Pistas para entender el activismo ambiental juvenil

Tomaron las calles en 2019, estuvieron guardados en la pandemia y hoy desafían las formas de entender la participación política de generaciones anteriores. Pueden tirarle sopa a la Mona Lisa, pero también trabajar seriamente en la defensa del patrimonio natural. Contra las generalizaciones, algunas pistas sobre la acción ambiental joven.

Por: Victoria Gómez 9 Ene, 2025
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

“No tenemos plan (eta) B”. “Cambio de sistema, no cambio climático”. “Nuestro futuro en llamas”. “Faltamos a la escuela para educar a los adultos”. Las pancartas y sus autores recorrieron el mundo en fotografías y videos que alimentaban un entusiasmo colectivo. La juventud, en pie, exigió acción de los gobernantes frente a la crisis ambiental. Cientos de miles de estudiantes en Nueva York, sede de la Cumbre de Acción Climática de las Naciones Unidas en septiembre de 2019. Otro tanto estuvo en Berlín en paralelo. En Londres, suceden marchas juveniles en distintos momentos del año. También en París, Madrid. Y, por supuesto, Estocolmo, el hogar de la activista Greta Thunberg, donde todo comenzó.

Llamar movimiento “global” a la huelga por el clima convocada desde 2018 por la joven sueca fundadora de Fridays for Future no es sólo un vicio eurocéntrico. Tokio. Mumbai. Nairobi. Ciudad del Cabo. La Paz, Montevideo. Según la cobertura periodística, las protestas llegaron a 125 países, con la participación de más de cuatro millones de personas. Cinco años después, pandemia mediante, van algunas pistas desde Uruguay sobre los caminos que puede haber tomado este activismo juvenil en defensa de “un futuro digno, seguro y gozoso”.   

Uruguay, con conflictos socioambientales de menor voltaje que el resto del continente, es uno de los pocos países que tiene un mapeo sistemático y actualizado del movimiento juvenil. Uno que no se acota a la acción climática, sino que aspira a incluir otras aristas de la crisis ambiental. Se trata de Mapa Verde, una alianza entre academia y sociedad civil con fondos de cooperación internacional. Las iniciativas de acción ambiental joven encontradas en el país son 28 al día de hoy y toman distintas formas que desafían las nociones tradicionales de participación política.

¿Acción climática?

El problema ambiental que más ocupa a las juventudes uruguayas son los residuos, presente en 7 de cada 10 iniciativas mapeadas en el proyecto. La protección de la biodiversidad (52%) y el cuidado del agua (41%) también ranquean más alto que el cambio climático (37%). Más aún, sólo tres de las 28 iniciativas juveniles mapeadas señalan al cambio climático como un área prioritaria de trabajo.  

Esta tendencia a poner el cambio climático en segundo plano viene desde 2019. La instalación de una segunda planta de celulosa finlandesa estuvo en el centro de las protestas climáticas convocadas localmente por Fridays for Future. Y, más allá de los activistas, cuando se les consultaba a jóvenes de distintos estratos sociales cuál era el problema ambiental que les preocupaba más, cambio climático resultaba en el último lugar del ranking.

El fenómeno se replica en las conversaciones mantenidas en 2021 con miembros de una serie de organizaciones ecologistas juveniles de todo el país. Ni las vulnerabilidades climáticas de un país costero ni las emisiones de un país ganadero tenían fuerza en la discusión de los uruguayos. Tampoco la transición energética a una matriz de renovables que deslumbraba al mundo.

Conocer sus intereses y sus prioridades de acción es el primer paso para evitar generalizaciones y conectar a estas juventudes con la política más allá de la protesta. Algo a prestar atención desde la institucionalidad mandatada a darles voz en la política ambiental o genuinamente interesada en responder a este derecho de adolescentes y jóvenes, en cualquier país del mundo.

¿Acción política?

Un primer punto a entender es que la acción ambiental no se trata sólo de organizaciones activistas como Fridays for Future. El camino de crear una organización independiente, sin fines de lucro y gestionada totalmente por jóvenes es el más recurrente en Uruguay (11 casos). La novedad es quizá la presencia de los emprendimientos ambientales juveniles —casi tantos como organizaciones—, que dan cuenta del énfasis actual en el consumo consciente y la economía circular en las respuestas colectivas a la crisis ambiental. Otra modalidad que refleja las tendencias recientes en la participación juvenil son las redes que no sólo nuclean iniciativas grupales sino que abren la posibilidad de la afiliación individual.  

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Asimismo, a pesar de la excelente reputación de la democracia uruguaya y del civismo de los orientales, la acción ambiental joven tiende a elegir otros caminos para salvaguardar el futuro. Un análisis de las actividades que llevan a cabo las iniciativas juveniles mapeadas revela que predominan las campañas de concientización y los talleres educativos (55,5%). Atrás quedan los intentos de incidencia en políticas públicas (18,5%) y las acciones de protesta (11%), en el primer país cuyo movimiento ambiental logró consagrar el derecho al agua en la Constitución hace 20 años. Mirado así, el activismo enfocado en presionar a los grandes decisores, o a dialogar con ellos, no son apuestas generalizadas del movimiento ambiental juvenil en Uruguay.

Taller de co-creación de Mapa Verde 2023. Crédito: Oficina de Prensa UM.

¿En buen camino?

La dificultad del movimiento juvenil para articular una teoría del cambio que guíe sus acciones ambientales está documentada en varios países. En el caso de Uruguay, la indagación en las estrategias pone de manifiesto una confianza excesiva en el rol que la información y la sensibilización pueden desempeñar, junto con cierta ambigüedad en cómo van a lograrse los objetivos. Esta falla en la cultura estratégica de las organizaciones las puede debilitar en su capacidad de contribuir efectivamente al cambio sistémico que demandan.

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Sin embargo, uno de los procesos que más ha movilizado juventud preocupada por el ambiente en este año es la creación de la Red de Jóvenes para la Justicia Climática. Una experiencia promisoria, acompañada por UNICEF y PNUD, que existe en otros países latinoamericanos. En estos días, lejos de la disputa electoral, participaban en la construcción de la tercera Contribución Nacional Determinada (CND) de Uruguay al Acuerdo de París, en un intento por incidir en la política climática más allá de las pancartas.

La participación amplia y efectiva en la vida democrática de estos ciudadanos, acá o donde sea, no depende solamente de su energía juvenil y de sus imaginarios políticos. Las oportunidades que la política y las políticas abran a estas generaciones, cómo se comuniquen y cómo se gestionen desde el mundo adulto son clave. La publicidad y el marketing ya tienen claro que, si quiere involucrar a un público joven, debe adaptarse a su lenguaje y a sus códigos. Una intención verdadera de darles voz a las juventudes y enfrentar con ellos este desafío intergeneracional deberá estar abierta a observar al interlocutor y repensar las formas propias.

Victoria Gómez

Victoria Gómez

Victoria Gómez Márquez es Magíster en Políticas Sociales por la Universidad Autónoma de Barcelona y Doctora en Comunicación Ambiental por Dublin City University. Coordina el área de Investigación y Opinión Pública en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Montevideo, donde lidera la línea de investigación en Comunicación para el Desarrollo Sostenible.

Brasil frente a los Brics

Brasil presidirá la Cumbre de los Brics en 2025. Esto implica grandes desafíos. ¿Qué lugar tendrá el país en el grupo y las principales cuestiones geopolíticas que guían el diálogo entre sus miembros?

Por: Guilherme Casarões 8 Ene, 2025
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

En 2025, Brasil presidirá la Cumbre de los Brics. Por primera vez, el encuentro contará con dos categorías de miembros: plenos y asociados, sumando un total de 22 países. Lo que podría ser una oportunidad única para la proyección diplomática brasileña podrá convertirse en una fuente de incomodidad para el país. Los Brics están cambiando rápidamente, y Brasil tendrá que repensar su papel en esta nueva realidad.

Cuando Brasil, Rusia, India y China celebraron su primera reunión al margen de la Asamblea General de la ONU, en 2006, buscaban crear un espacio de articulación entre potencias emergentes. El enfoque de los Brics —concebido a partir del acrónimo propuesto por Jim O’Neill, del banco Goldman Sachs— era ampliar su influencia global mediante la reforma del sistema financiero internacional.

Pero no se trataba solo de una agenda puntual. Los cuatro países entendían que la cooperación podía conducir a la construcción colectiva de un mundo multipolar. Para que esto fuera posible, era necesario que los Brics pudieran fortalecer efectivamente los lazos con otros países del Sur Global. Esta visión era compatible con el deseo brasileño de acercarse a América Latina, África y Oriente Medio en términos políticos, diplomáticos y económicos.

Oportunidades y desafíos

Para Brasil, formar parte de los Brics era una forma de afirmarse como una potencia emergente, con capacidad para participar activamente en el orden internacional incluso sin los atributos clásicos del poder militar. Ante la crisis económico-financiera global, la relevancia del bloque aumentó. Esto llevó a la realización de cumbres anuales desde 2009 y a la decisión de incorporar a Sudáfrica en 2011.

Poco a poco, el grupo evolucionó hacia una poderosa alianza geopolítica en un mundo en transformación. Desde la perspectiva brasileña, la consolidación del bloque trajo oportunidades. La creación del Acuerdo de Reservas Contingentes y del Nuevo Banco de Desarrollo. Ambos lanzados en la Cumbre de Fortaleza en 2014, reforzaron la idea de un mundo multipolar, menos dependiente de Estados Unidos y sus aliados occidentales.

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Sin embargo, la consolidación de los Brics también planteó desafíos para Brasil. El rápido ascenso de China y la belicosidad de Rusia señalaron asimetrías y contradicciones cada vez mayores dentro del propio bloque. Es evidente la dificultad de Brasil para alinear posiciones comunes en temas que le interesan directamente, como el medio ambiente, los derechos humanos o el desarme. No hay consenso ni siquiera respecto a la extensión de las reformas de la gobernanza global.

La “geopolitización” de los BRICS

La proliferación de crisis geopolíticas en la última década reveló cierto malestar de Brasil en la alianza. El estallido de la guerra civil en Siria, en 2011, llevó a Brasil a desvincularse del grupo y a articular una posición conjunta con las otras dos democracias emergentes —India y Sudáfrica— mediante el llamado Foro IBAS. En el episodio de la anexión de Crimea en 2014, al involucrar directamente a un miembro del bloque, Brasil optó por un incómodo silencio.

El país siempre quiso evitar que los Brics se convirtieran en una alianza abiertamente antioccidental. Su legítimo deseo de un orden multipolar no podía poner en riesgo las buenas relaciones establecidas con países como Estados Unidos, Alemania y Japón, con quienes mantiene agendas comunes y convergencias relevantes. Por ello, siempre buscó que los Brics moderaran el lenguaje (y las demandas) en sus declaraciones conjuntas.

Desde la invasión rusa a Ucrania en 2022, la posición de Brasil dentro de los Brics se ha vuelto más delicada. Hoy, el bloque es visto por Occidente como antagónico y abiertamente revisionista. En la primera gran ronda de expansión, en la que fueron invitados Argentina, Arabia Saudita, Egipto, Etiopía, Irán y Emiratos Árabes Unidos, la inclusión de los vecinos argentinos fue promovida por Brasil. Al fin y al cabo, una nación sudamericana y democrática podría garantizar el equilibrio interno del grupo.

El cambio de gobierno en Argentina, con la elección del libertario Javier Milei a fines de 2023, hizo que el país retirara su candidatura. El objetivo del nuevo gobierno argentino es acercarse a Estados Unidos, especialmente con Donald Trump en la Casa Blanca. Por otro lado, los sauditas aún dudan en ingresar al bloque. Probablemente esperan los desarrollos geopolíticos recientes en Oriente Medio, donde Rusia e Irán pierden influencia día tras día.

¿Qué puede aportar Brasil?

La presidencia brasileña de los Brics en 2025 se da en un momento de redefinición del bloque. Los nuevos miembros, admitidos formalmente en la última cumbre, convierten el grupo en una gran coalición exportadora de petróleo. La preocupación por la seguridad energética se suma a las históricas demandas por una voz más activa del Sur Global.

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La cara actual del bloque es reflejo, sobre todo, de los intereses globales de China y Rusia. La Cumbre de Kazán, celebrada octubre de 2024, expuso las tensiones entre los miembros fundadores del bloque. Vladimir Putin quería incorporar a Venezuela, una iniciativa vetada por Brasil ante la profunda crisis política que vive el vecino sudamericano.

Aun así, la incorporación de Cuba, Bolivia, Turquía y Nigeria como miembros asociados, entre otros países en desarrollo, muestra la dirección que está tomando el bloque. Cada vez hay más países asiáticos y africanos. También, cada vez países menos democráticos. Esto limita la capacidad de Brasil para avanzar hacia un consenso constructivo sobre los grandes temas de la política internacional.

Buscar los consensos posibles

No es interés de Brasil salir de los Brics, todo lo contrario. Sin embargo, será tarea de la presidencia brasileña evitar que el grupo se vuelva excesivamente revisionista. Esto comprometería los esfuerzos de Brasil hacia una gobernanza global más justa y representativa.

Es muy probable que la estrategia brasileña sea similar a la que orientó su actuación al frente del G20: buscar los “consensos posibles”, manteniendo la relevancia de los Brics sin contraponer abiertamente los países occidentales. Muchos de ellos siguen siendo clave para el avance de agendas esenciales para Brasil, desde la lucha contra el hambre hasta las medidas de mitigación del cambio climático.

De regreso en la Casa Blanca, Trump ya ha amenazado a los países de los Brics con aranceles adicionales si el bloque continúa discutiendo medidas para reducir la dependencia global del dólar. Como el gobierno brasileño quiere mantener buenas relaciones con todo el mundo, necesitará usar la plataforma de los Brics para fomentar el diálogo y no el conflicto. No será una tarea fácil para Brasil. Deberá ser creativo y afirmar con claridad lo que desea del bloque y del futuro del orden global.

Guilherme Casarões

Guilherme Casarões

Doctor en Ciencias Políticas. Profesor en la Escuela de Administración de Empresas de San Pablo da la Fundación Getulio Vargas. Coordinador del Observatorio de Extrema Derecha.

El islamismo y su presencia en Latinoamérica

Existen organizaciones islámicas que operan en la región. El movimiento que ha mostrado mayor presencia ha sido la organización chií libanesa Hezbollah. ¿Cómo funciona y con qué países tiene alianzas?

Por: Sergio Castaño 7 Ene, 2025
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

El islamismo es una ideología que cuenta con un peso determinante en los países de confesión mayoritaria musulmana y que también se desarrolla en América Latina.

Antes de abordar los principales puntos que definen a la ideología islamista, resulta necesario resaltar la diferencia entre islam e islamismo. El primero, es una religión practicada por millones de personas en el mundo que nada tiene que ver con los movimientos políticos islamistas que se han ido desarrollando inspirados en sus principios.

Islam e islamismo

El islamismo encuentra sus orígenes a finales del siglo XIX con teóricos como Jamal Al-Din Al-Afgani, o su discípulo Muhammad Abduh y comienza a desarrollarse a partir de la creación de la Sociedad de los Hermanos Musulmanes en Egipto en 1928. La expansión de la ideología islamista fue vertiginosa y, en pocos años, consiguió tomar un peso relevante en los países de Oriente Medio y el norte de África y, a su vez, tener presencia en Europa y en América.

Por tanto, ha de entenderse como una ideología con la que se identifican diferentes movimientos políticos que buscan avanzar hacia una completa islamización, cuya consagración sería el establecimiento de un Estado islámico en el que todos los aspectos de la vida estarían regulados por la ley islámica.

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Por lo general, los movimientos islamistas rechazan los sistemas políticos seculares, y aunque, en ocasiones, participan en los procesos democráticos como vía para ganar presencia mediática e, incluso, alcanzar el poder, su aspiración se sitúa en superar estos modelos y establecer un sistema que responda a sus aspiraciones de alcanzar la completa islamización.

Corrientes

Dentro de los movimientos identificados con esta ideología hay que diferenciar entre el salafismo, el islam político, y el yihadismo.

Los grupos salafistas centran su actividad en el plano social. El salafismo aboga por una interpretación literal del Corán y los hadices (dichos y acciones del profeta), y un retorno estricto a las prácticas y creencias de los primeros musulmanes.

Por su parte, el islam político acepta la modernidad y la participación política con la que ha conseguido importantes logros en Turquía, donde el partido islamista AKP gobierna desde 2003. De igual forma, los partidos islamistas ganaron las elecciones en Egipto, en Túnez y en Marruecos tras las revueltas árabes de 2011. Dentro del islam político cabe destacar a la organización de los Hermanos Musulmanes como referente de la mayor parte de los partidos y organizaciones inspiradas en esta ideología.

Mención aparte merece el islamismo radical, identificado con el yihadismo. Para los yihadistas, la única manera de alcanzar sus objetivos de islamización es mediante el uso de la violencia. En esta vertiente islamista habría que incluir a Al-Qaeda y al Estado Islámico, además de a organizaciones que, como Hamas y Hezbollah, se encuentran a medio camino entre el islam político y el islamismo radical.

Las dos principales corrientes, el sunismo y el chiismo, han desarrollado sus propios movimientos islamistas. Así, mientras que los Hermanos Musulmanes han actuado como referentes de los grupos islamistas suníes, Irán, se ha convertido en el principal patrocinador de los grupos islamistas chiíes, entre los que destaca la ya mencionada organización libanesa Hezbollah.

Naciones que adoptan o reconocen la religión islámica en sus distintas variantes como oficial representados con el porcentaje de creyentes sobre la población. En verde los suníes, en rojo los chiíes y en azul los ibadíes.

En América Latina

La llegada de los primeros musulmanes a América Latina sucede con los procesos migratorios que tuvieron lugar a lo largo del siglo XIX con la llegada de familias procedentes, principalmente, de Siria, Líbano y Palestina. Los destinos fueron dispares, destacando la llegada de familias musulmanas a países como Argentina, Chile, Brasil, Colombia, Venezuela y México.

No fue hasta mediados del siglo XX cuando los descendientes de estos primeros migrantes comenzaron a conformar comunidades musulmanas organizadas para promover la creación de centros islámicos, y la construcción de mezquitas. Esta evolución permitió reforzar su singularidad y comenzar a trabajar en el reconocimiento de sus derechos como comunidad.

