Pantallas con frontera: la nueva política global de redes sociales para la infancia digital

La regulación para menores dejó de ser un debate moral y pasó a ser política de Estado: algunos países prohíben, otros condicionan y casi todos trasladan responsabilidad a las plataformas. ¿Por qué y cómo?

Por: Ángel Arellano 27 Jul, 2026
Lectura: 7 min.
Regulación de redes sociales para infancias
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.
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La novedad política ya no es que los Estados quieran proteger a los menores en internet, la novedad es que comienzan a tratar a las redes sociales como un espacio regulado, comparable al alcohol, el juego o la escuela

Francia acaba de marcar el último hito: el Parlamento aprobó definitivamente el 21 de julio de 2026 la prohibición de acceso a redes sociales para menores de 15 años. La aplicación está prevista desde el 1 de septiembre para nuevas cuentas y desde el 1 de enero de 2027 para cuentas existentes, aunque el Consejo Constitucional aún debe pronunciarse antes de su aplicación efectiva.

CategoríaCriterio aplicadoPaíses
Restricción totalNorma aprobada que prohíbe o impide crear/mantener cuentas o acceder a redes sociales/plataformas de alto riesgo por debajo de una edad definida, normalmente con verificación de edad y obligación directa de la plataforma.Australia, Francia, Indonesia, Malasia, Turquía, Emiratos Árabes Unidos.
Restricción mediaMarco aprobado que no equivale a una prohibición general por edad, pero impone verificación de edad, consentimiento/vinculación parental, cuentas diferenciadas, seguridad por diseño, controles parentales, límites algorítmicos, privacidad reforzada o deberes obligatorios para plataformas.UE (excepto Francia por su ley nacional), Brasil, Reino Unido, EE. UU., China, India, Singapur y Vietnam.
Sin restricción específica aprobada verificadaNo encontré, en esta investigación, una norma aprobada específica sobre acceso de menores a redes sociales comparable a las dos categorías anteriores.Resto de países/jurisdicciones. Esto no significa ausencia de leyes de privacidad, ni ausencia de normas sobre contenido ilícito o protección infantil general.

¿Restringir es la norma?

La categoría de restricción total ya no es excepcional. Australia abrió el camino con su edad mínima de 16 años desde el 10 de diciembre de 2025. En concreto, las empresas de redes sociales deben impedir cuentas de menores, desactivar perfiles existentes y verificar edad. La sanción recae en las empresas, no en niños ni padres. 

Indonesia aprobó el Reglamento n.º 9 de 2026, que prohíbe a menores de 16 acceder a plataformas sociales y sistemas en línea, con obligaciones de verificación y control parental. Malasia aplica desde el 1 de junio de 2026 una prohibición para menores de 16 años en redes sociales licenciadas, con documentos oficiales y multas de hasta 10 millones de ringgit.

También entran en esta categoría Emiratos Árabes Unidos, que fijó en 15 años la edad mínima y excluyó el consentimiento parental como excepción al veto. Turquía, cuyo Parlamento aprobó restricciones para menores de 15 años con verificación de edad y controles parentales. Andorra aprobó una reforma para impedir el acceso de menores de 16 a redes con riesgo para desarrollo y salud mental. 

En el estado de la Florida en Estados Unidos, la ley Online Protections for Minors Act (HB 3) prohíbe cuentas a menores de 14 años y exige consentimiento parental verificable para usuarios de 14 y 15, aunque el litigio constitucional sigue abierto.

Regular, pero no prohibir 

La restricción media es el modelo más extendido y quizá el más estable jurídicamente. Brasil aprobó la Ley 15.211 de 2025, vigente desde el 17 de marzo de 2026, que obliga a vincular cuentas de niños y adolescentes de hasta 16 años con un responsable legal, exige mecanismos de verificación de edad, herramientas de supervisión parental y sanciones de hasta 50 millones de reales. 

