La retirada de los Estados Unidos del Acuerdo de París

Finalmente sucedió. Los Estados Unidos de América salieron del Acuerdo de París sobre el Clima. Con esto, ahora Siria, Nicaragua […]

Por: Dr. Christian Huebner 7 Jun, 2017
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

Finalmente sucedió. Los Estados Unidos de América salieron del Acuerdo de París sobre el Clima.

Los eventos climáticos extremos aumentarán en intensidad y duración por el calentamiento global
Los eventos climáticos extremos aumentarán en intensidad y duración por el calentamiento global | Foto: Lane Pearman, vía Flickr

Con esto, ahora Siria, Nicaragua y los Estados Unidos son los únicos tres países del mundo no representados en el Acuerdo. Pero, ¿esto es realmente tan grave? Lamentablemente, sí. El hecho constituye un amargo retroceso para el cuidado global del clima. Los EUA son el segundo emisor del mundo de gases invernadero, que dañan el clima. Si se hubieran quedado en el Acuerdo no solamente se podrían haber manejado cantidades vitales de CO2 (dióxido de carbono), sino que con su ejemplo se habría mantenido una influencia positiva sobre otros. Si bien el presidente de los Estados Unidos menciona la posibilidad de negociaciones en el futuro, se trata de una maniobra de distracción política. Esto lo demuestra la pretensión de los EUA de convertirse ahora en líder mundial de la protección ambiental a través de su política nacional respecto al tema. Pone los pelos de punta la declaración de que el Acuerdo perjudica a la economía de los EUA cuando en realidad este país es coinventor del modelo de economía de bajo carbono.

Las reacciones internacionales no se hicieron esperar. En la esfera política se hablaba de desilusión y lástima. El observador atento de la política sabe que detrás de estas palabras diplomáticas se esconde una profunda frustración. Con esto se continúa el desarrollo que ya se sugería en la Cumbre del Grupo de los Siete que tuvo lugar en Europa hace una semana. Se podría resumir en aislacionismo trumpiano versus cooperación multilateral. Es de notar que las reacciones muestran una clara adhesión al Acuerdo de París sobre el Clima, que se expresa en un ahora más que nunca.

Daría la impresión de que la salida de los Estados Unidos en realidad fortaleció el Acuerdo a nivel mundial. Como consecuencia, se continúa el corrimiento de ejes geopolíticos. La Unión Europea, por ejemplo, va a aumentar su cooperación en la protección del clima con China, el principal emisor de CO2. Se trata de un enfoque pragmático, necesario en vista de las amenazadoras consecuencias del cambio climático. Se verá en qué medida esta nueva orientación se va a mantener en su totalidad y a largo plazo. En cuestiones cruciales como democracia, derechos humanos y Estado de derecho, la cercanía cultural entre Europa y América es mucho más grande. Por otro lado, la política climática de los Estados Unidos ya tuvo puntos bajos en los últimos veinte años. Los tiempos anteriores al presidente Obama no estuvieron caracterizados precisamente por una política climática progresista. Por lo tanto, no se pueden descartar futuros cambios.

Por otro lado, Europa haría bien en poner el ojo junto con China en otras regiones del mundo. Latinoamérica es de las regiones del mundo con mayor desarrollo en el cambio de su matriz energética. Los miembros del Grupo de los Veinte —México, Brasil y hace poco también Argentina— van a jugar un rol importante en esto. Su gran demanda de energía contribuyó a que las energías renovables como la hidroeléctrica, biomasa, eólica y solar tuvieran un desarrollo explosivo extrarregión. Se observa también a Chile, Costa Rica y Uruguay como Estados realmente comprometidos con el cambio de la matriz energética, en los que ya ahora la mayor parte de su energía eléctrica es de origen renovable. En los últimos años, países como Brasil, Chile, México, Perú y también Costa Rica se incorporaron progresivamente en las negociaciones sobre el clima mediante iniciativas como la Asociación Independiente de Latinoamérica y el Caribe (AILAC), cuyos miembros participan activamente en la financiación de medidas contra el cambio climático. Numerosos países latinoamericanos, especialmente a través de la COP20 que tuvo lugar en 2014 en Lima, contribuyeron a la concreción del Acuerdo de París. Inmediatamente del anuncio de la retirada de los EUA del Acuerdo, numerosos países latinoamericanos se solidarizaron con la High Ambition Coalition, que a fines de 2015, en la recta final del Acuerdo de París, contribuyeron a mantener altas las exigencias de este.

Independientemente de nuevas alianzas sobre el clima que se formen y de las futuras discusiones que se desarrollen en el marco de la próxima reunión del G20 en Alemania, ahora es importante trabajar en el cumplimiento de los objetivos del Acuerdo. Este es demasiado importante como para ponernos inseguros por la salida de los Estados Unidos. Constituye el único marco multilateral para frenar el cambio climático.

Dr. Christian Hübner
Director del Programa Regional Seguridad Energética y Cambio Climático en América Latina, de la Fundación Konrad Adenauer

Traducción de Manfred Steffen
Ingeniero en Imprenta y máster en Ciencias Ambientales. Coordinador de proyectos de la Fundación Konrad Adenauer, oficina Montevideo

Dr. Christian Huebner

Dr. Christian Huebner

Director del Programa Regional Seguridad Energética y Cambio Climático en América Latina, de la Fundación Konrad Adenauer

Tercios para el arranque

Terminados los procesos electorales de este año, México inicia el camino hacia la candidatura presidencial de 2018. Nada está escrito […]

Por: Carlos Castillo 6 Jun, 2017
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

Terminados los procesos electorales de este año, México inicia el camino hacia la candidatura presidencial de 2018. Nada está escrito y los tres principales partidos tienen grandes fortalezas pero también grandes retos por delante.

Tres partidos quedan como principales contendientes por la Presidencia de México en 2018 | Imagen: CCL

Los resultados en las elecciones mexicanas de este 2017 dibujan un mapa político que es el punto de partida para la sucesión presidencial del próximo año. Sin contar aún con resultados definitivos, pero ya con una tendencia clara, es posible afirmar que los tres principales partidos —PAN, PRI y Morena— tienen motivos para celebrar, no exentos de preocupaciones que también es prudente considerar.

Por el lado del Partido Revolucionario Institucional, el muy probable triunfo en el estado de México es una bocanada que mantiene con vida sus aspiraciones futuras. Tras una racha de fuertes descalabros en comicios anteriores, conservar su más importante bastión electoral le permite mirar al futuro cercano con esperanza y posibilidad.

Como contracara, es de preocupar la enorme cantidad de irregularidades que se documentaron durante la campaña priista, que van desde la entrega de apoyos en especie y metálico por el Gobierno federal hasta la intimidación de votantes, estrategias que si bien hoy alcanzaron para el triunfo, lo hicieron por muy poco —la diferencia con el segundo lugar es de cerca de tres puntos—, y será complejo implementarlas con la misma impunidad en el futuro, dada la recomposición de la cartografía electoral nacional.

Morena, partido-franquicia de Andrés Manuel López Obrador, se perfila como segundo lugar en el estado de México y desplazó con facilidad a la izquierda menos radical y al Partido Acción Nacional, con un discurso demagógico y antipolítico que dejan a su dirigente en una buena posición para continuar un camino hacia la Presidencia del país que empezó en el año 2006 y que tendría en 2018 muy probablemente su última oportunidad.

La campaña que recién concluye, no obstante, sacó a relucir el lado más autoritario e intolerante de López Obrador, así como las estrategias de allegados para obtener recursos ilícitos de financiamiento. Hará falta esperar la reacción frente al anuncio formal de la derrota, de común virulenta y de descrédito a las instituciones, para constatar su capacidad de responder frente a una coyuntura en la que, dentro de todo, cuenta con un crecimiento electoral que lo vuelve un rival de peso.

El Partido Acción Nacional termina este año con victorias que, sumadas a las de 2016, lo postulan como la alternativa más sólida en la futura elección presidencial: la derrota en el estado de México tiene un mediano contrapeso en el gran avance que se dio en Veracruz —tercer lugar en cuanto a tamaño de padrón nacional—, así como en una gubernatura más, la de Nayarit, lo que hace de su presencia a nivel nacional una fortaleza clave para el mediano plazo.

Su principal reto rumbo al 2018 comienza justo ahora, cuando deberá decidir el método que se utilizará para seleccionar a su candidato presidencial, ya que a la lista de Ricardo Anaya, Margarita Zavala y Rafael Moreno Valle se han sumado hasta el momento tres aspirantes más, lo que complica una elección que, de no resolverse de manera adecuada, dejará paso libre al populismo que representan Morena y su abanderado.

Es importante, en ese sentido, que el PAN asuma que no hay otro partido en México que represente una alternativa seria y eficaz frente a López Obrador, y que sea esta premisa la que conduzca las decisiones que se tomen en el futuro inmediato. Como en el año 2006, la responsabilidad de hacer frente a la opción populista que amenaza a México recaerá en los hombros de este partido.

Un último elemento a considerar de este proceso electoral que culmina es la estrategia de alianzas que ha seguido Acción Nacional junto a la izquierda más moderada del Partido de la Revolución Democrática, efectiva en lo electoral y alternativa para la construcción de mayorías que, al no existir segunda vuelta o balotaje, propician la gobernabilidad y la legitimidad de los triunfos.