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De forma paralela, la visibilidad de esta religión en muchas de las ciudades más importantes de América Latina también sirvió de atractivo para que algunas personas, sin vínculos previos con esta religión, se aproximaran al islam y optaran por comenzar a practicar esta fe.

Las iniciativas de integración no han conseguido alterar la composición heterogénea del islam en América Latina. Entre los musulmanes que habitan en los diferentes países señalados hay un predominio de la corriente suní, aunque, dentro de la diáspora libanesa, también se ha de destacar la importante comunidad chií que se fue asentando en Latinoamérica.

Presencia de grupos islamistas

A diferencia de lo que sucede en Europa, donde desde la década de 1950 las redes islamistas fueron asestándose en países como Alemania, Francia, o Reino Unido, la presencia de estructuras consolidadas de los grandes movimientos islamistas suníes en América Latina es mucho más difusa. No obstante, existen organizaciones islámicas que operan en América Latina cuyos enfoques se sitúan en la línea de los principios promulgados por los Hermanos Musulmanes. Entre ellas cabe destacar a la Federación de Asociaciones Musulmanas de Brasil (FAMBRAS), al Centro Islámico de la República Argentina (CIRA), o algunas de las organizaciones constituidas en el Estado mexicano de Chiapas.

En cualquier caso, el movimiento islamista que ha mostrado una mayor presencia en América Latina ha sido la organización chií libanesa Hezbollah. Los dos principales focos de actividad de Hezbollah en Latinoamérica se sitúan en Venezuela, y en la Triple Frontera entre Brasil, Paraguay y Argentina.

Los lazos establecidos entre Venezuela e Irán, durante los años en los que Hugo Chávez gobernó el país caribeño, fueron determinantes para que Hezbollah encontrara un contexto favorable para desarrollar sus actividades.

Por su parte, la Triple Frontera concentra los mayores porcentajes de población musulmana de origen libanés, muchos de ellos conectados con Hezbollah. En este sentido, a Hezbollah se le acusa de estar implicado en diversas actividades ilícitas que van desde el blanqueo de capitales a la participación en las redes del narcotráfico. Se considera que los fondos obtenidos en América Latina son enviados a Oriente Próximo para financiar las actividades de Hezbollah en el Líbano.

Sergio Castaño

Sergio Castaño

Analista político. Doctor en ciencias sociales por la Universidad de Valladolid y profesor de la Universidad Internacional de La Rioja.

Un vaso de agua, el precio de ChatGPT

La inteligencia artificial generativa, como ChatGPT, consume millones de vasos de agua al día. ¿Cómo puede América Latina liderar el desarrollo de esta tecnología y garantizar el desarrollo sostenible de la región?

Por: Ximena Docarmo 6 Ene, 2025
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

¿Cuántos vasos de agua bebes al día? Probablemente has oído la recomendación popular de tomar ocho vasos diarios. La inteligencia artificial también necesita hidratarse. ¿Sabías que ChatGPT, uno de los modelos de inteligencia artificial generativa (Gen-IA) más populares, también consume agua para funcionar?

La Gen-IA usa agua dulce para refrigerar los superordenadores encargados de procesar la información que genera calor durante su funcionamiento. Según el estudio de Shaolei Ren y otros colaboradores, Chat-GPT3 utiliza alrededor de 500 mililitros de agua entre 10 y 50 preguntas que responde, lo equivalente a dos vasos de agua.

Con la creciente popularidad de ChatGPT, esta inteligencia artificial que recibe más de 10 millones de consultas diarias según InvGate, usaría diariamente entre 800.000 y 4 millones de vasos de agua, es decir, el agua que consumirían entre 100 y 500 mil personas.

Este es solo el impacto de una tecnología: ChatGPT. Si añadimos a la ecuación otros modelos de Gen-IA, tanto de código abierto como los desarrollados por empresas privadas, la cifra escala exponencialmente. Este fenómeno representa nuevos riesgos ambientales y plantea una cuestión crítica para los políticos de América Latina. ¿Cómo se puede aprovechar las oportunidades que trae esta tecnología a la región y, al mismo tiempo, mitigar sus posibles efectos en los recursos naturales?

IA Generativa y riesgos

Según el informe Insights Compass 2023 – Unleashing Artificial Intelligence’s True Potential de Statista, la Gen-AI ofrece múltiples beneficios. Aunque también plantea riesgos significativos que no pueden ser ignorados. Statista propone una matriz de riesgo que evalúa desafíos desde dos perspectivas:

Por un lado, la gravedad del riesgo empresarial mide el impacto potencial de un riesgo en una organización si llegara a materializarse. Los riesgos de alta gravedad pueden afectar las operaciones, la viabilidad financiera o la reputación de una organización. Mientras que los riesgos de baja gravedad pueden ser gestionados con medidas de baja complejidad o costo.

Por otro lado, la facilidad de mitigación evalúa qué tan sencillo es controlar o reducir un riesgo. Algunos riesgos son fáciles de mitigar con regulaciones claras, herramientas de monitoreo o capacitación del personal. Otros pueden requerir esfuerzos significativos, inversiones costosas o incluso avances tecnológicos aún inexistentes.

En este marco, la Gen-AI enfrenta una serie de riesgos que Statista clasifica en siete categorías no exhaustivas:

  1. La falta de una función de veracidad aumenta la propagación de información errónea.
  2. Las capacidades de estos sistemas pueden ser aprovechadas para phishing y fraudes sofisticados.
  3. El exceso de capacidad implica que los sistemas de IA pueden tener capacidades avanzadas que aún no comprendemos completamente o que no han sido reveladas.
  4. Los resultados sesgados representan un riesgo para la equidad al reforzar estereotipos o discriminaciones existentes.
  5. La infracción de derechos de autor plantea desafíos legales y éticos en el uso de contenido generado.
  6. La fuga de datos confidenciales amenaza la privacidad y la seguridad empresarial.
  7. Y, finalmente, el consumo de energía como uno de los riesgos más complejos de mitigar.

Como hemos visto, el proceso de entrenamiento y ejecución de modelos de IA demanda grandes cantidades de recursos, entre ellos hídricos. Esto puede resultar en un incremento de las emisiones de CO2.

Las grandes plataformas y su huella hídrica

Un hito ampliamente reconocido entre las grandes plataformas tecnológicas es el tiempo que les toma alcanzar el millón de usuarios. Según InvGate, ChatGPT-3.5 logró esta meta en menos de una semana en 2022 y acumuló 57 millones de usuarios activos mensuales en su primer mes. Este éxito impulsó a otras empresas a desarrollar sus propios modelos de IA, como Gemini, lanzado en febrero de 2024, y Q, el chatbot empresarial de Amazon, además de otras alternativas gratuitas y de pago.

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Sin embargo, este crecimiento exponencial no está exento de desafíos ambientales. Aunque la huella de carbono es un indicador de sostenibilidad ampliamente considerado, Sustain señala que la huella hídrica de la IA —relacionada con el consumo de agua para energía y refrigeración— es poco atendida. Entrenar modelos como Chat-GPT3, como hemos visto, puede requerir millones de litros de agua dulce. El estudio de Ren también detalla que el uso de agua en los centros de datos de Google aumentó un 20% en 2022 frente a 2021. Mientras que el consumo total de Microsoft creció un 34% en el mismo período, cifras que reflejan cómo el auge de la IA intensifica el consumo de recursos hídricos.

Este Índice de Sostenibilidad de la IA subraya la urgencia de reducir este impacto. Propone que los desarrolladores publiquen datos detallados sobre la huella hídrica de sus modelos. Incorporar esta información en las fichas técnicas permitiría evaluar su impacto ambiental, tomar decisiones estratégicas —como entrenar modelos en regiones con menor estrés hídrico— y distribuir equitativamente la carga ambiental, especialmente en zonas vulnerables. Elementos que deben ser analizados por los tomadores de decisiones para ser incorporados en el desarrollo de políticas públicas sobre IA.

¿Un dilema hídrico para América Latina?

Según el Banco Mundial, América Latina posee aproximadamente un tercio de los recursos hídricos globales, lo que le otorga la mayor disponibilidad de agua per cápita, casi cuatro veces superior al promedio mundial. Esta abundancia de agua también le permite generar la electricidad más sostenible del mundo, con un 45% proveniente de fuentes hidroeléctricas. Sin embargo, cerca de 150 millones de personas, aproximadamente un cuarto de la población de América Latina y el Caribe, viven en áreas afectadas por la escasez de agua, y más de 400 millones carecen de acceso a saneamiento adecuado. Estas cifras seguirán aumentando a medida que el cambio climático modifique el ciclo del agua.

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El avance de la Gen-AI plantea un desafío clave para los políticos de la región, quienes pueden aprovechar la abundancia hídrica para posicionar a América Latina como líder en el sector tecnológico mediante la instalación de centros de datos. Sin embargo, esta estrategia debe equilibrarse con la necesidad urgente de garantizar el acceso al agua y al saneamiento. Encontrar ese equilibrio podría ser un dilema a largo plazo, ya que las brechas de acceso hoy son significativas. Es crucial que las políticas tecnológicas no pongan en riesgo los derechos básicos de la población, protegiendo su bienestar mientras se fomenta el desarrollo económico y tecnológico.

Ximena Docarmo

Ximena Docarmo

Fundadora de InnovaLab, entrenadora política y máster en políticas públicas por la Hertie School of Governance de Berlín.

Elecciones judiciales en Bolivia, una reforma a la deriva

Bolivia eligió a sus máximas autoridades judiciales en tres procesos de voto popular. Los dos primeros no cumplieron con el propósito de reformar la justicia y mas bien reforzaron la percepción ciudadana de una mayor politización del sistema. El más reciente tuvo un cambio de timón en la validación de los votos. ¿Qué viene ahora?

Por: Fabiola Chambi 2 Ene, 2025
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

La reforma de la justicia en Bolivia no es solo una quimera sino un fracaso. El 2009 la Constitución dispuso la elección de autoridades de las altas cortes a través del voto popular cada seis años. Desde entonces, la polémica y la desconfianza han marcado los tres procesos. Aunque en el último, los resultados parecen trazar una nueva perspectiva.

Estados Unidos, Suiza y Japón aplican este inédito método a nivel local, pero solo Bolivia lo hace como elección universal y además de forma obligatoria. El 2025, México planea seguir este camino.

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La consigna fue que exista respaldo popular, pero los resultados en los dos primeros procesos validaron una percepción contraria. En 2011, un 57% de los votos se contabilizó entre blanco y nulo, y en 2017 ese porcentaje se incrementó a un 65%. Sin embargo en 2024, a pesar de las críticas al Órgano Electoral, la polarización política y la desinformación, la tendencia cambió. Los votos válidos llegaron al 64% y la participación fue del 82%, de los 7,3 millones de bolivianos habilitados para sufragar. ¿Qué sucedió? Probablemente la urgencia de darle una nueva cara al sistema judicial o decisiones políticas pensadas en torno a los comicios generales de 2025. Lo que no es seguro es que los méritos de los candidatos hayan pesado mucho, pues la deficiente difusión informativa uno de los señalamientos previos al proceso.

No se trata solo del momento del sufragio y la compleja boleta de votación con rostros desconocidos, en su mayoría, sino de las fases previas. ¿Cómo llegaron ahí los candidatos? ¿Qué intereses se mueven alrededor? ¿Quiénes se benefician con esos cargos?

Cuestionada independencia

El Congreso en Bolivia es conocido como Asamblea Legislativa Plurinacional. Los candidatos son preseleccionados por dos tercios de esta instancia, la mayoría oficialista, lo que abre una ventana de desconfianza en este proceso. Hay hechos puntuales que demuestran cómo se movieron las piezas para favorecer a determinados intereses políticos, con interpretaciones antojadizas de las leyes, por ejemplo para permitir o no ciertas candidaturas o para alargar sus propios mandatos. Decisiones polémicas que los alejan más de los principios de idoneidad de la justicia.

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Al final, el voto ciudadano resulta utilitario para legitimar previamente una decisión política de la mayoría oficialista.

Bolivianos acuden a votar. Foto: Fabiola Chambi

Con miras a 2025

En el contexto actual, esto cobra especial relevancia debido a las elecciones presidenciales del próximo año, en medio de una feroz disputa entre el presidente Luis Arce y el exmandatario Evo Morales por mantenerse en el poder y consolidar el liderazgo del partido de izquierda. No han dudado en manipular el sistema a su favor.

Por otro lado, hay un movido bloque opositor que comienza a cobrar relevancia para la disputa de la Presidencia, pero aún sin consolidar a un único líder. De hecho, días previos a las elecciones judiciales una estrategia difundida en redes sociales por legisladores de la oposición identificó a quienes consideraban “candidatos azules” o afines al gobierno y promovieron el voto útil en favor de los estaban fuera de esta lista.

A pocas horas de las elecciones, una pregunta generalizada: ahora, ¿por quién vamos a votar? Es una duda legítima que refleja no solo la deficiente difusión de los méritos de los candidatos. También la reflexión final de a quiénes responden y cuántos de ellos puedan favorecer al partido de turno dejando de lado a la población que les confió su voto.

Las elecciones de este año fueron particularmente complejas y mantuvieron el nivel de incertidumbre en la población. Los comicios se realizaron de manera parcial. Pues en cinco departamentos se determinó suspender el sufragio. Se escogieron a 19 de 26  magistrados, entre titulares y  suplentes del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP), Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Consejo de la Magistratura y Tribunal Agroambiental. Queda pendiente completar los cargos restantes en una votación complementaria.

Con miras a los comicios de 2025, la nueva estructura de las altas cortes de justicia podría revertir el escenario y emitir nuevas sentencias para favorecer al mejor postor. La democracia se sustenta en los contrapesos, pero estos son irreales cuando se han transgredido todas las líneas de separación de poderes y tienen luz verde para las arbitrariedades.

¿Llegará la añorada reforma?

No solo es la falta de independencia. También la corrupción con la que operan los administradores de justicia, el escaso presupuesto, la falta de formación de los jueces y fiscales, la excesiva carga judicial e incluso la forma en que los ciudadanos han naturalizado a este sistema fallido.

Según el World Justice Project, Bolivia está en el puesto 131 de 142 países del ránking de cumplimiento de la ley. Y, de acuerdo con datos recientes de la encuesta Ipsos, en las principales ciudades, el 85% de la población confía poco o nada en el sistema de justicia.

Los problemas siempre estuvieron presentes, pero nunca habían calado tan hondo. En este punto, no se pueden maquillar el sometimiento, la desconfianza y la corrupción.

Un caso que estremeció al país y escaló a nivel internacional, mostrando la podredumbre del sistema, se conoció en 2022 cuando se develó, con lujo de detalles, cómo operaba un consorcio de jueces, fiscales y abogados para cambiar “cárcel por casa” a delincuentes sentenciados y prontuariados a cambio de 3.500 dólares y una botella de whisky. Además, con un trámite exprés, con blindaje de legalidad gracias a las habilidades corruptas de estos operadores de justicia.

Por los resultados hasta ahora, o mas bien la ausencia de ellos, no es muy lógico pensar que la elección popular pueda cambiar el rumbo de la Justicia. Y, peor aún, que se considere un modelo exportable. Sin embargo, la esperanza está. Lo esperan quienes han sido olvidados en indefinidas detenciones preventivas, las víctimas de sentencias politizadas, los que peregrinan buscando atención. Todos los que piden justicia y hasta ahora han tenido a este sistema como verdugo.

Fabiola Chambi

Fabiola Chambi

Periodista con posgrado en periodismo digital, docencia universitaria, derechos humanos y comunicación política. Corresponsal de Voice of America. Editora en Connectas.

Cinco libros para iniciar el año

El Consejo de Redacción de Diálogo Político propone lecturas sobre política, comunicación y filosofía.

Por: Redacción 30 Dic, 2024
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

La narrativa es el camino más próspero para alcanzar la reflexión y valoración de conceptos. El texto permite la expansión de las ideas y el razonamiento lógico. El Consejo de Redacción de Diálogo Político propone cinco lecturas de 2024 para el tiempo de estas fiestas sobre política, comunicación y filosofía.

El poder de las encuestas

Escrito por César Caballero, propietario de la encuestadora colombiana Cifras y Conceptos, la obra analiza cómo las encuestas moldean la percepción pública e influyen en las decisiones políticas. Analiza la metodología de las encuestas, destacando sus fortalezas y limitaciones, y cómo su uso indebido puede manipular la opinión pública. Plantea varias tesis interesantes acerca de las encuestas y el poder.

(Editorial Planeta)

Nexus 

“La democracia es una conversación y las conversaciones se basan en el lenguaje.” En esta frase Yuval Harari caracteriza el bien cultural amenazado en el presente. Al hackear el lenguaje, continúa Harari, los ordenadores pueden dificultar que un numero significativo de humanos intervenga en una conversación publica significativa

En su Nexus, el autor presenta una detallada historia de la información y de los libros sagrados que guiaron y guían la vida de civilizaciones. Pero ahora, estos libros pueden tener un origen no humano. El desarrollo de la inteligencia artificial puede componer, y también compilar e interpretar nuevas escrituras. La IA podría devorar la cultura humana, digerirla y desencadenar una tormenta de nuevos artefactos culturales.

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A pesar del panorama sombrío, Harari ofrece una esperanza: si los conflictos acaban por consumir las civilización humana no podremos culpar a ninguna ley de la naturaleza y tecnología ajena. Si nos esforzamos, podremos crear un mundo mejor. Esto no es ingenuidad, concluye, es realismo.

(Penguin Random House)

Final de partida

Es un libro profundamente documentado y complejo que a partir del concepto de “cliodinámica” busca encontrar patrones en la historia de la organización política. Dentro de su modelo de estudio, el autor Peter Turchin señala cinco razones centrales por las que se dan los cambios políticos en una sociedad: el empobrecimiento del pueblo, el crecimiento de la brecha entre ricos y pobres, la sobreproducción de élites, la pérdida de confianza en las instituciones y el crecimiento de la deuda pública. Aunque el estudio se centra en la realidad estadounidense, es aplicable a todo el mundo y ayuda a entender que los ciclos se pueden cumplir o se pueden frenar.

