Diálogo Político: La buena política

La buena democracia se construye históricamente a partir del consenso, instituciones sólidas y educación cívica, adaptándose a la cultura de cada país.

Por: Redacción 12 Ago, 2025
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.
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La calidad de una democracia es el resultado de un proceso histórico de construcción y adaptación de las instituciones y leyes de cada país. No surge de forma instantánea ni por decreto, sino que evoluciona conforme lo hacen las sociedades, influida por factores históricos, culturales y costumbristas propios de cada nación. Esta evolución democrática no sigue una regla lineal: sociedades más antiguas no necesariamente poseen democracias más sólidas.

El análisis histórico de Alexis de Tocqueville y Hannah Arendt muestra cómo Estados Unidos pudo consolidar un sistema democrático desde el consenso y la participación ciudadana, mientras que Francia, pese a sus aspiraciones revolucionarias, intentó imponer el modelo desde la teoría, generando resistencias. En el caso estadounidense, elementos como la autonomía de las colonias, la existencia de asociaciones intermedias y la ausencia de dependencia total de un Estado central facilitaron la adopción de prácticas democráticas alineadas con su vida cotidiana.

Comparando ambos procesos, se observan diferencias fundamentales: en Francia se buscó transformar un poder vertical en horizontal por la fuerza, mientras que en Estados Unidos la democracia surgió como extensión de sus propias costumbres sociales y políticas. De esta comparación se desprenden tres elementos clave para definir una buena democracia: el consenso, la solidez institucional y la educación en y para la democracia.

Año: 2014

A cargo de: Konrad-Adenauer-Stiftung Uruguay

Autores: Manfred Steffen, Agustina Carriquiry, Alejandro Coto

Redacción

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Plataforma para el diálogo democrático entre los influenciadores políticos sobre América Latina. Ventana de difusión de la Fundación Konrad Adenauer en América Latina.

Cuba contra Occidente

Los actores de la izquierda latinoamericana, agrupados en la galaxia rosa, ejercen narrativas poscoloniales que buscan redefinir las normas internacionales.

Por: Sebastian Grundberger 12 Ago, 2025
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Ernesto Che Guevara en el discurso de la ONU de 1964. Foto: captura de pantalla
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“La ‘civilización occidental’ esconde bajo su vistosa fachada un cuadro de hienas y chacales”. Con estas palabras, Ernesto Che Guevara se dirigió en 1964, vestido con uniforme de combate, a la Asamblea General de las Naciones Unidas. No era solo una provocación retórica. Era la síntesis de un marco ideológico que convertiría a Cuba en epicentro de una narrativa global.

Desde entonces, La Habana ha exportado una visión del mundo dividida en dos polos irreconciliables: un Occidente opresor, imperialista y capitalista frente a un Sur Global moralmente íntegro, presentado como víctima de siglos de explotación.

La combinación de anticolonialismo y anticapitalismo se convirtió en el corazón del discurso cubano. Desde la dictadura castrista, no solo se denunció a EEUU como enemigo de clase. También se construyó una narrativa que ofrecía a otros países una fórmula lista para usar: identificar a Occidente como enemigo estructural y legitimar cualquier alianza que ayudara a contrarrestar su influencia. Resulta lógico que el principal sostén de la Cuba revolucionaria era la Unión Soviética.

El Foro de São Paulo, joya de la corona

Después de la caída de la cortina de hierro, Fidel Castro necesitaba nuevo oxígeno y lo encontró en América Latina. En 1990, Castro, con Luiz Inácio Lula da Silva, impulsó el Foro de São Paulo (FSP), una red de partidos y movimientos de izquierda “revolucionaria” de toda América Latina. Su objetivo declarado era coordinar estrategias contra el “imperialismo”. La defensa incondicional del régimen de Cuba, fue y sigue siendo un elemento constitutivo de identidad del FSP. Se convirtió rápidamente en la joya de la corona del soft power cubano.

Con ello se logró que el discurso cubano, sobre la lucha de clases internacional y anticolonial contra el enemigo sistémico occidental, siguiera gozando de aceptación en toda América Latina. Y que además accediera a los resortes centrales del poder. El programa político del FSP denominado Consenso de Nuestra América está dedicado al “ejemplo de consecuencia revolucionaria del comandante Fidel Castro”. Exige la “liberación de nuestros pueblos de la dominación colonial”. Resulta llamativo que el documento no es de 1965, si no del 2017.

[Descarga: La galaxia rosa]

Este relato es el germen ideológico de lo que hoy se denomina la galaxia rosa, un ecosistema de organizaciones políticas, académicas y mediáticas que reproducen y adaptan en gran medida el guion cubano. Este guión tiene además aliados estratégicos en potencias autocráticas con vocación imperial mundial como Rusia, China e Irán. Con ellas, Cuba  comparte intereses geopolíticos y un lenguaje que relativiza las libertades políticas en nombre de la soberanía nacional y una supuesta “no injerencia”. Así, el autócrata chino, Xi Jinping, felicitó a Nicolás Maduro en 2024 por su supuesta “reelección”. Anunció también que se opondrá “a cualquier injerencia extranjera” en Venezuela. El embajador chino en Nicaragua alabó la nueva constitución del régimen Ortega-Murillo, que suspende el Estado de derecho y la separación de poderes, como “democrática” y “revolucionaria”.

la defensa de Cuba sigue siendo un elemento constitutivo del Foro de SP.
XVIII encuentro del Foro de Sao Paulo. Foto: ANEP, Costa Rica.

Visión absolutista del principio de no injerencia

El argumento de la “no injerencia” en los asuntos internos de los países es un eje central del discurso de las organizaciones alineadas a la galaxia rosa. Como el Foro de São Paulo, el Grupo de Puebla, la Internacional Progresista o el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO). En su relato, cualquier crítica a dictaduras de izquierda se rechaza con el argumento de la “autonomía de los pueblos”. Esto implica poner en entredicho la validez de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y el concepto de los derechos individuales de cada persona.

[Lee también: Foro de São Paulo, Grupo de Puebla, CELAC y cumbre de la galaxia rosa en Honduras]

Aquí, la narrativa de la izquierda latinoamericana coincide con la reinterpretación internacional del concepto de derechos humanos que Pekín lleva años promoviendo, en el sentido de que “el derecho al desarrollo económico debe priorizarse sobre todos los demás derechos, en particular sobre los derechos civiles y políticos”, como lo describe el jurista estadounidense Tanner Larkin. Este denomina al intento de China de redefinir las normas internacionales como normfare. El Partido Comunista Chino mantiene, según él, una “visión dura y absolutista de la soberanía estatal y la no intervención”. Este argumento conduce a una oposición directa a la democracia occidental. En el momento en que la lucha anticolonial y antiimperialista se convierte en un fin en sí mismo, la democracia liberal pasa a ser considerada un instrumento de dominación de Occidente.

La importancia de entrar en la disputa cultural

¿Por qué, sin embargo, tienen tanto éxito los discursos anticoloniales y antidemocráticos? Una mirada a la estrategia de la galaxia rosa la ofreció Álvaro García Linera, estrecho aliado de Cuba como exvicepresidente del gobierno de Evo Morales, miembro del Grupo de Puebla y la Internacional Progresista, en 2018 en un evento de CLACSO:

“Los gobiernos, las fuerzas progresistas, tuvieron la virtud de, (…) en meses o años previos a los grandes estallidos catárquicos de la sociedad en América Latina, haber construido victorias culturales previas. Gramsci tenía razón: cualquier victoria popular, política o militar requiere previamente victorias culturales desarrolladas en los distintos ámbitos de la vida: en la universidad, en los medios de comunicación, en el barrio, en la actividad cotidiana, en la familia, etcétera.”

Los actores de la izquierda latinoamericana agrupados en la galaxia rosa lograron, mediante un avance sistemático en el ámbito cultural, trasladar con éxito a la modernidad conceptos trasnochados de resistencia y lucha anticolonial desde la cocina cubana de los años sesenta.

Muchas veces, estos discursos no encontraron suficientemente resistencia en el ámbito cultural e identitario por parte del centro político y las democracias liberales. Al relegar la disputa cultural y simbólica, han dejado libre un terreno que la dictadura en Cuba ha utilizado para posicionarse como potencia ideológica mundial.

Sebastian Grundberger

Sebastian Grundberger

Coordinador de los países andinos en la Fundación Konrad Adenauer.

Mujeres indígenas: entre la resistencia y la resiliencia

El libro propone propuestas y soluciones locales de adaptación al cambio climático lideradas por mujeres indígenas en Latinoamérica.

Por: Redacción 11 Ago, 2025
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.
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El mundo enfrenta una crisis climática sin precedentes con escasez de agua potable, inundaciones y periodos de sequías prolongados que agravan la calidad de vida de las personas. Hacen más evidentes las brechas de desigualdad y vulnerabilidades de ciertas poblaciones a nivel mundial. Después de la pandemia mundial provocada por el covid-19, pueblos indígenas de todo el continente y en especial las mujeres indígenas, han tomado un rol activo de liderazgo en la promoción de medidas de mitigación al cambio climático, que constituyen en la actualidad una grave amenaza al ejercicio pleno de sus derechos.

Es en el marco de esta problemática creciente, que el Programa de Participación Política Indígena considera importante sistematizar experiencias que contribuyan al tema. La investigadora internacionalista y defensora de los derechos de los pueblos indígenas y el medio ambiente, Lorena Terrazas, recopiló datos y las experiencias de ocho mujeres indígenas lideres del continente, en base a entrevistas personales y la obtención de información por cada país. El documento revela el impacto negativo que el cambio climático está produciendo en sus comunidades y las respuestas que ellas mismas están generando mediante proyectos que promueven medidas de mitigación en diversos territorios de la región.

Estos valiosos testimonios, recabados en la presente investigación, demuestran el incremento del liderazgo y la creciente participación de la mujer indígena en diversos espacios de tomas de decisión y en acciones concretas que cada una lleva adelante en sus comunidades. Mediante la implementación de proyectos de ley, iniciativas ambientales y normativas climáticas, que posibilitan tender puentes de diálogo y acción que encaminan a la resiliencia, la inclusión y la defensa del medio ambiente.