Es de esperar que ambos partidos sigan explorando esa ruta y que el llamado a la construcción de un «frente amplio» para el año entrante, ya declarado por ambas dirigencias, si bien no se antoja ni sencillo ni rápido, pueda representar una opción que deje de lado al PRI y convierta la elección presidencial en una disputa entre dos.

Así, a un año de que se lleve a cabo el relevo en el Ejecutivo federal, los principales partidos salen del proceso de 2017 con fortalezas que hacen que esa contienda tenga un inicio más o menos parejo, donde nada está aún escrito y todavía hay mucho trecho por recorrer.

 

Carlos Castillo | @altanerias
Director editorial y de Cooperación Institucional, Fundación Rafael Preciado Hernández. Director de la revista Bien Común.

Carlos Castillo

Carlos Castillo

Director editorial y de Cooperación Institucional, Fundación Rafael Preciado Hernández. Director de la revista «Bien Común».

Trumpada al clima

Aumentan los eventos climáticos extremos. A pesar de numerosas conferencias, el proceso no se revierte sin la participación de las superpotencias. La retirada de Estados Unidos del Acuerdo de Paris no mejora las cosas.

Por: Manfred Steffen 5 Jun, 2017
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Ilustración: Guillermo Tell Aveledo
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

«Para proteger a los ciudadanos americanos, Estados Unidos se bajará del Acuerdo de París. Empezará las negociaciones para reentrar o hacer un nuevo acuerdo […] protegiendo a los trabajadores de Estados Unidos […]. Esto incluye el completo abandono de la implementación de la contribución nacionalmente determinada (NDC)», dijo Trump. Con la retirada de EUA, segundo emisor mundial de gases invernadero, la implementación del acuerdo y el éxito en la consecución de sus objetivos sufren un duro golpe.

La evidencia científica asocia actividades humanas con un aumento dramático de las emisiones de gases invernadero, y a estas, con el cambio climático. Siempre existieron variaciones en el clima y la historia muestra ejemplos de cómo estas variaciones afectaron a civilizaciones enteras. Eventos extremos arruinaron cosechas y provocaron hambre en la Edad Media. Las migraciones frecuentemente se explican a partir del colapso de un ecosistema o de la pérdida de una especie vital para la supervivencia de una cultura. Finalmente, muchas de las guerras supuesétnicas en realidad se explican a partir de un conflicto por el acceso a recursos escasos como el agua. La historia de la humanidad es rica en ejemplos que ilustran esto. Lo novedoso es que la globalización asociada con el aumento de la población y del consumo actúan simultáneamente en todo al planeta.

Ilustración: Guillermo Tell Aveledo

Acuerdo de Paris

En diciembre de 2015, las Naciones Unidas acordaron limitar el calentamiento global a un máximo de dos grados centígrados. Este Acuerdo de París sobre el Clima fue la respuesta de la comunidad internacional a «una amenaza apremiante y con efectos potencialmente irreversibles para las sociedades humanas y el planeta»[2]. El acuerdo fue en su momento festejado como un logro internacional, como un paso histórico, ineludible para evitar que el cambio climático desencadene procesos irreversibles. No se trataba de evitar el cambio, sino de mantenerlo dentro de un rango relativamente controlable. Y para esto era indispensable el liderazgo de las grandes potencias.

Justamente, la retirada de los Estados Unidos es interpretada como un abandono de su rol de líder. El Dr. Peter Hefele, director del Proyecto Regional Seguridad Energética y Cambio Climático en Asia Pacífico, de la Fundación Konrad Adenauer, califica la retirada de «gol en contra geoestratégico, porque quien quiere ejercer influencia debe sentarse en la mesa y negociar». En la próxima Conferencia del Clima, que se realizará en Bonn el próximo noviembre, se van a acordar pasos muy concretos y vías de financiación para estos, observa Hefele. Y lo que se decida en un campo tendrá repercusiones en otras arenas internacionales como el comercio o las políticas financieras internacionales. Resulta extraño imaginar este encuentro sin la presencia de la primera economía del mundo.

Reducir emisiones

Las actividades humanas extractivas y productivas, el aumento de emisión de gases invernadero, de la generación de residuos y la destrucción de ecosistemas tienen su correlato en el clima. Los eventos extremos, inundaciones, sequías, tormentas, aumentan en intensidad, frecuencia y duración. En la ciencia existe consenso sobre la necesidad de un esfuerzo internacional y coordinado para evitar llegar a puntos de no retorno.

Los efectos del cambio climático serán ineludibles, también para los trabajadores de la industria del carbón que el presidente Trump dice amar. Los retos inéditos a los que se nos enfrentamos exigen liderazgos creíbles.

Las señales desde Europa son alentadoras. Una vez más, la canciller Angela Merkel hace sentir su voz de aliento y llama a redoblar esfuerzos para manejar la crisis y construir en forma conjunta un futuro para toda la humanidad: «Nada puede y nada va a pararnos en la protección de nuestro planeta».

Manfred Steffen

Manfred Steffen

Magíster en Ciencias Ambientales por la Universidad de la República de Uruguay. Dipl. Ing. Fachhochschule für Druck in Stuttgart. Coordinador de proyectos de la Fundación Konrad Adenauer, oficina Montevideo.

El abominable «troll» de las redes

El origen de la palabra tan usada últimamente en las redes sociales es una incógnita. En la mitología escandinava, un […]

Por: Jorge Dell'Oro 1 Jun, 2017
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troll
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

El origen de la palabra tan usada últimamente en las redes sociales es una incógnita. En la mitología escandinava, un troll es un ser fantasmagórico de características muy desagradables. En Suecia, las antiguas leyes utilizaban la palabra trolleri para denominar aquellas prácticas de magia que se ejercían con el objetivo de hacerle daño a otras personas. Al parecer, su significado no perdió vigencia en el mundo virtual.

troll
Troll | Ilustración: Guillermo Tell Aveledo

Hoy se podría decir que un troll es un agitador a tiempo completo en el mundo digital y, particularmente, en el mundo de la política. En muchos casos, es un alterador del sentido originario de cualquier tema y un especialista en llamar la atención sobre sí mismo.

¿Es el troll hijo de la posideología? Varios analistas que estudian el desarrollo de la cultura así lo afirman —sin duda, avalados por la caída de los grandes relatos ideológicos de antaño—. La comunicación directa de los sitios en línea margina de alguna manera la retórica política destinada a persuadir a los ciudadanos. Un ejemplo de esto es Donald Trump, que trollea sus declaraciones o conferencias de prensa y prohíbe la participación de los medios, a los que culpa de difundir noticias falsas. Esos mismos medios son, todavía, incapaces de reaccionar siguiendo los actos o declaraciones del presidente así no hayan estado presentes. Y ello no hace más que postergar la objetiva discusión de una verdadera agenda política. Este fenómeno ha llevado a la inexistencia de un discurso político coherente y solo produce un simple impacto mediático. Como la polémica frase y título del libro Trump twittstar de Ann Coulter: «Si los demócratas tuvieran algo de cerebro, serían republicanos».

En muchas ocasiones, el troll tiene como ingrediente principal el de ser un atractivo vehículo de una mentira, y logra que mucha gente lo replique creyendo que es verdad.

Katherine Viner, directora de The Guardian, lo expresaba muy bien en un artículo: «Cuando un hecho empieza a parecerse a lo que tú crees que es verdad, se vuelve muy difícil para cualquiera advertir la diferencia entre hechos que son ciertos y hechos que no lo son».

El impulso que toman las burbujas de contenidos agrava el aislamiento informativo y logra que las informaciones rigurosas tengan menos crédito que las opiniones y las emociones personales. La verdad se ha vuelto algo secundario y permite que las emociones tomen el liderazgo y reemplacen a los hechos.

La cultura online ha hecho que muchas personas sean incapaces de distinguir entre realidad y ficción, y hoy casi todo es relativo. Se inventan historias todo el tiempo, ya no existe la verdad en toda la información que circula. Se puede ver cómo esto ensalzó a la posverdad.

Este creciente fenómeno ha generado una manera de hacer política que no se preocupa mucho por la demostración de sus promesas.

Los populismos hacen uso y abuso de esta técnica, pues cuentan con un poderoso aparato mediático y comunicacional que los apoya, y que hará todo lo posible por hacer que esas mentiras parezcan explicar la realidad o, al menos, que no se consideren falsas.

El abominable troll de las redes parece consolidado en una de las formas más nocivas de hacer política. Lo curioso es que en los países escandinavos, donde nació ese ser mitológico, tienen uno de los sistemas políticos más democráticos, que ha logrado dar un alto estándar de vida a sus pueblos digno de ser copiado.

 

Jorge Dell’Oro | @dellOroJorge
Consultor en comunicación política

 

 

Jorge Dell'Oro

Jorge Dell'Oro

Argentino. Consultor en comunicación política

Latinoamérica frente a la crisis en Venezuela

¿Cuáles han sido las reacciones en el continente frente a la instalación de una nueva dictadura en Venezuela?

Por: Ángel Arellano 31 May, 2017
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

La situación en Venezuela está lejos de normalizarse. Si bien la mayoría de los países de la región han manifestado su descontento, la prudencia reina. ¿Cuáles han sido las reacciones frente a la instalación de una nueva dictadura en el continente?