(Debate)

La generación ansiosa

Jonathan Haidt, el escritor de La mente de los justos: por qué la política y la religión dividen a la gente buena, en su nuevo libro habla de la forma en que los teléfonos inteligentes y redes sociales están afectando de manera determinante a las nuevas generaciones. La tesis central concuerda con lo que prácticamente todos hemos pensado: la falta del mundo real con su juego, con su descubrimiento, con sus riesgos, con su contacto social y sus comportamientos físicos está modificando de fondo a los niños y jóvenes. Aunque para la mayoría los padres ha sido un alivio que con un smartphone o una tableta se mantengan entretenidos los niños desde muy temprana edad, poco se sabe sobre qué tan seguros son estos gadgets.

(Deusto)

La monarquía del miedo

Publicado por primera vez en español en 2019, la cuarta edición de este año refuerza el interés por una obra que nació de la perplejidad de la autora Martha C. Nussbaum ante la llegada al poder de Donald Trump en 2016, quien el próximo año vuelve a la Casa Blanca más fortalecido en lo político y cultural.

Esta respetada pensadora reflexiona sobre el miedo actual, que influye en la interpretación de las circunstancias y el voto en las urnas. Las emociones, afirma, son tan importantes como la razón, al punto de complementarse. Ambas forman parte integral de la experiencia humana y, juntas, moldean las decisiones, valores y comportamientos sociales.

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Fenómenos como el racismo, la desigualdad de género y la migración pasan por el tamiz de las emociones, lo que se refleja en la inédita polarización de las sociedades contemporáneas. Como en una batalla, el ser humano en acción vive dividido entre «nosotros» y «ellos».

(Paidós)

Podcasts

Epidemia Ultra: en la mente de …

La tercera temporada de este podcast, en el que Franco Delle Donne analiza la derecha radical y su ascenso al poder, nos da un panorama de personajes como Giorgia Meloni, Recep Tayyip Erdoğan, Nayib Bukele y Nicolás Maduro, entre otros. Es un relato en el que de una forma amena Delle Donne entra a la mente de estos políticos y analiza desde rasgos de su personalidad, su ideología y las estrategias qué los llevaron al poder.

Cafecito informativo sobre Cuba

En este podcast, Yoani Sánchez, periodista cubana, nos cuenta en no más de 15 minutos las noticias de su país. Con una valentía que desafía la censura, Yoani relata las dificultades en la cotidianidad de los cubanos, sumando en ocasiones análisis de la situación política y denuncias sobre violaciones a los derechos humanos. 

Redacción

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Plataforma para el diálogo democrático entre los influenciadores políticos sobre América Latina. Ventana de difusión de la Fundación Konrad Adenauer en América Latina.

Series y películas sobre política para estas vacaciones

El Consejo de Redacción de Diálogo Político propone seis recomendaciones audiovisuales para disfrutar en estas fiestas.

Por: Redacción 26 Dic, 2024
Lectura: 3 min.
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

Series, documentales y películas sobre temas políticos tuvieron su espacio en las salas de cine y las plataformas de streaming más populares este 2024. Las producciones culturales no solo apuntan al entretenimiento, sino también a pensar y debatir sobre el Estado de Derecho y la democracia. El Consejo de Redacción de Diálogo Político propone seis recomendaciones audiovisuales para disfrutar en estas fiestas.

Churchill y la guerra 

Winston Churchil, uno de los personajes decisivos de la Segunda Guerra Mundial, es reflejado en una serie documental que recupera sucesos y discursos históricos para relatar con profundidad y riqueza visual el impacto de sus decisiones.

Una apuesta exitosa de esta producción fue el uso de la inteligencia artificial para mejorar el material de archivo y realzar la voz del emblemático exprimer ministro británico. La docuserie de cuatro episodios está disponible en Netflix.

El Régimen

Una brillante Kate Winslet da vida a Elena Vernham, la dictadora de un país ficticio en Europa central. En su objetivo por mantenerse en el poder, asume decisiones casi despiadadas pero que elevan el nivel de complejidad de su personaje.

Esta comedia política de un mundo inexistente y con sucesos absurdos, tal vez intencionales, fueron pensados para reflejar el mundo actual. Tiene seis capítulos y disponible en MAX.

Bhakshak

Este thriller de crimen desarrollado en la India evidencia a través del periodismo de investigación las injusticias cometidas contra menores en hogares de acogida. Desenmascara también a los políticos corruptos que encubren a organizaciones criminales. Es una historia que podría pasar en cualquier lugar del mundo. La película está disponible en Netflix. 

La gran exclusiva

El film basado en hechos reales gira en torno a la polémica entrevista que la periodista británica Emily Maitlis le hizo al príncipe Andrés sobre sus vínculos con el magnate financiero y delincuente sexual, Jeffrey Epstein.

Si bien la entrevista es el eje de la historia, los sucesos previos elevan la atención al mostrar las presiones del poder y los entretelones del periodismo.

Hitler y los nazis: la maldad a juicio

Es una docuserie que cuenta el ascenso y caída de Adolf Hitler. Si bien es una temática abordada en numerosas producciones, en esta ocasión tiene el valor de incorporar imágenes de archivo y recreaciones de entrevistas para conseguir un mayor impacto y mostrar las devastadoras consecuencias en Europa y el mundo.

Escenifica sucesos previos a la Segunda Guerra Mundial hasta el Holocausto y los juicios de Núremberg. Esta producción de seis capítulos está disponible en Netflix.

Las Azules

La historia se ubica en el México de 1971 y trata sobre el primer cuerpo policial integrado exclusivamente por mujeres. Es sumamente interesante como el centralismo político empieza a abrir sus normas cerradas y machistas que no permitían la participación de las mujeres en prácticamente ninguna actividad pública de buen nivel. La serie de 10 episodios se encuentra en Apple TV+.

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Brasil: ganadores y perdedores del acuerdo del Mercosur

Los exportadores del sector agrícola serían beneficiados mientras la industria manufacturera podría perder mercado frente a los competidores europeos más productivos.

Por: Marco Bastos 23 Dic, 2024
Lectura: 6 min.
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

El Mercosur y Unión Europa anunciaron en diciembre de 2024 la conclusión de las negociaciones de su acuerdo de libre comercio. En 2019, se hizo un anuncio similar cuando Brasil era gobernado por Jair Bolsonaro. Sin embargo, su némesis político, Luiz Inácio Lula da Silva, reabrió las negociaciones, pues planteaba un nivel más grande de protección al sector manufacturero brasileño.

El acuerdo no está ni cerca de entrar en vigencia. Hacen falta múltiples etapas y ni siquiera está claro si los sectores en contra del acuerdo en Europa serán capaces de trabar su implementación. Aun así, es posible vislumbrar quiénes ganan y quiénes pierden con el acuerdo del Mercosur en Brasil.

Ganadores: el agro

Los exportadores brasileños del sector agrícola deberán expandir sus ventas en el codiciado mercado europeo, principalmente los sectores del café, miel y frutas. Hay dudas sobre si los productores de proteína animal tendrán beneficios, ya que las cuotas de importación admitidas por los europeos fueron relativamente pequeñas.

Además, la rebaja arancelaria para importación de maquinaria e insumos para el campo, como tractores y fertilizantes producidos por la industria europea, deberían aumentar la productividad de la producción agrícola brasileña. Un riesgo para este sector es que la Unión Europea no acepte el acuerdo debido a preocupaciones por el medio ambiente. El Banco Mundial desarrolla un estudio para entender si el acuerdo aceleraría la deforestación de la Amazonia debido a la expansión de la producción agrícola. Es posible que productores agrícolas brasileños tengan que invertir en la trazabilidad de sus productos para comprobar que no provienen de áreas deforestadas.  

[Lee también: Rumbo al acuerdo: ¿ahora qué sigue entre el Mercosur y la UE?]

Hay también regulaciones de salud pública distintas en cada continente. Por ejemplo, hay pesticidas prohibidos en Europa debido a su toxicidad, pero empresas europeas siguen produciéndolos y vendiéndolos a gran escala en América del Sur. Este tema provoca resistencia entre europeos que plantean que comprar productos del campo brasileño podría resultar en un riesgo para ellos. 

Perdedores: industria de baja competitividad

La industria manufacturera brasileña probablemente perdería parte de su espacio en el mercado sudamericano frente a la competencia de los pares europeos, que tienen mayor productividad.

En el sector automotor, un estudio de 2016, da una idea de la disparidad de productividad entre las industrias europeas y sudamericanas. El promedio de automóviles producidos al año fue de 52.738 en Argentina, 82.937 en Brasil, y 116.811 en Unión Europea. Ello sucede debido a la mayor exposición de las industrias europeas a la competencia en mercados internacionales.  Hacia 2018, Brasil exportó 22% de su producción automotora, mientras Alemania, Italia y España exportaron más del 80% de su producción doméstica. 

El lobby de la industria automotora es uno de los más bien establecidos en Brasil. Así, el sector logró que los plazos de implementación de las rebajas arancelarias sean de ocho años después de que el acuerdo entre en vigencia. Futuros gobiernos brasileños podrían incluso suspender la cuota de importación de Europa si se pone en riesgo la industria brasileña. Este es un tema importante para Lula, que empezó su vida política como líder sindical. La izquierda proteccionista se puso en contra del acuerdo, incluso sindicatos allegados al partido de Lula, precisamente por querer mayor protección a las industrias domésticas.

[Lee también: El G20 para Lula: las pequeñas victorias también se celebran]

Un estudio del Instituto de Investigaciones Aplicadas (Ipea) del gobierno brasileño prevé que sectores industriales como textiles, máquinas y equipos, farmacéuticos y electrónicos tendrían disminución de su producción. Sin embargo, la industria en general tendría un aumento de su producción. 

Esto sucede porque los ganadores son difusos; el acuerdo debe llevar a un crecimiento de la economía brasileña. Pero los perdedores del acuerdo están concentrados precisamente en grupos de interés en aquellos sectores que logran sobrevivir a costa de barreras al comercio internacional. Si suceden las rebajas arancelarias, esos sectores tienen tendencia de perder mercados o adaptarse.

Razones geopolíticas

Desde la perspectiva del presidente Lula, llegar a un acuerdo con la Unión Europea es una forma de mantener el Mercosur como una alianza relevante. Este es el principal bloque comercial de América del Sur, área geográfica donde Brasil surge como líder natural por el tamaño de su economía, población y territorio. Sin embargo, en los últimos tiempos Brasil no logra ejercer dicho liderazgo. Uruguay, con Luis Lacalle Pou, y Argentina, con Javier Milei, hicieron críticas públicas a la lentitud con que el bloque negocia acuerdos de libre comercio con nuevos mercados y hasta amenazaron salirse del bloque. Esto sería desastroso para Brasil, que aspira liderar la región. 

Si Brasil no logra ejercer su liderazgo en el barrio, cualquier aspiración de jugar un rol más relevante internacionalmente pierde sentido. Hay que tener en cuenta que Brasil no es una potencia nuclear y su economía está estancada. Según datos del Fondo Monetario Internacional, el PBI per cápita brasileño en 2024 se halla a niveles de 2009.

Buscar un acuerdo con Unión Europea también es una manera de hacer una política externa de no alineamiento con las dos potencias geopolíticas más poderosas: Estados Unidos y China. El diplomático retirado de Singapur, Kishore Mahbubani, escribió en Has China Won? que buscar acuerdos con terceros actores es precisamente una estrategia de aquellos que quieren mantener su margen de maniobra. En Asia, el bloque ASEAN siguió la fórmula y buscó más intercambios comerciales afuera de China y Estados Unidos. 

Lula necesita de buenas noticias en medio a la devaluación de la moneda brasileña y su aprobación presidencial estancada en las encuestas. El acuerdo con la Unión Europea generó una buena noticia, pero sus efectos solo serán sentidos a mediano plazo si el acuerdo efectivamente sale del papel. Dado el lobby europeo, no está garantizado que suceda.

Marco Bastos

Marco Bastos

Analista político y consultor de campañas electorales con foco en América Latina. Magister en Historia Económica por la Universidad de Buenos Aires. Analista en Southern Pulse.

La política latinoamericana en 2025

Es momento de repasar la política latinoamericana y mirar hacia el futuro. Termina un 2024 marcado por elecciones, tensiones políticas […]

Por: Redacción 18 Dic, 2024
Lectura: 1 min.
Política en Latinoamérica en 2025
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

Es momento de repasar la política latinoamericana y mirar hacia el futuro. Termina un 2024 marcado por elecciones, tensiones políticas y sociales, guerras y conflictos internacionales y, sobre todo, por el inicio de un reordenamiento global que sin dudas afectará a América Latina.

A su vez, la región también vio cómo su mapa político se ha reconfigurado durante el superciclo electoral 2021-2024. ¿Qué lecciones dejó este año? Y, ¿qué le espera a la región? Hoy ponemos el 2025 Bajo la Lupa

Política latinoamericana

Participan de este episodio María Isabel Puerta Riera, profesora adjunta en el Valencia College y autora de Crisis de la democracia: ¿en el umbral de la posdemocracia?, Ángel Arellano, doctor en ciencia política y coordinador de la redacción de Diálogo Político.

Bajo la Lupa es un podcast de Diálogo político. Un proyecto de la Fundación Konrad Adenauer.    

Conducción y realización: Franco Delle Donne | Rombo Podcasts.

Redacción

Redacción

Plataforma para el diálogo democrático entre los influenciadores políticos sobre América Latina. Ventana de difusión de la Fundación Konrad Adenauer en América Latina.

Daniel Zovatto: “El superciclo electoral dejó un mapa mucho más heterogéneo en América Latina”

El politólogo, exdirector de IDEA Internacional, identifica una tendencia de ciclos gubernamentales cortos y que entre 2021 y 2024 prevaleció el voto castigo. Más allá de la ideología, el desafío para la región es el crecimiento, asegura.

Por: Agustina Lombardi 17 Dic, 2024
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.
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El 2024 ha sido denominado como el superaño electoral, el último del superciclo electoral que comenzó en 2021. Al cierre, 73 países celebrarán elecciones, nacionales o legislativas, lo que implica la participación en las urnas de cerca de la mitad de la población mundial.

El politólogo y abogado Daniel Zovatto, que además es investigador del Wilson Center y exdirector de IDEA Internacional, identifica una “tendencia anti incumbente” a nivel mundial, en referencia a la alternancia en el poder. En varios casos, se trató de cambios hacia la derecha o ultraderecha, señala. ¿Por qué? El experto explica que el voto castigo fue un impulsor clave en el superciclo electoral. El descontento por la inflación, el costo de vida y la inmigración, señala, llevó a que los electores buscaran una alternativa. Además, asegura que muchos de estos procesos se caracterizaron por altos niveles de polarización, desinformación y violencia política.

[Lee también: Augusto Townsend: “Perú es un ejemplo de cuán rápido se puede deteriorar la política si no hay contrapeso”]

De todas formas, el panorama no es el mismo a nivel regional. Para explicar América Latina, el investigador destaca que se debe tomar la perspectiva del superciclo electoral de 2021 a 2024. Zovatto asegura que “no hay un mapa rojo” en Latinoamérica, más bien, una distribución ideológica heterogénea. Por eso, afirma, los resultados de las elecciones de los próximos dos años adquieren aún más relevancia para marcar una tendencia.

Luego de dar una conferencia en la Fundación Konrad Adenauer en Montevideo, conversó con Diálogo Político en la que profundizó sobre los cambios en América Latina.

Continente heterogéneo

¿Cómo define la reconfiguración del mapa político en Latinoamérica que dejó el superaño electoral? 

—Hoy no tenemos un mapa rojo. Hasta el 2023 tuvimos seis principales economías gobernadas por la izquierda. Andrés Manuel López Obrador en México, Gustavo Petro en Colombia, Pedro Castillo, al inicio, en Perú, Gabriel Boric en Chile, Alberto Fernández en Argentina y Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil. Se pensó que América Latina volvía a una segunda ola rosa, similar al del inicio del siglo. Pero esta segunda ola es una segunda ola corta respecto de la primera ola.

Además, tuvo dos diferencias muy importantes. Primero, entre la diversidad de los presidentes de izquierda, costó mucho encontrar algunos puntos en común. Por ejemplo, frente al tema de Venezuela, Boric tenía una posición más crítica de la que podía tener en su momento Petro y Lula. En materia de cambio climático, Petro estuvo mucho más junto con Boric, liderando la agenda, que Lula, con el tema Amazonía, sí, pero contrarrestado con el tema del petróleo. Segundo, estos gobiernos progresistas regresaron en un momento con muchas restricciones económicas, mientras que la primera ola rosa tuvo billetera gorda para hacer políticas sociales

Si la región no es un “mapa rojo”, ¿qué tipo de mapa identifica? 

—En este momento el superciclo electoral dejó un mapa mucho más heterogéneo en América Latina. Sin olas rosas mayoritarias ni olas azules. La tendencia de voto castigo a los oficialismos que ha venido mermando en las elecciones del 2024. Si prevalece la tendencia de voto de castigo, vas a tener un corrimiento hacia la derecha o centro-derecha.

Es muy importante ver qué va a pasar en el nuevo ciclo electoral 2025-2026, sobre todo en América del Sur. En 2025, habrá elecciones en Chile y Ecuador. En 2026, en Brasil, Colombia y Perú, donde queda ver si viene una figura de centro-izquierda o más bien de centro-derecha. Hubo una crisis política, sacaron a Castillo y Dina Boluarte es una presidenta con bajísimo nivel de popularidad. Estos resultados van a permitir ver si estamos viendo una tendencia hacia un lado u otro.

Si hubiese alternancia, quizás la tendencia más probable sería más hacia la derecha o centro derecha, o que se mantuviese un poco este cuadro de heterogeneidad sin una tendencia clara.

Ciclos cortos

¿Qué explica la tendencia del voto castigo?

—Por la alternancia y por el desgaste.

A inicios de siglo, hubo gobiernos largos. Cuatro del PT en Brasil, tres del kirchnerismo, tres gobiernos seguidos del Frente Amplio en Uruguay, los gobiernos largos de Evo Morales hasta la crisis del 2019. Esta segunda ola [progresista] fue muy corta porque los gobiernos que llegaron prácticamente no pudieron mantenerse. De momento, el único es Morena en México

Luego, vino la alternancia; Macri en Argentina [2015], Pedro Pablo Kuczynski en Perú [2016], Iván Duque en Colombia [2018], Bolsonaro en Brasil [2019], Piñera en Chile [2018]. En todos estos países estaba la percepción de que, así como había habido un ciclo largo de izquierda y de centro-izquierda, ahora venía el ciclo largo de derecha. Y en cada uno de estos países perdió la derecha. Entre estos, algunos ya empezaron a perder y otros se verá lo que pasa en 2025 y 2026. 