Autora: Gladys Lorena Terrazas Arnéz

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Plataforma para el diálogo democrático entre los influenciadores políticos sobre América Latina. Ventana de difusión de la Fundación Konrad Adenauer en América Latina.

Participación política indígena

El libro presenta un análisis de las políticas públicas vinculadas a la comunidad indígena en once países de la región.

Por: Redacción 11 Ago, 2025
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.
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En América Latina la agenda indígena ha ido, lentamente, tomando un protagonismo que había sido ignorado por la mayoría de las elites y la clase política de antaño. Además, el contexto sociopolítico mundial y regional no había permitido la emergencia de una agenda indígena potente, con contenido y con alcance territorial latinoamericano.

Bajo estas premisas y consciente de su misión, la Fundación Konrad Adenauer, desde principios de la década de 1990, comienza a trabajar esta temática de manera sistémica. Sin embargo, será en el nuevo milenio cuando se consolide este trabajo, con un proyecto regional autónomo, el Programa de Participación Política Indígena, primero con sede en Lima, Perú, para posteriormente trasladarse y establecerse en su actual oficina regional en La Paz, Bolivia.

En este sentido, convocamos a destacados expertos en la materia, de diversos países lationamericanos, y hemos construido comunitariamente, en el espíritu de los pueblos indígenas, el libro: Participación Política Indígena y políticas públicas de los pueblos indígenas en América Latina. 2010-2020, avances y retrocesos en una década de construcción institucional, que presentamos a continuación.

ISBN: 978-9917-605-12-6

Redacción

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Plataforma para el diálogo democrático entre los influenciadores políticos sobre América Latina. Ventana de difusión de la Fundación Konrad Adenauer en América Latina.

El silencio estratégico de AMLO

La ausencia del expresidentes mexicano del espacio público, luego de pasar la Presidencia a Claudia Sheinbaum, es un pacto de impunidad que busca no romper su propio mito.

Por: Julio Castillo López 11 Ago, 2025
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Andrés Manuel López Obrador. Foto: Huete
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.
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Hay una imagen que recorre la historia política de México como un fantasma discreto pero tenaz: la del expresidente que desaparece. Desde Miguel Alemán hasta Enrique Peña Nieto, todos, con matices, se sumieron en el silencio tras dejar el poder. Es una coreografía ensayada por décadas, aprendida en la vieja escuela del Partido Revolucionario Institucional (PRI): el poder absoluto por seis años, incluso con la posibilidad de nombrar al sucesor, pero seguido de silencio.

Luis Spota aborda el tema en su novela El primer día, en la que habla del primer día de un presidente después de serlo. Cómo se libera la agenda, cómo los cuadros que había en cada dependencia con su foto se quitan y ponen al nuevo, cómo lo que antes era ruido se hace silencio y olvido.  

Ahora, Andrés Manuel López Obrador —quien tanto dijo ser distinto y prometió cambiarlo todo— parece dispuesto a perpetuar la misma costumbre que el PRI fundó y marcó como escuela. Tras años de conferencias de prensa diarias, de estar en la boca de todos y de dominar la agenda nacional con palabras, mentiras y ocurrencias, el silencio comienza a perfilarse como su último acto. Es un silencio que, como en el viejo régimen, busca cuidar al sucesor. O cuidarse de él. Busca evitar el juicio histórico inmediato y preservar la narrativa que él mismo impuso durante seis años.

El ritual del mutismo

Los priistas no hablaban porque no lo necesitaban. Era parte de las reglas no escritas que permitían al sucesor llenar por completo el espacio del poder. Díaz Ordaz se exilió en la vergüenza, Echeverría fue un prófugo moral, López Portillo histriónico y atleta, fue más recordado por sus frases ridículas y sus escándalos con una vedette. Salinas de Gortari, cuya arrogancia lo hizo romper el ritual y hacer una huelga de hambre ante el arresto de su hermano, fue juzgado y culpado por una crisis económica durísima y reconocido como el paradigma de la corrupción.

[Lee también: Análisis: elecciones judiciales en México]

Zedillo fue el primer priista que no entregó a un sucersor de su partido, pero mantuvo el silencio desde la academia. Fox y Calderón, panistas, no siguieron la regla porque no venían del PRI y no tenían que hacerlo. Pero Peña Nieto, caricatura de sí mismo, optó por el exilio de lujo, jugando golf. Mientras, López Obrador protege su impunidad y su silencio. Nadie extraña sus palabras.

El nuevo priista

López Obrador juró no ser como los de antes. Dijo que no mentía, no robaba y no traicionaba. Pero como todo en su sexenio y en su propia historia, en el fondo se mantuvo fiel a la escuela de Echeverría y del PRI. Y hoy, cuando ya no es presidente, parece decidido a ser un expresidente a la vieja usanza: silencioso y con la expectativa de que el país lo extrañe más de lo que lo cuestione.

La paradoja es triste: AMLO fue el presidente más locuaz en la historia reciente. Convertido en predicador de la posverdad, habló a diario, construyó enemigos, adoctrinó a una parte de la población y destruyó la institucionalidad con la palabra como principal herramienta. Y ahora, al callar, no es respeto ni que se dedique a otras cosas, está ejecutando una estrategia.

Su silencio no es prudencia. Es cálculo. No hablar es evitar responsabilidades. Quizás no opinar de lo que hoy se hace es proteger a su sucesora. Pero no responder ante lo que pasa en seguridad y el fracaso de sus obras es guardar la opción de seguir culpando a otros de sus errores. No explicar es perpetuar la narrativa. Como buen priista, ya entendió que el silencio otorga, y también absuelve.

López Obrador en una conferencia de prensa mañanera. Foto: Heute

Un país sin contrapesos

El problema es que el silencio de los expresidentes no es un gesto de elegancia. Es un pacto de impunidad. Y López Obrador lo sabe. Callar mientras el país se descompone, mientras las promesas incumplidas se acumulan y mientras su partido se aferra al poder, no es virtud, es cinismo.

En su historia, AMLO pasará a ser el hombre que prometió un cambio y terminó abrazando y regresando los viejos vicios. El mutismo será la última etapa de su populismo: un silencio ensordecedor, cargado de omisiones, de evasivas y de temores. Un retiro con miedo a la justicia internacional.

Porque quien gobernó sin contrapesos, debe callar para no dejar pistas. Y quien construyó una narrativa tan perfecta como falsa, necesita desaparecer para no romper su propio mito.

Julio Castillo López

Julio Castillo López

Licenciado filosofía y magíster en comunicación. Director general de la Fundación Rafael Preciado Hernández de México.

Las narrativas del poscolonialismo

Estados como China y Rusia comunican su propia versión de la historia para construir una identidad nacional con vistas a expandir sus potencias a nivel mundial. ¿Cómo utilizan la tecnología, IA y redes sociales?

Por: David Merkle 10 Ago, 2025
Lectura: 18 min.
Ilustración: Sora
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.
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Los Estados autoritarios, y actores afines, vinculan cada vez más el compromiso global de los Estados occidentales con su pasado colonial, también en el ámbito digital. Pretenden ubicar este compromiso en el centro de las críticas mediáticas y sociales y desacreditar un compromiso de política exterior basado en valores. Esto se aplica, por ejemplo, a los debates de las Naciones Unidas. Allí, China y Rusia, junto con Estados miembros a menudo jóvenes, muchos casos aún en proceso de revisar su legado colonial a nivel interno, intentan impedir que se aprueben resoluciones e informes que pongan en tela de juicio sus propias acciones

Esto se refleja también en las campañas orquestadas contra la OTAN o contra determinados Estados que apoyan a Ucrania o a Israel. A los gobiernos y políticos que exigen una estrecha coordinación entre los países de la OTAN, que abogan por un mayor apoyo militar a Ucrania o muestran su solidaridad con Israel, se les acusa de «patrones de comportamiento colonialistas» o de actuar desde una perspectiva del «viejo mundo». Niegan así los intereses de los países y actores emergentes.

Redes sociales, escenario histórico

Al enfatizar o reinterpretar los pasados coloniales, los actores autoritarios se suman a los discursos globales sobre la desigualdad y la culpa histórica. Y ecuentran un terreno fértil especialmente en los países del Sur Global. A través de las redes sociales, la principal fuente de información, se difunden contenidos específicos que vinculan las experiencias coloniales con los intereses geopolíticos actuales. El espacio digital se convierte en escenario de política histórica cargada de referencias al poder político.

También en las sociedades occidentales las narrativas poscoloniales están ganando cada vez más importancia. Especialmente en los debates sobre la desigualdad, el racismo y la cultura de la memoria. El consumo de información digital refuerza la difusión y consolidación de narrativas seleccionadas. Esto se vuelve especialmente crítico cuando los contenidos promovidos algorítmicamente o los modelos lingüísticos basados en la inteligencia artificial reproducen interpretaciones tendenciosas sin reflexión y éstas alcanzan una amplia difusión en las redes sociales, artículos de opinión o vídeos. Así, determinadas perspectivas se implantan rápidamente y marcan el debate público de forma sostenida.

Mientras que las perspectivas poscoloniales en las sociedades occidentales forman parte principalmente del discurso social, en otros contextos se utilizan de forma específica como instrumento de la política de información estatal. Allí sirven para influir en las interpretaciones históricas y geopolíticas, ampliar la influencia en el Sur Global y establecer narrativas alternativas a Occidente.

Potencias y las grandes narrativas

Con la asunción de Xi Jinping al poder como líder del partido en 2012 y como presidente de la República Popular China (RPC) en 2013, se produjo un acompañamiento retórico de la promesa de ascenso chino. Con el «sueño chino» y la promesa de iniciar la «realización del renacimiento de la nación china», siguió una justificación a todos los niveles de la «nueva era». China debía volver al centro del escenario mundial.  Con el «gran renacimiento de la nación china» se destaca el auge económico de China y se formula la pretensión de restablecer el papel histórico de China como «potencia civilizadora conductora», interrumpido por el dominio extranjero. Este pensamiento impregna la retórica del Partido Comunista en materia de política exterior e interior. Impregna cada vez más la presencia de China en la escena internacional.

