Fridays For Future: ¿un movimiento de los que no quieren ir a la escuela?

Foto: Pixabay
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Lo que empezó con unos pocos estudiantes se convirtió en un movimiento de muchos, todos con la misma pregunta: ¿quién va a salvar el clima y cómo? Los jóvenes están luchando por una respuesta y por su futuro. Por este motivo se formó el movimiento estudiantil contra el cambio climático, que anima a los estudiantes para que participen en las manifestaciones en vez de estar en clase los viernes.

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La figura más emblemática del movimiento es la activista sueca Greta Thunberg (16 años), que tuvo la idea de esta iniciativa que está coliderando. No obstante, es importante decir que una persona sola no puede salvar el planeta y cambiar las reglas del juego, y por ende es tan importante el apoyo, esfuerzo y compromiso de los jóvenes en todos los países.

El cambio climático no es un problema nacional sino internacional, así que la ciudadanía mundial debe actuar para encontrar soluciones internacionales que después se implementen nacionalmente. El movimiento que tuvo sus inicios en Europa ya se está extendiendo en Australia, los Estados Unidos, Asia, Latinoamérica y algunos países africanos. Fridays for Future ha llamado tanto la atención que los jefes de gobierno y los parlamentos están hablando de él y de Greta Thunberg. De hecho, la estudiante ha sido invitada a hablar ante varias organizaciones, por ejemplo, las Naciones Unidas y la Unión Europea, que muestra su rol como líder social.

Por otro lado, el hecho de que cada vez más alumnos están ausentes de las instituciones educativas para protestar en las calles es motivo de varias críticas. Políticos alemanes han empezado a reaccionar. El presidente federal de los Demócratas Libres Christian Lindner explicó en un tuit que la protección del clima es un «asunto para profesionales». Opina que los alumnos no están capacitados para ver las conexiones globales. También critica la ausencia de lecciones. Por lo tanto, los alumnos deberían «informarse sobre las conexiones físicas y científicas, así como de las conexiones técnicas y económicas».

En su página de Facebook, el movimiento Fridays For Future respondió a algunas críticas: se manifiestan durante el horario escolar y no los fines de semana, porque es, según ellos, la única manera de obtener la atención necesaria. La mayoría de los estudiantes también podrían imaginarse cosas mejores que ser castigados por profesores o pasar horas afuera, en la lluvia. «Ya no podemos salvar el mundo jugando con las reglas. Es hora de rebelarse para salvar el futuro», son las palabras de Greta Thunberg. El cambio climático no va a esperar hasta que los estudiantes de hoy salgan del colegio con su bachillerato. Por eso el apoyo de padres, abuelos, profesores y políticos es apreciado por los jóvenes de todo el mundo.

Los estudiantes no quieren negar que tienen un privilegio enorme y son conscientes de que otros niños estarían felices si pudieran ir a la escuela. Sin embargo, no se manifiestan en contra de la educación, sino «más bien, en contra de un mundo en el que la educación ya no vale nada». Opinan que es la única tarea que existe en la sociedad para crear cierta presión.

Pero, ¿realmente han logrado esta presión los Fridays For Future? Primero, y probablemente lo más importante, han logrado que la sociedad hable del problema y los estudiantes, participando en las manifestaciones, han puesto la crisis climática en la agenda política como tema urgente, no solamente en las organizaciones internacionales sino también en los parlamentos. Segundo, han logrado animar a más personas y a diferentes grupos a participar en las acciones. De hecho, se formaron otros grupos, por ejemplo, Parents for Future, un movimiento de padres que apoyan a sus hijos. Consecuentemente, más y más personas de diferentes grupos sociales, edades y contextos se están juntando para luchar por una causa superior, que les da en consecuencia más poder para influir en la opinión pública y en la toma de decisiones políticas. Los científicos profesionales apoyan especialmente a la joven generación: más de 23.000 renombrados científicos alemanes, austríacos y suizos ya firmaron la petición de la organización Scientists for Future. Uno de los firmantes es Volker Quaschning, profesor en Berlín: «Nosotros somos los profesionales, y decimos: la generación joven tiene razón».