Juan Pablo Guanipa: “La gente está de acuerdo, pero tiene mucha preocupación con los tiempos”

El dirigente y expreso político habla sobre las pistas a seguir para entender el proceso de cambio en Venezuela. Es optimista, aunque confiesa que la crisis socioeconómica genera desesperación en la población.

Por: Ángel Arellano 5 Mar, 2026
Lectura: 12 min.
Juan Pablo Guanipa, dirigente político de la oposición en Venezuela
Compartir
Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.
🎧 Escuchar este artículo

Luego de su liberación el 20 de febrero, Juan Pablo Guanipa volvió a realizar visitas a las barriadas y al activismo político en una Venezuela que atraviesa momentos decisivos tras décadas de dominio chavista.

Guanipa es un político del partido Primero Justicia con casi 30 años de trayectoria. Fue electo gobernador del Zulia en 2017, pero se le impidió asumir por no juramentarse ante la Asamblea Constituyente de mayoría chavista tras unas elecciones cuestionadas. Pasó por la clandestinidad y la cárcel luego de las presidenciales del 28 de julio de 2024. Es una figura clave de la oposición al lado de María Corina Machado y uno de los actores más relevantes del proceso político en Venezuela.

María Corina Machado y Juan Pablo Guanipa. Foto: @JuanPGuanipa
María Corina Machado y Juan Pablo Guanipa. Foto: @JuanPGuanipa

¿Cómo defines este momento político venezolano después de tu liberación y lo que se vive en el país?

—Con una palabra: transición. Creo que estamos en un momento de transición hacia la instauración de una democracia nuevamente en Venezuela. La habíamos perdido después de 40 años continuos. La llegada de Chávez al poder y luego de Maduro desarrolló un proceso que puso todo el poder en manos de una persona, de un autoritarismo que Venezuela no acepta y lo ha demostrado en muchas oportunidades. Después de todo lo que ha pasado, después del 28 de julio de 2024, cuando ganó Edmundo González y no se le reconoció el triunfo, de la persecución a tanta gente y luego la incursión de Estados Unidos, evidentemente el panorama político venezolano ha cambiado profundamente.

Hoy nos encontramos en ese proceso de transición hacia la democracia. Buscamos que se den todas las condiciones necesarias para poder culminar este proceso con una elección. Creo que todo debe terminar escuchando a la gente. No se escuchó a la gente el 28 de julio del 2024. Hay que lograr que empiece con buen pie el proceso democrático venezolano.

Injustamente encarcelado

La cárcel es siempre un momento difícil para cualquier ser humano. Pero para un preso político, encarcelado por sus ideas, por su forma de pensar, es doblemente difícil. ¿Es posible pensar que la cárcel deja algún tipo de enseñanza? ¿Dejó algún tipo de aprendizaje en ti como dirigente?

—Una sola hora de cárcel sin haber cometido ningún delito es una barbaridad. Es una profunda injusticia. Yo estuve diez meses en la clandestinidad y casi nueve meses en la cárcel sin haber cometido ningún delito. Eso produce indignación, y creo que la hemos tenido todos los presos políticos. Cuando tú llegas a la celda y te encierran allí, en mi caso te quedas solo. En otros casos había gente en celdas para 15, 16, 17 personas. Cuando te quedas allí, te preguntas: ¿qué hago yo aquí? ¿Qué necesidad tengo yo de estar aquí, de estar sin mi familia, sin la posibilidad de hacer lo que libremente un ser humano puede hacer?

En ese momento me puse un reto: a mí la cárcel no me va a vencer. A mí la cárcel no me va a amilanar, yo soy libre aun en prisión, con mi libertad interior no van a poder y no pudieron y le tengo que dar mil gracias a Dios por eso. Yo salí de la cárcel fortalecido físicamente, mentalmente, espiritualmente, emocionalmente, porque a pesar de las adversidades, a pesar de lo que allí viví, siempre traté de vencer los obstáculos que se me presentaron

¿La cárcel enseña? Sin duda que sí. Deja mucha enseñanza. En primer lugar, en medio de esas dificultades que vives, tratas de encontrarte más intensamente con Dios. Si ya crees en Dios, crees mucho más en Dios. Yo creo que cuando uno cae en una situación como esta, la tendencia puede ser a perder la fe o a fortalecer la fe. Yo, gracias a Dios, logré fortalecer mi fe en la cárcel y eso para mí fue sumamente importante.

Pero, además, después del primer mes, que fue el peor de los momentos que viví en la cárcel, logré que me dieran acceso a lecturas y que esto fuera algo importante en mi vida. Así pude leer, en unos ocho meses, 154 libros. Eso me ayudó muchísimo. Me refugié en la lectura y allí aprendí también adecuadamente a tomar nota, a sacar conclusiones.