[Lee también: La economía latinoamericana según la Cepal]

Independientemente del signo político, lo que le está costando a los gobiernos es poder recuperar las tasas de crecimiento para poder generar recursos que vayan a las políticas sociales y la generación de empleos. No hay mejor política social que un empleo formal bien remunerado. Estamos teniendo gente que tiene empleo y está por debajo de la línea de pobreza. Y estamos gente que tiene empleo, no está en la línea de pobreza, pero que está pasando muy mal. ¿Por qué? Porque el dinero no alcanza. Se ha encarecido mucho. 

Entonces, más allá de la bandera, desde la perspectiva del elector, es un prueba y error. Buscan a alguien que resuelva los problemas y dé resultados. 

Apuntar al crecimiento

¿Cuáles son los desafíos de los nuevos gobiernos?

—El contexto internacional no va a traer buenas noticias de ahí. El crecimiento económico para escapar de las tres trampas de las que habla la Cepal es clave. Si no escapamos de esas tres trampas, lo que vamos a seguir teniendo sistemas políticos totalmente deslegitimados; votos de castigo, aumento del malestar social, calles cada vez más calientes, con protestas sociales. En otros países, como en el caso de Uruguay, se agrega el tema de las pensiones. 

Agustina Lombardi

Agustina Lombardi

Editora adjunta de Diálogo Político Periodista. Licenciada en Comunicación por la Universidad de Montevideo. Posgrado en Comunicación Política por la UM.

Un paso más hacia el autoritarismo en México

La erosión de los órganos autónomos representa un llamado de alerta para la democracia y la libertad.

Por: Julio Castillo López 16 Dic, 2024
Lectura: 6 min.
Mexicanos marchan en defensa del Instituto Nacional Electoral. Foto: Shutterstock
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

La consolidación de un régimen totalitario se define por el control absoluto del poder, la eliminación de contrapesos y la supresión de las voces disidentes. En México, la reciente eliminación de los órganos autónomos y los mecanismos democráticos, que funcionan como contrapesos, marca un preocupante retroceso en términos de gobernanza y Estado de Derecho. Este fenómeno no solo amenaza las libertades democráticas. También socava la confianza en las instituciones, lo que genera un terreno fértil para el totalitarismo.

Los órganos autónomos surgieron poco a poco en un proceso de democratización gradual en México. Quizás el ejemplo más evidente es el del Instituto Nacional Electoral (INE) creado en 2014. Antes, las elecciones las organizaba una comisión desde la Secretaría de Gobernación. Pero resultaba absurdo que fuera el propio gobierno el organizador y que, a la vez, compitiera en ellas.

Con mucho trabajo de la oposición y algo de voluntad democrática desde el poder, se logró quitar esa función del gobierno. La transparencia y sus instituciones fue una conquista del primer gobierno democrático de México del 2000, de Vicente Fox. La Comisión Nacional de los Derechos Humanos fue también una conquista de la oposición en 1990, después de que se reconociera Baja California como el primer estado de la República ganado por la oposición. Cada institución tuvo su historia y su razón de ser.

Andrés Manuel Lopez Obrador, expresidente de México y líder de Morena. Fuente: AP.

Centralización como amenaza

En México, instituciones como el INE, el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), y los reguladores económicos han garantizado durante años la imparcialidad y la transparencia en la toma de decisiones gubernamentales. Más aún en la toma de decisiones en las que el gobierno es interesado directo. Sin embargo, la centralización del poder en el Ejecutivo ha resultado en una disminución progresiva de su autonomía. Este debilitamiento no es fortuito, responde a un patrón de órganos desarticulados o subordinados.

[Lee también: México: la sociedad civil ante el populismo autoritario]

El caso del INE es paradigmático porque es el encargado de organizar las elecciones. La reforma electoral previa a las elecciones redujo su capacidad operativa y presupuestaria. Además, puso en entredicho su competencia para garantizar elecciones libres y justas. No lo desaparecieron. Pero al debilitar esta institución se abre la puerta para que el Ejecutivo ejerza un control más directo sobre los procesos electorales. Disminuyó la posibilidad de alternancia y fortaleciendo la permanencia del partido en el poder .

¿Qué se eliminó?

La batalla por quitar los contrapesos no empezó con la reforma que elimina organismos autónomos. La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) fue la primera institución en ser colonizada, cuando, contra la ley, se puso a Rosario Piedra al mando del organismo, afín al gobierno del presidente en su momento, Andrés Manuel López Obrador. Después sucedió la reforma que debilitó al INE, también liderado por alguien leal al gobierno del partido oficialista Morena. Recientemente, por reforma legislativa, fue el desmantelamiento del Poder Judicial. Van siete instituciones cerradas por esta vía.

  • La Comisión Federal de Competencia Económica, encargada de evitar la conformación de monopolios. Devendrá en menos opciones de productos y servicios, y en precios más altos. 
  • El Instituto Federal de Telecomunicaciones, encargado de la regulación en la materia y en la concesiones del espectro radioeléctrico. Su cierre también puede devenir menos opciones y precios más altos, así como la pérdida de neutralidad y libertad de expresión. 
  • El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, encargado de medir la pobreza en sus distintas dimensiones. El cierre de esta institución devendrá en la manipulación de datos oficiales y en la pérdida de indicadores confiables. 
  • La Comisión Nacional de Hidrocarburos, diseñado para garantizar la maximización del valor de los hidrocarburos. Este organismo permitía tener un trabajo ordenado y conveniente de las empresas estatales, que por cierto están quebradas. 
  • La Comisión Reguladora de Energía, que regula el mercado energético en el que el Estado es el mayor competidor. Su cierre, además de impactar en las tarifas, puede limitar la competencia. 
  • El Sistema Nacional de Mejora Continua de la Educación, una institución que hace cinco años ya no es autónoma. La reforma educativa eliminó el Instituto Nacional de Evaluación Educativa y también la posibilidad de saber el nivel formativo. Para sustituirlo, abrieron esta institución, tan inútil que ya la cerraron. 
  • El Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (y sus 32 institutos locales). Este debe ser el cambio más agresivo para consolidar un poder totalitario. Ahora ya no se podrán exigir cuentas, información y resultados del gobierno. La mayoría de los escándalos de corrupción que se han conocido se logran al obtener información por este instituto. Ahora será el propio gobierno quien defina qué datos compartir y qué datos reservar. 
Claudia Sheinbaum, presidenta de México. Fuente: AP Photo/Aurea de Rosario

Camino al totalitarismo

El totalitarismo no surge de manera abrupta. Se construyen a partir de cambios graduales que concentran el poder en pocas manos. En México, el proceso de centralización y destrucción de contrapesos amenaza la democracia y crea las condiciones ideales para el establecimiento de un régimen totalitario. Este fenómeno no debe ser ignorado. El debilitamiento institucional no solo afecta el presente, sino que también compromete las generaciones futuras.

[Lee también: La reforma electoral de López Obrador]

La erosión de los órganos autónomos representa un llamado de alerta para todos aquellos que valoran la democracia y la libertad. No se trata de una lucha partidista, sino de una defensa de los principios fundamentales que sostienen una sociedad justa y equitativa.

Es fundamental que la sociedad civil, los actores políticos y las organizaciones internacionales presten atención a este proceso. La defensa de los órganos autónomos y los contrapesos no es solo una lucha por la democracia, sino por el respeto a los derechos fundamentales y el Estado de Derecho. El fortalecimiento de las instituciones, la promoción del diálogo y la vigilancia ciudadana son esenciales para detener este avance hacia el totalitarismo y preservar el legado democrático de la nación.

Julio Castillo López

Julio Castillo López

Licenciado filosofía y magíster en comunicación. Director general de la Fundación Rafael Preciado Hernández de México.

La caída del régimen y el futuro de Siria

¿Cómo se desplomó de la noche a la mañana una férrea dictadura? Tras más de cincuenta años de la dinastía al-Ásad y trece años de guerra, la ofensiva rebelde consiguió acabar con el gobierno sirio. ¿Ahora qué sigue?  

Por: Sergio Castaño 12 Dic, 2024
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

La caída fulminante del régimen en Siria ha sorprendido a la comunidad internacional. En los últimos años y ante la situación de estancamiento de la guerra, se comenzaba a aceptar la consolidación de Bashar al-Ásad al frente del país. Un claro ejemplo de ello fue la readmisión de Siria como Estado miembro de la Liga Árabe en mayo de 2023. Sin embargo, todo cambió el pasado 8 de diciembre, cuando al-Ásad abandonó Siria en un avión privado​ rumbo al exilio en Moscú.

La familia al Asad

La que fue conocida como la “República hereditaria de Siria” parecía resistir a cualquier tipo de embestida interna o externa. El inicio de la dinastía de la familia al-Ásad encuentra sus orígenes en 1970. En esa época, tras un golpe de Estado, Hafez al-Ásad se hizo con el poder y estableció un régimen autoritario personalista como líder del partido Baaz, que defendía una ideología socialista secular.

La familia al-Ásad pertenecía a la minoría alauí, que representa al 10% de la población. El gobierno de Hafez al-Ásad se identificó con la confesión musulmana chií. Encontró una fuerte oposición entre la mayoría suní del país y entre la mayor parte de las minorías que habitan Siria entre las que cabe destacar a las comunidades cristianas, drusas, yazidíes, armenias, turcomanas y kurdas. 

[Lee también: HispanTV, la voz de Irán en América Latina]

Uno de los episodios más dramáticos que mostraron la dureza del régimen fue la conocida como la “matanza de Hama” en las que las fuerzas de al-Ásad, lideradas por su hermano Rashid acabaron con la vida de más de 20.000 personas. Muchos de ellos vinculados con los movimientos islamistas y, en concreto, con los Hermanos Musulmanes, quienes encontraban un importante apoyo entre la población suní.

El presidente Hafez al-Ásad diseñó las estructuras institucionales para perpetuarse en el poder, y garantizó la continuidad de su legado, preparando a sus hijos para la sucesión, primero a su hijo Bassel, fallecido en 1994, y tras su muerte a Bashar, quien accedió al poder en el año 2000. 

La guerra civil

Siguiendo la oleada de protesta populares de los países vecinos en Siria miles de personas se lanzaron a las calles exigiendo cambios políticos. La dura respuesta del régimen provocó una escalada de violencia que dio origen a una cruenta guerra civil que se extendió durante más de trece años. 

La distancia ideológica entre los grupos opositores impidió una acción directa contra el régimen y dio paso a un conflicto mucho más amplio en el que cada grupo luchaba por sus propios intereses.  Aquellos que desertaron del ejército sirio conformaron el Ejército Libre Sirio, que, con el paso del tiempo, fue ganando apoyos que se concretaron con la creación del Ejército Nacional Sirio en 2017. 

Por su parte las facciones yihadistas vinculadas a Al Qaeda se agruparon en el Frente al Nusra. Las luchas de poder entre Abu Muhammad al-Golani y Abu Bakr al Baghdadi llevaron a la división interna de los islamistas radicales y al surgimiento del Daesh (Estado Islámico o Isis) como nuevo actor en Siria. 

Por otro lado, las milicias kurdas también se convirtieron en actores destacados del conflicto. Estas, con el apoyo de Estados Unidos, fueron decisivas para acabar con la presencia del Daesh que había llegado a dominar la ciudad de Raqqa e importantes extensiones de terreno sirio cercano a la frontera de Turquía. 

Internalización del conflicto

Los intereses internacionales llevaron a una rápida internacionalización del conflicto. Las potencias occidentalesofrecieron su apoyo a los grupos opositores, dando lugar a una situación confusa que llevó a que parte del armamento acabara en manos de los grupos islamistas radicales. En el año 2015, Rusia decidió entrar de forma directa en la guerra en apoyo de Bashar al-Ásad. El apoyo ruso, sumado al de Irán y al de Hezbollah fue determinante para que el régimen recuperara el control sobre las ciudades del norte del país y se llegara a una situación de aparente calma. Por su parte, los países de la OTAN centraron sus esfuerzos en acabar con el Daesh y, ante la presencia rusa, toleraron el gobierno de al-Ásad. 

Durante los últimos años, los grupos opositores continuaron reorganizándose. En este proceso, en 2017, el líder del Frente al Nusra, Abu Mohamad al-Golani, decidió alejarse de Al Qaeda y enarbolar un discurso pragmático que impulsó la creación de Hayat Tahrir al-Sham (Organización para la Liberación del Levante o HTS).

Con la caída del régimen sirio, los sirios celebran la fuga de Bashar al-Assad. Damasco, Siria, 8 de diciembre de 2024.

¿Por qué cayó al-Ásad?

Los años de guerra dejaron una Siria devastada con un gobierno incapaz de ofrecer un mínimo de esperanza a sus ciudadanos. La aparente robustez del régimen no era más que una fachada que se mantenía en pie gracias al respaldo de Rusia e Irán. La implicación de estos dos Estados en otros conflictos, sumada a la delicada situación por la que atravesaba Hezbollah, dejaron a al-Ásad sin apoyos y sin posibilidad de respuesta ante una ofensiva de los grupos opositores. Como consecuencia de ello, el ejército sirio se mostró incapaz de contrarrestar la acción militar liderada por HTS que motivó la caída del régimen en tan solo once días. 

HTS ha perfeccionado sus capacidades militares y ha recabado los apoyos suficientes para presentarse como una alternativa de poder. Además, la nueva narrativa de al-Golani llama a la unidad de los sirios, y a integrar a todas las minorías bajo una misma bandera. De este modo, el líder de HTS se aleja del discurso fundamentalista que aboga por el establecimiento de un califato. 

[Lee también: Hezbollah en América Latina: ¿tiene impacto la muerte del líder Nasrallah?]

Lo anterior no debe llevar a pensar que HTS haya renunciado a sus aspiraciones islamistas, cuyos principios se encuentran muy lejos de los valores democráticos. No obstante, el pragmatismo de al-Golani ha conseguido conectar con millones de sirios que ven en HTS una esperanza y el liderato hacia una nueva Siria, más identificada con los valores tradicionales y en la que la comunidad suní está llamada a liderar el cambio. 

Sergio Castaño

Sergio Castaño

Analista político. Doctor en ciencias sociales por la Universidad de Valladolid y profesor de la Universidad Internacional de La Rioja.

Rumbo al acuerdo: ¿ahora qué sigue entre el Mercosur y la UE?

Luego de 25 años de negociaciones, la firma marca un acercamiento histórico entre Europa y el Sur de América en un contexto de políticas aislacionistas y multipolaridad creciente. Pero todavía persisten obstáculos.

Lectura: 8 min.
Cumbre del Mercosur en Montevideo. Dante Fernández/ FocoUy
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

Dos días antes de que comenzara la Cumbre del Mercosur en Montevideo la semana pasada, se confirmó la participación de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y su comisario de comercio, Maroš Šefčovič. Esa fue la señal positiva que América Latina esperaba con impaciencia en relación con el acuerdo entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur.

Esta iniciativa lleva negociándose cerca de un cuarto de siglo (desde 1999) en los que ha tenido que hacer frente a numerosos retrasos y reveces. Hace apenas quince días, el presidente francés, Emmanuel Macron, criticó duramente el acuerdo tras una reunión con el jefe de Estado argentino, Javier Milei. Con el compromiso de Montevideo, la Comisión de la UE avanza y crea nuevos hitos. 

Potente zona económica

Si entrara en vigor el acuerdo, la Unión Europea y los cuatro Estados del Mercosur (Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay) crearían una de las mayores zonas económicas del mundo. Los países participantes suman 715 millones de personas, representan el 20% de la producción económica mundial y el 31% de las exportaciones mundiales de bienes. Una vez que el acuerdo entre en vigor, las dos zonas económicas eliminarán gradualmente alrededor del 90% de sus aranceles recíprocos.

Además de los aranceles, también se eliminarán barreras comerciales no arancelarias. Por ejemplo, como la doble certificación de los productos, y se mejorará la protección de la propiedad intelectual. En el ámbito de la contratación pública, los proveedores europeos tendrán un acceso significativamente mejor. Al igual que las empresas de los Estados del Mercosur en la Unión Europea. En consecuencia, los productos y servicios europeos serán mucho más competitivos en el enorme mercado del Mercosur. Recíprocamente, los productos de los Estados del Mercosur lo serán en la Unión Europea. Esto significa, por ejemplo, que será posible comprar más carne vacuna de alta calidad en Alemania. Por otra parte, los automóviles procedentes de Europa podrían abaratarse considerablemente en un país de precios altos como Uruguay. Aunque el desmantelamiento de los aranceles y de las barreras comerciales no arancelarias a través de acuerdos transitorios no se produzcan de la noche a la mañana, se crearán ventajas para los first-movers.

¿Como llegamos a este punto?

Que el acuerdo comercial Mercosur-UE tardara tanto en concretarse se debió en gran medida a la resistencia de fuertes grupos de interés dentro de Europa. En particular, el sector agrario y los grupos ecologistas y activistas contra el cambio climático, se habían movilizado repetidamentecontra la iniciativa. Los agricultores de Francia e Irlanda, por ejemplo, temen que en particular Brasil y Argentina, considerados importantes exportadores de carne con sus amplios y competitivos sectores agrícolas, puedan desplazar a los productores europeos. Dado que estas lucrativas zonas agrícolas suelen estar en territorios antes ocupados por selva tropical, mientras que en la UE se aplican estrictas normas medioambientales, sociales y de bienestar animal, el sector agrario comunitario lo considera una desventaja competitiva injusta. 

[Lee también: La competitividad de China en materia de TLC en América Latina]

Aunque la economía francesa también se beneficiaría del acuerdo, su gobierno en particular se había erigido en portavoz de los intereses agrícolas y retrasó repetidamente las negociaciones. El hecho de que, después de todo el acuerdo se esté ultimando ahora también puede explicarse por la debilidad política interna de Emmanuel Macron, cuyo gobierno ha sido presionado por la Asamblea General en vísperas de la cumbre del Mercosur.