La propaganda rusa utiliza una retórica similar para apoyar el objetivo de Vladimir Putin de dominar los territorios que pertenecían al antiguo Imperio del Zar. Ahora, forman parte de Ucrania y, según su argumentación, son indispensables para el imperio ruso en su conjunto y la cultura en la que se basa. Los objetivos de esta gran narrativa, que pretende construir un futuro mejor y más grande para la nación en cuestión, son generar sentimientos nacionalistas e invocar la cohesión nacional. Pero, sobre todo, justificar la legitimidad del camino por el que se pretende alcanzar los propios objetivos, más allá de la participación política. Todo en ausencia de cualquier crítica o cuestionamiento del discurso oficial.

Estas «grandes narrativas» calan en las sociedades democráticas a través de otras narrativas parciales que atribuyen a las propias élites políticas y económicas parte de la culpa del supuesto colapso del orden político, sea por las cargas financieras percibidas de la pertenencia a la UE y la pérdida de competencias de control en los Estados miembros de la UE, la «migración desmesurada» como supuesta causa del desequilibrio de muchas economías occidentales o el aumento de la delincuencia y los atentados que actualmente agitan a las sociedades.

Fundar la patria en el discurso

China y Rusia son dos ejemplos en los que los actores estatales utilizan de forma deliberada las plataformas digitales y la inteligencia artificial para difundir sus interpretaciones de la historia. Los patrones explicativos y las perspectivas alternativas quedan en gran medida relegados. En el mejor de los casos, solo se encuentran en las versiones de las redes sociales disponibles en Occidente (Tiktok es una filial de la empresa china Bytedance). Pero allí no tienen un gran alcance.

El control sobre las interpretaciones históricas y el desarrollo de las tecnologías digitales desempeñan aquí un papel fundamental. Las imágenes históricas se utilizan de forma selectiva para consolidar la unidad nacional a nivel interno y para establecer la propia visión como base para la cooperación internacional.

En el caso de China, se refleja en el énfasis en un orgullo nacional recién despertado. Surge de los avances tecnológicos de las principales empresas chinas, especialmente cuando sus éxitos se vinculan con el mensaje de que China ha dejado atrás definitivamente el dominio secular de las potencias occidentales. Así, el éxito del modelo lingüístico chino de código abierto DeepSeek en enero de 2025 se describe a menudo como un acontecimiento trascendental, un «avance decisivo para el destino nacional».

China y el control sobre la memoria digital

China es un ejemplo paradigmático de la utilización de las tecnologías digitales y la inteligencia artificial para dirigir y controlar la narrativa histórica. Internet no solo está sometido a una estricta vigilancia, sino que el espacio de información digital es el núcleo de las relaciones públicas del Estado y del partido. Aquí se decide si un mensaje puede transmitirse de forma coherente hacia dentro y hacia fuera.

En los últimos años, la historia del Imperio chino y el camino propio de su civilización se han convertido en pilares fundamentales de la labor propagandística. El recurrir a datos históricos que pueden interpretarse como piezas del rompecabezas de la historia de éxito de China, y la exhibición de la benevolencia y la interacción de China con la comunidad internacional (por ejemplo, a través de la antigua Ruta de la Seda), se combinan hábilmente con la agenda política de los aparatos gubernamentales (por ejemplo, con la Iniciativa del Iniciativa Franja y Ruta).

Desde entonces, se invoca repetidamente el «espíritu de Bandung» para evocar el papel de víctimas del imperialismo occidental compartido por China y otros Estados. En abril de 1955, Zhou Enlai, el primer primer ministro de la República Popular China, logró ganarse la simpatía de los jefes de Estado africanos y asiáticos en Bandung, Indonesia, con su retórica de una «alianza para alcanzar la dignidad poscolonial». Ya sea en las cumbres de los países BRICS o en el Foro China-África, que se celebra anualmente, los representantes chinos siguen dirigiéndose a los participantes con frecuencia en el sentido de este «destino común».

El «Gran Cortafuegos», que separa herméticamente internet en China de la red mundial, es un instrumento clave de la censura digital desde la perspectiva de los reguladores chinos. Bloquea el acceso a la información que no se corresponde con las interpretaciones del partido. Se utilizan algoritmos basados en inteligencia artificial y aprendizaje automático para vigilar, filtrar y eliminar contenidos en tiempo real. Estas tecnologías reconocen y eliminan específicamente narrativas históricas «indeseables».

Por ejemplo, el término «Tiananmen» está fuertemente restringido en relación con los sucesos de 1989 y gran parte del contenido relacionado con las protestas se elimina inmediatamente de la web. Los algoritmos identifican y eliminan los mensajes relacionados con el tema para impedir el debate público y el recuerdo de la masacre. Las herramientas asistidas por inteligencia artificial desempeñan un papel crucial al reconocer imágenes, textos e incluso vídeos que abordan el tema y eliminarlos de los medios digitales.

Sin embargo, las herramientas en manos de la propaganda estatal van mucho más allá de los mecanismos de censura. En 2017, el Consejo de Estado presentó un Plan de Desarrollo para la Nueva Generación de IA, que establecía las piedras angulares para el liderazgo de China en IA. Pero también afirmaba que era necesario un marco normativo para establecer directrices éticas y reglas legales, seguido de una serie de requisitos legales muy específicos. A medida que avanzaba la IA generativa, el ministerio de Industria y Tecnología de la Información (MIIT) publicó unas directrices nacionales sobre normas para la IA generativa. Definían allí normas técnicas, específicas del sector y de seguridad.

En este sentido, las aplicaciones chinas de IA deben garantizar que se ajustan a los «valores centrales socialistas». Esto incluye también «cuestiones históricas importantes». Un ejemplo de ello es la ya mencionada narrativa del «Gran Renacimiento Chino», que describe el ascenso de China como superpotencia mundial tras siglos de humillación por parte de Occidente.

Las plataformas digitales y los medios de comunicación oficiales difunden esta narrativa. Se centra en los éxitos del Partido Comunista Chino y hace hincapié en el papel del Estado en el desarrollo económico y social. En respuesta a los aranceles punitivos de EEUU, el «Liberation Day» contra socios comerciales de todo el mundo, el Ministerio de Asuntos Exteriores chino difundió en abril de 2025 un vídeo propagandístico generado por IA que pretendía demostrar la superioridad de China.

El caso ruso 

También en Rusia, el espacio digital es un instrumento muy controlado para el desarrollo y la difusión de relatos históricos. En los últimos años, la Rusia de Vladimir Putin se ha centrado especialmente en los elementos históricos para reforzar el nacionalismo en el país y servir a los objetivos geopolíticos de Rusia. La narrativa de la «Gran Guerra Patria» (Segunda Guerra Mundial) desempeña un papel central en la política de identidad rusa.

En Rusia, el tema de la Segunda Guerra Mundial se instrumentaliza sistemáticamente para reforzar el patriotismo y subrayar el papel de la Unión Soviética como vencedora y salvadora del mundo. La guerra se relata a menudo como una historia heroica de sacrificios y triunfos. El liderazgo soviético, especialmente de Joseph Stalin, es glorificado como protagonista central. En las plataformas digitales, la IA y el aprendizaje automático se utilizan para generar contenidos que refuerzan esta narrativa oficial. Un ejemplo concreto es la celebración anual del Día de la Victoria el 9 de mayo. Se difunden imágenes, vídeos y mensajes en las redes sociales y en los medios de comunicación en línea patrocinados por el Estado que hacen hincapié en el retrato heroico de los soldados soviéticos y el gobierno de Stalin.

La inteligencia artificial se utiliza para crear imágenes nostálgicas de victorias y héroes de guerra que cargan emocionalmente la memoria de la guerra y enfatizan la resistencia contra el «enemigo fascista». La IA también se utiliza para suprimir relatos alternativos que retratan la imagen de Rusia y la Unión Soviética de forma negativa. Los hechos históricos relativos al papel de Stalin como dictador y los crímenes asociados contra su propio pueblo (como el Gran Terror o las hambrunas) se excluyen cada vez más del discurso público. Los algoritmos de inteligencia artificial de las redes sociales y los portales de noticias, como VK (VKontakte), Yandex News y Odnoklassniki, reconocen los contenidos críticos y reducen su visibilidad o los eliminan por completo.

Aparte de esto, Rusia está intentando reescribir la historia de la Guerra Fría y los conflictos geopolíticos del siglo XX para justificar la actual política exterior desde una perspectiva rusa. La inteligencia artificial se utiliza para crear contenidos que presentan la influencia occidental como una amenaza y la «resistencia» rusa como legítima. En lo que respecta a la guerra de agresión contra Ucrania, se está intentando configurar el marco narrativo de tal manera que se presente a Rusia como defensora de sus intereses y no como agresora.

Tecnología como control político

La IA y las plataformas digitales que dan forma a narrativas históricas en China y Rusia e utilizan como dos recursos tecnológicos para ejercer el poder y control político. El creciente entrelazamiento de la inteligencia artificial y la formación de narrativas históricas plantea cuestiones complejas sobre la influencia política, la controlabilidad técnica y la regulación internacional. Especialmente en lo que respecta al peligro de la memoria selectiva e interpretación histórica controlada digitalmente.

Se produce una auténtica disociación en el espacio de la información, impulsada entre otras cosas por conceptos de soberanía en el espacio de la información yuxtapuestos y prácticamente incompatibles. Con su propio concepto de «soberanía digital», China promueve el derecho del Estado a controlar, regular y configurar de forma autónoma internet dentro de sus fronteras, tanto en términos técnicos como políticos. Con ello, China persigue un modelo que difiere significativamente de la concepción liberal occidental de una internet abierta y global. Entre otras cosas, impide deliberadamente el acceso a la información en el espacio digital. En un mundo en el que las máquinas son capaces de generar y filtrar contenidos, a cada vez más personas les resulta difícil distinguir entre realidad y ficción.

La cuestión crucial sigue siendo si los grandes modelos lingüísticos, cada vez más extendidos de las soluciones chinas de IA, se están entrenando sobre la base de conjuntos de datos de todo el mundo, o si se distanciarán cada vez más de las aplicaciones occidentales y contribuirán así a una solidificación de las opiniones e interpretaciones. Un primer indicio (preliminar) resulta de un análisis del modelo lingüístico DeepSeek R1 con respecto al uso de elementos propagandísticos y de resentimiento antiamericano en un estudio intertemático. Constata que las narrativas también difieren según el idioma (caracteres cortos chinos, comunes en la RP, caracteres largos chinos, comunes en Taiwán y Hong Kong, e inglés).