Luego de dos meses de masivas protestas de calle, y con un alarmante saldo de muertes, lesionados y detenciones a consecuencia de la represión estatal, han sido numerosos los pronunciamientos internacionales exigiendo al régimen de Nicolás Maduro la convocatoria de un proceso electoral en la búsqueda de restablecer el hilo democrático.

La situación en Venezuela, no obstante, se encuentra lejos de normalizarse. Si bien la mayoría de los países de la región han manifestado su descontento, la prudencia reina. ¿Cuáles han sido las reacciones frente a la instalación de una nueva dictadura en el continente? Revisaremos algunas posiciones.

El doloroso e indignante escenario que reseña la prensa a diario, demuestra la obstinación del chavismo por preservar el poder a costa de lo que sea, llevándose por delante la vida de más de 60 manifestantes opositores, dejando a miles de heridos y presos, [1] cooptando la autonomía de tribunales y del Consejo Nacional Electoral, convocando un proceso constituyente para sustituir la Asamblea Nacional y prolongando la parálisis económica.

La oposición venezolana gana las calles | Foto: VOA

El recrudecimiento de las acciones del Ejecutivo venezolano, escudado tras la fuerza de las armas, ha ocasionado que la comunidad internacional eleve condenas de carácter oficial, haga llamados al restablecimiento del orden legal, civil y constitucional, y respalde en los distintos medios de presión diplomáticos para expresar el repudio ante acciones que día a día se difunden a través de las redes sociales. Sin embargo, esto no ha sido suficiente para acorralar a Maduro.

Perú fue el primer Estado que retiró a su cuerpo diplomático de Caracas, desde finales de abril, y pidió a otros países secundar su iniciativa. Chile llamó a rendir informes a su embajador a principios del mismo mes. Al igual que Colombia, Honduras citó a su encargado de negocios a mediados de mayo. Son estos cuatro países los que hasta el día de hoy han tomado las medidas más enfáticas.

Por su parte, Mauricio Macri recibió en Argentina a Lilián Tintori, esposa de Leopoldo López, y expresó mediante comunicado oficial la urgencia de contar con un calendario electoral para enfrentar por la vía institucional la crisis de gobierno. En ese mismo sentido, Brasil y Paraguay, a través de sus cancillerías, exigieron respeto a la independencia de poderes.

El Congreso de Costa Rica aprobó una moción que condena el «golpe de Estado». Paralelamente, en casi todos los Parlamentos de la región, salvando la escasa participación que sobre el tema ha tenido el liderazgo político del Caribe, sectores, en algunos casos mayoritarios y en otros minoritarios, han fijado una posición de rechazo a las prácticas autoritarias del gobierno de Maduro y expresaron solidaridad con el Poder Legislativo venezolano. Destacan las bancadas de Bolivia, Uruguay y Ecuador.

México y Uruguay han sido los más ecuánimes en sus condenas y buscan seguir una ruta institucional, frente a un conflicto donde las instituciones democráticas son precisamente las vulneradas e ignoradas. Ambos Estados han mediado para que el Consejo Permanente de la OEA sea el espacio donde se diriman los conflictos o, al menos, se discutan hasta llegar a alguna resolución consensuada. No obstante, estas dos administraciones no han consentido el accionar del secretario general del ente hemisférico, Luis Almagro, la voz internacional más crítica e incisiva en este conflicto.

Mientras tanto, el líder opositor Henrique Capriles, diversos congresistas electos y dirigentes como María Corina Machado han sido despojados de sus pasaportes para evitar que sus denuncias lleguen a instancias como la ONU. Estudiantes universitarios, jóvenes manifestantes, y partidarios de Voluntad Popular, Acción Democrática, Primero Justicia, Vente Venezuela y el resto de las fuerzas políticas disidentes son vejados y asesinados en las calles. Distintos sectores de la sociedad siguen protagonizando marchas contra el régimen chavista y nuevas voces se suman al descontento. Resaltan, por su impronta y valor estratégico para el gobierno, las continuas críticas de la fiscal general de la República, Luisa Ortega Díaz, y más recientemente, del magistrado Danilo Mojica, miembro del complaciente Tribunal Supremo de Justicia.

Las expresiones populares se repiten en distintas capitales y ciudades de Latinoamérica y dejan al régimen venezolano cada vez más solo, preso de una desesperación mayor, sin capacidad de ofrecer una solución que detenga lo que ya desde hace tiempo era indignante y hoy es, sin duda, inadmisible.

Venezuela no está sola pero necesita la solidaridad de todos los frentes, por todos los medios posibles. La situación exige la suma de esfuerzos para presionar por la recuperación de la democracia frente la nueva dictadura instalada en el vecindario.


[1] El 30 de mayo de 2017 el Foro Penal Venezolano denunció 2977 detenciones  en las protestas contra el chavismo. Informaron que 341 personas han sido presentadas ante tribunales militares y 178 se encuentran presas bajo esa jurisdicción.

Ángel Arellano

Ángel Arellano

Doctor en ciencia política, magíster en estudios políticos y periodista. Profesor de la Universidad Católica del Uruguay y de la Universidad de Las Américas de Ecuador. Coordinador de proyectos en la Fundación Konrad Adenauer en Uruguay, y editor de Diálogo Político.

Apuntes sobre la campaña del Estado de México

La contienda por la entidad ha sido reñida y compleja. A menos de una semana de los comicios no hay […]

Por: Carlos Castillo 30 May, 2017
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Del Mazo, Gómez, Zepeda y Vázquez Mota, candidatos a gobernar el Estado de México | Imagen: Carlos Castillo
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

La contienda por la entidad ha sido reñida y compleja. A menos de una semana de los comicios no hay claridad sobre quién ganará ni si el proceso terminará o no en los tribunales electorales.

Del Mazo, Gómez, Zepeda y Vázquez Mota, candidatos a gobernar el Estado de México | Imagen: Carlos Castillo
Del Mazo, Gómez, Zepeda y Vázquez Mota, candidatos a gobernar el Estado de México | Imagen: Carlos Castillo

Será el próximo 30 de mayo cuando concluya el tiempo oficial de la campaña por la gubernatura del Estado de México, entidad que no ha conocido la alternancia política en el Ejecutivo y donde el Partido Revolucionario Institucional ha fincado el más importante de sus bastiones electorales.

Por su población (es el estado el más habitado del país, con más de 16 millones de habitantes), su contribución a la economía (aporta el 9,3 % del PIB nacional) y su ubicación geográfica (rodea en su totalidad a la Ciudad de México), representa una de las más codiciadas victorias de este año, y en no pocas ocasiones se repite que quien obtiene el triunfo asegura el triunfo en la Presidencia de la República.

Si bien esa aseveración ya demostró no ser siempre infalible (tanto Fox como Calderón, del PAN, ganaron sus respectivas elecciones y perdieron esa entidad), su importancia no es menor, pues es sede del mayor apoyo del PRI, en un momento en el que la fortaleza electoral de este ha quedado reducida tras perder siete gubernaturas el año pasado.

A una semana de llevarse a cabo la elección, las encuestas señalan dos punteros: Alfredo del Mazo, del PRI, y Delfina Gómez, de Morena, ambos en empate técnico y protagonistas de una campaña que ha resultado plagada de descalificaciones, de revelaciones mediáticas, de actos de los contendientes que rondan en la ilegalidad y de una suma de acusaciones que pueden ser la antesala de lo que será el proceso de 2018 a nivel nacional y local.

Ambos contendientes han recurrido, aunque el priista en mucho mayor medida, a la entrega de apoyos en especie a cambio de que los ciudadanos comprometan su voto por uno u otro partido; el gobierno federal, en el estado de donde es oriundo el presidente Peña Nieto, ha activado programas sociales para repartir despensas y dádivas a condición de que se respalde al candidato priista, y es común que funcionarios federales se encuentren entre los operadores electorales de Del Mazo.

Delfina Gómez, por su parte, es incondicional de Andrés Manuel López Obrador, quien ha aprovechado la contienda para su promoción personal como futuro abanderado por la Presidencia de la República. Además, han sido reveladas grabaciones e imágenes donde dos diputadas de Morena reciben dinero en efectivo para apoyar la campaña de la candidata, práctica ilegal y que podría ser determinante para que la elección se resuelva más allá de las urnas, en los tribunales.

El escenario en el Estado de México ha sacado a la luz, de este modo, lo más vetusto y retrógrado de la política nacional y, a unos días de concluir, López Obrador podría ser el gran perdedor: su reacción frente a medios y periodistas que le han cuestionado sobre el dinero recibido, así como el probable respaldo de Elba Esther Gordillo —encarcelada pero aún con gran influencia en el muy poderoso sindicato de maestros, la SNTE, del que forma parte Delfina Gómez—, lo han llevado a descalificar a la prensa nacional, acusándola de tendenciosa o de franca calumnia, situación que ya antes le resultó costosa en sus dos intentos por hacerse de la Presidencia del país.

En tanto, el Partido de la Revolución Democrática, PRD, ya libre de la influencia de López Obrador, ha desplegado una campaña que si bien no será suficiente para derrotar a sus contendientes, sí lo ha llevado a un incremento en las encuestas que lo ponen cerca —y en algunos casos, por encima— de Josefina Vázquez Mota, candidata del Partido Acción Nacional. Esto ha dado a la izquierda mexicana más democrática un nuevo nombre, Juan Zepeda, quien sin duda será un contendiente a considerar para la elección federal del año entrante.