Tras dos décadas de negociaciones, los equipos negociadores de la UE y el Mercosur habían logrado acordar los términos clave del acuerdo en 2019. La firma fracasó entonces por el impacto de los incendios en las selvas que derivaron en nuevas exigencias climáticas de la UE. Y estas dieron lugar a nuevas exigencias de los Estados del Mercosur. Según los opositores al acuerdo, la expansión del comercio de productos agrícolas y materias primas aceleraría la tala de las selvas tropicales. Mientras tanto, se ha podido negociar un protocolo adicional que tiene en cuenta la protección contra la deforestación y los derechos de los indígenas. Puede que las normas no tengan el alcance que algunos grupos ecologistas esperaban, pero siguen siendo significativas para un acuerdo comercial. Precisamente por eso es equivocado el argumento de que el acuerdo UE-Mercosur es negativo para el ambiente. 

Resiliencia geopolítica

Al margen de estas consideraciones, hace tiempo que ha comenzado una feroz carrera geopolítica por el acceso a los mercados. Mientras que Estados Unidos, bajo el mandato de Donald Trump, volverá a apostar por acuerdos y «tratos» bilaterales, China busca ampliar su influencia mediante una combinación de acuerdos de libre comercio, grandes préstamos y programas de inversión a cambio de concesiones políticas. Pareciera que no vale la pena mencionar que a China no le preocupan los daños ambientales y climáticos. De poco sirve que la UE siga produciendo nuevas instrucciones y requisitos que se perciben como proteccionismo verde en los países socios.

[Lee también: Reflexiones sobre los treinta años del Mercosur]

Además de los importantes beneficios económicos, el acuerdo de Mercosur envía una señal en pro de acuerdos comerciales multilaterales, el libre comercio y la cooperación internacional entre socios que comparten valores democráticos en un contexto cada vez más multipolar. Las largas vacilaciones de la UE habían dañado enormemente su reputación en América Latina. Ahora, la UE ha podido demostrar a sus socios latinoamericanos que sigue siendo capaz de actuar a pesar de todos los desafíos. Esto es especialmente importante en vista al rápido crecimiento de las actividades de China en la región, que están provocando numerosas dependencias. Un ejemplo de estas ambiciones es el puerto de Chancay, cerca de Lima (Perú), inaugurado en 2024, construido y controlado por China. La guerra de agresión rusa obliga a Europa a diversificar tanto sus fuentes de suministro de materias primas y energía, como sus mercados de venta. Por lo tanto, la Unión Europea y los Estados del Mercosur también se harán más resistentes geopolíticamente con este acuerdo. Si bien el acuerdo con el Mercosur llega demasiado tarde, llega en el momento oportuno.

¿Y ahora qué?

A pesar de lo alcanzado en Montevideo, el tira y afloja en torno al acuerdo de Mercosur está lejos de haber terminado. En teoría, se requiere la ratificación de cada uno de los parlamentos nacionales de la UE y de los parlamentos nacionales de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Debido a que parece poco probable que el acuerdo logre la ratificación por parte de todos los parlamentos nacionales en Europa, la Comisión Europea podría verse tentada a separar la parte comercial de la política. De este modo, la parte comercial también podría ser adoptada por el Parlamento Europeo y el Consejo de la UE por mayoría calificada. Sin embargo, para la adopción por el Consejo de la UE también persiste un gran obstáculo: los votos en contra o las abstenciones de cuatro Estados de la UE, que representen el 35% de la población de la UE, bastarían para impedir el acuerdo.

A esto se agrega que el calendario político europeo incluye elecciones federales en Alemania en febrero, presidenciales en Polonia y eventualmente elecciones anticipadas en Francia en junio. Esto alberga numerosas incertidumbres. Es probable que la presidenta de la Comisión, von der Leyen, no presente el acuerdo al Consejo de la UE hasta septiembre. Hoy en día, además de Francia, también Bélgica, Austria, Irlanda, Luxemburgo, Países Bajos y Polonia han planteado dudas. Si Italia también rechaza el acuerdo, este bloque aglutinaría al 35% de la población de la UE. Desde Polonia ya se rumorea que el gobierno polaco podría relajar su oposición al acuerdo tras las elecciones.

El acuerdo alcanzado en Montevideo y la foto de los jefes de Estado de los países del Mercosur y de la presidenta de la Comisión Europea agarrados de la mano a pesar de todas sus diferencias ideológicas son una gran señal de esperanza para muchos a ambos lados del Atlántico. Es de esperar que también desencadene una dinámica en Europa que convenza a los escépticos europeos.

Jonathan Neu

Jonathan Neu

Representante Adjunto del Programa Regional Partidos Políticos y Democracia en América Latina, con sede en Montevideo de la Fundación Konrad Adenauer en Uruguay. Estudió matemáticas e historia en las universidades de Leipzig y Salamanca. Se especializó en historia de las ideas.

Sebastian Grundberger

Sebastian Grundberger

Coordinador de los países andinos en la Fundación Konrad Adenauer.

Patricia Enssle

Patricia Enssle

Oficial en la División de América Latina (EIZ). Trabajó para la KAS como consultora en el Departamento de Análisis y Archivo de Medios (WD/ACDP) y en los Programas Nacionales en el Departamento de Cooperación Europea e Internacional (EIZ).

El primer año del gobierno de Milei: mejor de lo esperado

A pesar de tener un estilo confrontativo y una retórica llamativa, el presidente argentino ha demostrado una actitud pragmática para mejorar algunos de los indicadores económicos.

Por: Carlos Fara 10 Dic, 2024
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

Los peores augurios sobre el primer año de gobierno del presidente argentino Javier Milei no se cumplieron. No hubo crisis económica inmanejable, ni estallido social, ni falta de gobernabilidad política. El gran interrogante sobre cuánto iba a soportar la sociedad argentina un ajuste macroeconómico de proporciones quedó, por ahora, resuelto, con índices de aprobación aceptables.

Durante todo el proceso electoral de 2023, la mayoría del electorado sostenía tres opiniones: que la crisis argentina venía de largo plazo; quién ganase tomaría medidas desagradables; y, los resultados tardarían en llegar. Con esos tres elementos en la mano, era esperable que la paciencia social fuera laxa. A eso contribuyeron dos factores adicionales. Por un lado, el país viene de tres gobiernos con balance negativo que defraudaron muchas expectativas. Por el otro, al votar a alguien sin experiencia política, la tolerancia iba a ser más extensa.

Pragmatismo

Si bien el gobierno de Milei tuvo un fuerte tropiezo inicial al no poder aprobar la llamada ley ómnibus —un enorme paquete de reformas económicas—, con el inicio de sesiones ordinarias del Congreso, fue haciendo un fecundo aprendizaje de pragmatismo. Eso lo llevó a concretar dos leyes claves: la Ley Bases y el paquete fiscal, los cuales le dieron una serie de herramientas para poder avanzar en su plan. Como contrapartida, tuvo que relegar bastantes ambiciones reformistas, sobre todo en lo que tiene que ver con achicamiento del Estado y privatizaciones.

Al final de su primer año, logró una baja sensible de la inflación mensual, que ronda el 3%, una caída notable del riesgo país, una estabilización y descenso del dólar blu, un equilibrio fiscal, un superávit histórico de la balanza comercial y una leve recuperación económica en el tercer trimestre del año. Todo hace prever que en 2025 habrá menos inflación y que se producirá un rebote económico, con todo lo que eso significa en un año electoral, con comicios de medio término.

Como era de esperar, en el primer semestre del año hubo un incremento sensible de la pobreza. Alcanzó a la mitad de la población, aunque no impactó tanto en el nivel de empleo, ya que se registró cierta recuperación salarial. Este costo social no solo se verifica en las estadísticas sociales. Además es uno de los principales factores de preocupación de la sociedad, que comenzó a virar la prioridad de la inflación a sobre el desempleo.

Un líder global

Una de las incógnitas naturalmente era cómo iba a ser el modo de conducción política de Milei; se enfrentó a cientos de funcionarios que no formaban parte de un equipo previo. Se percibe un estilo verticalista y férreo, con poco lugar para el debate político. En lo que va del año, cada cuatro días renunció o fue echado un funcionario. Eso da una idea del nivel de rotación del equipo. Para muchos representantes del sector político y empresarial eso indica una dificultad de interacción con esta administración.

[Lee también: La disrupción discursiva de Milei en la ONU]

Más allá de su estilo vehemente, la confrontación forma parte de su estrategia central, marcando permanentemente con calificativos soeces a opositores, periodistas críticos, algunos empresarios o incluso figuras del espectáculo, muchos de todos ellos englobados en lo que el libertario llama “la casta”. La agenda ha sido casi siempre la de Milei, queriendo marcar que este es un gobierno refundacional de la Argentina, con ciertas referencias mesiánicas sobre sí mismo.

Javier Milei no se interesa mayormente en la política. Delega su gabinete en su hermana, Karina Milei, secretaria general de la Presidencia. Además de ser su consultor de cabecera. El primer mandatario prefiere percibirse más como un líder global que como un simple jefe del Ejecutivo. Eso lo ha llevado a tener un perfil alto a nivel internacional, mostrándose disruptivo en foros tan importantes como las Naciones Unidas o el Mercosur.

Javier Milei y su hermana Karina Milei.

Posicionamiento

Un capítulo importante es la política exterior. Milei abrazó una alianza sin condiciones con Estados Unidos, apostando al triunfo de Donald Trump, e Israel. Además, mostró una postura muy crítica con la agenda de género, el cambio climático y, en general, lo que él considera un avance de la izquierda.

[Lee también: ¿Por qué Milei es un fenómeno comunicacional?]

Milei está embarcado en las llamadas “batallas culturales” que marcan la agenda de debate de esa derecha internacional. Con alguna semejanza a Jair Bolsonaro, se inclina por una confrontación con el “marxismo cultural”. Por ahora esos issues no son temas de conversación en la opinión pública, cuya gran mayoría tiene puesta una mirada casi exclusiva sobre los resultados económicos.

Con relación a esto, y apelando a su estilo confrontativo permanente, tuvo varios altercados con presidentes de países cercanos a la Argentina, como con Luis Inácio Lula da Silva, Gabriel Boric, Pedro Sánchez o Gustavo Petro. Al mismo tiempo, es efusivo con Nayib Bukele, Santiago Abascal o Georgia Meloni. El pragmatismo también lo ha llevado de calificar a China como “dictadura comunista”. Mientras también expresa que “es un socio comercial muy interesante, porque no exige nada, lo único que piden es que no los molesten”.   

Mejor de lo esperado

Si las condiciones de contexto internacional no le juegan una mala pasada y si el esquema económico resiste, las perspectivas electorales para el nuevo oficialismo son positivas, con todo lo que eso implica para consolidar el modelo político. Tiene a su favor, además, una oposición totalmente fragmentada y sin una renovación de líderes, siendo la gran figura antagonista Cristina Kirchner.

Sin embargo, cabe decir que la sociedad se está moviendo más por parámetros de adhesión pragmática al nuevo statu quo que ideológicos. Si este proceso significará un cambio radical del sistema de valores histórico de la sociedad argentina, es muy temprano para decirlo. Todo es muy novedoso en la Argentina.

Carlos Fara

Carlos Fara

Consultor político especialista en opinión pública, campañas electorales y comunicación. Ha participado en campañas electorales en Argentina y Latinoamérica. Premio Aristóteles a la Excelencia 2010.

El poder blando de India en América Latina, de Bollywood al yoga

El yoga, el Ayurveda y el cine de Bollywood son algunos aspectos culturales que lograron calar en las sociedades latinoamericanas. Sin embargo, aún persiste una desconexión cultural entre India y la región, con barreras que limitan su capacidad de influencia.

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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

Desde 2010, la diáspora india es considerada la más numerosa del mundo. No obstante, es significativamente pequeña en LAC y se concentra en el Caribe. Este flujo migratorio hacia LAC comenzó en el siglo XIX, en un contexto de colonización y trabajo contratado en las islas del Caribe. A la fecha, el hinduismo es la religión de casi el 25% de la población de Guyana, y alrededor del 40% de la población tiene ascendencia india. En Trinidad y Tobago la mitad de la población tiene ascendencia india y un 18% de la población practica el hinduismo. Es así como el inglés caribeño presenta una amplia influencia de palabras derivadas del hindi. Términos como bhai (hermano) y el saludo Ram Ram reflejan prácticas culturales y lingüísticas propias de la cotidianidad en el Caribe.

Poder blando indio

El poder blando de una nación tiene la capacidad de moldear las preferencias y comportamientos de otros persuadiendo a través de su cultura, valores, instituciones y políticas públicas. Aun teniendo la diáspora más numerosa del mundo, el poder blando indio es limitado. Para el año 2024, a pesar de su rápido crecimiento económico, India se ubicó el puesto 29 según el Global Soft Power Index. Bajó un puesto según el ranking del año anterior. Esto refleja una tensión entre su creciente influencia global y su reputación en aspectos clave.

[Lee también: La India y América Latina: la autonomía estratégica que los une]

Entre otras cosas, India se enfrenta a desafíos internos de gobernanza. Tiene una infraestructura limitada para la diplomacia cultural, su neutralidad se percibe como inacción y la constante competencia con China que ha construido un modelo combinado de poder duro y blando en sus relaciones internacionales. Esto limita la influencia que pueden llegar a tener sus fortalezas culturales. Sobre todo, en regiones que no representan una prioridad estratégica inmediata como es el caso de LAC.

Fortalezas: del yoga al cine de Bollywood

Las embajadas indias y grupos de la sociedad civil son los principales promotores del poder blando indio en LAC. El gobierno es consciente de la necesidad de profundizar los intercambios culturales entre ambas regiones. Así lo puso en evidencia la visita del ministro de Asuntos Exteriores indio, Pabitra Margherita, a México, Granada, Barbados y Antigua y Barbuda entre el 30 de septiembre al 8 de octubre de 2024.

Algunos aspectos culturales lograron compaginarse con mayor facilidad en nichos de las sociedades latinoamericanas. Un ejemplo de ello son el yoga y la meditación practicados mayoritariamente en Argentina, Brasil y México. Organizaciones como Art of Living e ISKCON refuerzan la percepción de India como un referente en bienestar y espiritualidad en LAC. Art of Living opera en 152 países, incluyendo Argentina, México, Brasil, Chile y Colombia. Por su parte, la Sociedad Internacional para la Conciencia de Krishna (ISKCON), tiene presencia en Argentina, Brasil, México, Chile, Colombia y Perú. Ofrecen programas de estudio de las escrituras védicas, prácticas de bhakti yoga y actividades de servicio comunitario.

Por su parte, Bollywood ganó relevancia en México, Argentina y Colombia gracias a su presencia en festivales como Guadalajara, Mar del Plata y Cartagena, que han acercado la cinematografía india al público latinoamericano. Sin embargo, su alcance es limitado por barreras lingüísticas y la falta de distribución adecuada. Netflix y Amazon Prime están incursionando en este aspecto. Pero es crucial que aumente la disponibilidad de películas dobladas o subtituladas en castellano.

Así como la acupuntura de origen chino ganó terreno en América Latina, el Ayurveda se integró en la diplomacia india a través de iniciativas gubernamentales. La Ayush Ministry (Ministerio de Ayurveda, Yoga, Unani, Siddha y Homeopatía) promueve estas prácticas en todo el mundo. Este ministerio firmó Memorandos de Entendimiento con Brasil, Colombia, Cuba y Surinam y ha ofrecido becas en la materia en instituciones de prestigio en India. Destaca también su práctica en México, donde se encuentra la Asociación de Profesionales Ayurveda Hispanoamérica (APAH) y el Centro Ayurveda México. En Chile, se encuentra el centro AyurVida y en Brasil el Instituto Naradeva Shala.

Retos y oportunidades

Otros elementos culturales indios han encontrado dificultades de acogida en LAC. La comida y las celebraciones locales son elementos fundamentales del poder blando de un país en el exterior. Mientras la comida china y celebraciones como el año nuevo chino son conocidos de forma más generalizada por parte del público latinoamericano, el conocimiento respecto a la gastronomía y festivales indias es mucho menor. La gastronomía india se ve en restaurantes en grandes ciudades y la falta de acceso a ingredientes específicos es una barrera y la encarece. Además, los hábitos alimenticios en LAC no están tan alineados con el perfil típico de la cocina india, como el vegetarianismo. La organización de ferias gastronómicas y colaboraciones con chefs locales para crear fusiones culinarias podría atraer a un público más amplio.

Lo mismo ocurre con festivales como Holi y Diwali. Aunque son populares en México, Brasil y Argentina, tienen un alcance limitado y no se encuentran en los calendarios culturales locales. Se debe, entre otras cosas, a la falta de promoción, desconocimiento cultural y la iniciativa reducida por parte de las pequeñas diásporas en las capitales latinoamericanas. Una estrategia de diplomacia cultural unificada buscaría involucrar asociaciones, universidades y gobiernos locales para aumentar el impacto en eventos culturales indios.

En cuanto al turismo indio, México es el principal lugar de destino en LAC seguido por Brasil y Argentina. Sin embargo, se trata de un turismo reducido. Viajar desde Nueva Delhi a la Ciudad de México implica una duración promedio de 23,5 horas. No existen vuelos directos entre India y América Latina. Por otro lado, se requieren visados para el ingreso de turistas indios en la mayoría de los países de LAC. Sin embargo, para los ciudadanos de la gran mayoría de países latinoamericanos, el sistema de e-visa indio facilita y promueve el turismo. Desde América Latina debería promoverse una mayor reciprocidad en este aspecto, destacando el turismo como pieza fundamental para promover el conocimiento mutuo.

Hacia una estrategia sólida

Por su parte, no existen plataformas de noticias indias en castellano. Esto dificulta la conexión con audiencias latinoamericanas que no tienen la oportunidad de conocer de manera directa la cultura, avances y perspectivas indias enraizando la desconexión cultural. Para superar esta limitación, sería esencial que India desarrollara medios en castellano, colaborara con plataformas locales y utilizara redes sociales para mejorar su presencia y posicionamiento en un mercado cultural y económico potencial.

