Antonio Brito es el líder del Partido Social Democrático (PSD) en la Cámara de Diputados de Brasil, donde es responsable de garantizar que las banderas de centro y centroderecha no sean absorbidas por la polarización. En entrevista con Diálogo Político, el diputado defiende una reducción en el número de partidos políticos. Hoy, en Brasil, hay 30 siglas registradas.
En su participación en el foro de la IDC-DCI en San Pablo, evento promovido el 21 de noviembre en conjunto con la Fundación Konrad Adenauer, Brito afirma que esta fragmentación partidaria confunde más de lo que ayuda a la población, ya que dificulta la comprensión de las diferentes ideologías involucradas en el ajedrez político.

Fragmentación partidaria
¿Hay espacio para la centroderecha en un contexto latinoamericano en el que los países van cada vez más hacia los extremos?
—No solo hay espacio, sino que también la población está buscando esos espacios, ya que garantiza que partidos como el PSD sigan creciendo en el Congreso. Es un partido que salió de las últimas elecciones municipales brasileñas con más de mil alcaldes. La población busca estos partidos. Ahora estamos yendo hacia 47 diputados federales (en total la Cámara legislativa tiene 513 escaños). Los diputados son la representación popular y, si están migrando al PSD, es porque el partido está creciendo. Y deberá ser el partido fuera de los extremos que más crecerá en las elecciones al Congreso (en 2026). Lo que falta es llevar este proyecto a las elecciones nacionales, para que esa migración de diputados que ya se refleja en las elecciones municipales ocurra también en las elecciones generales.
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Polarización
Cuando hablamos de extremos, tendemos a enfocarnos en el poder Ejecutivo. ¿Cómo se combate la polarización en el Legislativo?
—El PSD viene dialogando con todos los espectros políticos. La Cámara de Diputados brasileña hoy está más hacia la centroderecha, yendo hacia la derecha. Partidos como el PSD vienen dialogando, buscando crear consensos. Esa ha sido la marca del PSD: el equilibrio. En temas importantes, el PSD se posiciona de forma equilibrada. Esto ha sido muy importante en la actuación del PSD en la Cámara Federal.
¿Existe un diálogo con partidos de centroderecha de otros países de América Latina?
—La Internacional Demócrata Cristiana (IDC) ha hecho ese papel de dialogar con los partidos de centro y centroderecha de forma muy madura para que entendamos los movimientos regionales. Estoy seguro de que el IDC, bajo la conducción del expresidente colombiano Andrés Pastrana, observará estos movimientos que la población está haciendo.
El cuidado que estamos teniendo en el PSD es intentar acercar a la población a las ideologías partidarias de forma más clara, por eso defendemos la disminución del número de partidos. Queremos llevar este pensamiento a la IDC para que también discutamos sistemas electorales. Países de América Latina, principalmente de América del Sur, tienen hoy 30, 40 y hasta más partidos. La población no logra identificar realmente cuál es su espectro político en los partidos y sus representantes.

Política doméstica
¿Cuáles son sus expectativas para las elecciones presidenciales y legislativas de 2026 en Brasil?
—Aún es especulativo. Pero tenemos como precandidato a la Presidencia a Ratinho Júnior (Gobernador de Paraná) y, en ausencia de Ratinho Júnior, tenemos a Eduardo Leite (actual gobernador de Rio Grande do Sul).
En caso de segunda vuelta entre un heredero del bolsonarismo y el presidente Lula, como sugieren las encuestas, ¿el PSD ya sabe a quién apoyaría?
—Por ahora la posición del partido es esa (presentar los posibles precandidatos). Somos un partido que cuida la cuestión de la justicia social coexistiendo con el liberalismo, con el control de gastos, que tiene la sostenibilidad de las acciones ambientales, y que ha buscado tener ese equilibrio también en otras agendas. Lo demostramos en las elecciones municipales de 2024, lo que nos llevó a elegir alcaldes en muchas ciudades importantes, incluyendo cinco capitales: Florianópolis, Río de Janeiro, Belo Horizonte, São Luís do Maranhão y Curitiba.
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Jóvenes políticos
¿Cómo ha sido la relación del partido con la juventud brasileña?
—El PSD ha logrado debatir temas reales de la población. Por ejemplo, las cuestiones de seguridad pública y salud. En inteligencia artificial, tenemos a la diputada Luísa Canziani, que es presidenta de la comisión especial que trata la regulación de la IA. Los jóvenes se interesan por su futuro, por la perspectiva de futuro, empleo, renta y seguridad. Se interesan por una política cuando es palpable y con soluciones reales.
En su evaluación, ¿el PSD ha tenido éxito en atender estas demandas?
—Está teniendo éxito. Tenemos muchos jóvenes y muchas mujeres en el PSD. Somos el partido que tiene más mujeres en el Senado Federal. La única mujer de la mesa directiva hoy de la Cámara de Diputados es la Delegada Katarina, del PSD. El partido también ha dado protagonismo a los negros. Yo soy el único líder negro de partido político hoy en la Cámara. Tenemos igualdad de negros, mujeres, jóvenes. Esto es positivo, pues el PSD ha mostrado el retrato del país que quiere a todos contribuyendo con equilibrio.
¿Cuáles son los desafíos para el partido en el futuro próximo?
—Somos un partido joven, de 14 años, y el desafío es continuar ese crecimiento orgánico, manteniendo sus principios y valores históricos, con referencia a sus normas reglamentarias, sus estatutos construidos con mucho diálogo por el secretario de San Pablo, Guilherme Afif Domingos, y por el presidente del partido, Gilberto Kassab. Kassab es nuestro gran líder y ha tenido la sensibilidad de construir el partido con las diferencias regionales. Tenemos gobernadores en el Nordeste, en el Centro-Oeste, en el Sur y en el Sudeste. Realmente tenemos un partido plural de Norte a Sur de Brasil.
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