Quedan pocos días para la jornada electoral del 4 de junio y es muy probable que, tanto en esa fecha como en las siguientes, un proceso de por sí turbio se enrarezca aún más, por lo que las encuestas previas podrían, como ocurrió en 2016, resultar superadas por un electorado y una campaña de sorpresas, contrastes y revelaciones.

Este proceso, además, podría cobrar caro el hartazgo ciudadano frente a una clase política que ha estado en su mayor parte muy por debajo de lo que se esperaría de una democracia, pero que es sin duda reflejo de la madurez democrática que se vive en el estado de México tras más de siete décadas de gobiernos del PRI.

Carlos Castillo | @altanerias
Director editorial y de Cooperación Institucional, Fundación Rafael Preciado Hernández. Director de la revista Bien Común.

 

Carlos Castillo

Carlos Castillo

Director editorial y de Cooperación Institucional, Fundación Rafael Preciado Hernández. Director de la revista «Bien Común».

John Kennedy. Y la poesía se hizo historia

Decía María Zambrano que «la historia es la realidad unida a la poesía». Él, como tantos políticos cristianos, como Helmut […]

Por: Enrique San Miguel Perez 29 May, 2017
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

Decía María Zambrano que «la historia es la realidad unida a la poesía». Él, como tantos políticos cristianos, como Helmut Kohl, como Pietro Scoppola, como Bronislaw Geremek, era también historiador. Y, al final del día, llegaba la poesía. Jackie, su viuda, cuenta que las canciones inundaban la Casa Blanca de los acordes de Camelot, el musical de Alan Jay Lerner y Fritz Loewe, la historia del rey Arturo, la reina Ginebra, y sus nobles caballeros, en defensa del hombre. Y el presidente, con su acento irlandés de Boston, cantaba.

John F. Kennedy
John F. Kennedy

John Fitzgerald Kennedy cumple hoy cien años. Y con John Kennedy la certeza de que un político de inspiración cristiana debe acudir al encuentro de su hermano, sea como sea, piense como piense y haga lo que haga. Y con John Kennedy la convicción de que un hombre hace lo que debe, a despecho de todos los obstáculos y de todas las incomprensiones, y ahí radica la base de toda forma de moralidad humana. John Kennedy, un hombre de mar que en su mesa de trabajo tenía siempre a la vista una sencilla leyenda: «Oh, Señor. Tu mar es tan grande, y mi barca tan pequeña…».

Ganó la presidencia de los Estados Unidos el mismo año 1960 en el que murió Boris Pasternak. El autor de El doctor Zhivago había obtenido en 1958 el Premio Nobel de Literatura al mismo tiempo que las autoridades soviéticas le anunciaban la colocación de la dentadura postiza que había solicitado muchos años antes. Pasternak dijo entonces que «todo lo importante llega en esta vida demasiado tarde: la belleza y la gloria». Pero John Kennedy demostró que la belleza y la gloria consisten en vivir a tiempo, es decir, en vivir para el otro. Y, por el otro, morir. Como su amigo Martín Luther King. Como su hermano Robert. Ellos ganaron su vida porque la perdieron.

John F. Kennedy frente al muro de Berlín, junto a Konrad Adenauer y Willy Brandt en 1963

Adoraba el Ulises de Tennyson. Y con Ulises, el primer hombre, sabía que «ya no somos aquella energía que en los viejos días movía el cielo y la tierra; somos, hoy, lo que somos: un mismo temperamento forjado en un mismo corazón, gastado por el tiempo, pero más decidido que nunca a luchar, a buscar y a no rendirse». Ulises y Kennedy surcan hoy la historia en una misma barca. El mismo gran mar. El mismo afán de servir a la grandeza de la vida, la dignidad, la libertad y la justicia humanas. Porque la historia nació el día en que la poesía se hizo a la mar para servir al hombre.

 

Enrique San Miguel Pérez
Doctor en Historia y en Derecho. Catedrático de Historia del Derecho y de las Instituciones, Universidad Rey Juan Carlos, Madrid

Enrique San Miguel Perez

Enrique San Miguel Perez

Doctor en Historia y en Derecho. Catedrático de Historia del Derecho y de las Instituciones, Universidad Rey Juan Carlos, Madrid

En cuanto a eso, en Brasil…

No llegamos a la mitad de 2017 y el año ya está marcado por grandes acontecimientos políticos. Cuando abrimos el […]

Por: Rayssa Moura 26 May, 2017
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

No llegamos a la mitad de 2017 y el año ya está marcado por grandes acontecimientos políticos.

Protestas en Brasilia en 2016 Foto: Agência Brasil Fotografias, vía Flickr

Cuando abrimos el noticiero, pronto nos encontramos con noticias que muestran una gran crisis política, económica e institucional en algunos países de América Latina, como Venezuela, Bolivia y Brasil. No es raro oír que personas murieron mientras luchaban por sus derechos en Venezuela y, en respuesta a ello, el actual presidente quiso convocar una nueva Asamblea Constituyente. Mientras los venezolanos luchan para cambiar esa situación, los brasileños se enfrentan una «bomba política» cada semana.

Hace un año el país pasó por un proceso de destitución (impeachment) de la entonces presidenta Dilma Rousseff y por la destitución del cargo del exdiputado Eduardo Cunha (entonces presidente de la Cámara de Diputados de Brasil). En ese momento Brasil ya estaba inmerso en grandes escándalos de corrupción y se sucedían las manifestaciones populares. Movimientos de jóvenes, partidarios y apartidistas salían a las calles a defender sus ideales. El boom de este escándalo se inició con el conflicto institucional que surgió entre Legislativo y Ejecutivo dando vida al pedido de impeachment de la presidenta Rousseff. No podemos dejar de citar las delaciones premiadas de dueños de contratistas, como Odebrecht y Camargo Correa, que menciona nombres de varios políticos como receptores de “propinas”. Esta operación es conocida como Lava Chorro.

Con el impeachment de la presidenta Rousseff, su vicepresidente, Michel Temer asume el cargo. Ya ha pasado un año del nuevo gobierno y las investigaciones a políticos aún continúan. Con esos acontecimientos fuimos incluso sorprendidos con la posibilidad de nuevos cambios en nuestros derechos laborales y previsionales.

Es notable que el país está pasando por una crisis financiera y altos índices de desempleo. Para intentar revertir este escenario, el presidente Michel Temer pidió que dos reformas fueran analizadas y votadas con urgencia: la reforma laboral y la jubilatoria, ambas ligadas a los derechos del trabajador brasileño. Existe una gran divergencia de opinión entre los partidos políticos y los ciudadanos, lo que hace que estas reformas se desarrollen a corto plazo. Es necesaria una mayoría absoluta de votos en el Congreso Nacional Brasileño para que esas reformas sean aprobadas, y el Presidente Temer está luchando por ello.

En el transcurso de las negociaciones políticas en busca de esa mayoría, surgió una nueva delación premiada de empresarios de la empresa de frigoríficos JBS y con ella una declaración que sacudió al país: el actual Presidente de la República también estaría involucrado en escándalos de corrupción. En pocas horas surgió un pedido de destitución y una manifestación por “elecciones directas ya”. Este es uno de los movimientos de mayor participación popular de la historia de Brasil, iniciado en 1983 y que proponía elecciones directas para el cargo de Presidente de la República en casos como ese. En este sentido Rodrigo Janot, Procurador General de la República, afirmó: «Tres años después de la deflagración de la Operación Lava Jato, con todos los desdoblamientos que se sucedieron, difícil concebir que algún hecho nuevo aún fuese capaz de probar tan intensamente los límites de las instituciones. Pero el guión de la vida real es sorprendente”. Cabe resaltar que las investigaciones de los políticos citados en corrupción aún continúan. Es un escenario muy imprevisible.

Hoy podemos decir que los brasileños no están preocupados por la imagen del partido político A o B sino por el futuro de su país. Los jóvenes que salieron a las calles en 2016 hoy vuelven a ellas, clamando por cambios y por justicia. Es un momento muy delicado, que requiere cautela. No se sabe adónde va el país después de esta avalancha de denuncias. Pero una cosa es cierta: el pueblo brasileño ya no quiere eso.

A pesar de estar viviendo una de las mayores crisis política y económica, causante de la mayor recesión de la historia, todavía creo que Brasil va a superar este momento, así como ha superado tantas otras dificultades. Hay que confiar en la justicia y luchar por un Brasil limpio o una nueva República.

Nota: El análisis del Procurador General de la República Rodrigo Janot fue publicado el 23 de mayo en UOL.com

 

Rayssa Moura | @rayvyp


Brasileña. Licenciada en Ciencia Política

 

 

Rayssa Moura

Rayssa Moura

Brasileña. Politóloga. Exsecretaria de formación política de la juventud de PSDB en Brasilia.

¿El fin del correísmo?

Por ahora se oferta un cambio de estilo, nada se dice de reformar las instituciones que sirvieron para censurar a […]

Por: Diego Carrasco 25 May, 2017
Lectura: 4 min.
Lenín Moreno, nuevo presidente de Ecuador | Foto: Agencia Andes, vía Wikicommons
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

Por ahora se oferta un cambio de estilo, nada se dice de reformar las instituciones que sirvieron para censurar a la prensa, perseguir a opositores, impedir la organización social o criminalizar la protesta.