[Lee también: India y América Latina: comercio y cooperación económica]

En busca de una estrategia de poder blando solida en la región, India tienen varias acciones a considerar. Podría desarrollar una narrativa internacional unificada, que resaltara sus contribuciones a problemas globales, con LAC como un aliado en busca de soluciones. También, fortalecer su diplomacia cultural con iniciativas visibles y estructuradas desde las embajadas pero también a través del cine y turismo y medios de comunicación. Otro pendiente es el abordaje de los desafíos internos para mejorar los indicadores en materia de poder blando que abran espacios de diálogo con sus homólogos en LAC. Por último, podría aprovechar su competitividad en tecnologías de la información para invertir en comunicación estratégica, enfocándose en mercados clave y en fortalecer alianzas bilaterales.

En definitiva, el mayor interés a nivel cultural respecto a LAC por parte del país más poblado del mundo no solo es una realidad inherente a la globalización que crea puentes económicos, sino que establece nuevas áreas de trabajo y abre la mente de la población hacia nuevas experiencias, no obstante, este interés sigue limitado a un grupo muy pequeño de la población india. Por su parte, los países latinoamericanos deben trabajar en encontrar nuevas áreas en común para superar el desconocimiento predominante sobre LAC. El patrimonio cultural acompañado por los valores locales son el punto de partida para establecer conexiones significativas sostenibles.

Gabriela Fajardo Mejía

Gabriela Fajardo Mejía

Doctoranda en Derecho de la Sociedad Global en la Universidad de Navarra. Premio extraordinario fin de carrera en relaciones internacionales por la Universidad de Navarra. Máster en derechos humanos por la misma casa de estudios y máster en derecho internacional por el ISDE.

Shahana Thankachan

Shahana Thankachan

Profesora ayudante doctor en el Departamento de Relaciones Internacionales de la Universidad de Navarra. Anteriormente trabajó como consultora en el Ministerio de Asuntos Exteriores de la India.

Ley anti ONGs y el crecimiento de la extrema derecha en Paraguay

Los promotores apuestan por el desgaste de las organizaciones de la sociedad civil y los cambios profundos en el panorama político paraguayo, marcados por un creciente influjo de ideas asociadas a la ultraderecha global.

Por: Julieta Heduvan 6 Dic, 2024
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

El gobierno paraguayo ha sancionado una ley anti ONGS, que establece “el control, la transparencia y la rendición de cuentas de las organizaciones sin fines de lucro”. Esta norma generó intensas repercusiones en la sociedad civil dentro y fuera del país. A pesar de las críticas ante el avasallamiento del espacio cívico, el presidente, Santiago Peña, promulgó la normativa afirmando que “nadie debería estar renuente al control”.

Controlar las ONGs

Apodada por sus detractores como “ley anti ONGs” o “ley garrote”, la legislación manifiesta la necesidad de establecer un control riguroso sobre los fondos manejados por aquellas organizaciones, nacionales o internacionales, que busquen incidir en políticas y programas públicos o en la actividad de los poderes y organismos del Estado.

Aunque inicialmente no había una discriminación por caso, el texto fue ajustado para excluir entidades específicas. Estas son organizaciones internacionales y multilaterales, por la dificultad de someterlas a control. Sin embargo, de manera sorpresiva, también quedaron exentos de presentar detalles de sus operaciones, financiamiento e incidencia pública a los partidos y movimientos políticos, las iglesias y las confesiones religiosas.

A partir de su entrada en vigor, todas las entidades locales o extranjeras que realicen actividades en Paraguay, de manera directa o indirecta, deberán registrarse en un nuevo sistema y presentar informes anuales detallados. Estos incluirán datos sensibles como balances contables y patrimoniales, fuentes privadas de financiamiento (nacionales e internacionales), y sus programas de actividades realizadas con recursos públicos, sus resultados y los montos ejecutados. Además, deberán proveer la lista de todo el personal involucrado, profesionales, técnicos, especialistas. Incluye a a organizaciones o personas jurídicas externas que presten servicios o hayan desempeñado tareas, sean nacionales o extranjeras.

Aunque la ley aún no ha sido reglamentada, sus promotores ya anticipan posibles impugnaciones por inconstitucionalidad. Existen tensiones con los derechos de privacidad y la inviolabilidad del patrimonio documental consagrados en la Constitución Nacional.

Desarrollo de la sesión extraordinaria. Foto: Parlamento de Paraguay.

Desgaste

Sin embargo, un audio filtrado del senador Gustavo Leite (Partido Colorado), principal impulsor de la ley, revela un enfoque estratégico detrás de la medida. En sus declaraciones se muestra satisfecho con el resultado, afirmando que el texto provocará un desgaste a las organizaciones civiles al proyectarlas como opositoras a la transparencia. Esto podría significar una suerte de muerte política y social en Paraguay en caso de negarse a proveer la información requerida.

A nivel internacional, diversas voces han manifestado su preocupación por la nueva legislación en Paraguay. La Oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión (RELE) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y Amnistía Internacional han advertido que la normativa podría desincentivar de manera significativa la participación de la sociedad civil en los ámbitos político, económico y social del país. En el ámbito local, los opositores cuestionan el riesgo de discrecionalidad en los controles. Además, el posible uso político de la información recopilada, críticas respaldadas por las filtraciones de documentos iniciales enviados a la comisión antilavado, liderada por los mismos impulsores de la ley.

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Esta legislación refleja cambios profundos en el panorama político paraguayo, marcados por un creciente influjo de ideas asociadas a la ultraderecha global. Inspirados en políticas implementadas por Viktor Orbán en Hungría, los promotores de la ley se oponen abiertamente a regulaciones ambientales y a la intervención en políticas educativas.

Modelo excluyente

El senador Gustavo Leite declaró en una reciente entrevista que sus próximos objetivos incluyen desvincular a ciertas organizaciones de la sociedad civil de la gobernanza estatal. Señaló en particular la supuesta injerencia de organizaciones en el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES), a las que acusó de actuar como “policías ambientales europeos” que entorpecen la producción nacional, y en el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC), criticando la inclusión de la “ideología de género” en los programas educativos.

[Lee también: Paraguay, China y el Mercosur, un dilema en el bloque regional]

Con determinación creciente, Paraguay avanza hacia un alineamiento más cercano a la extrema derecha, redefiniendo no solo su política interna, sino también su proyección internacional. Este giro está limitando los espacios para la sociedad civil y consolidando un modelo más excluyente, que sobrepasa su propia tradición conservadora. En el ámbito externo, es probable que se profundice la afinidad con líderes como Viktor Orbán en Hungría y Donald Trump en Estados Unidos, mientras se distancia de agendas multilaterales relacionadas a los derechos humanos, el medio ambiente y la educación. Este nuevo rumbo plantea un gran reto: encontrar un balance que permita avanzar sin comprometer la democracia ni su posición en la región y en el mundo.

Julieta Heduvan

Julieta Heduvan

Internacionalista y magíster en estudios latinoamericanos por la Universidad de Salamanca. Autora del libro “Paraguay, Política Exterior e Integración Regional. Un recorrido hacia la contemporaneidad” con Intercontinental Editora S.A. (2019). Coordinadora de ALADAA Paraguay.

La ley marcial en Corea del Sur: un intento fallido por aferrarse al poder

La decisión de aplicar la ley marcial sacudió la institucionalidad e hizo que el mundo se fijara en Corea. Después de horas de incertidumbre, prevalece la institucionalidad. ¿Cómo la democracia ganó esta partida?

Por: Fernando Pedrosa 5 Dic, 2024
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

El presidente de la República de Corea y líder del Partido del Poder Popular, Yoon Suk Yeol, adoptó una estrategia desesperada, pero sobre todo ilegal: la ley marcial. Las opciones para mantener su poder eran muy limitadas en un contexto adverso. Pero no solo apostó por una medida que atacó el sistema democrático, sino que destruyó, en pocas horas, lo poco que quedaba de su poder político.

Si bien la ley otorga al presidente la facultad de tomar una medida de este tipo, debía seguir procedimientos que no fueron respetados. Sobre todo, se requerían circunstancias excepcionales, como una situación de guerra o un estado de conmoción interna. La forma inconsulta fue el primer indicio de que intentó eludir los procedimientos institucionales establecidos. De hecho, resultó sorpresiva incluso para las autoridades del partido y el bloque legislativo oficialista, aunque no para las cúpulas militares.

La Constitución surcoreana establece que, con la ley marcial, se pueden restringir las libertades de expresión, prensa, reunión y asociación. A la vez, la medida permitió la intervención militar en la Asamblea Nacional. Sin embargo, también señala que, cuando el Parlamento solicite el levantamiento de la medida con la mayoría de sus miembros, el presidente deberá acatarlo.

Los legisladores, incluidos los del oficialismo, convocaron una sesión de emergencia a la una de la madrugada, y la ley marcial fue declarada «inválida». A partir de ese momento, las tropas se retiraron de la Asamblea Nacional, y el presidente dio marcha atrás con la polémica medida.

Razones de una decisión a todo o nada

Yoon es un outsider en la política de los partidos. Su carrera se desarrolló en el ámbito de la Justicia. Se destacó como un fiscal exitoso y mediático que atacó con firmeza a sectores corruptos de la clase política. Desde ese lugar, logró encarcelar a un centenar de figuras públicas, entre ellas expresidentes, grandes empresarios y altos funcionarios.

Esa fama de fiscal implacable e incorruptible le valió enfrentamientos con los gobiernos del Partido Demócrata. Incluso llegó a ser suspendido temporalmente de sus funciones. Como suele ocurrir en este tipo de casos, esa persecución terminó por catapultarlo a la política.

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Una vez iniciado su camino hacia la Presidencia, Yoon mantuvo el estilo confrontativo y polémico. Aprovechó la polarización y el descontento social frente a la corrupción para adoptar posturas que desafiaban el statu quo, combinando ideas conservadoras y liberales.

En 2021, Yoon se unió al Partido del Poder Popular. Aunque lo hizo a su manera, distanciándose de muchos de sus líderes. Su popularidad comenzó a disminuir a medida que crecían los conflictos y debido a varias declaraciones desafortunadas.

Soldados avanzaron hacia el edificio principal de la Asamblea Nacional después de que el presidente Yoon Suk-yeol declarara la ley marcial. Foto: Reuters

Una presidencia complicada

Yoon logró ganar las elecciones presidenciales de 2022, pero por un margen muy estrecho en la que fue la elección más reñida en la historia de Corea del Sur. Durante su mandato, mantuvo un estilo personalista. Usó el poder del gobierno para atacar a sus rivales, incluso las relaciones con su propio partido no fueron sencillas.

En términos de gestión, algunas propuestas económicas, como el aumento de la jornada laboral, profundizaron el descontento social. A esto se sumaron comentarios sobre el precio de los alimentos que reforzaron una imagen de desconexión con la realidad.

Inició un cambio en la relación con Japón que generó una fuerte reacción social debido a las heridas aún abiertas por los abusos cometidos durante el período colonial (1910-1945). Sin embargo, lo más dañino para su gobierno fueron las acusaciones de abuso de poder y corrupción relacionadas con su entorno, particularmente sobre su esposa.

En abril de este año, las elecciones legislativas marcaron una importante victoria para el opositor Partido Demócrata. Desde entonces, la imagen de Yoon no ha dejado de caer en las encuestas. Al momento de declarar la ley marcial contaba con menos del 20% de aprobación.

En ese contexto, con las causas legales que involucran a su esposa y otros funcionarios, ganando protagonismo en la agenda política y judicial, la oposición aceleró su estrategia para arrinconar a Yoon, llevando su presidencia al borde de la destitución o renuncia. La ley marcial fue un intento desesperado del presidente por evitar el colapso de su gobierno, pero solo logró precipitarlo.

Enfrentamientos entre manifestantes y militares a las puertas de la Asamblea Nacional de Corea del Sur. Foto: Getty Images

Futuro

El único funcionario que renunció hasta ahora es el ministro de Defensa, que asumió la responsabilidad de los hechos en un intento por desviar la atención. Con el paso del tiempo, se conocerán más detalles sobre lo que ocurrió y las responsabilidades de cada uno.

Si bien siempre es difícil prever el futuro, podría decirse que el presidente carece de uno, al menos en términos políticos. De hecho, dependiendo del curso de las investigaciones y de las acusaciones formuladas por los parlamentarios y la Justicia, podría enfrentarse a sanciones que van desde la destitución hasta la prisión, o incluso la pena de muerte.

Asimismo, será crucial investigar el rol que desempeñaron las cúpulas militares en este proceso, un tema tan delicado como complejo. Los partidos opositores ya han avanzado en los pedidos de destitución del presidente.

Sin embargo, expulsar a Yoon no será fácil. Para que el Congreso apruebe la destitución, se requiere más de dos tercios de los votos, es decir, 200 parlamentarios de la Asamblea Nacional. Los seis partidos opositores no llegan a ese número. Sólo podrían lograrlo si miembros del oficialismo apoyaran el impeachment. Pero el Partido del Poder Popular, al que pertenece Yoon, ya ha anticipado su rechazo.

Mientras los errores del oficialismo, su cerrazón al diálogo y su autoritarismo en la gestión están claramente expuestos, el Partido Demócrata también deberá reflexionar sobre su propia conducta fuera del Gobierno y la oposición salvaje que ejerció. Lo único cierto en este momento es que la democracia coreana ganó esta partida.

Fernando Pedrosa

Fernando Pedrosa

Historiador por la Universidad de Buenos Aires. Máster en Estudios Latinoamericanos. Doctor en Procesos Políticos Contemporáneos por la Universidad de Salamanca. Profesor e investigador de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires.

Arquitecturas autocráticas: del Estado policial al Estado totalitario en Nicaragua

Las reformas legislativas y constitucionales del régimen Ortega-Murillo eliminaron la estructura democrática y construyeron un andamiaje legal funcional a sus propósitos autoritarios.

Por: Elvira Cuadra Lira 4 Dic, 2024
Lectura: 7 min.
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

El 22 de noviembre de 2024, la Asamblea Nacional de Nicaragua, controlada por Daniel Ortega y Rosario Murillo aprobó en primera legislatura un conjunto de reformas a la Constitución Política. Fueron anunciadas como reformas parciales. Pero en realidad se trata de una nueva constitución que trastoca los pilares de la democracia y el Estado de Derecho. Establece un régimen totalitario y dinástico en Nicaragua.

Como ya ha ocurrido en otras ocasiones, el procedimiento utilizado es arbitrario e ilegal porque se trata de una reforma total. Requiere de una Asamblea Constituyente elegida por el voto ciudadano. Además, se modifican más de cien artículos referidos a aspectos de fondo como la naturaleza del régimen político, el modelo de Estado y derechos ciudadanos fundamentales.

Transformaciones previas del régimen

Daniel Ortega y Rosario Murillo han realizado varios intentos por legalizar su proyecto político autoritario y dinástico. Ahora terminaron de concretarlo con una normativa a la medida elevada a rango constitucional. La arquitectura jurídica que encontraron cuando llegaron al poder en 2007 no les permitía el espacio legal que requerían para sus planes autoritarios. Ahora, se aplicaron a aprobar nuevas normativas, reformar leyes y la Constitución tanto hasta construir un andamiaje legal que sirva a sus propósitos.

Entre 2010 y 2014 aprobaron un conjunto de reformas y nuevas leyes que prefiguraban la conformación de un régimen autoritario. Es el caso de la aprobación de leyes relacionadas con la defensa y seguridad en 2010. También, la reforma al Código Militar y la aprobación de una nueva ley de policía en 2014. Estableció la subordinación directa de estas instituciones a la figura presidencial y eliminó uno de los pilares de la democracia: la supervisión y control civil sobre los aparatos militares y policiales. Además, aprobaron el Código de la Familia ese mismo año que legalizaba los Gabinetes de la Familia, uno de los principales dispositivos de vigilancia sobre la población.

La práctica ha sido actuar de hecho y luego legalizar las arbitrariedades. Ocurrió en 2009 cuando Ortega presionó a la Corte Suprema de Justicia para que emitiera una resolución que le permitiera reelegirse en la presidencia a pesar de que un artículo en la Constitución lo prohibía explícitamente. El asunto quedó resuelto definitivamente en 2014 cuando el parlamento, ya bajo su control, reformó la Constitución para establecer la elección presidencial indefinida y concentrar mayor poder en el Ejecutivo.

En 2020 y 2021 se realizaron dos reformas. La más importante de ellas, el establecimiento de la cadena perpetua como pena a los delitos o crímenes de odio. Estableció un precedente para conculcar después derechos ciudadanos fundamentales. En 2023 la Asamblea Nacional realizó cinco modificaciones más a la Carta Magna. Endureció la persecución en contra de los opositores, modificar la naturaleza civil de la policía y restarle funciones al poder judicial.

Del Estado policial al Estado totalitario

Con las masivas protestas de 2018, Ortega impuso un Estado policial de facto sobre la población nicaragüense. Pero desde finales del 2020, se ha dado a la tarea de “institucionalizarlo” a través de dos mecanismos. Uno, reformando y aprobando nuevas leyes que restringen derechos ciudadanos y legalizan el control y persecución. Por ejemplo, la Ley Especial de Ciberdelitos, la Ley de Agentes Extranjeros, la reforma de la Ley General de Regulación y Control de los Organismos sin Fines de Lucro. Además, ha reorganizado numerosas instituciones estatales como el Ministerio de Gobernación, ahora Ministerio del Interior, e intervenido a otros poderes del Estado como el poder judicial y la Corte Suprema de Justicia, para alinearlos al marco jurídico que ha venido construyendo.

[Lee también: Sucesión dinástica y radicalización autoritaria en Nicaragua]

Todo ese andamiaje legal e institucional legalizó el Estado policial. No contentos con eso, Ortega y Murillo ahora decidieron darle visos de legalidad a numerosas y graves arbitrariedades. Ya venían cometiendo esto con esa supuesta reforma a la Constitución. De manera que ya no se trata solamente de un Estado policial, sino uno abiertamente totalitario.

El Estado totalitario

Con las reformas cambian la naturaleza del régimen político y el Estado. Establecen que el Estado se basa en “valores cristianos, ideales socialistas” y prácticas solidarias. Destruye la independencia de los otros poderes estatales. Coloca a la Presidencia como coordinadora del parlamento, el poder judicial, el órgano electoral, la administración pública y fiscalización, los gobiernos municipales y regionales, y los entes autónomos. Obliga a los partidos políticos a asumir en sus estatutos los principios fundamentales establecidos. A ser revolucionarios y socialistas, eliminando el principio de pluralismo democrático.

