Mujeres valientes en política presenta los relatos de diez destacadas hondureñas que decidieron dar un paso al frente para hacer prevalecer sus derechos políticos e impulsar iniciativas que trascienden en la sociedad.
La teoría expone que en los sistemas democráticos la ciudadanía tiene el derecho y la responsabilidad de elegir a sus representantes con igualdad y pluralidad, pero la práctica ha marcado una brecha de género que discrepa con este postulado. A lo largo de la historia han sido los hombres quienes han ejercido el poder y dictado las normas de la sociedad, esta condición ha limitado la participación política de las mujeres y su incidencia en los espacios de decisión.
En esta publicación, rendimos homenaje a todas las mujeres virtuosas que en el pasado se enfrentaron al sistema y arriesgaron sus vidas para abrir el camino a las futuras generaciones. Si bien es cierto, la sociedad contemporánea ha dado algunos pasos en la búsqueda de una democracia paritaria, aún queda mucho por hacer y se necesita mayor involucramiento ciudadano para fortalecer nuestros sistemas.
El panorama latinoamericano
La realidad del continente americano refleja la persistente brecha de género y la ausencia de mujeres al mando de gobiernos. En la actualidad, Iris Xiomara Castro es la única representante femenina que preside una nación, los demás países de América son dirigidos por sus pares hombres.
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Este paso no fue fácil en Honduras, tuvieron que transcurrir 200 años para que una mujer alcanzara este importante cargo. Lo que representa un hecho histórico y un avance significativo del sistema político. Sin embargo, los datos generales del proceso electoral denotan que la presencia de mujeres en los poderes y órganos del Estado continúa siendo escasa. A nivel parlamentario, solamente el 27% (35 diputadas) de las curules están ocupadas por mujeres, el 73% (93 diputados) permanecen en poder de hombres. En lo que respecta a la contienda municipal, únicamente el 5.70% (17) de las alcaldías son dirigidas por mujeres, el 94.30% (281) restante por hombres. La sociedad hondureña debe enfrentar diversos desafíos para promover la igualdad en los puestos de decisión.
