- Hablar de los desafíos de la seguridad en Centroamérica, es referirse a políticas concretas para que la ciudadanía se proteja frente a la delincuencia. Adoptar una posición de indiferencia frente al fenómeno, no es posible. La urbanización creciente, los cambios demográficos y en las comunicaciones, la geopolítica del narcotráfico, han engendrado formas
nuevas de delincuencia, y estas requieren de respuestas sociales activas por parte de la ciudadanía que,
mediante la participación, debe asegurar su protección. - Hablar de seguridad en Centroamérica, es referirse también a los enfoques erróneos de la cuestión, que
logran que la ciudadanía continúe aún más desprotegida frente al fenómeno de una delincuencia multiforme. Hablar de seguridad en Centroamérica, es constatar que la delincuencia no es homogénea; existen diversas situaciones subregionales. El fenómeno es, sin embargo, desigual. Los países del norte del istmo muestran una delincuencia más intensa, mientras que en el sur, las dimensiones son menores. Tratar a toda la región de manera uniforme es un serio error de política pública. - La delincuencia no se origina únicamente en el narcotráfico, sino que surge de sociedades desiguales desde siempre y con la pesada herencia de los conflictos político-militares de décadas anteriores.
- No toda la delincuencia es violenta y organizada; una gran porción de esta tiene carácter patrimonial y se origina en los procesos de marginación económica y pobreza. Otra surge del resentimiento y deseos de venganza que provocan sociedades cada vez más marcadas por los contrastes entre la extrema riqueza y la extrema pobreza, en lo que el sociólogo estadounidense Merton llamara, hace algunas décadas, el desfase entre los fines propuestos como medida del éxito social y la no disponibilidad de medios para alcanzarlos.
- Hay dificultad para caracterizarla adecuadamente, dadas las pocas fuentes de información, su fragmentación, escasa comparabilidad y su baja calidad. La caracterización de la inseguridad en Centroamérica está pues marcada por esta neblina cognitiva.
- Hablar de seguridad en Centroamérica, es también refutar cuidadosamente una serie de mitos que sirven
de apoyo para políticas de seguridad que no tienen nada de democráticas y que prefiguran o configuran
los rasgos de Estados nuevamente autoritarios o en continuidad con el autoritarismo del pasado. - Los investigadores del Estado de la Región han identificado estos mitos, que resumo:
• La criminalidad violenta aumenta sin cesar en la región.
• El crimen organizado se está apoderando de Centroamérica.
• Las maras son las principales responsables de la criminalidad violenta.
• La pobreza es un factor determinante en el nivel de delincuencia.
• El consumo de drogas es un factor determinante de la inseguridad ciudadana.
Publicación: 2009
Autor: Constantino Urcuyo Fournier