Opciones de regulación y respuesta en el espacio digital

¿Cómo tratar con los responsables políticos de Moscú y Pekín? ¿Cómo actuar frente a la configuración y regulación de la IA?

Aunque estas «grandes narrativas» no penetren plenamente en las sociedades de los países objetivo, su presencia en las plataformas digitales globales refuerza las tendencias de polarización social. Por eso es cada vez más importante que los Estados occidentales sean capaces de identificar estos intentos de ejercer influencia y responder a ellos de forma coordinada. Ampliar el acceso a fuentes abiertas, promover infraestructuras de investigación independientes o articular mejor las estructuras administrativas y la sociedad civil en materia de resiliencia digital puede ser de gran ayuda. Está claro que tanto los espacios analógicos como los digitales deben entenderse no solo como lugares de intercambio, sino también como ámbitos de influencia estratégica.

Si bien hay muchos indicios de que las narrativas apoyadas por la IA que se difunden en el ámbito del discurso poscolonial son realmente eficaces, existen posibilidades para limitar sus efectos a largo plazo. Su objetivo es influir a corto plazo en los responsables de la toma de decisiones en el extranjero. En muchos casos, los argumentos pertinentes pueden atribuirse rápidamente a la desinformación, para además distraer la atención de otras cuestiones. Sin embargo, la naturaleza autoritaria de los propios actores también ofrece un blanco para cuestionar la credibilidad de sus mensajes. Las instituciones estatales y científicas, las asociaciones y las organizaciones no gubernamentales de Europa deberían abordar esta carencia de forma más coherente. Para ello también se necesita el apoyo a largo plazo de proyectos, incluidos lingüistas, que rastreen las narrativas y tengan los conocimientos necesarios para recopilarlas en fichas informativas y bases de datos en línea.

China y Rusia son muy activas en la creación de relatos alternativos. Ambos países tienden a defender sus relatos de dos maneras. En primer lugar, adaptan el lenguaje que utilizan a nivel internacional, como términos y conceptos que, a primera vista, se asocian a los valores liberales que caracterizan el orden internacional. En segundo lugar, a través de medidas coercitivas. Por ejemplo, ejerciendo presión sobre los países objetivo para que impidan en su propio espacio informativo (lingüístico) las informaciones que contradigan a las de Rusia y China. Esta mezcla de adaptación estratégica y acción represiva no es una contradicción. Es más bien la expresión de un enfoque dual selectivo que pretende lograr la conectividad internacional y, al mismo tiempo, controlar el espacio informativo. La coexistencia de estos dos mecanismos debe ser trabajada de forma más exhaustiva por parte de las democracias liberales.

De lado europeo, son necesarias más actividades para proporcionar información de calidad en chino, ruso y otros idiomas. Esta es la única manera de descubrir contradicciones, categorizar y complementar los hechos históricos y poner de relieve los puntos débiles en relación a la agenda propagandística. También deberían hacerse intentos similares en sociedades con escaso acceso a la información de medios de comunicación independientes, como en el África subsahariana y el Sudeste Asiático. Por lo tanto, deberíamos reconocer como socios también a Estados y sociedades que aún no son «afines». Las sociedades sometidas a la presión de regímenes autoritarios y que carecen de fuentes de información independientes son cruciales para combatir la difusión de falsas narrativas.

A través de sus relaciones económicas con otros Estados, China exige lealtad y ha logrado organizar un alto nivel de apoyo en países de América Latina y África. Y cada vez más también de la región MENA (Oriente Medio y Norte de África), los Balcanes Occidentales y el Pacífico Occidental. China ha hecho su propia interpretación de sus acuerdos, basada en sus «intereses nacionales». Esto tiene un impacto significativo en el comportamiento bilateral y multilateral de estos países y de sus élites políticas. Muchos de estos Estados se encuentran en una tensa relación entre dependencia económica y margen de maniobra política. China está consiguiendo ampliar su influencia no sólo a través de la inversión, sino también mediante la activación selectiva de narrativas poscoloniales.

Conceptos como soberanía, desarrollo u orden multipolar se contraponen deliberadamente a las historias occidentales de dominación. La conectividad de estas narrativas está alimentada por experiencias históricas de dominación extranjera, explotación y retórica instructiva sobre el desarrollo, y confiere a la posición de China en muchas regiones una legitimidad moral que va más allá de la mera política de intereses. En este complejo campo de tensiones, resulta evidente que los actores alemanes y europeos también deben ser capaces de discurrir y adquirir competencias en este entorno. Los enfoques actuales del diálogo, por ejemplo, sobre el tema de los estudios regionales (en China: «estudios de área») y el desarrollo interdisciplinario de conocimientos especializados sobre países y regiones, ofrecen aquí importantes oportunidades. Es necesario integrarlos con más fuerza en los planes de estudio de las universidades y en el panorama político.

David Merkle

David Merkle

Jefe de la oficina de China de la Fundación Konrad Adenauer.

Diálogo Político: Partidos y campañas

¿Indiferencia hacia la política? ¿Partidos incapaces de responder a las exigencias de la ciudadanía globalizada? ¿Desafíos complejos e instituciones diseñadas para un mundo pasado? Una edición dedicada a los inéditos escenarios que enfrentan los partidos políticos y las campañas electorales.

Por: Redacción 9 Ago, 2025
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Los partidos políticos buscan alcanzar el gobierno principalmente a través de elecciones, para lo cual diseñan campañas estratégicas que han evolucionado desde acciones organizadas a finales del siglo XIX hasta la sofisticación actual en comunicación política. Con la llegada de los medios masivos y, más recientemente, de internet y redes sociales, la comunicación política ha cambiado radicalmente, poniendo al ciudadano en el centro y demandando mayor interacción y rendición de cuentas por parte de los candidatos.

Hoy, las campañas electorales incorporan herramientas avanzadas como microsegmentación, big data y storytelling para conectar mejor con los votantes, lo que exige una creciente profesionalización y la inclusión de expertos de disciplinas diversas. Este nuevo contexto genera interrogantes sobre el rol de los militantes, la relevancia de los partidos frente a la personalización de los candidatos y el impacto en la democracia de este cambio de paradigma.

Este número de Diálogo Político aborda estas cuestiones, ofreciendo análisis desde múltiples disciplinas sobre el estado actual de las campañas y los partidos políticos, además de una reorganización en sus secciones para facilitar la comprensión y el debate sobre estos temas clave para la política contemporánea.

Año: 2016

A cargo de: Konrad Adenauer Stiftung Uruguay

Autores: Guillermo Aveledo Coll, Agustina Carriquiry, Carlos Castillo, José Cepeda, Alejandro Coto, Jorge Dell’Oro, Federico Irazabal, Ana Jacoby, Martín Silva

Redacción

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Plataforma para el diálogo democrático entre los influenciadores políticos sobre América Latina. Ventana de difusión de la Fundación Konrad Adenauer en América Latina.

Diálogo Político: Jóvenes y política

¿La juventud tiene interés por la política tradicional?

Por: Redacción 9 Ago, 2025
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América Latina es una región históricamente muy politizada, con jóvenes que han sido actores clave en procesos de cambio y reivindicaciones políticas. Sin embargo, actualmente, el interés juvenil en la política tradicional y los partidos ha disminuido, mientras crecen los movimientos enfocados en causas específicas como el medio ambiente o derechos animales.

Este fenómeno plantea interrogantes sobre si los jóvenes realmente se están alejando de la política o si están adoptando nuevas formas de activismo fuera de la institucionalidad partidaria, lo que representa un desafío para recuperar su confianza en políticos y partidos, fundamentales para la estabilidad democrática.

En este número de Diálogo Político se ofrece un diagnóstico, testimonios y propuestas para fortalecer la participación juvenil en la política, con aportes de académicos, dirigentes y jóvenes militantes, buscando garantizar la continuidad y el desarrollo de mecanismos democráticos que impulsen el bienestar en la región.

Año: 2017

A cargo de: Konrad Adenauer Stiftung Uruguay

Autores: Guillermo Tell Aveledo, Agustina Carriquiry, Carlos Castillo, José Cepeda, Alejandro Coto, Jorge Dell’Oro, Federico Irazabal, Ana Jacoby, Martín Silva Quijano

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Diálogo Político: Populismo

¿Qué hacer para derrotar o atenuar los efectos del populismo en nuestros gobiernos y sistemas políticos?

Por: Redacción 9 Ago, 2025
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América Latina ha vivido diversas tendencias políticas a lo largo del siglo XX y XXI, desde regímenes desarrollistas y movimientos revolucionarios inspirados en la Revolución cubana, hasta gobiernos autoritarios y la posterior recuperación democrática con la influencia del Consenso de Washington y políticas neoliberales. Esta historia reciente también incluye el auge de gobiernos de izquierda y el fortalecimiento del populismo, especialmente visible desde inicios del siglo XXI.

El populismo en la región no es una ideología fija, sino una forma de ejercer el poder basada en la división social y la búsqueda de enemigos del pueblo, con líderes carismáticos que promueven gestiones prebendarias y clientelistas. Esta forma de gobierno, que ha afectado diversos sectores como la economía y la educación, puede adoptar distintas orientaciones y se ha extendido también a otras regiones del mundo, evidenciado por el crecimiento de movimientos xenófobos y proteccionistas en Europa.

Frente a este desafío, el nuevo número de Diálogo Político busca conceptualizar el populismo, ofrecer diagnósticos y relatos que permitan entender sus facetas, y aportar herramientas para combatirlo. Además, incluye secciones habituales sobre comunicación, debates y agenda política, con el objetivo de fomentar la reflexión y fortalecer la democracia en América Latina.

Año: 2017

A cargo de: Konrad Adenauer Stiftung Uruguay

Autores: Ángel Arellano, Guillermo Tell Aveledo, Carla Bonilla, Agustina Carriquiry, Carlos Castillo, José Cepeda, Alejandro Coto, Jorge Dell’Oro, Castellar Granados, Federico Irazabal, Ana Jacoby, Diego Silveira Rega

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Diálogo Político: Sociedad civil y partidos políticos

La corrupción en América Latina debilita la democracia y la confianza ciudadana. Diálogo Político busca fomentar el debate para fortalecer la convivencia democrática regional.

