La coalición en México que acabará con el gobierno del PRI

Para hacer realidad la coalición que buscará reemplazar al gobierno actual de México, queremos superaremos obstáculos impuestos por el PRI, que se ha mantenido inmerso en el proceso electoral participando en persecuciones políticas y el uso faccioso de las instituciones.

Cartel de campaña de la coalición Por México al Frente

Cartel de campaña de la coalición Por México al Frente

Estamos cerca de volver a hacer historia en la vida democrática de México ante la posibilidad de ganar la elección a través de una coalición como las que se han construido en Alemania y en Chile.

El registro electoral se volvió una realidad después de meses, a pesar de la presión y el desprestigio mediático. La unión de tres fuerzas políticas habrían de dar por terminado un régimen autoritario de forma definitiva.

«Por México al Frente», nombre con el que se registró nuestra coalición, se conforma por el Partido de la Revolución Democrática (PRD) fundado en 1989, considerado la tercera fuerza en nuestro país, Partido Movimiento Ciudadano (MC) fundado en 1998, ambos con una ideología política de izquierda, y el nuestro, el Partido Acción Nacional (PAN), fundado en 1939 desde los principios del humanismo político, encabezado por Ricardo Anaya.

PAN, PRD y MC integran la coalición Por México al Frente

PAN, PRD y MC integran la coalición Por México al Frente

 

Han sido muchos los momentos en los que la izquierda y Acción Nacional hemos caminado juntos en defensa de la democracia y la libertad, en alianzas, vivencias, entre muchas coincidencias, la lucha para acabar con dos peligros para la democracia mexicana: el gobierno del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el populismo de Andrés Manuel López Obrador.

El camino hacia las elecciones se torna turbio y repleto de obstáculos, que han sido impuestos por las instituciones del gobierno mexicano dirigido por el Partido Revolucionario Institucional (PRI). Este se encuentra vinculado a persecuciones políticas, vigilancia, calumnia mediática, acusaciones de guerra sucia para incidir en la contienda electoral.

Por otro lado, existe un registro en donde, al menos durante los cuatro primeros años, el actual Gobierno gastó poco más de 34.000 millones de pesos en publicidad sobre el propio Gobierno. Un gasto que no es controlado por ninguna dependencia, consecuencia total de la ausencia de leyes, asunto que no promueve el pleno respeto al derecho a la información pública.

El descontento social y la ausencia de credibilidad política ha determinado que la ciudadanía se permita ser persuadida por líderes de perfiles mesiánicos, como López Obrador, un promotor de propuestas simplistas, un redentor, polarizador, radical que solo genera división entre clases y se distingue por la intolerancia y poca capacidad de diálogo.

Mientras tanto, en el país se vive con importantes índices de inseguridad y violencia, que resaltan en la historia moderna mexicana.

Las trabas no se han hecho esperar y las acciones para defender la democracia tampoco: en reunión con el embajador de Estados Unidos de América, se entregó una carta para la Organización de los Estados Americanos (OEA) en la que se acusa al Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto de utilizar a la Procuraduría General de la República, órgano del Poder Ejecutivo Federal en México que se encarga principalmente de investigar y perseguir los delitos del orden federal, de golpear políticamente y tratar de desprestigiar a un aspirante a la Presidencia de la República opositor al gobierno actual.

El Instituto Nacional Electoral, organismo autónomo que busca que los procesos se ejerzan libres, equitativos y confiables, ya solicitó que se apliquen medidas cautelares y se ordene a ambos funcionarios que se abstengan de utilizar recursos públicos con fines político-electorales, de difundir videos y documentos relacionados con el caso de Ricardo Anaya Cortés y de realizar todo tipo de comunicados, boletines de prensa, ruedas de prensa o entrevistas sobre el tema.

Estamos a semanas de ser parte del ejercicio democrático más grande en muchos años. Este 1 de julio, 87.159.497 mexicanas y mexicanos iremos a las urnas para elegir al próximo presidente de México; elegiremos también a 500 diputados, 128 senadores Y serán 30 estados de la República los que celebrarán elecciones locales, además de ocho gubernaturas y una jefatura de Gobierno.

Las nuevas generaciones tenemos dos grandes retos: dignificar la política y exigir el respeto y autonomía de las instituciones que han perdido su rumbo y ponen en riesgo la vida democrática de México. No podemos permitir esta circunstancia. Anhelamos paz, anhelamos oportunidades y desarrollo.

Nada detendrá la sólida voluntad y convicción de la coalición Por México al Frente para lograr la transformación que nuestro país necesita. ¡El México que queremos!

 

Mishelle Miranda | @mirandamish
Comunicóloga. Diplomada en Políticas Públicas y Género por Flacso México, en Marketing Político por el ITAM y en Gestión Parlamentaria por el INAP. Dirigente nacional de Mujeres Jóvenes del Partido Acción Nacional de México