El histórico acuerdo de paz en Colombia cada vez más cerca.
Cuando los alemanes hablan de Colombia, las discusiones suelen estar llenas de prejuicios: el conflicto armado con la guerrilla, los secuestros de políticos, el tráfico de drogas, Pablo Escobar, quien sigue presente en el pensamiento de muchos alemanes. Resumiendo: un territorio peligroso que hay que evitar. Sin embargo, el café colombiano provoca sentimientos positivos. De hecho en los más de 50 años de conflicto fallecieron o fueron secuestrados decenas de miles de personas, millones más tuvieron que huir del país. Sin embargo, los que viajan a Colombia hoy en día experimentan un país diferente: existe un ambiente de renovación. Particularmente la generación joven, que no conoció la vida sin el conflicto, mira el futuro con esperanza. Parece que solo falta una firma debajo del acuerdo para llegar a la paz y con ella un futuro sin violencia. Es impresionante la disposición a la reconciliación que muestran muchos colombianos. Una gran cantidad de víctimas está dispuesta no solo a reconciliación con la guerrilla sino que aboga por el involucramiento de los guerrilleros desmovilizados en el proceso de la paz y su reintegración en la sociedad y la política. Por ejemplo, el antiguo policía Edgar Bermúdez, quien pagó con su vista y severas deformaciones su lucha contra la FARC. Vea aquí la entrevista con Edgar Bermúdez.