Por: Redacción 9 Ago, 2025
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Con el inicio del siglo XXI, la relación entre ciudadanos y políticos en América Latina se ha vuelto más compleja, marcada por mayores exigencias y la constante vigilancia de las masas a través de internet. Los partidos políticos enfrentan crecientes cuestionamientos por casos de corrupción y abuso de poder, poniendo en riesgo las instituciones democráticas y la confianza en el sistema.

La región ha sido testigo de múltiples escándalos políticos, con líderes y expresidentes investigados, destituidos o presos en países como Brasil, Perú, Argentina, Ecuador, Guatemala, Panamá, Paraguay y Uruguay. Estos casos evidencian cómo la corrupción y el abuso de poder erosionan la democracia y dañan la relación entre sociedad y gobierno.

Ante este panorama, surgen preguntas sobre el rol de los movimientos sociales, los grupos ciudadanos alternativos y los políticos outsider en la dinámica actual. Esta edición de Diálogo Político ofrece reflexiones de destacados autores para fomentar el debate y fortalecer la democracia en América Latina, promoviendo la convivencia y el diálogo entre sus diversas fuerzas sociales.

Año: 2018

A cargo de: Konrad Adenauer Stiftung Uruguay

Autores: Ángel Arellano, Guillermo Tell Aveledo, Carla Bonilla, Agustina Carriquiry, Carlos Castillo, José Cepeda, Alejandro Coto, Castellar Granados, Federico Irazabal, Diego Silveira Rega

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Diálogo Político: Sociedad, política y fútbol

Este número recopila diferentes voces sobre el deporte más popular del mundo y su impacto en la gente y sus instituciones.

Por: Redacción 9 Ago, 2025
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Esta edición especial de Diálogo Político se lanza en el contexto de la Copa Mundial de Fútbol 2018, un evento global que muestra cómo el fútbol trasciende el deporte para convertirse en un fenómeno social y cultural con gran impacto en la humanidad. La revista invita a reflexionar sobre las múltiples dimensiones del fútbol, que va más allá del juego y representa un lenguaje, una forma de vida y una industria poderosa.

Los artículos incluidos abordan temas variados como la pasión de los hinchas, la violencia en las tribunas, la corrupción en el deporte, su vínculo con el poder político y económico, el impulso al fútbol femenino y la influencia de la fanaticada en procesos políticos en distintas regiones, incluyendo casos como Egipto y Europa. Este enfoque multidimensional ofrece una mirada crítica y enriquecedora sobre el fútbol como reflejo de paradojas sociales y motor de cambios culturales.

Finalmente, la publicación destaca la histórica unión de Uruguay, Argentina y Paraguay para postularse como sede del Mundial 2030, en conmemoración del centenario del torneo original. Este proyecto ejemplifica cómo el fútbol puede ser un factor de unión entre pueblos, y la revista espera que esta edición promueva debates constructivos sobre la relación entre sociedad, política y fútbol, apuntando hacia un futuro más prometedor.

Año: 2018

A cargo de: Konrad Adenauer Stiftung Uruguay

Autores: Ángel Arellano, Alejandro Coto, Manfred Steffen

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Diálogo Político: Big data y política

¿Cuál ha sido el impacto de la incorporación de nuevas tecnologías a la práctica política?

Por: Redacción 9 Ago, 2025
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En la era digital el uso de Internet, las redes sociales y las diversas dinámicas que se desprenden de la globalización, marcan la pauta. El mundo avanza a un ritmo que cuesta seguir y el pulso de la política también se acelera.

En la Fundación Konrad Adenauer nos preguntamos cuál ha sido el impacto de la incorporación de nuevas tecnologías a la práctica política. Hoy no solo es una temática relevante que exige atención, sino que se hace imposible comprender el ejercicio político y gubernamental sin contemplar la comunicación digital, las nuevas herramientas informativas de las que dispone los medios de prensa y las plataformas de opinión emergente donde la gente habla, cuestiona, aporta o critica.

El ruido informativo es en momentos ensordecedor y el big data, la acumulación de información para personalizar todo lo personalizable, está determinando cada vez más el éxito o las derrotas de los referentes políticos. Mientras se acrecienta la tendencia a votar por los extremos en América Latina y en buena parte del mundo occidental y también la aparición de outsiders y nuevas figuras que antes eran inimaginables en la esfera electoral, la política echa mano de la tecnología para acercarse a la gente, diseñar escenarios posibles y anticiparse a futuros comportamientos sociales. Pero, también cabe preguntarse si esto ha sido exitoso. ¿Es el big data y el saber todo de tod@s una solución a los desafíos de la democracia? ¿Ayuda o enrarece el panorama?

El Programa Regional Partidos Políticos y Democracia en América Latina ha llevado adelante la tarea de generar una nueva edición de Diálogo Político atendiendo en su dossier este tema que nos interpela como promotores de la democracia y del fortalecimiento de las instituciones republicanas. Creemos que hacer un aporte serio, responsable y reflexivo sobre esta situación, constituye una colaboración para comprender el fenómeno big data. La política no se salva de los cambios porque la política, en sí misma, es promotora de transformaciones. Es su esencia y valor.

Año: 2019

A cargo de: Konrad Adenauer Stiftung Uruguay

Autores: , Ángel Arellano, Guillermo Tell Aveledo, Carlos Castillo, José Cepeda, Alejandro Coto, Castellar Granados, Christa Rivas

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El poder en decadencia: la fragilidad de la aprobación presidencial

La aprobación presidencial pospandemia ha pasado por ciclos de apoyo y desgaste en varias regiones. Los gobiernos enfrentan el reto de reconstruir la confianza ciudadana.

Por: Redacción 9 Ago, 2025
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La aprobación de presidentes y primeros ministros ha cambiado porque los mandatarios ya no viven las lunas de miel de antes. Este trabajo examina la evolución de la aprobación presidencial pospandemia en tres regiones del mundo: América Latina, América del Norte y Europa Occidental.

Encontramos tres ciclos bien definidos: un primer momento de respaldo por la gestión de la crisis del covid-19, seguido de un desplome debido al desgaste y una tímida recuperación. Este análisis revela patrones de desgaste, volatilidad y estancamiento, lo que resalta la creciente dificultad de los gobiernos para mantener un apoyo duradero en un contexto de insatisfacción estructural y el reto de reconstruir la legitimidad y la confianza ciudadana.

Año: 2024

ISBN: 978-9915-9701-1-4

A cargo de: Konrad Adenauer Stiftung Uruguay

Autores: Martín Astarita, Daniela Barbieri, Facundo Cruz, Augusto Reina

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Diálogo Político: Extremos políticos

¿Por qué tantos ciudadanos optan por los extremos políticos? ¿Se están muriendo las democracias? ¿Se extinguen los partidos políticos en los que se apoyaban?

Por: Redacción 9 Ago, 2025
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El comienzo del siglo XXI está signado por la incertidumbre. Las causas son fenómenos emergentes y relativamente imprevistos como el cambio climático, las tecnologías disruptivas y su contracara la pérdida de puestos de trabajo, las migraciones masivas, la nueva inseguridad. Da la impresión de que las instituciones estatales, las de la democracia, llegan tarde y corren tras las crisis. Por un lado, el avance tecnológico, que indudablemente permitió mejorar la vida en muchos aspectos, tiene un correlato de crisis ambientales y emergencia de nuevos problemas. Por otro lado, los partidos políticos son desafiados por movimientos surgidos a partir de ciudadanos disconformes y líderes carismáticos.

La promesa de soluciones radicales y definitivas y la comunicación directa entre el líder y cada ciudadano proponen sustituir las organizaciones que hasta ahora eran el fundamento de la democracia.

Desde Diálogo Político queremos despertar el interés por la política, detectar transformaciones relevantes y contribuir a colocar en la agenda temas emergentes. En esta edición ofrecemos diferentes miradas sobre el fenómeno de los extremos políticos, que esperamos que sirvan a la reflexión y el debate, y ojalá, al fortalecimiento de la democracia.

Año: 2019

A cargo de: Konrad Adenauer Stiftung Uruguay

Autores: Ángel Arellano, Guillermo Tell Aveledo, Carlos Castillo, José Cepeda, Alejandro Coto, Castellar Granados, Christa Rivas

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Gestión ambiental para un desarrollo humano sustentable

El manual aborda políticas ambientales basadas en más de 40 años de acuerdos internacionales que orientan la conservación y el desarrollo sostenible.

Por: Redacción 9 Ago, 2025
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La Universidad Miguel de Cervantes (UMC) ha creado el Diplomado de Políticas Públicas en Medio Ambiente y Gestión Ambiental para abordar los problemas globales que amenazan el desarrollo humano, como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación. Este enfoque se basa en una visión humanista de inspiración cristiana, que integra la sostenibilidad en sus dimensiones económica, social y ambiental, y que impulsa un compromiso activo en la formulación de políticas y prácticas para la protección del medio ambiente. Además, la UMC ha fortalecido su trabajo en este ámbito con la creación del Instituto del Medio Ambiente y Sustentabilidad (IMAS), espacio de reflexión y formación para promover la sustentabilidad en Chile.

El diplomado se estructura en torno a ejes que van desde las prioridades globales y los acuerdos internacionales hasta la experiencia institucional chilena desde 1990, incluyendo la creación del Ministerio del Medio Ambiente. También aborda principios ambientales, ordenamiento territorial, legislación, energía y herramientas de gestión como la educación ambiental, la producción limpia y la auditoría ambiental, en un abordaje integral que cubre distintos niveles de planificación estatal. Este manual funciona como texto guía, proporcionando una base sólida para el análisis y discusión de las políticas ambientales en el país.

El contenido incluye la revisión de proyectos de ley en tramitación, como la creación del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas y la actualización de la legislación sobre prevención de desastres. Asimismo, incorpora documentos relevantes como la encíclica “Laudato Si’” del Papa Francisco, que ofrece una profunda reflexión sobre el cuidado de la casa común, y convenios internacionales suscritos por Chile. La publicación cuenta con el apoyo de la Fundación Konrad Adenauer, lo que permite difundir ampliamente esta visión integral y orientada a la acción frente a los desafíos medioambientales actuales y futuros.