Lenín Moreno, nuevo presidente de Ecuador | Foto: Agencia Andes, vía Wikicommons
Lenín Moreno, nuevo presidente de Ecuador | Foto: Agencia Andes, vía Wikicommons

El gobierno de Rafael Correa, autodenominado Revolución ciudadana, duró más de diez años y su paso por el poder deja huellas profundas en la sociedad ecuatoriana.

Entre otras muchas, hay dos características que predominan en este período. La primera es la escasa diferenciación entre partido, Gobierno y Estado. Para el presidente Correa las tres instancias parecieron una sola cosa y así actuó; concentró todos los poderes a través de una nueva Constitución y de leyes que crearon una renovada institucionalidad, la que controlaron y usaron para los intereses del proyecto político de su partido.

La segunda característica fue la del ejercicio del poder desde la confrontación. El presidente reivindicó para su gobierno el derecho a confrontar, el que fue usado como metodología durante esta década. No hay instancia de la sociedad que, después de criticar al gobierno, no haya recibido respuesta: una respuesta que no se sustentó en rebatir los argumentos, sino en descalificar usando el poder acumulado para lograr autocensura o judicialización de la política. Las herramientas para la confrontación fueron el uso de los medios de comunicación estatales y la constitución de ejércitos digitales para desvirtuar críticas, descalificar a los opositores y montar aparatos de propaganda.

El resultado: una sociedad polarizada, dos formas contrapuestas de interpretar los mismos hechos. Esta polarización se profundizó en las redes sociales, en las que se construyeron comunidades homogéneas, con miembros que consumen y piensan igual, con poco espacio para el diálogo entre diferentes.

Este escenario provocó que, en las elecciones, el ciudadano busque un cambio. El oficialismo ofertó un cambio de estilo pero no de modelo. La oposición, por el contrario, apostó a un cambio radical de modelo. El oficialista Lenín Moreno logró un apretado triunfo, en medio de acusaciones de fraude del CNE controlado por el oficialismo.

El presidente Moreno recibe un país dividido en dos bandos casi iguales y con la sombra de un presidente que marcó la política de esta década y que goza aún de una importante aceptación, que controla el bloque legislativo y que pretende dejar a su sucesor marcado el camino de lo que puede y no puede hacer.

Moreno necesita mejorar sus niveles de apoyo, bajar los de confrontación y generar confianza en los actores políticos, pues deberá tomar decisiones cruciales para el futuro de un país que enfrenta una compleja situación económica y con sombras de corrupción que cubren a las más altas cúpulas del oficialismo.

Su discurso de posesión fue, en ese sentido, de respeto a la libertad de expresión y a la opinión crítica, invitó al diálogo y al consenso, llamó a la austeridad fiscal y prometió luchar contra la corrupción. Aunque algo cándido y superficial, fue un mensaje que marcó distancias con el estilo de Correa. Su intervención tranquiliza, genera buenas expectativas para un país que necesita bajar el tono de la disputa política. Los primeros 100 días servirán para saber si sus palabras guiarán las acciones o solo para acumular capital político y salir del incómodo escenario de una elección señalada como fraudulenta y con un margen apretado.

Por ahora, se oferta un cambio de estilo, nada se dice de reformar las instituciones que sirvieron para censurar a la prensa, perseguir a opositores, impedir la organización social o criminalizar la protesta.

Resta saber si estamos frente a un cambio verdadero o si es, como pronunció un entusiasta militante correísta, rompiendo la solemnidad del acto de posesión del presidente Moreno: «compañero Rafael, este es solo un descanso».

 

Diego Carrasco | @diegocarrasco6
Abogado. Asesor parlamentario, analista político. Asamblea Nacional, Quito

 

Diego Carrasco

Diego Carrasco

Abogado. Analista político. Asesor parlamentario y de campañas electorales

Venezuela: recrudece la represión y redobla la lucha por la libertad

Aunque el centro político y mediático en Venezuela está en Caracas, en varias regiones del país se han vivido escenarios […]

Por: Miguel Angel Martinez Medina 24 May, 2017
Lectura: 4 min.
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

Aunque el centro político y mediático en Venezuela está en Caracas, en varias regiones del país se han vivido escenarios muy difíciles en los últimos días. Las injusticias abundan cuando los ciudadanos al unísono exigen libertad y tienen claro que la lucha por recuperarla, en medio de una dictadura, acarrea sus consecuencias.

El régimen, junto con sus personeros en cada región, ha recrudecido las oleadas de represión y persecución, en especial contra los jóvenes y estudiantes que nos mantenemos junto a la sociedad civil en las calles, en ejercicio del derecho a la protesta y como deber cívico ante el ultraje de la democracia e incluso la subsistencia misma provocada por la grave crisis humanitaria.

La represión ha sido desmedida. El régimen utiliza a la Guardia Nacional y a la Policía Nacional Bolivariana como sus cuerpos violentos. La ley y los tratados internacionales son omitidos por estos funcionarios. El llamado a la reflexión que muchos intentan es nulo, pese a que la lucha en las calles es de ciudadanos civiles versus ciudadanos militares, ambos unidos por el hambre y unas condiciones de vida deplorables que hoy azotan a la mayoría de los venezolanos, sin distingos.

Los cuerpos paramilitares, que son civiles armados y organizados, autodenominados colectivos, también son parte de las contiendas; por un lado, sembrando el miedo y la violencia en la población, pero también promoviendo saqueos y ataques a las pocas empresas privadas que con mucho esfuerzo aún se mantienen en pie.

El dolor y la indignación son de todos. Las razones de la lucha que hoy se emprende en Venezuela son diversas, todas válidas. La de los más jóvenes es por el futuro que nos han robado y por las ansias de vivir en libertad.

En regiones del país como Carabobo y Falcón se han presentado escenarios nunca antes vistos. En la ciudad de Valencia (Carabobo) ocurrió una ola de saqueos alarmantes. En medio de la anarquía, la ciudad quedó paralizada. Debido a las protestas ciudadanas y al caos promovido por el régimen, muchas personas quedaron atrapadas en sus hogares, lo que ha generado que, a los pocos días, muchas familias ya no tuviesen qué comer. En la Venezuela de hoy, nadie tiene una despensa de alimentos que dure mucho.

En Coro, capital del estado Falcón, el escenario no ha sido muy diferente. La represión ha recrudecido, dejando varios jóvenes estudiantes heridos. A quienes se mantienen en protesta les han sido violentados sus derechos, incluso se les ha negado la atención médica en recintos hospitalarios públicos. Muchos de los detenidos son civiles que llevan a tribunales militares, contrariando el debido proceso, desacatando incluso a las sugerencias de las Naciones Unidas.

«No nos extrañaría ninguna artimaña, comisión de delito, irrespeto al debido proceso y trato cruel por parte de los efectivos de la dictadura, por lo que es preciso recordarles que todos los delitos que contraríen los derechos humanos son imprescriptibles», destacamos los jóvenes de Vente Venezuela en un comunicado que dirigimos hace algunos días a los ciudadanos civiles y militares responsables de la injusta prisión de nuestros jóvenes. Estamos en dictadura y esto se reafirma cada día.

Asimismo, la noche del domingo 7 de mayo fueron allanadas en Coro varias residencias estudiantiles por efectivos del régimen, sin abandonar la persecución a los líderes políticos, inculpándolos de falsos de delitos y acusando de financiamiento a «terroristas», como nos han denominado a quienes estamos en las calles exigiendo nuestros derechos.

Son días muy difíciles los que se viven en Venezuela, días decisivos. Sin duda, esta lucha se trata de la libertad, de los que temen perderla por los crímenes que han cometido y de los que estamos hartos de sobrevivir sometidos a la miseria de un régimen criminal, hambreador y violador de los derechos humanos.

Los venezolanos sabemos que los ojos del mundo, en especial de los demócratas, están sobre Venezuela y aunque no sabemos cuanto más dure nuestra lucha, estamos decididos a seguir apostando por la libertad. Sabemos que ustedes están con nosotros.

 

Miguel Ángel Martínez | @MartinezMiguell


Abogado. Coordinador juvenil de Vente Venezuela en Falcón

Miguel Angel Martinez Medina

Miguel Angel Martinez Medina

Abogado. Afiliado al Partido Vente Venezuela y miembro de la red #SomosLAKas

Venezuela: Vorágine Totalitaria

La convocatoria de una Constituyente Comunal por parte de Nicolás Maduro, no sólo es un fraude al llamado electoral de […]

Por: Guillermo Tell Aveledo Coll 22 May, 2017
Lectura: 4 min.
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

La convocatoria de una Constituyente Comunal por parte de Nicolás Maduro, no sólo es un fraude al llamado electoral de las mayorías venezolanas, sino la evidencia de su concepción totalitaria de la democracia.

 

El presidente venezolano, Nicolás Maduro ha decretado el inicio de una Asamblea Constituyente con el propósito ostensible de responder “…ante la decisión de una parte de la oposición venezolana de abandonar el espacio de la política democrática, escogiendo el camino de la violencia y de la intervención extranjera”. Es así como los poderes públicos controlados por el Partido Socialista Unido de Venezuela han definido la serie de protestas que han sacudido las principales ciudades del país desde finales del mes de marzo, cuya represión ha suscitado duras críticas por parte de la comunidad internacional.

