China ha intensificado su presencia en América Latina para asegurar materias primas y fortalecer alianzas geoestratégicas, utilizando como puerta de entrada a los partidos políticos. Bajo el liderazgo de Xi Jinping desde 2013, ha cultivado vínculos tanto con gobiernos afines ideológicamente (como Cuba y Venezuela) como con partidos de centro y derecha. Durante la pandemia de Covid-19, el Partido Comunista Chino impulsó una carta internacional que defendía su manejo de la crisis y promovía un nuevo orden mundial, respaldada por más de 240 partidos, incluidos 40 latinoamericanos.
A la par, desplegó la “diplomacia de las mascarillas” y de las vacunas, enviando equipos médicos y dosis de Sinovac a países estratégicos, especialmente a aquellos alineados con la “nueva ruta de la seda”. Esto reforzó su imagen de socio confiable, en contraste con el menor involucramiento de EE. UU. bajo Trump.
El texto también destaca el trabajo de la Fundación Konrad Adenauer en fomentar el diálogo entre China, Alemania y América Latina desde hace décadas, adaptándose a cambios políticos, económicos y tecnológicos. La fundación subraya que, ante el creciente peso global de China, es clave mantener canales de comunicación incluso en contextos de posturas divergentes.
Año: 2021
ISBN: 978-956-9058-48-6
A cargo de: Centro de Estudios Internacionales UC y Centro de Estudios Internacionales UC
Editor: Jorge Sahd