Año: 2015

ISBN: 978-956-7803-09-5

A cargo de: Universidad Miguel de Cervantes, Chile

Editor: Jorge Maldonado Roldán

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Migración: todos somos Chile

El país enfrenta el desafío de ordenar y regular la migración, garantizando derechos y promoviendo la integración, en un contexto de tensiones políticas y sociales.

Por: Redacción 9 Ago, 2025
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En las últimas décadas, Chile se ha convertido en un destino importante para migrantes, principalmente de América del Sur y el Caribe, alcanzando cerca de un millón de residentes extranjeros. Sin embargo, el país enfrenta desafíos sociales como el racismo, la xenofobia y la intolerancia, que amenazan tanto la convivencia democrática como un proceso migratorio seguro y ordenado. Aunque las migraciones enriquecen la vida social, económica y cultural, parte de la sociedad chilena mantiene prejuicios y desconfianza hacia quienes llegan desde otros países.

El racismo y la discriminación racial, basados en características como el color de piel o el origen étnico, vulneran derechos fundamentales y la dignidad humana. Estos prejuicios se alimentan de miedos como la pérdida de identidad nacional o la competencia por recursos, reforzando actitudes xenófobas, clasistas y aporofóbicas. Tales percepciones pueden derivar en hostilidad y crímenes de odio. La historia migratoria de Chile, que también ha visto a millones de chilenos emigrar en busca de refugio o mejores oportunidades, contrasta con el rechazo actual hacia los extranjeros, a quienes algunos culpan de problemas como el desempleo o las deficiencias en salud y educación.

En este contexto, el gobierno ha implementado políticas para “ordenar la casa” y regularizar la migración, priorizando la seguridad por sobre la inclusión. A nivel educativo, el Ministerio de Educación creó en 2018 la Política Nacional de Estudiantes Extranjeros para garantizar el derecho a la educación y fomentar la inclusión, respetando principios de calidad y equidad. Paralelamente, diversas organizaciones y la Iglesia chilena promueven un enfoque solidario, inspirado en la idea de que “todos somos hermanos”, como respuesta humanista y cristiana a un fenómeno migratorio global que exige empatía, justicia y respeto por la dignidad de todas las personas.

Año: 2018

A cargo de: Instituto Católico Chileno de Migración – INCAMI

Dirección de edición y redacción Periodística: Gloria Labbé Romero

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Cuidados en la vejez en América Latina

El envejecimiento poblacional en América Latina es un fenómeno reciente que refleja avances en desarrollo humano, pero plantea desafíos urgentes […]

Por: Redacción 9 Ago, 2025
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El envejecimiento poblacional en América Latina es un fenómeno reciente que refleja avances en desarrollo humano, pero plantea desafíos urgentes para personas mayores, familias, sociedad y Estado. Entre ellos destacan el aumento de la demanda de cuidados, el crecimiento de la población dependiente, la menor disponibilidad de mujeres para asumir tareas de cuidado y la insuficiencia de servicios sociales, lo que mantiene a la familia como principal soporte.

Este libro compara las políticas de cuidados en la vejez en tres de los países más envejecidos de la región —Chile, Cuba y Uruguay—, analizando marcos normativos, coherencia de las políticas y disponibilidad de servicios. Busca visibilizar avances y carencias, fomentar estudios comparativos y aportar recomendaciones para mejorar la protección social.

La investigación, liderada por el programa CUIFABI junto con la Fundación Konrad Adenauer, pretende impulsar la creación de un Observatorio de Políticas Sociales Comparadas en Familias, Cuidados y Bienestar en América Latina, con el fin de fortalecer el conocimiento académico y el diálogo político-social en torno al envejecimiento y los cuidados.



Año: 2019

ISBN: 978-956-7684-20-5

A cargo de: Observatorio de Políticas Sociales Comparadas sobre Cuidados, Familia y Bienestar en América Latina, Programa Interdisciplinario de Investigación sobre Cuidados Familia, y Bienestar (CUIFABI), Programa de Políticas Sociales en América Latina (SOPLA), Fundación Konrad Adenauer

Autoras: Elaine Acosta González, Florencia Picasso Risso, Valentina Perrotta González

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Migrantes y refugiados en tiempos de cambio

El 2019 ha sido un año de grandes cambios en términos de migración. A nivel internacional vimos el recrudecimiento de las migraciones venezolanas y haitianas en distintos países del mundo, pero especialmente en nuestro continente latinoamericano.

Por: Redacción 9 Ago, 2025
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Por primera vez, particularmente en el caso de Venezuela, se interpone requerimiento de visas por parte de algunos países de la región, pero seguimos viendo que el drama y la realidad humana pueden más que las restricciones que se presenten al migrante. Muchas personas, no obstante las dificultades del camino, siguen encontrando en la migración la única posibilidad para llevar a su familia hacia aguas más profundas con un mayor porvenir.

El despertar social de varios de los países de nuestro continente también determinaron estos procesos inmigratorios profundizándolos, limitándolos y a veces generando situaciones más complejas para los migrantes, quienes viven también estos procesos con bastante expectativa, en la medida en que ellos también sienten los dolores que muchos de quienes levantaron la voz manifiestan. En busca de una tierra nueva que para ellos mane leche y miel, han encontrado también que esas tierras también reclaman agua para seguir floreciendo.» (Mons. Galo Fernández, Presidente INCAMI)

En la versión 77 de la Revista MIGRANTES distintos expertos del país abordan temas como los efectos de los cambios administrativos, los desafíos en torno a la migración y temas y propuestas para políticas públicas.

Año: 2019

A cargo de: Instituto Católico Chileno de Migración – INCAMI

Dirección de edición y redacción periodística: Ramon Sabatini, Katherine Vásquez, José Delio Cubides

Redacción

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Diálogos para el nuevo mundo

Esta publicación es el resultado del trabajo de 70 líderes de opinión que dialogaron y abordaron 11 temáticas de futuro para Chile.

Por: Redacción 9 Ago, 2025
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Tras la pandemia, un grupo de 70 líderes de opinión debatió durante meses sobre 11 áreas clave —como cohesión social, democracia, salud, educación, desarrollo económico, trabajo, descentralización, modernización del Estado, pymes e innovación— para consensuar propuestas que respondan a los desafíos sociales, políticos, económicos y ambientales de Chile.

Las ideas incluyen un seguro público universal de salud, el derecho a la conectividad, la cohesión social como deber estatal y la acción urgente frente a la crisis climática. Todas buscan orientar políticas públicas que fortalezcan la democracia, promuevan la equidad y respondan a los cambios del mundo pospandemia.

Año: 2021

ISBN: 978-956-7684-35-9

A cargo de: Instituto Desafíos de la Democracia y Fundación Konrad Adenauer

Editores: Juan Cristóbal Portales Echeverría y Aldo Rojas Silva

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China y América Latina: Claves hacia el futuro

El presente libro no es sobre el pasado, sino sobre el futuro. Se pretende hacer una contribución a la discusión regional sobre el rol de la China actual y los principales elementos a tener en consideración.

Por: Redacción 9 Ago, 2025
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China ha intensificado su presencia en América Latina para asegurar materias primas y fortalecer alianzas geoestratégicas, utilizando como puerta de entrada a los partidos políticos. Bajo el liderazgo de Xi Jinping desde 2013, ha cultivado vínculos tanto con gobiernos afines ideológicamente (como Cuba y Venezuela) como con partidos de centro y derecha. Durante la pandemia de Covid-19, el Partido Comunista Chino impulsó una carta internacional que defendía su manejo de la crisis y promovía un nuevo orden mundial, respaldada por más de 240 partidos, incluidos 40 latinoamericanos.

A la par, desplegó la “diplomacia de las mascarillas” y de las vacunas, enviando equipos médicos y dosis de Sinovac a países estratégicos, especialmente a aquellos alineados con la “nueva ruta de la seda”. Esto reforzó su imagen de socio confiable, en contraste con el menor involucramiento de EE. UU. bajo Trump.

El texto también destaca el trabajo de la Fundación Konrad Adenauer en fomentar el diálogo entre China, Alemania y América Latina desde hace décadas, adaptándose a cambios políticos, económicos y tecnológicos. La fundación subraya que, ante el creciente peso global de China, es clave mantener canales de comunicación incluso en contextos de posturas divergentes.

Año: 2021

ISBN: 978-956-9058-48-6

A cargo de: Centro de Estudios Internacionales UC y Centro de Estudios Internacionales UC

Editor: Jorge Sahd

Redacción

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Descentralización con participación en la nueva Constitución

Las propuestas las elaboró un grupo plural de 23 personalidades con diferentes visiones de sociedad, profesión, región e institución. Apuntan a la descentralización política, administrativa y fiscal, y una democracia representativa y participativa.

Por: Redacción 8 Ago, 2025
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La iniciativa para este libro surgió en enero de 2020 como una respuesta al proceso constituyente chileno, impulsada por la Fundación Chile Descentralizado… Desarrollado. La fundación convocó a un grupo de 23 expertos de diversas disciplinas, regiones e instituciones, con el objetivo de proponer soluciones constitucionales que abordaran la descentralización y la participación ciudadana. Este grupo consideró el proceso constituyente no solo como una oportunidad, sino como una responsabilidad histórica para contribuir al futuro del país.

El texto parte de la preocupación de que, a pesar de que el talento está distribuido de forma equitativa en la población, las oportunidades para desarrollarlo no lo están, ya que están limitadas por el lugar de nacimiento y residencia. Se destaca que Chile es uno de los países más centralizados de América Latina y de la OCDE, con un Estado obsoleto, burocrático y distante de la ciudadanía. Esta centralización excesiva es vista como un obstáculo para el desarrollo, ya que un país moderno requiere una distribución más horizontal del poder, el conocimiento y las oportunidades.