[Lee también: Transiciones complejas: lecciones y desafíos desde Nicaragua]

Crean la figura de copresidenta, un cargo a la medida de Rosario Murillo, la actual vicepresidenta y esposa de Daniel Ortega. Esto asegura su poder y autoridad. Además, establecen que cada copresidente puede designar vicepresidentes pero no especifican el número o funciones. Adicionalmente, extienden el período presidencial de cinco a seis años.

Establecen la llamada democracia directa para el ejercicio de la ciudadanía. Declaran que la soberanía reside en el pueblo, pero que el “poder del pueblo” será ejercido por la presidencia. También dejan sentadas las bases para que la presidencia pueda disponer estados de excepción con suspensión de derechos y garantías por causas relacionadas con la seguridad nacional, situaciones económicas y catástrofes.

Quien gana y quién pierde

Las reformas aprobadas por el parlamento abarcan muchos aspectos más que requieren análisis posteriores y detallados. Por ejemplo, las afectaciones a la autonomía y gestión de los gobiernos municipales y regionales. También, los derechos laborales. Así como la elevación a rango constitucional de la potestad para hacer concesiones en favor de la construcción de un canal interoceánico en Nicaragua.

Es indudable que esta jugada política trastoca completamente la naturaleza del sistema político y del Estado en Nicaragua. Además, restringe o anula derechos fundamentales, legalizando un régimen totalitario y demoliendo los cimientos normativos de un Estado democrático. La pregunta que surge es: por qué hacerlo ahora y de esa forma si en la práctica ya estaban actuando como tal. Quedó demostrado con los informes de organismos internacionales de derechos humanos.

Una parte de la respuesta se encuentra en las ambiciones y prisas de Rosario Murillo para eliminar cualquier tipo de obstáculos, fortalecer su poder y autoridad, y asegurar la eventual sucesión dinástica que se avecina. También se pretende asegurar el control del poder en manos de la familia. Es evidente que en los cargos de vicepresidentes serán designados los hijos más cercanos de la pareja.

En esta reconfiguración dinástica, Daniel Ortega es uno de los perdedores porque se ha acrecentado el poder de Rosario Murillo. Pierde también Nicaragua y pierde la democracia latinoamericana porque, quiérase o no, las tentaciones autocráticas presentes en la región han vuelto sus ojos y arqueados sus cejas para aprender nuevas argucias que pueden poner en práctica.

Elvira Cuadra Lira

Elvira Cuadra Lira

Directora del Centro de Estudios Transdisciplinarios de Centroamérica. Socióloga.

Crisis en Cuba: periodismo desde el exilio

En muchos lugares del mundo periodistas enfrentan el exilio como único camino para seguir contando las historias que el poder […]

Por: Redacción 3 Dic, 2024
Lectura: 1 min.
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

En muchos lugares del mundo periodistas enfrentan el exilio como único camino para seguir contando las historias que el poder busca callar. En este episodio especial de fin de año apelamos al formato narrativo para hablar de las luchas, los desafíos y la esperanza de quienes defienden la verdad desde lejos de casa. Analizamos la crisis del periodismo en Cuba en este episodio de Bajo la Lupa.

En esta instancia participaron Luz Escobar, periodista exiliada en Madrid y redactora en Diario de Cuba, Laura Tedesco, profesora en Saint Louis University de Madrid, Pablo Díaz, periodista y director de Diario de Cuba.

Bajo la Lupa es un podcast de Diálogo político. Un proyecto de la Fundación Konrad Adenauer.  

Conducción y realización: Franco Delle Donne | Rombo Podcasts.

Redacción

Redacción

Plataforma para el diálogo democrático entre los influenciadores políticos sobre América Latina. Ventana de difusión de la Fundación Konrad Adenauer en América Latina.

¿Por qué lo que ocurre en el Líbano es importante en América Latina?

Aunque, en ocasiones, puede ser observado como algo lejano, la extensión del conflicto árabe-israelí al Líbano también tiene un impacto directo en América Latina.

Por: Sergio Castaño 3 Dic, 2024
Lectura: 6 min.
Combatientes de Hezbolá. Foto: Shutterstock
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

Fue en el siglo XIX cuando importantes grupos de cristianos maronitas del Líbano decidieron buscar nuevas oportunidades en América Latina. Los países elegidos, en un primer momento, fueron Argentina, Brasil, México, Colombia y Venezuela, lugares que ofrecían, en aquellos años, infinitas posibilidades. A partir de este momento, la migración desde Líbano fue constante, y la llegada de cristianos estuvo acompañada de la del resto de comunidades libanesas, llegando a representar en América Latina la pluralidad cultural y religiosa que define al Líbano.

Los libaneses afincados en América Latina destacaron por su carácter emprendedor que impulsó, a muchas familias, a ocupar posiciones relevantes en el ámbito económico. Como consecuencia de ello, ganaron también influencia política. Han sido muchos los libaneses de éxito. Cabe destacar a políticos como Michel Temer, Abdalá Bucaram, Julio César Turbay, Carlos Menem o al actual presidente de República Dominicana Luis Abinader. También empresarios entre los que resalta Carlos Slim, o artistas de la talla de Salma Hayek o Shakira. En la actualidad se calcula que cerca de 15 millones de personas de ascendencia libanesa habitan en América Latina.

Hezbolá en América Latina

La migración libanesa hacia Latinoamérica experimentó un importante incremento con el inicio de la guerra civil en el Líbano y, de forma especial, en 1980 y 1990. Los enfrentamientos entre Israel y Hezbolá en el sur del país motivaron el éxodo de miles de chiíes libaneses que encontraron refugio en dos lugares principales. Por un lado, la Triple Frontera entre Brasil, Argentina y Paraguay, y la frontera entre Colombia y Venezuela.

[Lee también: HispanTV, la voz de Irán en América Latina]

Años más tarde, la especial relación establecida entre Venezuela e Irán (patrocinadora de Hezbolá) favoreció las actividades de los grupos vinculados con la organización libanesa en Venezuela. De igual forma, la ausencia de un control efectivo en la Triple Frontera también ha sido clave para que estos grupos hayan desarrollado acciones de narcotráfico y contrabando. Con esto, han contribuido a la financiación de la estructura principal de la organización en el Líbano.

El conflicto del Líbano en la región

Aunque el Líbano pueda observarse como un país lejano, con escasa relevancia en la evolución social, política y económica de los países de América Latina, la actual escalada del conflicto en Oriente Próximo, y el protagonismo alcanzado por Hezbolá, obligan a Latinoamérica a atender los efectos que este conflicto tiene sobre su territorio.

Ahora bien, ¿hasta qué punto estas acciones tienen impacto en América Latina? Hay que tener en cuenta, por un lado, la reacción que la población de origen libanés pueda tener con respecto a la situación en Oriente Próximo. Por otro, la repercusión de esta reacción hacia otros sectores de la sociedad latinoamericana.

En este sentido, la pluralidad religiosa e ideológica presente en el Líbano también determina la posición de los descendientes de los libaneses que habitan en los países de América Latina. En especial, en aquellos en los que la comunidad libanesa ha adquirido cierto peso. Así, los grupos chiíes permanecerán fieles a Hezbolá. Aquellos de tradición cristiana señalarán a la organización islamista chií como responsable de gran parte de los males que afectan al país.

Hezbolá en el Líbano. Mapa de El Orden Mundial
Mapa hecho por El Orden Mundial.

Gobernantes latinoamericanos

La reacción de la comunidad libanesa tiene una clara repercusión en el posicionamiento de los líderes políticos latinoamericanos. En países como Brasil o Argentina el voto libanés obliga a los representantes de los partidos a otorgar relevancia a lo que ocurre en Oriente Próximo. Y a buscar cierta complicidad con el sentir libanés.

En este contexto, la inclinación ideológica de los gobiernos resulta fundamental a la hora de empatizar con Hezbolá y con la causa palestina. O, por el contrario, de mostrar su apoyo a Israel. Por lo general, gobiernos de izquierda como el de Gustavo Petro en Colombia, o Nicolás Maduro en Venezuela, han mostrado su inclinación hacia la defensa de los intereses palestinos. En el caso de Maduro, este apoyo se extiende a su incondicional aliado, Irán, y, por tanto, a Hezbolá. Por el contrario, el gobierno argentino presidido por Mauricio Macri declaró a Hezbolá organización terrorista en 2019. En ese país tradicionalmente han simpatizado con Israel.

Queda claro que la aproximación hacia Hezbolá causa divisiones entre los máximos mandatarios latinoamericanos. Puede llegar a incrementar las tensiones entre algunos países con acusaciones mutuas y tensiones latentes como las actuales entre el ejecutivo argentino de Javier Milei y los gobiernos de Venezuela y Colombia.

De igual modo, la necesidad de financiación por parte de Hezbolá en el Líbano podría incrementar las acciones criminales de los grupos chiíes en la Triple Frontera. También, exigir el refuerzo de las políticas de seguridad de Argentina, Brasil y Paraguay. Además, el apoyo de Venezuela a los grupos que operan dentro de sus fronteras también llevará a incrementar las tensiones regionales.

Migración y economía

Otro aspecto a tener en cuenta son los movimientos migratorios que genera la crisis por la que atraviesa el Líbano. La huida de ciudadanos libaneses podría tener como destino América Latina, aprovechando las redes migratorias ya creadas en el pasado. La llegada de libaneses puede estar asociada a dificultades de adaptación que derivarían en desequilibrios sociales.

[Lee también: Hezbolá en América Latina]

Por último, cabe destacar que, en el ámbito económico, la situación del Líbano no debería generar grandes alteraciones, pues las relaciones comerciales con el Líbano no tienen un impacto significativo en la economía latinoamericana. No obstante, una prolongación, y una internacionalización del conflicto, podría terminar influyendo en los precios del petróleo, cuyas consecuencias si que afectarían a la estabilidad económica de los países de América Latina.

Sergio Castaño

Sergio Castaño

Analista político. Doctor en ciencias sociales por la Universidad de Valladolid y profesor de la Universidad Internacional de La Rioja.

Colombia, ¿el nuevo miembro del club de socios de China en América Latina?

El país asiático amplía su poder blando en América Latina y el ingreso a la Franja y la Ruta es uno de los pasos de esta estrategia.

Por: Ana María Saavedra 2 Dic, 2024
Lectura: 7 min.
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

Entre el 1 de octubre y el 15 de noviembre, el embajador chino en Colombia, Zhu Jingyang, publicó 886 tuits y retuits; en promedio fueron 19 diarios. En sus publicaciones, celebra desde el anuncio del próximo ingreso de Colombia a la Franja y la Ruta hasta los avances del Metro de Bogotá, que construye una empresa del país asiático, o su visita junto al Ministro de Relaciones Exteriores al departamento del Chocó, afectado por inundaciones.

Jingyang, en el año que lleva como embajador, ha sido muy activo. No solo en redes sociales, sino también en su agenda pública. En sus tuits, cuenta cómo, con su gestión, China ha recibido ministros del gabinete de Gustavo Petro o actividades empresariales, académicas y culturales en las que participa su embajada en Colombia.

La actividad del embajador parece evidenciar cómo los vínculos entre Colombia y China se estrechan cada vez más. Esto consolida el poder blando del país asiático en América Latina.  “Este embajador (que llegó en octubre de 2023) es mucho más activo que su predecesor. Ha servido por un lado como una especie de lobista de relaciones públicas para las empresas y los intereses chinos tanto con el Gobierno como con el sector privado”, explica Parsifal D’Sola Alvarado, director ejecutivo de la Fundación Andrés Bello y del Centro de Investigación Chino Latinoamericano.

Tanto D’Sola como otros analistas consultados coinciden en que la influencia china en Colombia no solo se refleja en sus relaciones con el gobierno central. También con los gobiernos locales para conseguir contratos. Es una influencia en varios frentes. Por un lado los intereses comerciales y  políticos. Por el otro, la diplomacia cultural, con un componente de educación, ciencia y tecnología.

La Franja y la Ruta

Aunque los nexos comerciales entre ambos países empezaron hace quince años con Alvaro Uribe (2002-2010), continuaron en los periodos de Juan Manuel Santos (2010-2018) e Iván Duque (2028-2022). Será durante el gobierno Petro el que se una a la Franja y la Ruta.

Este ingreso a la gran apuesta estratégica, con la que China quiere convertirse en una potencia global, abre la puerta para que Colombia ingrese oficialmente al club de socios de China en América Latina. Según Vladimir Rouvinski, profesor del Departamento de Estudios Políticos de la Universidad Icesi y autor del texto El poder blando de China en América Latina, la influencia de China en Colombia está creciendo. Esta relación se sustentó en la visita del presidente Petro en octubre del 2023, en la que se firmó un documento sobre las relaciones estratégicas entre ambos países.

[Lee también: La Franja y la Ruta diez años después, poco que festejar]

En este gráfico, publicado días antes de la visita de Petro a China, el periódico especializado en economía La República explicaba el impacto que significa para Colombia el ingreso a este proyecto chino.

En América Latina y el Caribe, 22 países ya forman parte de la Franja y la Ruta. China ha financiado proyectos de conectividad como puertos y carreteras en países como Argentina, Chile y Perú. Precisamente, el nuevo puerto de Chancay, en Perú, inaugurado por el presidente chino, Xi Jinping, es el símbolo de su creciente influencia en América Latina.

Los nexos comerciales

De acuerdo con la Asociación Nacional de Comercio Exterior, Analdex, China es el cuarto destino para las exportaciones de Colombia y el principal origen de las importaciones. Unas cifras que subieron en el primer semestre de este 2024. Actualmente, la empresa china Harbour Engineering Company construye la primera línea del Metro de Bogotá. La empresa BYD ganó licitaciones para los buses eléctricos de los sistemas de transporte masivo de ciudades como Bogotá, Cali y Medellín.

Una de las apuestas de China, que se relaciona con uno de los discursos del presidente Petro, son las industrias verdes. Están dirigidas a la transición energética, como los vehículos híbridos y eléctricos y productos de energía eólica y fotovoltaicos.

El aumento de influencia de las empresas chinas en este tema se evidencia en eventos como el conversatorio  Futuro sostenible para las energías renovables en Colombia”. Fue el 15 de agosto organizado por la empresa china Sany Colombia en alianza con El Tiempo. Participó la ministra de Ciencias, Yesenia Olaya, y Jinbao Gao, consejero comercial de la embajada de China en Colombia.

La presencia de China en la COP16 en Cali, entre el 21 de octubre y el 1 de noviembre, fue otra vitrina para los negocios de transición energética. En una entrevista dada por el embajador a El Tiempo durante este evento, este recalcó: “Una de las líneas de acción para proteger la biodiversidad es la que señala el presidente Gustavo Petro relacionada con la transición energética, de la que tenemos experiencia (…) China está comprometida con el sur global. Los 196 países del Convenio son una viva demostración del compromiso creciente de la comunidad internacional en esta causa por la protección de la biodiversidad”.

Una paradoja, ya que entre las principales exportaciones de Colombia a China están el petróleo, carbón, ferroníquel, cobre y oro. Además, mientras en Cali se hablaba de la protección a la biodiversidad, uno de los temores generados por el megapuerto de Chancay es justamente el impacto ambiental a los ecosistemas del humedal Santa Rosa.

El triunfo de Trump

El director ejecutivo de la Fundación Andrés Bello y del Centro de Investigación Chino Latinoamericano explica que el hecho de que Colombia ingrese a la Franja y la Ruta tiene un carácter simbólico en relaciones internacionales para China. Colombia ha sido uno de los principales aliados de Estados Unidos (EEUU). “China tiene una ganancia diplomática a nivel internacional y se promueve frente al Sur Global. Lo anunciarán (está programado para febrero próximo) con bombos y platillos porque tiene un peso simbólico grande”, dice.

[Lee también: Alianza entre la izquierda autoritaria y China]

Lo que sí no es seguro es el papel de EEUU con el triunfo de Donald Trump en esta ecuación. Rouvinski cree que es muy temprano para saber la posición que tome el presidente electo. Aunque se ha mostrado que el interés de EEUU hacia Latinoamérica ha disminuido y aparentemente esta región no es una prioridad para Trump

En ese caso, dice D’Sol, China buscaría, sin generar una confrontación directa con Washington, llenar las áreas que EEUU deje vacías.  

La influencia cultura y en educación

“¿Quieres venir a realizar estudios con una beca del gobierno chino en 2025?”, publicó el embajador en su cuenta de X el pasado 11 de noviembre. Rouvinski asegura que la influencia de China es a largo plazo. En la educación están empezando a sembrar esas semillas utilizando el mismo modus operandi que usó  la antigua Unión Soviética, con becas a más de 10.000 colombianos. Mucha de esa gente hoy ocupa puestos altos. Ejemplo, el Ministro de Relaciones Exteriores”, dice.

En su análisis de El poder blando de China en América Latina de Diálogo Político indica que en la estrategia de este país en América Latina incluye a los Institutos Confucio. Se dedican a enseñar acerca de la cultura china. En América Latina, según la Fundación Andres Bello, hay 44 de estos institutos, siete de los cuales están en Colombia.

Como recordó el propio embajador Zhu Jingyang en un tuit, el primer instituto Confucio en América Latina se inauguró hace casi 17 años en la Universidad de los Andes, en Bogotá.Y desde ese 2007 el aumento de la influencia china en Colombia ha sido progresivo. El plan es que el ingreso a la Franja y la Ruta se oficialice en febrero de 2025, cuando se celebren 45 años de relaciones diplomáticas entre los dos países.

Ana María Saavedra

Ana María Saavedra

Periodista colombiana. Directora de Colombiacheck. Ha trabajado como editora del diario «El País» de Cali. Becaria del programa Balboa en «El País» de España.

14 recomendaciones para campañas políticas de centroderecha

Pueden ayudar a líderes de centroderecha a conectar con los votantes, fortalecer sus organizaciones y lograr el éxito electoral.

Por: Ron Nehring 29 Nov, 2024
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

Durante su presentación en el Foro América Libre en Ciudad de México, al autor presentó recomendaciones clave para campañas políticas exitosas. Están pueden ayudar a líderes de centroderecha a conectar con los votantes, fortalecer sus organizaciones y lograr el éxito electoral.

