Piñera, Chile 2019 y los «tiempos mejores»

Las expectativas generadas por Sebastián Piñera en su campaña, y que tuvieron mayor fuerza una vez asumida la presidencia, propiciaron un holograma que más temprano que tarde se ha ido desvaneciendo. ¿Qué pasó con el eslogan de campaña?

Carabineros de Chile | Foto: Alex Proimos, vía Wikicommons

Carabineros de Chile | Foto: Alex Proimos, vía Wikicommons

Si bien lleva casi un año de gobierno, las encuestas no mienten y la opinión pública ha manifestado mayoritariamente su desaprobación a la administración de Sebastián Piñera, en picada desde abril de 2018 y con un 52% de desaprobación en la actualidad.

Diversos problemas ha tenido que enfrentar el gobierno. Uno de los casos que más afectó la credibilidad de Piñera fue la inimaginable crisis interna de Carabineros, institución policial que pasó de ser uno de los cuerpos con mayor prestigio y confianza a uno de las más cuestionados del país. Esto se debe a irregularidades y desfalcos financieros descubiertos, y aún más luego de la muerte de un comunero mapuche, asesinado por carabineros de fuerzas especiales —según evidencias irrefutables—, en el marco de una de las propuestas de Sebastián Piñera para combatir el denominado terrorismo de la región de La Araucanía.

En otro ámbito, el gobierno tuvo que lidiar con la crisis medioambiental que afectó las comunas de Quintero y Puchuncaví en la quinta región del país, afectadas por emanación de gases tóxicos. Dicha contingencia era liderada directamente por la ministra de Medio Ambiente, sin embargo, el abordaje de la problemática también causó rechazo en los habitantes, quienes no daban crédito a la tardanza de medidas concretas, el desfase y desprolijidad en la determinación de alertas sanitarias y el no tener conocimiento exacto del origen contaminante. De esta forma, en un mes el número de intoxicados pasó de 300 a 1000 personas.

Por otra parte, la reforma previsional y los cambios en la legislación laboral propuestas por el gobierno no representan a la ciudadanía. De hecho, la reforma previsional es un proyecto que apuntaría a potenciar o mejorar el sistema previsional ya vigente con las AFP (aseguradora de fondos de pensiones); sin embargo, la gente clama por un nuevo sistema, no por el que ya está, porque considera que el sistema de capitalización individual impuesto durante la dictadura de Pinochet solo generó pensiones muy precarias. Las AFP fueron creadas en la década de los ochenta por el hermano de Sebastián Piñera, José Piñera Echeñique. ¿Es difícil para un presidente proponer algo que sea mejor de lo que creó su propio hermano?

El tratamiento del tema migración también ha sido cuestionado en la opinión pública. Chile es uno de los países que ha recibido en el último tiempo una gran cantidad de migrantes provenientes especialmente de Venezuela y Haití, debido a la difícil situación económica y política que viven ambas naciones. Si bien el gobierno impulsó y ejecutó un proceso de regularización migratoria, que podría entenderse básicamente como un válido proceso de ordenamiento y control de los extranjeros que residen en el país en cuanto a su estatus actual, el mecanismo generó un gran debate nacional acerca de la realidad y el aporte de los extranjeros en Chile.

Además, en el momento en que se difundía una política migratoria que implicaría puertas cerradas para los delincuentes y puertas abiertas para quienes vengan a aportar, utilizando un tono de integración y paz social, el mismo gobierno decidió retirarse del Pacto para la Migración de la Organización de Nacionales Unidas, lo que arrojó por los aires aquella arenga de política inclusiva para con los migrantes.

Independiente de todo, Piñera llegó con un discurso similar a su primer gobierno: creación de más y mejores empleos y combatir la delincuencia. Sin embargo, lo cierto es que los guarismos son contundentes: la cesantía alcanzó el 7,2 % y la delincuencia también ha aumentado, especialmente en robos con violencia y en robos con intimidación.

En términos macroeconómicos, todas las proyecciones económicas para Chile, hablan de un crecimiento en torno al 3,5%, números que siempre están supeditados a los escenarios internacionales y, en cuanto al aumento de las arcas fiscales, al precio del cobre, algo no muy distinto de lo que ya está sucediendo. No obstante, si bien hubo una mejora importante en la inversión, el gobierno necesitará mayor cantidad de recursos para afrontar lo que prometió, más aún con una sociedad más empoderada y exigente. Piñera tiene otra desventaja nada menor: no cuenta con mayoría en ambas Cámaras legislativas. Por ende, tendrá que llegar a consensos o el camino se pondrá cada día más cuesta arriba.

En 2020 habrá elecciones municipales (alcaldes y concejales) en Chile y, por primera vez en la historia republicana, también se elegirán gobernadores regionales, lo que modificará el mapa político. Por lo tanto, 2019 será un año de posicionamiento de candidatos. Tradicionalmente en Chile el resultado de las elecciones municipales marca la tendencia sobre el sector político que será favorito para las siguientes presidenciales.

De tal manera que durante este año el Gobierno, si quiere pensar en una continuidad, tendrá que mejorar el abordaje de los problemas, cumplir en cierto grado lo prometido y hacer que su aparataje y sus conglomerados políticos trabajen en el terreno para blindar su credibilidad ante los votantes.

La ventaja para el Gobierno es que aún no se aprecia una oposición unida y fuerte; no obstante, 2019 será una ventana para muchos candidatos y sus partidos políticos. De seguir todo tal cual está, sin duda será una tremenda oportunidad para la oposición. Dependerá de esta el aprovechar o no la oportunidad de instalar el concepto de que los tiempos mejores no son un eslogan, sino más bien una necesidad.