¿Es el ocaso del multilateralismo o hay futuro?

El sistema atraviesa su mayor crisis desde la posguerra. Con EEUU replegado, la ONU sin liderazgo y la geopolítica fragmentada, ¿quién sostendrá el orden global? Cuatro candidatos a la Secretaría General se enfrentan a ese desafío.

Por: María Isabel Puerta Riera 24 Abr, 2026
Lectura: 6 min.
Día del multilateralismo. ¿Ocaso o futuro?
Compartir
Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.
🎧 Escuchar este artículo

Desde hace un año, al menos, asistimos la ruptura paradigmática del orden multilateral basado en reglas, el orden liberal de la post Guerra Fría, en el que Estados Unidos desempeñaba un rol central. Bajo la segunda administración de Donald Trump, la potencia instrumentalizó la imposición de aranceles comerciales para presionar a competidores y aliados, desmanteló los mecanismos de asistencia internacional, como USAID, que durante décadas forjaron los esfuerzos de cooperación internacional. Así es como se rompieron los compromisos de apoyar la promoción de la democracia y los derechos humanos.

En paralelo a la hegemonía de EEUU, la caída de la Unión Soviética dio paso al ascenso China y Rusia en oposición a la expansión del modelo occidental de economías globalizadas. El blanco de las críticas no se limitaba al capitalismo global, sino a su expresión política: la democracia liberal. Los esfuerzos encabezados principalmente por EEUU se tradujeron en la construcción de un aparato de financiamiento de asistencia y promoción de la democracia liberal a nivel mundial dotado de una estructura tanto o más poderosa que la del sistema de las Naciones Unidas.

El multilateralismo fue una de las herramientas que contribuyeron a la construcción del orden mundial basado en reglas que hemos tenido hasta ahora. En sus inicios, representó una estrategia de cooperación y de construcción de relaciones diplomáticas y una iniciativa para superar las debilidades de las experiencias históricas previas, como la de la Liga de las Naciones. Sin embargo, en el contexto actual, el retiro de facto de los Estados Unidos de los esfuerzos de cooperación internacional plantea interrogantes similares sobre la capacidad del sistema multilateral para sostener su relevancia y eficacia.

¿El ocaso?

El escenario contemporáneo presenta una profunda crisis del multilateralismo. La evaluación del desempeño, de las agencias como de los mecanismos de reforzamiento, muestra la debilidad para hacer efectivos los compromisos, ya sea por la negativa de actores nacionales o por la falta de formalidad de las reglas para obligar al cumplimiento de los compromisos, como lo señala el Índice de Multilateralismo de 2024.

A ello se suma la crisis de financiamiento, con capacidades cada vez más limitadas para ampliar operaciones y para mantener las existentes. Esto afecta seriamente la operatividad. En estas circunstancias, la capacidad de respuesta de las Naciones Unidas y sus agencias se percibe como ineficaz. El efecto es una fragmentación geopolítica, de la que surgen otros esquemas multilaterales regionales e incluso unilaterales.

Sin embargo, el Índice apunta a que la crisis del multilateralismo no es de participación, sino de efectividad y legitimidad. Por un lado, hay una proliferación de crisis que el sistema es incapaz de contener por la vía de la mediación de conflictos. Por otro, hay un conjunto de consecuencias en el ámbito humanitario que el sistema responde con una respuesta limitada en gran medida debido a restricciones institucionales y normativas que dificultan la adopción de decisiones oportunas y efectivas, por ejemplo, el mecanismo del poder de veto.

La inercia de diferentes conflictos bélicos inconclusos como los de Ucrania, Gaza o Irán, hace que la fragmentación geopolítica tome cuerpo en regiones percibidas como ajenas a los intereses de quienes dominan las decisiones del Consejo de Seguridad de la ONU. Por lo que, en espacios como el Mercosur o los BRICS se están gestando alianzas y compromisos que aspiran a alcanzar objetivos difíciles de canalizar en otros foros internacionales.

Candidatos a la Secretaría General de la ONU, 2026.
Candidatos a la Secretaría General de la ONU, 2026. Rebeca Grynspan, Rafael Grossi, Michelle Bachelet y Macky Sall.

¿Recuperar legitimidad?

En momentos en que la ONU se prepara para elegir al próximo/a Secretario/a General, que suceda a António Guterres, los cuatro candidatos principales deberán responder al cuestionamiento sobre la vigencia del multilateralismo.

Por primera vez Latinoamérica destaca con tres candidatos. La chilena Michelle Bachelet, el argentino Rafael Grossi, la costarricense Rebeca Grynspan, y el senegalés Macky Sall encabezan la definición. El contexto de fondo es el retiro de EEUU del protagonismo global, en medio de la profunda crisis financiera que aqueja al sistema.

Además, la ONU no solo enfrenta el reto de recuperar su legitimidad en la gestión de conflictos. También debe recuperar su autoridad para encarar las demandas que el multilateralismo regional todavía no está en condiciones de sortear.

Resulta inevitable no mirar el débil desempeño del sistema de las Naciones Unidas durante la pandemia de covid-19 y los conflictos internacionales posteriores. La pérdida de terreno del multilateralismo tiene mucho que ver con la inercia de la ONU ante la fragmentación geopolítica y los recientes avances unilaterales de EEUU.

La segunda administración de Trump ha provocado una profunda polarización en Latinoamérica. Esto llevó a algunos gobiernos a plegarse a los principios del Corolario Trump y generar un fuerte alineamiento.

¿Qué puede pasar?

Resulta prematuro inferir que la actual crisis del multilateralismo implica su ocaso definitivo. Pero es cierto que hay un hastío ante la incapacidad de los mecanismos regionales y globales para dar respuesta a conflictos que son de su competencia. La consolidación de la fragmentación unilateral y regional responde justamente a esas debilidades y desencuentros. Se terminan deslegitimando las capacidades de la ONU y de agencias fundamentales, como la Organización Mundial de la Salud o la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

En ocasión del Día del Multilateralismo, y con el inicio del proceso de selección del próximo líder de la ONU, resulta oportuno hacer votos para que se ratifique el compromiso principista que dio origen al sistema y convocar a todos los países miembros a su apoyo.

* Las opiniones expresadas en esta publicación son responsabilidad exclusiva de sus autores y no reflejan necesariamente la posición institucional de Diálogo Político ni de la Fundación Konrad Adenauer.

María Isabel Puerta Riera

María Isabel Puerta Riera

Doctora en Ciencias Sociales. Magíster en Ciencia Política y Administración Pública. Profesora adjunta en el Valencia College. Autora del libro «Crisis de la democracia: ¿en el umbral de la posdemocracia?» (2021)

newsletter_logo

Únete a nuestro newsletter

Español English Deutsch Portugués