Lo que omite interesadamente esta decisión presidencial es que el origen del conflicto no sólo está en sendas sentencias del Tribunal Supremo de Justicia venezolano en las que se anuló la inmunidad parlamentaria de los miembros de la Asamblea Nacional (controlada por la Unidad Democrática), y asumir las competencias del legislativo en materias de crédito publico, sino además en la prolongada actitud de desconocimiento de la voluntad popular por parte de un gobierno que ha abandonado todo remilgo democrático. Este desconocimiento comenzó con las medidas en contra de la victoria opositora en las elecciones parlamentarias de 2015, y se consolidó con los obstáculos a la solicitud de un referendo revocatorio del mandato de Maduro, así como la posposición indefinida del cronograma electoral pendiente. Es así un gobierno que ha decidido abandonar el fundamento democrático de su poder, sosteniéndose con medidas crecientemente represivas que alcanzan hoy su auge más tenebroso.

En ese sentido, podría parecer que la convocatoria a una constituyente es una ruta hacia la resolución del conflicto: si tanto la oposición como los países vecinos han clamado por un gran diálogo nacional y la realización de elecciones, ¿qué mejor oportunidad para atender ambos reclamos que la convocatoria una asamblea que reúna a los distintos factores políticos nacionales? Asumir esto, sin embargo, sería un error. En primer lugar, porque sus bases comiciales han sido diseñadas para disminuir -con una combinación de voto corporativo y redistribución de circunscripciones electorales- el peso del voto opositor. En segundo lugar, porque tiene como propósito abierto la exclusión de la “oposición violenta” del “juego democrático” (en este caso, las fuerzas coaligadas en la Unidad Democrática, que es el factor político mayoritario en el país). Por último, porque pretende dar rango constitucional al programa político del Partido Socialista Unido y a la estructura de poder paraestatal construida y cooptada por el chavismo.

Esto último es lo más grave: para allanar el camino de las contradicciones entre su práctica autoritaria y la norma constitucional, para acallar las demandas derivadas de la violación a los derechos humanos formalmente consagrados, y para resolver definitivamente la existencia de una sociedad civil cuyos partidos y organizaciones son obstáculos a un Estado socialista, se pretende eternizar un programa político por medio de una vorágine totalitaria. El presidente Maduro, formado en el marxismo-leninismo, realizaría así su agenda histórica.

Esta es una oportunidad para que la Unidad sea capaz de reorientar su gran estrategia. Aunque tras meses de inacción, letargo y acciones centrífugas, la protesta legítima ha reactivado a la oposición, aún no ha logrado imponer una agenda política clara. Ante el previsible reflujo de masas, el agotamiento de la de protesta y el avasallamiento de las rutas democráticas para el cambio, la Unidad está obligada a asumir la nueva dimensión de esta lucha con un diagnóstico realista, y enfrentarse tenazmente a esta amenaza como vanguardia de la Venezuela libre.

¿Podrá el Partido Socialista avasallar a toda la sociedad? ¿Podrá imponer una Constitución que rechacen las grandes mayorías nacionales? Los venezolanos tenemos una década viviendo en la zona gris entre una legalidad debilitada y un autoritarismo fáctico; ha llegado el tiempo de la resolución de esta gran dualidad.

 

Guillermo Tell Aveledo | @GTAveledo
Doctor en Ciencias Políticas. Profesor en Estudios Políticos, Universidad Metropolitana, Caracas

 

 

 

 

Guillermo Tell Aveledo Coll

Guillermo Tell Aveledo Coll

Doctor en ciencias políticas. Decano de Estudios Jurídicos y Políticos, y profesor en Estudios Políticos de la Universidad Metropolitana de Caracas.

Brasil incierto

En la noche del martes 17 de mayo pasado, los noticieros televisivos en Brasil sonaban surrealistas: mientras los reporteros intentaban […]

Por: Gil Castillo 19 May, 2017
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

En la noche del martes 17 de mayo pasado, los noticieros televisivos en Brasil sonaban surrealistas: mientras los reporteros intentaban comprender las últimas denuncias de corrupción y obstrucción a la justicia hechas por los dueños de JBS —empresa gigante del sector de carnes— contra el presidente Temer y uno de los principales senadores del país, Aécio Neves, se podía ver durante los intervalos comerciales publicidad del Gobierno federal mostrando nuevas conquistas en el plano económico y la necesidad de las reformas por él propuestas. Durante todo el día el Gobierno había festejado el retorno —aunque pequeño— del crecimiento económico, pero el hecho quedó opacado cuando todo el tema de la implicancia de Temer en un caso de corrupción, llegó al público.

Michel Temer – via Wikimedia Commons

Con esta dicotomía empezó un nuevo capítulo de la triste situación política de Brasil. El escenario debe ser analizado con mucha cautela, pues los acontecimientos están en curso. Lo único cierto es que la operación Lava Jato está desnudando una infinidad de relaciones oscuras entre empresas privadas, empresas públicas y políticos de todos los colores, de todos los matices ideológicos.

Respecto al tema del presidente Temer y la sucesión presidencial hay una serie de posibilidades, cada cual con efectos distintos. El presidente, que tiene una de las más bajas aprobaciones de la historia del país, ya enfrenta un proceso judicial en el Tribunal Superior Electoral, conjuntamente con la expresidenta Dilma Rousseff, por abuso de poder durante la elección de 2014. Con las recientes denuncias de que aprobó que los empresarios de JBS enviasen dinero para mantener callado al exdiputado Eduardo Cunha, Temer también pasa a ser investigado por obstrucción de la justicia, un hecho gravísimo, pues las grabaciones que indican este delito han sido hechas dentro del palacio presidencial, en marzo pasado, en pleno ejercicio de su presidencia. Además de eso, tras las denuncias, solo en este viernes 19 de mayo ya se han protocolizado ocho pedidos de juicio político contra Temer.

Así planteado el escenario, se abren dos caminos: si Temer es condenado por crimen electoral, algunos juristas consideran que es posible pedir elecciones directas, aunque para ello hay que aprobar una reformar constitucional; pero si es destituido por el parlamento, luego de un proceso de impeachment tras ser condenado por la justicia común o por renuncia, la Constitución prevé que su cargo sea asumido interinamente por el presidente de la Cámara de Diputados (actualmente, Rodrigo Maia), para conducir un proceso de elección indirecta: el voto vendría de los diputados y senadores. Pero las reglas en este caso tampoco son muy claras, porque esa posibilidad existe en la Constitución pero no hay ley específica para este tipo de transición. También es importante apuntar que, en el caso de que el presidente de la Cámara de Diputados se viera impedido por estar siendo investigado por la justicia, aquella responsabilidad pasaría al presidente del Senado (actualmente, Eunício Oliveira), y si este también se encontrara impedido, asumiría el proceso la presidenta del Supremo Tribunal Federal, ministra Carmen Lúcia. Ambos presidentes —de Diputados y del Senado— también han sido citados en las delaciones premiadas de los investigados por la operación Lava Jato.

En el momento más crítico de la crisis, durante la tarde del día 18, se esperaba que en su discurso el presidente Temer informase su renuncia, pero fue enfático en afirmar: «No compré el silencio de nadie, y no renunciaré». Pero uno de sus más fieles escuderos, el recién destituido diputado Rodrigo Rocha Loures, fue grabado y fotografiado recibiendo dinero registrado por la policía federal a través de microchips en las maletas y de los números de serie de las notas. Así le sucedió al también recién destituido senador Aécio Neves, lo que prueba que el tema no se restringe a un solo partido.

Esta forma de operación se diferencia de las delaciones hechas por los miembros de Odebrecht, y ahora por los de JBS. Como los directivos de Odebrecht ya estaban presos, solo tienen como pruebas lo que han indicado como documentos pasados, pero los de JBS han acordado antes de ir a prisión y, por lo que se sabe, desde hace meses están colaborando con la justicia a través de lo que se llaman operaciones controladas, grabando y documentando hechos con distintos políticos, de distintos partidos. Según lo que ha informado la prensa, este es solo el comienzo de una nueva fase que promete ser devastadora para la clase política brasilera.

Por estos motivos, los efectos más traumáticos se han dado justamente en la economía, con la caída de más de 10 % en la bolsa de valores de San Pablo, lo que paralizó las operaciones durante la mañana de este viernes.

Miles de personas salieron a las calles al final de este este jueves para pedir la renuncia del presidente Temer y, ya tarde de la noche, nuevas informaciones de la existencia de cuentas secretas en Suiza a través de empresas falsas en Panamá —mantenidas por JBS para enviar dinero de corrupción a los expresidentes Lula y Dilma— abren una nueva fase, que promete novedades cada hora.

Más alarmante aún es que estos tentáculos de corrupción se extienden no solo por Brasil, sino por toda América Latina, lo que requerirá de mucha seriedad y responsabilidad en la conducción de las investigaciones.

Esta es una oportunidad importante, aunque muy dolorosa, para limpiar el país, pero es fundamental que la Constitución y las instituciones sean respetadas, sin atajos populistas que pueden causar aún más estragos a la sociedad.