La propuesta central es construir un nuevo pacto político con un «nuevo trato», social y territorialmente equitativo, que reduzca las severas desigualdades y fortalezca la democracia. Se plantea un nuevo modelo de Estado «unitario-descentralizado», donde las comunas y regiones tengan poder político, facultades y recursos autónomos para asegurar servicios básicos de calidad. Además, se propone un nuevo modelo de democracia, que combine la representación con una mayor participación directa de la ciudadanía en todos los niveles del Estado. El trabajo se basa en aportes previos y, en especial, en el informe de la Comisión Asesora Presidencial de Descentralización y Desarrollo Regional de 2014, buscando sentar las bases para un desarrollo humano justo y digno en todo el país.

Año: 2021

ISBN: 978-956-7684-34-2

A cargo de: Fundación Chile Descentralizado Desarrollado, Universidad de la Frontera, Konrad Adenauer Stiftung

Editores: Heinrich von Baer, Nicolás Bravo, Ana María Silva

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El bukelismo, marca registrada de autoritarismo

Con altos niveles de aprobación y legitimado por la baja en la tasa de homicidios, el presidente salvadoreño cambia las reglas del juego para acomodarse en el poder.

Por: Elvira Cuadra Lira 8 Ago, 2025
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Presidente Nayib Bukele | Foto: Facebook/nayibbukele
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El nombre de Nayib Bukele ya es prácticamente uno de los más conocidos en la agenda pública global, especialmente en Latinoamérica. Las opiniones, dentro y fuera de El Salvador, se decantan en dos direcciones: quienes ven con entusiasmo su “modelo” de gobierno y quienes ven con creciente preocupación la instalación acelerada de un régimen autoritario.

Alternativa a la violencia e inseguridad

El proyecto de Nayib Bukele emergió como una alternativa a los altos e imparables niveles de violencia e inseguridad que asolaron a El Salvador durante más de tres décadas, después que finalizó el largo conflicto militar de los años 80 en el siglo XX, cuando se firmaron los acuerdos de paz en 1992. El bukelismo rompió con la alternancia entre los gobiernos del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN) y la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) en un contexto en el que la población salvadoreña estaba cansada y aterrorizada por la ineficiencia gubernamental para frenar las altas tasas de homicidios, la inseguridad por causa de las maras o pandillas, y el éxodo masivo hacia Estados Unidos.

[Lee también: Nayib Bukele y el triunfo del despotismo]

Como en casi todos los países posconflicto, las esperanzas renacieron en El Salvador después que se firmaron los acuerdos de paz en 1992. Sin embargo, la violencia armada dio paso a una sangría sin fin. Las tasas de homicidio del país alcanzaron momentos pico históricos en 1995 con 141,72 homicidios por cada 100 mil habitantes. En 2015 la tasa se ubicó en los 107 homicidios. El Salvador estaba posicionado como el país con la tasa de homicidios más alta a nivel mundial. Sin embargo, la espiral de violencia letal comenzó a descender desde el 2016 hasta llegar a 1,9 en 2024, antes de que Bukele asumiera la segunda Presidencia.

La violencia e inseguridad son multicausales y sus efectos multidimensionales. Todos los gobiernos, incluido Bukele, hicieron énfasis en las políticas de mano dura contra las maras que controlaban grandes territorios del país y actuaban con impunidad, sembrando el terror entre la población. De acuerdo con diversas investigaciones periodísticas, el éxito de Bukele se debe a las negociaciones y pactos con los líderes de las principales agrupaciones pandilleras y la imposición por más de tres años del estado de excepción.

La exaltación presidencial

Durante su primer período presidencial, Nayib Bukele llamó la atención por su talante y el manejo que tenía de las redes sociales. Adoptó un estilo de gobierno en el que utilizaba esas plataformas para comunicar sus decisiones. Eso le ganó una gran popularidad entre la población y él mismo se denominó presidente “cool”. Pero lo que comenzó como un estilo de gobierno público, transparente e innovador, se convirtió rápidamente en un ejercicio permanente de exaltación de la figura presidencial para ganar popularidad y la concentración en la toma de decisiones.

[Lee también: 10 premisas para desmontar la idolatría a Bukele]

La vena autoritaria de Bukele se reveló a inicios del 2020 cuando irrumpió en el recinto legislativo con un destacamento militar. Poco después avanzó en el control sobre los poderes estatales capturando tanto el Congreso, como la Corte Suprema de Justicia. Además, logró que en 2021 la Corte bajo su control reinterpretara la prohibición de reelección continua para postularse como candidato en las siguientes elecciones y en 2023 reconfiguró el sistema electoral reduciendo la cantidad de municipios y de diputados. Con eso, allanó el camino para su reelección en 2024 con un porcentaje de votos superior al 80%.

Concentración del poder

Uno de los pilares más importantes del bukelismo es la cooptación de los aparatos de seguridad y su utilización en la estrategia que sirve como eje de su proyecto político. Hacia adentro y hacia afuera, el presidente salvadoreño ha instalado una narrativa que exalta el enfoque militarista. Justifica la militarización como el principal recurso para enfrentar a las maras, la violencia e inseguridad.

El estado de excepción impuesto desde hace un poco más de tres años, la creación y puesta en funcionamiento de una mega cárcel y el incremento de los prepuestos para el ejército y la policía, son medidas clave en la estrategia de seguridad de Bukele. El prolongado estado de excepción ha significado la suspensión de derechos fundamentales. De acuerdo con el propio gobierno, más de 70 mil personas han sido detenidas por supuestas sospechas de colaboración con las maras.

Tempranamente, varias investigaciones periodísticas dieron cuenta de pactos entre Bukele y líderes pandilleros, desatando la furia de Bukele. Desde entonces, numerosos periodistas han denunciado vigilancia y persecución gubernamental. Más adelante con la imposición del estado de excepción, se sumaron las denuncias de organizaciones sociales y de derechos humanos por las detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, hacinamiento, torturas y violaciones al debido proceso de miles de personas.

Para acallar las críticas, el Congreso dominado por el gobierno aprobó varias leyes y reformas que incluyen sanciones para los medios de comunicación que reproduzcan o transmitan mensajes relacionados con las pandillas. Además, se aprobó una Ley de Agentes Extranjeros que limita el acceso de las ONGs a fondos de cooperación. A la fecha, varias decenas de periodistas, exfuncionarios judiciales y personas de organizaciones no gubernamentales se han visto forzadas a abandonar el país por la vigilancia y persecución del gobierno.

Los casos más críticos son los del periódico El Faro, la organización Cristosal que cerró operaciones y desplazó a su personal fuera del país luego de la detención de una de sus funcionarias, Ruth López, y al menos otras tres personas defensoras. La profundización de represión gubernamental ha provocado temor e incertidumbre entre organizaciones sociales.

Afianzamiento del bukelismo

A pesar de las denuncias de graves violaciones de derechos, Bukele goza de altos niveles de aprobación. Una encuesta reciente indica que el 85% de salvadoreños aprueba su gestión. Por su lado, Bukele afirma que no le importa que le llamen dictador.

El hito más reciente en la transformación de la incipiente democracia salvadoreña a un régimen autoritario es la aprobación de una reforma constitucional que allana el camino de Bukele para reelegirse de manera indefinida. La reforma también incluye la extensión del período presidencial de cinco a seis años, la eliminación del balotaje y la unificación de las elecciones a realizarse en el 2027. Con esas disposiciones, Nayib Bukele deshizo cualquier obstáculo a su proyecto político personal. Cada vez más El Salvador adquiere una configuración similar a la de Nicaragua.

En su vertiginosa carrera hacia el poder, Bukele parece encontrarse en su mejor momento. Cuenta con un amplio respaldo de los salvadoreños, incluidos sectores como las fuerzas de seguridad y los empresarios privados. Mantiene buenas relaciones con China y sus relaciones con EEUU mejoraron significativamente desde que accedió a recibir migrantes deportados en la mega prisión conocida como CECOT. Por otra parte, su modelo es observado con interés por otros gobiernos latinoamericanos sumidos en la espiral de violencia que aqueja a la región. En un contexto donde la incertidumbre, los populismos y autoritarismos empujan con fuerza, el riesgo de que el bukelismo se instale como alternativa es una realidad preocupante.

Elvira Cuadra Lira

Elvira Cuadra Lira

Directora del Centro de Estudios Transdisciplinarios de Centroamérica. Socióloga.

La IV República. Un acuerdo constitucional para Chile

Diez propuestas de consenso para orientar el debate y los desafíos del proceso constituyente en Chile.

Por: Redacción 7 Ago, 2025
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.
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En el marco del inédito proceso constituyente iniciado en Chile tras el plebiscito de 2020, esta iniciativa busca aportar al debate de la Convención Constitucional identificando diez temas críticos y generando propuestas consensuadas que promuevan un pacto social amplio, representativo y sostenible para el país.

Se desarrolló en dos etapas: primero, un equipo de expertos elaboró las bases temáticas; luego, un grupo diverso de 32 personas —con paridad de género y presencia de pueblos originarios— debatió sobre ellas, replicando en pequeña escala el funcionamiento de la Convención. Este ejercicio permitió observar la dinámica del diálogo, la viabilidad de acuerdos y los desafíos del proceso.

El documento resultante reconoce oportunidades históricas para fortalecer la democracia, la cohesión social y el desarrollo sostenible, pero también advierte riesgos electorales, procedimentales y de entorno, como la baja participación ciudadana, posibles inestabilidades en la Convención y la presión de la crisis social y económica. Su propósito central es demostrar que es posible alcanzar consensos más allá de las diferencias ideológicas.

Año: 2021

A cargo de: Instituto Desafíos de la Democracia y Fundación Konrad Adenauer

ISBN: 978-956-406-032-3

Autores: Juan Cristóbal Portales Echeverría, Aldo Rojas Silva, Fernando Dazarola Leichtle

Redacción

Redacción

Plataforma para el diálogo democrático entre los influenciadores políticos sobre América Latina. Ventana de difusión de la Fundación Konrad Adenauer en América Latina.

10 premisas para desmontar la idolatría a Bukele

No es un fenómeno local. Se trata de una de las peores expresiones del autoritarismo actual y también de las más peligrosas porque viene con sonrisa, likes, encuestas y redes sociales.