El sentido de la candidatura

1. La pregunta más importante: ¿por qué?

En política, a menudo nos centramos en quién es el candidato. Sin embargo, la pregunta central debería ser: por qué. Los votantes necesitan entender las motivaciones detrás de tus posiciones y propuestas. ¿Por qué quieres reducir impuestos? ¿Por qué fortalecer los derechos de propiedad? Las respuestas a estas preguntas de “por qué” revelan la filosofía subyacente de la campaña y generan confianza con el electorado.

2. Responde el «por qué» antes de que te lo pregunten

Si los votantes están haciendo preguntas fundamentales de “por qué”, es señal de que hay un vacío en el mensaje de la campaña. En un entorno competitivo, este vacío será llenado por los oponentes o los medios, a menudo en tu desventaja. Anticipa estas preguntas y respóndelas proactivamente antes de que surjan.

Comunicación directa

3. La comunicación en persona es clave

A pesar del auge de las comunicaciones digitales, las interacciones en persona siguen siendo la forma más poderosa de captar votantes. El impacto del contacto cara a cara supera al de los anuncios digitales o los envíos de correo porque demuestra compromiso y crea conexiones personales. Las herramientas digitales pueden complementar esto al segmentar y organizar los contactos, pero no pueden sustituir el valor de la interacción directa.

4. Los voluntarios son las personas más importantes del partido

El candidato, el presidente del partido o los líderes no son los más relevantes en una campaña. El voluntario que comunica directamente con los votantes sí lo es. Estos voluntarios hacen que el partido sea real y tangible para los votantes, conectando una organización lejana con una relación personal.

5. Las filiales locales son críticas

Las filiales locales de los partidos políticos cumplen la función vital de reclutar, capacitar y mantener a los voluntarios. No deben ser descuidadas en los períodos entre las campañas, ya que esto resultará en una base de voluntarios debilitada. Las filiales fuertes mantienen a los voluntarios comprometidos y evitan que se desconecten del partido.

6. Punto de entrada claro y niveles estructurados de participación

Los partidos políticos deben ofrecer un punto de entrada claro para nuevos simpatizantes y diferentes niveles de participación estructurada. Los recién llegados deben poder encontrar fácilmente eventos donde puedan participar y sentirse bienvenidos. Una vez involucrados, deben tener oportunidades de capacitación y mayores responsabilidades, asegurando que se sientan valorados y motivados a contribuir más.

Apolíticos

7. Los votantes no políticos deciden el resultado

En elecciones competitivas, no son los votantes altamente politizados quienes deciden el resultado, sino los votantes no políticos, menos comprometidos. Las campañas deben diseñar mensajes que resuenen con este grupo, que puede no seguir la política de cerca y es menos probable que responda a los mismos argumentos que apelan a los expertos políticos.

8. Adaptar el mensaje con el modelo de probabilidad de elaboración

El Modelo de la Probabilidad de Elaboración (ELM) nos ayuda a entender que los votantes altamente comprometidos responden a argumentos detallados y análisis de políticas. En cambio, los votantes menos comprometidos son influenciados por apelaciones emocionales y elementos de marca más simples. Las campañas deben diferenciar sus estrategias de mensajes para conectar eficazmente con ambos grupos.

[Lee también: Uruguay: cómo un gobierno popular perdió la elección]

9. Involucrar tanto al núcleo como a la multitud

Una campaña exitosa debe involucrar tanto a la base del partido — activistas, donantes y voluntarios — como a los votantes menos comprometidos (la “multitud”). El núcleo necesita posiciones políticas, sustantivas y un fuerte sentido de propósito, mientras que la multitud responde mejor a historias emocionales, eslóganes y branding visual.

Mediciones

10. Cuidado con la dependencia excesiva en encuestas y teoría política

Las encuestas y la investigación de mercado pueden ser engañosas porque las personas a menudo no articulan sus sentimientos o intenciones reales. Como dijo el legendario publicista David Ogilvy: “La gente no piensa lo que siente, no dice lo que piensa, y no hace lo que dice.” Esto subraya la importancia de observar el comportamiento real de los votantes y experimentar con diferentes enfoques en lugar de depender únicamente de datos y teorías. Además, el espectro político izquierda-derecha es insuficiente para entender las preferencias de los votantes, ya que sus opiniones son mucho más complejas y multidimensionales.

11. Adoptar un enfoque tridimensional

Los candidatos deben ir más allá de su posicionamiento ideológico. Un candidato exitoso combina tres elementos: soluciones sólidas a problemas reales, una narrativa personal convincente y habilidades prácticas. Los votantes necesitan ver el historial del candidato y entender cómo actuará en el cargo.

Posicionamiento

12. Usa tu propio vocabulario, no el de tu oponente

En debates políticos, usar el vocabulario del oponente suele significar aceptar su marco de referencia. En su lugar, utiliza tus propios términos, incluso si son nuevos o poco convencionales. Con un uso consistente, ganarán aceptación y ayudarán a cambiar el debate a tu favor.

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13. Las elecciones son sobre confianza y futuro

En esencia, las elecciones giran en torno a dos factores: la confianza y el futuro. Los votantes se preguntan a quién confían con su futuro y cuál es la visión del futuro que creen posible. Las campañas deben centrarse en construir credibilidad y presentar una visión esperanzadora y posible.

14. Invierte en observación y experimentación

Las campañas efectivas observan el comportamiento de los votantes y experimentan con diferentes estrategias. Este enfoque práctico, combinado con el análisis de mejores prácticas, ayuda a refinar tácticas y mensajes en tiempo real, permitiendo que la campaña se adapte y responda a las dinámicas cambiantes de manera efectiva.

Ron Nehring

Ron Nehring

Director de Programas Internacionales de The Leadership Institute, es un estratega y experto en comunicaciones que ejerció de portavoz nacional en la campaña presidencial de 2016 del senador Ted Cruz.

El rezago de la representación femenina en el Parlamento de Uruguay

Aunque existe la Ley de Cuotas, el país se encuentra lejos de alcanzar la paridad en el ámbito político a pesar de ser reconocido como un ejemplo democrático.

Por: Agustina Lombardi 28 Nov, 2024
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.
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El nuevo Parlamento de Uruguay que asumirá a principios de 2025 tiene 29% de bancas ocupadas por mujeres. En total, 38 legisladoras fueron electas: 9 senadoras (de 31) y 29 diputadas (entre 99).

En la legislatura actual, el 22,3% de la representación parlamentaria es femenina. Esto ubica a Uruguay en el puesto 96 del ranking de la Unión Interparlamentaria (IPU) (febrero 2024). En América Latina, van por delante México, Argentina, Chile y Costa Rica.

Entre las 38 legisladoras electas en la pasada elección general de octubre, se encuentra la que preside el Senado. Será ocupada por Carolina Cosse, la vicepresidenta electa del Frente Amplio (FA) y compañera de fórmula del próximo presidente, Yamandú Orsi, que obtuvo la victoria en el balotaje el domingo. Es la segunda vicepresidenta electa —y consecutiva—, luego de que Beatriz Argimón obtuviera el cargo con la victoria del actual presidente, Luis Lacalle Pou, del Partido Nacional (PN).

En esta campaña electoral, tanto el FA como el PN presentaron fórmulas presidenciales paritarias.

La próxima legislatura tendrá, entonces, la participación de 9 voces femeninas más que el periodo actual (2020-2025) que se aproxima a su fin, esto representa un crecimiento de 6,7% de participación.

Al comparar esta conformación parlamentaria con los resultados electorales, se evidencia, sobre todo, un crecimiento magro de representación femenina en la Cámara de Senadores, en la que las mujeres ganaron solo una banca más que en las elecciones de 2019. Y tres en Diputados.

Uruguay fue pionero y quedó rezagado

En 1932, Uruguay aprobó la Ley 8.927 y habilitó el voto femenino, posicionándose entre los primeros países de Latinoamérica en otorgar este derecho. Las primeras legisladoras ingresaron al Parlamento en 1942: dos diputadas y dos senadoras. Sin embargo, la tasa de representación femenina se estancó por años. En las primeras elecciones posdictadura de 1984 ninguna mujer fue electa como titular al Parlamento.

La Ley de Cuotas llegó a Uruguay en 2009. Establece que se deben incluir personas de ambos sexos cada tres cargos en las listas presentadas para los diversos procesos electorales. Inclusive en las elecciones internas de cada partido. Su primera implementación fue en las elecciones de 2014: entraron cuatro mujeres más que en el periodo anterior (de 19 a 23 bancas). ¿Por qué? En la práctica, en el armado de las listas, en general se destina el tercer lugar a las mujeres, lo que reduce el impacto de la cuota.

Eso sucedió en la primera vuelta de las elecciones nacionales del 27 de octubre. Una candidata a Diputados por el Partido Colorado, Rosario Palleiro, se presentó en el tercer lugar de la lista por el departamento de Montevideo. Resultó electa pero declaró que no asumirá la banca y que, incluso, había tomado esa decisión al momento de postularse en la lista.

Burlar la ley

La doctora en ciencias políticas Niki Johnson señala que allí se evidencia “la trampa de la norma” y cómo los partidos “burlan” la ley. De acuerdo con ella, la regla escrita “rige las candidaturas, pero no lo que pasa después”. ¿Por qué si Palleiro no tenía intención de asumir una banca se postuló en la lista? ¿No había otras mujeres interesada en el Partido Colorado? Su cargo será sucedido por un hombre, Adrián Juri, y el PC tendrá solo dos legisladoras en Diputados (1,5% del Parlamento).

[Lee también: De la cuota a la paridad: lecciones de América Latina]

Hay casos inversos. Según los resultados electorales de octubre y los movimientos posteriores dentro de cada partido, de las 38 bancas femeninas, cuatro ingresarán al Parlamento como suplentes. Eso significa que no encabezaron las hojas de votación.

Para Johnson, la Ley de Cuotas movió “un poquito la aguja” porque en su primera aplicación (2014) las mujeres no llegaron a representar el 20% del Parlamento.

¿Legislar la paridad es necesario?

Durante el gobierno de Luis Lacalle Pou se presentaron dos proyectos que buscaban avanzar hacia una la ley de paridad. Uno pasó a la etapa de votación parlamentaria en mayo de 2024, pero no logró el apoyo necesario (21 votos del Senado) para aprobarse.

El proyecto fue presentado en 2021 por la senadora del Partido Nacional Gloria Rodríguez, a quien le faltaron los votos de sus propios correligionarios. Proponía la “participación política paritaria de personas de ambos sexos en la integración de los órganos electivos nacionales, departamentales, municipales, de dirección de los partidos políticos y en el Parlamento del Mercosur”. De aprobarse la propuesta, se hubiera establecido la misma cantidad de hombres y de mujeres en cada lista que se presentara a cargos electorales.

“Durante todos estos años de militancia, querida, sentida, he visto cómo desaparecieron compañeras inteligentes, exitosas, trabajadores, porque cuando llegaba el final del día, cuando los que habla de la libertad muestran la lista, siempre los primeros eran varones”, criticó en esa sesión del Senado la vicepresidenta Argimón.

Intervención en el Senado de la vicepresidenta Beatriz Argimón (7/05/2024). Proyecto de Ley de Paridad.

A su vez, Johnson asegura que uno de los factores que incidió en el aumento de participación femenina en el Parlamento es la paridad en la conformación de listas del FA. La coalición de izquierdas aprobó la norma en el Plenario Nacional de  2017, que comenzó a aplicarse en las elecciones de 2019. De hecho, dos tercios de las mujeres electas en la primera vuelta electoral de octubre son del FA. “Está claro el impacto de la paridad”, observa Johnson. Además, este partido tuvo varias mujeres encabezando listas.

Si se desglosa la participación femenina por partido, 25 son del FA, siete del PN, tres del PC y dos de otros partidos con representación en Diputados.

Johnson ve “difícil” que se apruebe la paridad en la próxima legislatura. La propuesta debería alcanzar dos tercios de los votos parlamentarios. Lo que implica un 40% de varones a favor. 

Agustina Lombardi

Agustina Lombardi

Editora adjunta de Diálogo Político Periodista. Licenciada en Comunicación por la Universidad de Montevideo. Posgrado en Comunicación Política por la UM.

Uruguay: cómo un gobierno popular perdió la elección

¿Por qué, a pesar de los buenos indicadores macroeconómicos y un presidente con 50% de popularidad, la coalición de gobierno perdió la elección presidencial? La mesa de Diálogo Político reunió a tres especialistas detrás de esta pregunta para analizar el balotaje en Uruguay.

Por: Redacción 27 Nov, 2024
Lectura: 5 min.
Álvaro Delgado y Yamandú Orsi. Fuente Rodrigo Viera APU
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

El domingo 24 de noviembre tuvo lugar la segunda vuelta (balotaje) en Uruguay. Yamandú Orsi, candidato del izquierdista Frente Amplio se impuso con 49,77% sobre el candidato de la Coalición Republicana (CR) de centro derecha, Álvaro Delgado (45,94%).

Contexto

Desde que comenzó la campaña presidencial las encuestas mostraban un empate técnico entre ambos bloques. En la primera vuelta el 27 de octubre el opositor Frente Amplio fue el obtuvo 43,9%. Mientras, los partidos de la Coalición Republicana (Partido Nacional, Colorado, Independiente y Cabildo Abierto) sumaron 47,3%. Este resultado hizo necesaria la segunda vuelta del 27 de noviembre.

Durante el mes de noviembre las encuestas marcaron una leve mayoría para la oposición. Como la diferencia estaba dentro del margen de error, el resultado podía ser incierto. Sin embargo, la sorpresa fue que el triunfo de la oposición alcanzó los cuatro puntos porcentuales. El resultado llama a la reflexión sobre sus razones.

En la mesa de análisis participaron Cecilia Rocha, politóloga, profesora de la Universidad de la República; Daniel Supervielle, periodista, analista político, director de comunicación estratégica de Ceres; Victoria Pasquet, abogada, directora del Centro de Estudios de Políticas Públicas.

El cambio seguro

Supervielle atribuyó el triunfo del Frente Amplio a una estrategia muy elaborada basada en la consigna de Un cambio seguro, sin propuesta de cambios radicales. A esto se sumó el lenguaje moderado del candidato Yamandú Orsi que proviene del interior del país. Durante la campaña el único anuncio fue de Gabriel Odone, un economista de posiciones moderadas para la cartera de economía. Resumiendo, Supervielle ve un “cambio de la cabina de mando, pero no en el rumbo”.

[Lee también: Uruguay rumbo a un resultado reñido e incierto]

Por su parte, Rocha constató que el FA logró buena votación en departamentos golpeados por la diferencia cambiaria y alta desocupación. El aumento de la adhesión se debe a la fuerte militancia partidaria y la estrategia de recorrer el interior. Coincide con la moderación mostrada por al candidato Orsi en sus apariciones públicas y al apoyo del líder histórico y expresidente José Mujica.

El candidato oficialista Delgado mostró una amplia trayectoria política y características dialoguistas, pero no logró que la alta aceptación del actual presidente Lacalle Pou se convirtieron en votos a su fórmula. La segmentación de los discursos; por un lado, una fuerte crítica al FA y por otro lado ofrecerle ministerios en caso de triunfar, parece no haber tenido éxito.

Pasquet coincidió en que la militancia del FA explicó en parte el triunfo. Entre las debilidades del gobierno identificó también no temas de corrupción, aun en la justicia, no bien manejados. Destacó la importancia de los programas de los partidos, que en Uruguay se leen y se conocen. Deben ser registrados en la Corte Electoral lo que permite que se los utilice para analizar el cumplimiento de los gobiernos en función de ellos.

Álvaro Delgado (izq) saluda a Yamandú Orsi tras el debate. Foto cortesía de Rodrigo Viera Amaral / APU
Álvaro Delgado saluda a Yamandú Orsi tras el debate presidencial. Foto: Rodrigo Viera Amaral-APU

Países vecinos

Los tres expertos coincidieron que más allá de afinidades ideológicas el nuevo gobierno deberá tener una buena relación con Argentina y Brasil. Si bien es posible que Uruguay se aliñe con el gobierno brasilero, no hay que olvidar que el lío internacional más serio lo tuvo el gobierno de Tabaré Vázquez con el de Argentina liderado por Néstor Kirchner. Por lo tanto, la afinidad ideológica no garantiza la ausencia de conflictos y sería deseable que el ministerio de economía y la cancillería estuvieran alineadas.

Si bien en la campaña se habló de dos modelos de país, los tres integrantes de la mesa constataron importantes coincidencias y áreas de posibles acuerdos interpartidarios. Esto será necesario además porque el FA no dispone de mayorías en la cámara baja, lo que lo obliga a negocias para lograr las mayorías requeridas.

Acuerdos interpartidarios

Como áreas para lograr acuerdos pendientes está en primer lugar la seguridad. Es necesario evitar que el crimen organizado se instale en el país y bajar las altas tasas de homicidios. Parte del problema a ser encarado debería ser la reforma carcelaria.

Además, mencionaron otras tres áreas relevantes. Se requiere de un crecimiento genuino sin el cual no se podrán financiar los programas sociales, en particular los referidos a la pobreza infantil. Este crecimiento requiere controlar la inflación. Los contertulios coincidieron en que la alta tasa de deserción es un emergente de un problema educativo ineludible sobre el que es necesario lograr consensos y estrategias sostenidas por todos los partidos. La debilidad del Uruguay como tomador de precios solo puede superada mediante políticas orientadas a la innovación que permita la diversificación productiva.

Fortalezas y pendientes

Los expertos destacaron que la alta participación (casi 90%), una jornada electoral sin incidentes y el gesto de ambos candidatos de saludar a su oponente luego de conocidos los resultados.

Supervielle identificó dos temas en los que dentro del bloque triunfador hay diferencias. Por un lado, Venezuela sigue siendo una piedra en el zapato del FA. Por otro, persisten las diferencias respecto al plebiscito del BPS que contemplaba la abolición de las AFAPS. A esto se suman declaraciones ambiguas sobre subir o no los impuestos en el futuro.

Rocha señaló como tema relevante la representación femenina en la política. En ese sentido recordó que FA se comprometió a un gabinete paritario.

Como nota positiva del sistema uruguayo Pasquet destacó la fortaleza de los partidos políticos en Uruguay. Se trata de partidos viejos, con historia. “No debería haber problemas en encontrar consensos”.

Redacción

Redacción

Plataforma para el diálogo democrático entre los influenciadores políticos sobre América Latina. Ventana de difusión de la Fundación Konrad Adenauer en América Latina.

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