 

Gil Castillo |  @gil_castillo   

Consultora Política, Chairwoman da Alacop – Asociacion Latinoamericana de Consultores Políticos

Gil Castillo

Gil Castillo

Consultora Política, Chairwoman da Alacop – Asociacion Latinoamericana de Consultores Políticos

Asesinato de periodistas en México

La violencia contra periodistas ha puesto en juego la libertad de información en México: impunidad, asesinatos y complicidades que han […]

Por: Carlos Castillo 18 May, 2017
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

La violencia contra periodistas ha puesto en juego la libertad de información en México: impunidad, asesinatos y complicidades que han cobrado la vida de más de cien informadores desde el año 2000.

Seis periodistas fueron asesinados hasta hoy en 2017, ante una autoridad incapaz de responder a la demanda de justicia | Foto: EneasMx, vía Wikicommons
Seis periodistas fueron asesinados hasta hoy en 2017, ante una autoridad incapaz de responder a la demanda de justicia | Foto: EneasMx, vía Wikicommons

Por sexta ocasión en lo que ha transcurrido de este 2017, el crimen organizado en México cobra la vida de otro periodista. Ya sea en Culiacán, en Guerrero, en Chihuahua, en Veracruz o en Jalisco, la profesión de informar se ha convertido en un riesgo que, sobre todo en el nivel local, cobra vidas a plena luz del día, sin culpables o acción alguna de las autoridades, bajo el signo de una absoluta impunidad.

Los nombres son: Maximino Rodríguez, Cecilio Pineda, Ricardo Monlui, Miroslava Breach, Filiberto Álvarez y, el pasado 15 de mayo, Javier Valdez: cada uno encargado de sacar a la luz las acciones del narcotráfico, cada uno comprometido con una profesión que se ha convertido en un riesgo para la vida propia y de familiares.

La intimidación, el miedo, el escarmiento es lo que se busca provocar; la llamada autocensura que elige callar antes que dar a conocer lo averiguado, lo sabido o escuchado en ese bajo mundo. Y hay quien decide no obstante seguir adelante y narrar, describir, informar acerca de lo que ocurre, lo que no cesa de ocurrir, el terror —sin exagerar— en el que viven miles de mexicanos.

El precio puede ser alto. Se requieren valor, agallas, compromiso, vocación para arrojar luz sobre ese oscuro mundo que al saberse evidenciado elige lo único que sabe o puede hacer: matar.

Porque no importa cuánto se voltee hacia otra parte, cuánto se omita por el gobierno federal o local, cuánto se evite mencionar el tema. El narcotráfico en México sigue sus actividades y se burla de las promesas de campaña que llevaron al triunfo a un presidente que eligió la omisión antes que la acción, el silencio cómplice al enfrentamiento abierto, la prudencia ingenua a la consecuencia de asumir un conflicto como tal e intentar solucionarlo.

Las cifras son atroces, tanto como saber que detrás de cada muerte hay un ser humano, una familia, una sociedad arrinconada que asiste a las consecuencias trágicas de ejercer una profesión indispensable para la democracia: según la organización Articule 19, son más de 30 los periodistas asesinados durante el sexenio de Peña Nieto, y el país se ubica, junto con Somalia y Afganistán, entre los más peligrosos para ser reportero.

Los titulares nacionales e internacionales dan cuenta de estas desgracias: «Es muy fácil matar periodistas: la crisis de la libertad de expresión en México», reza la versión en línea en español del New York Times del 29 de abril, reportaje donde se señala que la impunidad en el país frente a homicidios es del 98 %, y que de los 117 casos de informadores asesinados desde el año 2000, solo se han investigado ocho y apenas uno ha sido resuelto.

Las declaraciones del gobierno, en ese sentido, son apenas un susurro, un comunicado de 140 caracteres, la creación de una nueva comisión de investigación, reuniones de alto nivel que, otra vez, condenan la gravedad, se solidarizan con las víctimas y pronuncian discursos repletos de lugares comunes, vacíos e indiferentes, solo cuando ya es absurdo y hasta cómplice seguir en silencio.

El gran problema que, por otra parte, enfrenta hoy el país en lo que respecta a la corrupción, toca en este caso también a los distintos niveles de gobierno: de acuerdo con el informe Libertades en resistencia, de 426 ataques a informadores durante el año 2016 (cifra que suma golpizas, anónimos, advertencias y asesinatos), 257 involucran a funcionarios públicos: 40 % con autoridades estatales, 35 % con autoridades municipales y 25 % con la autoridad federal.

Lejos de la Ciudad de México, ahí donde algunos gobernadores son reyes, muchos alcaldes, soberanos, y cientos de munícipes, príncipes —Felipe Calderón insistió seis años en ello—, las autoridades están cooptadas y entregadas al dinero del crimen organizado: localidades vulnerables, ciudades indefensas, sociedades agraviadas por la pobreza y la violencia son las víctimas constantes, mientras quienes intentan alertar al respecto son ultimados y acrecientan una cruenta y macabra estadística.

La labor de informar forma parte de los pilares sobre los que se erige una democracia. Atentar contra este derecho y esta obligación es también hacerlo contra el sistema político en su conjunto, ya sea por la acción asesina de un sicario o por la omisión de una autoridad.

 

Carlos Castillo | @altanerias
Director editorial y de Cooperación Institucional, Fundación Rafael Preciado Hernández. Director de la revista Bien Común.

 

Carlos Castillo

Carlos Castillo

Director editorial y de Cooperación Institucional, Fundación Rafael Preciado Hernández. Director de la revista «Bien Común».

El humanismo y los jóvenes en la política

La sociedad actual vive un momento de cambio y transición. Las nuevas tecnologías y las formas de comunicación han convertido […]

Por: Marco Castillo 17 May, 2017
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

La sociedad actual vive un momento de cambio y transición. Las nuevas tecnologías y las formas de comunicación han convertido al mundo en un escenario pequeño y más competitivo; en muchos aspectos, más violento y menos prójimo. En este contexto, se ha dejado de lado la importancia de dos grandes fuerzas que adecuadamente combinadas y enfocadas tienen el poder de cambiar el orden del mundo entero: el humanismo y los jóvenes.

Two candles in Frank Lloyd Wright designed cases | Imagen: Jorge Royan CC BY-SA 3.0, vía WikicommonsAnte nosotros tenemos un escenario mundial complejo, con populismos de izquierda, tan de moda en nuestra región, o de derecha, como el que amenazó con ganar en Francia y que ya altera el orden mundial con Trump; populismos que logran aceptación entre los jóvenes, por la naturaleza disruptiva y muchas veces radical de estos. Dentro de las corrientes libertarias hay ahora voces que nos incitan a dejar incluso lo más esencial en manos del mercado. Podríamos decir que ante nosotros tenemos un panorama incendiario que exacerba ideas y pasiones que dejan de lado la preocupación y el ánimo de servir humanamente.

Todo esto hace que el ciudadano promedio simplemente no se interese en política y deje su libertad y su destino en manos de personas que no necesariamente buscan cambiar para bien sus comunidades ni tienen la experiencia o preparación adecuada para hacerlo. Esto es particularmente cierto en los jóvenes, que en muchos casos se encuentran inmersos en situaciones que les impide explotar al máximo sus potencialidades y frecuentemente pierden valiosas oportunidades de crecimiento por la falta de un entorno social y económico adecuado.

Ante este desalentador escenario podemos decir que encontramos esperanza y cambio en la fuerza y la luz que representa el humanismo llevado de la mano por el ímpetu, la pasión y la energía de la juventud. A esa juventud debemos cuidarla y, sobre todo, formarla. Ella significará cambio y esperanza solo si la encauzamos en una dirección que permita a la sociedad aprovechar esa energía y transformarla en acciones concretas. Sí, es necesario formar a nuestra juventud con un sentido y vocación humanistas.

Pero ¿qué es el humanismo? Es la fuerza con la que perfeccionamos a la democracia. Solo con humanismo podemos establecer políticas públicas claras que permitan el crecimiento económico sin sacrificar el aspecto social. Solo con humanismo podemos darle otra cara a una sociedad egoísta y despreocupada de su propio entorno; solo con humanismo podemos convertirnos en actores positivos de la sociedad.

El humanismo es el conjunto de valores, pensamiento y acción que nos transforma de simples habitantes de una ciudad o de un país en verdaderos ciudadanos. Es lo que convierte al mero político en un estadista para su nación. Podemos entonces definir al ciudadano como aquella persona que se preocupa —y actúa— por lo que pueda pasar más allá del portal de su casa y sabe que si se preocupa por el bien común lo hace también por el propio.

Imaginemos por un instante a nuestros países y a nuestra región, en los que jóvenes humanistas empezaran a transformar cada engranaje de la sociedad con valores, mística y vocación de servicio. Sería el comienzo de un nuevo orden, de una nueva sociedad, que prospera pero siempre cuida a los suyos.

Como jóvenes políticos debemos estar dispuestos a darlo todo, para recordarle al mundo que la democracia solo es útil a la sociedad cuando es ejercida con valores y pone siempre en primer lugar la dignidad humana. Todos tenemos la obligación moral y cívica de participar en el proceso de construcción de nuestras sociedades. Solo en ese momento tendremos la fuerza para dar un golpe de timón certero que cambie los destinos de nuestra región y del mundo y nos permita llegar a buen puerto.