Por: Juan Miguel Matheus 7 Ago, 2025
Lectura: 9 min.
Nayib y Gabriel Bukele durante las elecciones presidenciales de 2019. Foto: Wikimedia Commons
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.
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Nayib Bukele fue habilitado para reelegirse como presidente tras una sentencia judicial de 2021 emitida por la Corte Suprema de El Salvador. La sentencia reinterpretó la Constitución permitiendo con eufemismos la reelección inmediata sin cumplir los tiempos de espera establecidos para ello. Ese fallo judicial fue dictado por magistrados impuestos ilegalmente por la Asamblea Legislativa controlada por el oficialismo. Fue el primer gran quiebre del orden constitucional.

Reforma y reelección

Pero el golpe definitivo ocurrió en julio de 2025. La Asamblea Legislativa reformó la Constitución para permitir la reelección presidencial indefinida. Con 57 votos de 60, el bloque parlamentario oficialista aprobó en tiempo récord una reforma exprés que eliminó la prohibición de reelección inmediata, extendió el mandato presidencial a seis años, suprimió la segunda vuelta electoral y modificó las reglas de control sobre el Poder Ejecutivo. Fue una reforma sin deliberación, sin diálogo, sin consulta ciudadana. Fue un acto para consumar un proyecto autocrático.

La democracia constitucional en El Salvador está demolida. Primero por jueces sumisos. Luego por legisladores que no actúan como parte de un poder constitucional autónomo. Lo que se ha instalado es una nueva autocracia en la región bajo una formula ya conocida: el modelo chavista-madurista, con otra estética y símbolos. Es el mismo desahucio de la República desde dentro. El uso de los mecanismos de la legalidad formal para suprimir el derecho. Es la fórmula “popular” que destruyó a Venezuela aplicada sin reparos morales en el corazón de Centroamérica.

[Lee también: Nayib Bukele y el triunfo del despotismo]

Referiré diez premisas políticas para desmontar la idolatría a Bukele. Antes advierto, sin embargo, mi afecto por el pueblo salvadoreño y —como reflexión de fondo— que la aparición en escena de personajes como el referido son patologías de la crisis espiritual de la democracia, expandida urbi et orbi, y del desapego de la ciudadanía respecto de la política como realidad humana, de los partidos y de los sistemas democráticos.

Primera premisa: autocracias no ideológicas

Bukele no ha dado un golpe de Estado tradicional. No ha instaurado un partido único. No ha hecho culto a ideologías totalitarias. No ha quemado al Parlamento, aunque sí lo ocupó por la fuerza (como Oliver Cromwell, Nicolás Maduro y Donald Trump). No ha usado tanques. Pero ha sustituido la Constitución por su voluntad y por un guion autocrático perfectamente nítido: sustraer de competencias legales a las instituciones, cambiar las reglas del juego con el pretexto de modernizarlas, colonizar la justicia, comprar voluntades de todo tipo de actores sociales, sembrar antipolítica en la gente. Bukele es lujuria de mando. Libido dominandi, en palabras de Cicerón. Es un ingeniero del poder sin escrúpulos que no predica una ideología; un dictador sin uniforme -como casi todos los del siglo XXI-; un emperador digital.

Segunda premisa: popularidad no es legitimidad

La democracia no es un concurso de popularidad sin justicia ni un mercado de aplausos anómicos. Es un sistema de normas. De procedimientos encauzados por la justicia para poner límites al poder. En El Salvador, Bukele goza de una aprobación altísima. Pero eso -en sí mismo- no es un hecho que lo hace legítimo. Legítimo no es quien tiene apoyo. Legítimo es quien actúa dentro del marco de la ley; y no tratando de apalancarse en la anuencia del pueblo para crear realidades paralelas y seudo ficticias en las que las redes sociales son fuente inequívoca de verdad, los influencers son infalibles y la inteligencia artificial amenaza con entronizar la mentira. La democracia necesita reflexión, no memes.

Seguidores de Bukele en frente a la Asamblea legislativa. 2023. Foto: Wikimedia Commons

Tercera premisa: la Constitución

La Constitución no es un papel. Es la forma jurídica del poder, afirma Francisco Rubio Llorente. El acto por el cual el pueblo se domestica a sí mismo; por el cual se compromete a no destruir su libertad ni su dignidad. Como decía Tomás Moro, no hay que violar la ley ni para enfrentar al diablo, porque cuando el diablo regrese… ¿quién nos defenderá? Bukele, en cambio, es anomia. Él es la falsa ley en un régimen en el cual no hay justicia. Pero hay que recordarle una gran verdad: cuando el Estado (poder) se aleja de la justicia, se convierte en una banda de ladrones (San Agustín de Hipona); y los hechos corroboran por sí mismos esta aseveración universal, válida para todos los hombres de todos los tiempos.

Cuarta premisa: transacción entre libertad y seguridad

Pareciera que el pueblo salvadoreño ha entregado sus libertades civiles a cambio de seguridad ciudadana. Ha aceptado vivir bajo la dominación de un “hombre fuerte”. Callar ante los abusos, o acaso disfrutarlos en alguna medida. Asume que la seguridad es orden, aunque este esté despojado de legalidad. Pero la seguridad sin libertad es una prisión. En este caso, una jaula grande que aherroja a toda una población. No hay nada más peligroso que un pueblo que vende su libertad por un poco de paz barata. Se trata de una transacción demoniaca. Se sabe cómo empieza. No se sabe cómo termina. Hoy el enemigo son las pandillas. Mañana serán los periodistas. Luego los políticos. Después los estudiantes. Luego cualquiera que piense distinto.

Quinta premisa: seguridad y derechos humanos

No hay duda de que El Salvador tenía un grave problema de seguridad. Las maras controlaban territorios dentro y fuera de ese país. El crimen se había generalizado. Sin embargo, combatir el crimen no da licencia para violar la ley, ocultar la verdad, ni justificar lo injustificable. Pero aún hay más: Bukele es alérgico a la veeduría internacional en materia de derechos humanos, hostiga a las ONG, cierra espacios de protesta legítima, suspende garantías constitucionales y criminaliza a la disidencia. En fin: teatraliza la guerra contra el “crimen”: desfiles, videos, detenciones masivas. Todo por propaganda. Por eso, la conclusión es clara: la seguridad no puede ser un espectáculo. Debe ser un derecho ciudadano garantizado en el marco de la ley y del respeto de la dignidad humana. No fuera de la ley. Nunca contra la ley.

Sexta premisa: historia

El Salvador fue un país desgarrado por la guerra civil. Por el odio ideológico al ardor de la guerra fría. Por el enfrentamiento fratricida. Miles de muertos. Décadas de trauma. Una nación marcada por el dolor. Bukele parece desconocer las heridas legadas por ese pasado. No escatima en desatar resentimientos y, en un sentido muy insensato, burlar la memoria de las víctimas al usar un lenguaje conflictivo para polarizar, para dividir. Lamentablemente ignora que, como enseña la historia, las heridas cívicas que se reabren son bombas de tiempo. Jugar con la historia es irresponsable y El Salvador necesita que perdure lo alcanzado al finalizar la guerra: las bases de la reconciliación, la justicia y la paz verdadera. No una paz impuesta.

Séptima premisa: amenaza regional

El morbo por Bukele es una fascinación enfermiza que ha generado su figura entre políticos y ciudadanos de toda América Latina. Lo admiran por su capacidad de salirse con la suya, de silenciar, de “vencer” sin controles constitucionales. Se le envidia. Se convierte en modelo a quien debería encender alarmas para la democracia. Mimetizan sus gestos, su discurso, su marketing. Es una corruptela del imaginario democrático; y todo ello constituye un camino muy cierto al abismo autoritario.

Octava premisa: solidaridad autocrática

Es inaceptable que gobiernos democráticos se callen ante la violación de los principios de la democracia y de los derechos humanos en El Salvador. Es inadmisible que países y organismos internacionales aplaudan al dictador. Las naciones democráticas no deben brindar solidaridad autocrática a dictadores. Bukele no merece reconocimiento. Merece denuncia y presión internacional. Las democracias que callan son cómplices. Y hay demasiadas cómplices…

Novena premisa: el chavismo-madurismo

La presencia de operadores venezolanos vinculados a Voluntad Popular en el entorno de Bukele es escandalosa. Personas que decían luchar por la libertad en Venezuela hoy exportan chavismo y madurismo maquillados. Son agentes de la propaganda. De la manipulación. Del sofisma. Han ayudado a construir el relato del “Bukele exitoso”. Son mercenarios de la comunicación política. Se han vendido al poder. Su traición es histórica y en contra de los principios de la democracia liberal. Olvidaron sus antiguas luchas. Dejaron atrás la verdad. Son alquimistas del autoritarismo.

Décima premisa: sufrimiento y sacrificio cívico

Jefferson decía que la libertad requiere vigilancia perpetua. Franklin advertía que una República solo dura si el pueblo es capaz de conservarla. La democracia, más que una gratuidad histórica, es una conquista y debe ser una herencia para futuras generaciones que se defienda con instituciones, ciudadanía activa, inculturación de hábitos cívicos y memoria histórica. La democracia es una forma de vida en torno a la justicia, según explica Maritain. Así, Bukele ha demostrado que destruirla es fácil. Preservarla es lo más difícil. Por eso, su caso debe ser un llamado de atención, un campanazo para todo militante de la causa democrática en el mundo.

[Lee también: Contrastes: Bukele y su política de seguridad, ¿sí o no?]

Como venezolano sé lo que significa perder la democracia. Ver cómo una República se disuelve. Cómo la mentira se vuelve rutina. Cómo el exilio se convierte en destino. Cómo la injusticia se normaliza. Venezuela es hoy un cementerio de derechos. Y El Salvador ya ha comenzado a cavar algunas tumbas… Lo que allí ocurre no es un fenómeno local. Se trata de una de las peores expresiones del autoritarismo actual y también de las más peligrosas porque viene con sonrisa, likes, encuestas y redes sociales. Es un cáncer. Un tumor que amenaza con extenderse.

Juan Miguel Matheus

Juan Miguel Matheus

Abogado, máster en estudios jurídicos y doctor en derecho constitucional. Diputado a la Asamblea Nacional de Venezuela por el estado Carabobo electo en 2015. Ganador del premio de la Fundación Manuel Giménez Abad por su libro “La disciplina parlamentaria”. Es coordinador de la dirección nacional de Primero Justicia y presidente fundador de Forma.

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