Informe de los resultados de las elecciones generales en Alemania elaborado por Viola Neu y Sabine Pokorny de la Fundación Konrad Adenauer.
Las claves
Los partidos de la Unión Demócrata Cristiana son los únicos representantes del centro político que crecen y se convierten así en la opción más votada con un 28,5 por ciento de los votos emitidos. La Unión se beneficia de su competencia en política económica.
Los partidos de la coalición semáforo han sufrido pérdidas considerables. Los liberales del FDP quedan fuera del Bundestag.
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Los partidos de los extremos (AfD, La Izquierda, BSW) aumentan su caudal de votación en un total de 19,3 puntos porcentuales, de los cuales casi cinco puntos no tienen efecto parlamentario. AfD se beneficia considerablemente del aumento de la participación electoral.
Ninguno de los principales candidatos de los partidos de la coalición semáforo tiene ventaja por su cargo. Friedrich Merz destaca por encima de todos sus competidores por su capacidad de liderazgo.
Detalles de las elecciones generales
El electorado alemán está mucho más fragmentado y polarizado que en 2021.
El clima político está marcado por la inseguridad y el descontento. Esto beneficia a los partidos políticos en los extremos.
La Izquierda (Die Linke) alcanza el 35% entre las mujeres jóvenes en las ciudades; AfD, el 36% entre los hombres jóvenes de las zonas rurales.
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Contra todo pronóstico, la Izquierda ha entrado en el Bundestag de Alemania con un 8,8% de los votos y se convierte, por poca diferencia, en el partido más votado de Berlín.
Debido a la nueva ley electoral, en 23 distritos electorales no se puede elegir a ningún diputado directo para el Bundestag. La región metropolitana entre Fráncfort y Stuttgart se ve especialmente afectada.