Viví un proceso de fortalecimiento de la esperanza. Cuando uno está en la cárcel, no sabe cuándo va a salir, entonces eso te genera cierta incertidumbre. Decía: voy a salir de esto, voy a ver a mis hijos, voy a encontrarme con mi familia, voy a encontrarme con el país y eso evidentemente también ayudó en medio de las dificultades de la cárcel.

Por ejemplo, me hice una rutina de oración, de ejercicios, de lectura y periódicos. A mí me daban un periódico todos los días para tomarme una foto con el diario Últimas Noticias, que es del régimen, pero al menos me permitía leer la posición de Maduro, Delcy, Jorge Rodríguez, Padrino López, Cabello. Eso me permitía tener una parte de la realidad muy pequeñita, pero me permitía también deducir la realidad completa.

Cárcel El Helicoide, Caracas, Venezuela. Foto: Wikimedia Commons
Cárcel El Helicoide, Caracas, Venezuela. Foto: Wikimedia Commons

La continuidad chavista

Después del parteaguas que fue el 3 de enero, el sistema chavista sigue manejando el país. ¿Cuál es el principal pilar de supervivencia del gobierno en este momento?

—Creo que es decisión de EEUU dejar por un tiempo al régimen de la vicepresidenta de Maduro, que desde mi perspectiva es tan ilegítima como Maduro, porque evidentemente Maduro no ganó el proceso electoral, desconoció el resultado, colocó a Delcy como vicepresidenta. Si él es ilegítimo, Delcy obviamente es ilegítima. EEUU tomó la decisión de que ellos siguieran para llevar adelante un proceso en el que van a tratar de estabilizar económicamente al país y van a tratar de lograr que lleguemos a un proceso electoral. Ese proceso electoral es el que va a definir el cambio político en Venezuela. Por eso digo que estamos en una en una realidad de transición.

¿Hay fisuras reales dentro del chavismo o el poder sigue estando cohesionado?

—Yo solo puedo especular sobre eso. Creo que sí hay fisuras, hay diferencias y creo que se van mostrando. Además, Delcy, en el cumplimiento de las órdenes que le dictan desde Washington, va a tener que afectar algunos intereses de algunos sectores del chavismo. Entiendo que se está produciendo en estos días, un cambio importante en el Ministerio Público, que va a haber otros cambios en el Ministerio de la Defensa y de otros ministerios. Todo eso genera fisuras dentro del chavismo y es parte de la dinámica de todo este proceso.

Tenemos una realidad y es que estos 27 años están terminando y eso nos va a permitir abrir otro capítulo importante en la historia del país.

Lugar de la oposición

¿Cuál siente que es el mayor patrimonio político de la oposición venezolana en este momento?

—Lo más importante es el apoyo del pueblo venezolano. El pueblo venezolano se manifestó de manera impresionante el 28 de julio de 2024. La gente que está en el poder trató de alguna manera secuestrar hasta la mentalidad del pueblo venezolano y no lo aceptamos. A mí me parece que eso es muy importante porque refleja el arraigo democrático que hay. Ese pueblo que tomó esa decisión se ha mantenido sólido, ha salido a la calle cuando ha sido necesario, ha protestado cuando ha sido necesario, ha votado cuando ha sido necesario, se ha abstenido cuando ha sido una estrategia en contra del régimen. Es decir, el pueblo ha actuado. Y para mí lo más importante en este momento es tomar en cuenta la opinión popular, la soberanía y la voluntad del venezolano: esa es la fortaleza más importante que tenemos.

[Lee: Paola Bautista Alemán: “La oposición venezolana tiene que exigir lo que sea posible”]

Todos los dirigentes tenemos que actuar consustanciados con esa aspiración. Hay algunos que dicen ser opositores y que comienzan a decir que lo mejor es la estabilidad del país y que Delcy se quede allí para terminar el periodo. Primero, Maduro no es legítimo, segundo, ya no es presidente, así que hay una vacante absoluta. Yo creo que se debe declarar la vacante absoluta y proceder de acuerdo con lo que establece la Constitución.

Cuando salió de la cárcel, al menos de su primera excarcelación, lo primero que hizo fue recorrer puntos en Caracas para solidarizarse con presos políticos y sus familias. Desde que regresó a Maracaibo estuvo en gran cantidad de concentraciones con personas. ¿Qué tan popular siente la agenda de transición que estableció EEUU para Venezuela?

—La gente tiene mucha preocupación con los tiempos, es decir, está de acuerdo en que haya un proceso de transición y que haya un cambio político. Pero la situación socioeconómica es desesperante y en consecuencia es natural que la gente esté desesperada. Ahí es donde veo incertidumbre, quizás, desesperación de la gente.