La Unión Europea, mediante la Ley de Servicios Digitales y sus directrices de 2025, exige cuentas privadas por defecto, cambios en sistemas de recomendación, límites a funciones que fomentan uso excesivo y métodos eficaces de garantía de edad cuando corresponda. El Reino Unido no tiene aún un veto general vigente, pero la Online Safety Act impone desde 2025 deberes de protección infantil y age assurance para impedir acceso a contenidos gravemente dañinos.

Estados Unidos muestra el laboratorio más fragmentado: la COPPA federal protege la privacidad de menores de 13 años mediante consentimiento parental. El estado de Nueva York regula feeds adictivos y notificaciones nocturnas a menores. Texas aprobó la SCOPE Act con registro de edad, herramientas parentales, limitaciones de datos y controles sobre contenidos dañinos. 

En Asia, China tiene desde enero de 2024 normas de protección de menores en el ciberespacio, orientadas a datos, ciberacoso y prevención de adicción. India notificó en 2025 sus reglas de protección de datos, con consentimiento parental verificable para menores de 18. Finalmente, Singapur aplica desde 2023 un código vinculante para grandes servicios sociales, con protecciones reforzadas para cuentas infantiles.

Cautela y litigios

El patrón global es claro: las democracias liberales se mueven con cautela por privacidad, libertad de expresión y litigios. Los Estados más intervencionistas prefieren límites directos de edad y las economías emergentes combinan protección infantil con soberanía digital. América Latina todavía no es un bloque regulador, pero Brasil ya funciona como referencia regional. Uruguay muestra un modelo innovador que puede ser un modelo para las futuras regulaciones, más cerca de la deliberación que de la prohibición. Desde junio de 2026 existe una consulta pública abierta sobre niñas, niños, adolescentes, entornos digitales e inteligencia artificial para construir una regulación adaptada a los nuevos tiempos.

El dilema de fondo no es si regular o no, sino cómo hacerlo sin transformar la protección en vigilancia. Regular bien no debería significar expulsar a los adolescentes del espacio público digital, sino obligar a las plataformas a diseñar entornos menos adictivos, más verificables, más transparentes y responsables. La tendencia de 2026 sugiere que la infancia digital dejó de ser un asunto privado de las familias: pasó a ser una frontera de soberanía, salud pública y derechos.

Tendencias regionales principales

Asia-Pacífico lidera las restricciones duras. Australia fue el modelo de prohibición nacional para menores de 16, y luego aparecen Indonesia y Malasia con umbrales de 16 y obligaciones directas para plataformas. Singapur e India optan por modelos de seguridad, consentimiento, datos y diseño más que por una prohibición total.

Europa en dos vías: marco común del DSA e iniciativas nacionales. El DSA ya genera una base de restricción media para los Estados miembros, con prohibición de publicidad dirigida a menores y deberes de mitigación de riesgos. Francia pasó a la categoría total tras la adopción definitiva del 21 de julio de 2026, mientras Dinamarca, Grecia, Portugal y otros aparecen como iniciativas nacionales en distintos estados de avance. 

América con un enfoque fragmentado. Brasil aprobó un marco nacional robusto de protección digital infantil y supervisión parental, mientras EE. UU. combina COPPA federal con leyes estatales heterogéneas y Uruguay abre el camino participativo de una consulta multiactor. 

Medio Oriente y una ola de regulación dura. Emiratos Árabes Unidos aprobó una resolución con edad mínima de 15, verificación de edad y obligaciones de plataformas. Turquía aprobó en abril/mayo de 2026 una prohibición bajo 15 con entrada en vigor diferida a noviembre de 2026, lo que la ubica en la categoría total por norma aprobada, aunque no plenamente operativa a la fecha de corte.

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Ángel Arellano

Ángel Arellano

Doctor en ciencia política, magíster en estudios políticos y periodista. Profesor de la Universidad Católica del Uruguay y de la Universidad de Las Américas de Ecuador. Coordinador de proyectos en la Fundación Konrad Adenauer en Uruguay, y editor de Diálogo Político.

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