La visión socialcristiana de la lucha en Nicaragua

El 19 de abril de 2018 estudiantes nicaragüenses se lanzaron a las calles para protestar contra el régimen de Daniel Ortega por temas sociales y medioambientales. Los campesinos protestaban por la construcción de un canal interoceánico.

Multitudinaria manifestación pacífica en Managua, 30.5.2018 | Foto: Jorge Mejía peralta, vía Flickr
Multitudinaria manifestación pacífica en Managua, 30.5.2018 | Foto: Jorge Mejía peralta, vía Flickr

El pueblo en general despertó en apoyo a esta rebelión cívica de los estudiantes. Como reacción inmediata el gobierno desató, como nunca antes, una represión sangrienta haciendo uso de la policía, fuerzas de choque, paramilitares, francotiradores y mercenarios cubanos contra los jóvenes.

Esos ataques causaron 580 muertos, 4000 heridos y 800 detenidos, así como muchos desaparecidos y 50.000 exiliados. El país se viene paralizando, afectando la economía y la gobernabilidad. Esto generó una reacción de denuncia tanto al interior del país como en el exterior, que ha catalogado al régimen de Ortega como violador masivo de los derechos humanos, y autor de crímenes de lesa humanidad.

A un año de estos hechos es importante analizar la situación y plantearse los logros, fallas y perspectivas de esta lucha.

Logros

Se ha mostrado al mundo la naturaleza del régimen Ortega-Murillo, pasando de «socialista, solidario y cristiano», a represivo, sangriento y violador masivo de los derechos humanos.

Se ha llevado al gobierno a un profundo nivel de ingobernabilidad al generarse un amplio rechazo nacional e internacional.

Se ha conformado un amplio movimiento cívico que puede derrocar a una dictadura con medios pacíficos. Son logros concretos:

a) La formación y funcionamiento de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, que obligó al gobierno a sentarse a la mesa del diálogo.

b) La formación de la Unidad Nacional Azul y Blanco, UNAB, que trata de funcionar como núcleo de organización y orientación de la lucha cívica.

c) La aparición y desarrollo del movimiento autoconvocado que ha alcanzado algunos niveles de coordinación.

d) El papel activo de los organismos nacionales de defensa de los derechos humanos, que ha provocado las represalias del régimen obligando a varios de sus dirigentes a salir al exilio.

e) Las dimensiones alcanzadas por el movimiento del exilio, fuerza viva en esta lucha por la democracia.

f) El papel de la empresa privada, y su organismo principal el COSEP, que se ha retirado de su pacto con el régimen.

g) El papel de denuncia de los organismos internacionales de derechos humanos: CIDH, Amnistía Internacional, Human Rights Watch, el organismo del Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU, etc.

h) El papel de la Organización de Estados Americanos (OEA), en posición clara de lucha por la democracia.

i) El papel de los organismos del continente europeo: La Unión Europea (UE), y el Parlamento Europeo.

j) El papel de los países como el Grupo de Lima, Centroamérica, los Estados Unidos, el Canadá y las democracias sudamericanas.

k) El formidable apoyo de la diáspora histórica nicaragüense, a partir de abril del 2018, a la lucha por la democracia.

Fallas

1. También es importante mencionar fallas, como:

2. Excesiva espontaneidad en momentos dados del movimiento cívico de protesta.

3. Ciertas equivocaciones en la estrategia y tácticas de las protestas.

4. Fallas para el funcionamiento óptimo de la Alianza Cívica, y también de la UNAB.

5. Lentitud en la actuación de la OEA, la UE y otros organismos internacionales.

6. Lentitud en la actuación de los países estratégicos como Estados Unidos.

7. Fallas que inciden en la insuficiencia de la lucha cívica, especialmente por falta de una mejor planificación y organización.

Perspectivas

Las perspectivas de la lucha están entrelazadas con:

a) la problemática venezolana y su solución. Ortega se inspira en Maduro para aferrarse al poder;

b) el perfil del régimen orteguista continúa siendo de sangriento represor, que lo descalifica en su legitimidad como gobierno;

c) el aumento de la presión internacional y sus sanciones, lo que es necesario para obligar a Ortega a buscar una solución pacífica;

d) los resultados del diálogo nacional, cuyo punto clave deberá ser el anuncio de elecciones adelantadas, y no esperar hasta 2021.

e) una planificación de la lucha que tome en cuenta todas las fuerzas y factores señalados anteriormente.

Los socialcristianos continuamos luchando cívicamente al lado del pueblo y de sus aspiraciones de libertad, justicia y democracia.

 

Este artículo es una síntesis del documento de igual nombre que emitió la organización Voluntad Humanista Social Cristiana en Managua, Nicaragua, el 23 de abril de 2019.