Lo que les he dicho es: señores, yo los entiendo perfectamente porque sé lo que se está viviendo en cada una de las casas, pero entendamos también que tenemos 27 años. En mi caso, yo diría que son los años más productivos de la vida, dedicados a luchar en favor de que se instaure la democracia en Venezuela. ¿Cuánto nos falta? Pueden ser 6 meses, pueden ser 12 meses, pueden ser 18 meses. Vamos a tratar de que sea el menor tiempo posible. Pero sabemos que vamos hacia ese cambio político y tenemos que sentir la confianza y la seguridad de que eso se va a hacer con buena mano, con un buen desempeño y con un gran resultado.

Opositor venezolano Juan Pablo Guanipa. Foto: AP
Opositor venezolano Juan Pablo Guanipa. Foto: AP

En clave internacional

Como hombre de partido, dirigente de Primero Justicia, ¿considera que hay algún papel de parte de las democracias y los partidos políticos europeos en este contexto de cambios en Venezuela?

—Indudablemente que la participación europea es fundamental. Siempre he dicho que nosotros, los venezolanos, debemos tener una alianza natural [con Europa] porque somos parte del mundo occidental. Cuando tú veías a Chávez o a Maduro o a Delcy aliados con Rusia, Cuba, China, Irán, Turquía… yo no digo que no podamos tener relaciones comerciales con todo el mundo, pero nuestra relación histórica, geopolítica, cultural es con el mundo occidental y obviamente Europa.

Debo decir que a pesar de que Europa ha tomado algunas decisiones, a veces siento que quizás está ensimismada, cosa que es válida. Tienen sus propios problemas, tienen sus realidades y entonces eso hace que no estén tan involucrados en el caso venezolano. Yo quisiera un poco más de acción en ese sentido para que nos acompañen, porque cuando se acaba con un régimen democrático se deben encender las alarmas del mundo democrático. Nosotros tenemos que comprometernos muchísimo con la democracia en el mundo. Nos toca ver cómo peleamos para que Cuba y Nicaragua sean países democráticos. En ese esfuerzo siempre vamos a esperar el apoyo de Europa.

¿Puede haber un derrame de lo que ocurre en Venezuela en otras crisis como la de Cuba y Nicaragua?

—Siento que es posible, anhelo que eso pase. Creo que es justo y necesario. Tengo mucha esperanza con la posibilidad de que tengamos una América totalmente democratizada. Qué bueno sería que realmente Cuba sea libre, qué bueno sería que Nicaragua sea libre y que Venezuela sea parte de esa libertad y que no haya más dictaduras ni de izquierda ni de derechas en América y en el mundo.

Lo importante es que asumamos que la lucha por el poder no puede ser una lucha por el poder mismo, como si el poder fuera un fin en sí mismo, sin entender que el poder es un instrumento para la transformación social. ¡Qué mal le hace a los países la desesperación que algunos tienen por el poder! Están dispuestos a hacer lo que sea para tenerlo y para mantenerlo. Tenemos que lograr que en todos los países se entienda que tenemos que someternos a reglas de juegos y que, si uno pierde, bueno, pasa a ser oposición y espera una nueva oportunidad. Y que la democracia es el gobierno de las mayorías, con respeto a las minorías.

¿Qué detalles deberían observar los analistas para anticipar cambios en Venezuela?

—Yo creo que los analistas deberían seguir el proceso en el que estamos en Venezuela para lograr la estabilización democrática que nos parece fundamental. Nosotros estamos dando distintas peleas, que se pueden convertir en triunfos parciales y que pueden lograr que ese desiderátum democrático se dé. En primer lugar, la libertad de los presos políticos; en segundo lugar, el regreso de todos los exiliados; en tercer lugar, el cambio del Consejo Nacional Electoral; en cuarto lugar, lograr que los venezolanos puedan votar, estén donde estén, con el cambio del registro electoral; en quinto lugar, que todos los políticos estén habilitados. En sexto lugar, que los partidos políticos sean devueltos a sus liderazgos naturales. Hay que ver cómo todo eso va convirtiéndose en una especie de piedritas que se ponen para que podamos pasar el río adecuadamente hacia lograr la democracia en Venezuela.

Las opiniones expresadas en esta publicación son responsabilidad exclusiva de sus autores y no reflejan necesariamente la posición institucional de Diálogo Político ni de la Fundación Konrad Adenauer.

Te puede interesar:

Ángel Arellano

Ángel Arellano

Doctor en ciencia política, magíster en estudios políticos y periodista. Coordinador de proyectos en la Fundación Konrad Adenauer en Uruguay, y editor de Diálogo Político.

newsletter_logo

Únete a nuestro newsletter

Español English Deutsch Portugués