ellos las tropas aliadas encontraron algunas mujeres. Una de ellas parece ser Linda. Tiene un balazo en una pierna, pero está bien. Dice que quiere irse de allí, lejos del ruido de las bombas.

Kevin tenía miedo de que lo encontraran. Estaba en un programa de rehabilitación, trabajando en una huerta. Cuando estuvo preso lo fueron a visitar: «Le llevamos un tomate que plantamos juntos en el taller de huerta y que había crecido mientras él no estaba. No paraba de mirarlo, no lo podía entender. Dijo que lo iba a poner en su repisa, como un trofeo» [1].

Cuando Kevin salió de la cárcel no pudo seguir plantando tomates, ni hacerse invisible. También a él lo encontraron y lo mataron a tiros, a plena luz del día.

 

[1] Véase «Kevin siempre supo que lo iban a matar», Denisse Legrand en La Diaria, 25.07.2017

 

Manfred Steffen | @alarich2030

Ingeniero en imprenta y máster en Ciencias Ambientales. Coordinador de proyectos de la Fundación Konrad Adenauer, oficina Montevideo.