La tarea es ardua y requiere de constancia, disciplina y sentido del deber. El camino es largo y está lleno de obstáculos. Es hora de actuar.

 

Marco Castillo | @wiefelmark
Coordinador de formación de juventudes de La Cantera 6, la escuela de formación política y liderazgo del Partido Social Cristiano de Ecuador

Marco Castillo

Marco Castillo

Coordinador de formación de juventudes de La Cantera 6, la escuela de formación política y liderazgo del Partido Social Cristiano de Ecuador

Perú después de las inundaciones

Luego de haber soportado una de las mayores catástrofes naturales en la historia del Perú, el país se prepara para […]

Por: Sebastian Grundberger 15 May, 2017
Lectura: 6 min.
Inundaciones en el Perú, enero de 2017 | Foto: Ministerio de Defensa del Perú, vía Flickr
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

Luego de haber soportado una de las mayores catástrofes naturales en la historia del Perú, el país se prepara para iniciar las obras de reconstrucción. La acción decidida del Gobierno y la cooperación de la oposición con este proceso han demostrado la operatividad de las instituciones democráticas peruanas y su cooperación a favor del interés nacional.

Inundaciones de enero de 2017 en el Perú | Foto: Ministerio de Defensa del Perú, vía Flickr
Inundaciones de enero de 2017 en el Perú | Foto: Ministerio de Defensa del Perú, vía Flickr

La reconstrucción, una esperanza para la renovación política

El 25 de abril fue una fecha clave para el Perú y marcó posiblemente un hito para la gestión de Pedro Pablo Kuczynski. Como consecuencia de las devastadoras inundaciones ocurridas en semanas anteriores, ese día el Congreso aprobó con abrumadora mayoría la Ley de Reconstrucción.

Después de un debate de 17 horas, todas las bancadas del Congreso —con excepción del Frente Amplio— votaron a favor de la ley propuesta por el Gobierno. La opositora Fuerza Popular (FP) —con mayoría absoluta en el Congreso y cuya lideresa es Keiko Fujimori— también aprobó dicha ley.

La bancada de Fuerza Popular, que cuenta en el Congreso con 72 de 130 escaños, incorporó modificaciones sustanciales en el proyecto de ley. Estas modificaciones apuntaron sobre todo a fortalecer la influencia de las instancias regionales y locales para el uso de los fondos de emergencia y a un mayor control de la Contraloría peruana sobre dichos presupuestos, además de introducir cláusulas contra la corrupción en los contratos para la reconstrucción.

Por otro lado, se aprobaron partes importantes de la ley, especialmente la creación de una autoridad centralizada para la reconstrucción nacional, subordinada directamente al primer ministro Fernando Zavala, que será gerenciada por el egresado de la Universidad de Harvard y ex viceministro para el comercio exterior Pablo de la Flor. El presupuesto inicial para las obras de reconstrucción a disposición de la nueva institución será de 2,4 millones de dólares americanos, que podrán ser aumentados posteriormente. Los sectores claves del plan aprobado por el Congreso son salud, educación, infraestructura vial y construcción de viviendas.

Las diferentes partes expresaron claramente sus críticas, especialmente en torno a un supuesto enfoque demasiado centralista del plan de reconstrucción; sin embargo, finalmente prevaleció el espíritu de cooperación entre las diversas bancadas políticas, con excepción del Frente Amplio. La presidenta del Congreso, Luz Salgado, de Fuerza Popular, agradeció a los congresistas por apoyar la ley. La presidenta de su partido, Keiko Fujimori, destacó que el Congreso había mostrado «capacidad técnica y de consensos». El primer ministro Fernando Zavala declaró que la aprobación de la ley «no es una victoria del Gobierno ni de la oposición», sino «del Perú».

Especial momento de unidad

Pocas veces se ha podido observar tal unanimidad luego del triunfo electoral del político centroderechista Pedro Pablo Kuczynski en junio del 2016 sobre su contrincante Keiko Fujimori, hija del expresidente autoritario Alberto Fujimori (1990-2000). En el periodo poselectoral, durante los primeros meses del gobierno de Kuczynski, hubo un ambiente de confrontación política. La oposición permanentemente cuestionaba a diferentes ministros y se discutió públicamente la falta de liderazgo e instinto político del presidente Kuczynski, de 78 años de edad, y su capacidad para culminar el mandato de cinco años.

Esta situación cambió completamente con las catastróficas inundaciones generadas por el fenómeno climático El Niño Costero, que dejó al menos 114 víctimas fatales y destruyó una importante parte de la infraestructura, sobre todo en el norte del país. Durante la emergencia, el Gobierno entendió rápidamente que dicha catástrofe natural exigía su completa atención y actuó con firmeza. Se postergaron otros asuntos gubernamentales para mostrar presencia en las regiones del norte del país: La Libertad, Lambayeque, Piura y Tumbes. Como resultado, los niveles de aprobación del Gobierno aumentaron significativamente. A inicios del mes de marzo, el presidente Kuczynski contaba con una aprobación en las encuestas de aproximadamente 30 %, que se incrementó a alrededor de 45 % a principios de mayo. Resultados similares se observaron para los integrantes del gabinete, especialmente de los ministros a cargo de las obras de reconstrucción. En las regiones del norte del país la aprobación del Gobierno se incrementó significativamente.

El Gobierno se benefició a la vez de la gran solidaridad nacional e internacional por las víctimas de las inundaciones, y creó una ágil campaña de comunicación con el lema «Perú, una sola fuerza», con el fin de fomentar la unidad nacional. El primer ministro Fernando Zavala fue capaz de enfrentar la emergencia y se mostró como un excelente comunicador, con lo cual fortaleció su posición en el gabinete y sus futuras perspectivas políticas.

Sin embargo, «Perú, una sola fuerza» no hubiese prosperado sin la actitud mayoritaria constructiva de Fuerza Popular. El 20 de abril, el presidente Kuczynski invitó públicamente a dejar la campaña electoral en el pasado para iniciar un nuevo capítulo y obtuvo el apoyo del lado menos esperado. Ese mismo día el expresidente Alberto Fujimori, actualmente condenado con pena privativa de libertad de 25 años por violaciones de los derechos humanos, dio la razón, vía Twitter, al presidente Kuczynski, indicando que todos los peruanos deberían «construir una agenda común con apoyo de todos». Su hijo, el diputado Kenji Fujimori, se acercó al presidente del Congreso durante el debate del proyecto de ley presentado por el primer ministro Zavala y le dio un prolongado apretón de manos. Kenji Fujimori además apeló a su bancada para unir fuerzas y apoyar el proyecto de reconstrucción.

Oportunidad para un nuevo inicio político

Por su actuar en la crisis, el antes muy criticado Gobierno ha logrado mayor legitimidad y fuerza durante la emergencia. En consecuencia, ahora el presidente Kuczynski y su gabinete cuentan con mejores posibilidades para aprovechar esta oportunidad política y fomentar un diálogo abierto, para promover no solo la reconstrucción sino su programa de gobierno pragmático, que apunta al desarrollo sostenible. Es cierto que la política es muy inestable en el Perú, pero el debate constructivo para aprobar la Ley de Reconstrucción ha mostrado que la cooperación entre Gobierno y oposición es factible para lograr un objetivo nacional. Es un ejemplo y constituye una buena novedad para el Perú y sus instituciones democráticas. Nace una delicada esperanza de que se puedan lograr mayores niveles de diálogo político e incrementar la coordinación entre instituciones para el futuro. Un asunto importante en este contexto será la prevención de futuras catástrofes naturales. Es probable que el Perú deba iniciar un intenso debate al respecto.

Sebastian Grundberger
Representante de la Fundación Konrad Adenauer en el Perú

 

Sebastian Grundberger

Sebastian Grundberger

Coordinador de los países andinos en la Fundación Konrad Adenauer.

Sí, presidente

No, la película de Pablo Larraín sobre el plebiscito convocado por Pinochet en 1988, pudo haber presagiado la victoria del […]

Por: Redacción 12 May, 2017
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

No, la película de Pablo Larraín sobre el plebiscito convocado por Pinochet en 1988, pudo haber presagiado la victoria del Hayir (‘no’, en turco) en el proceso celebrado en Turquía 29 años después de que el pueblo chileno le negara el apoyo a Pinochet.

Campo de sirios bajo protección temporal en Turquía

No fue la película que la oposición turca rescató para hacer un paralelismo entre los dos procesos y fortalecer su campaña con un mensaje similar (el eslogan y el himno político fueron traducidos para la campaña en Turquía), pero la oposición turca es minoritaria en el país euroasiático y su margen de incidencia está cooptado por medidas represivas y por la censura (más de 160 medios han sido cerrados), de manera tal que la película, y en general la campaña por el no, tuvo limitado efecto y difusión, y se llegó incluso a cancelar la emisión del filme.

En Turquía ganó el y el país se decantó por abandonar el sistema parlamentario introducido hace 95 años por Mustafá Kemal Atatürk, el padre de la Turquía moderna. Poco más de la mitad de los votantes turcos (el 51,4 %) avaló las 18 enmiendas del proyecto presidencialista de Recep Tayyip Erdogan que aúna en una figura al representante del país y al jefe del Ejecutivo. La reforma institucional aprobada rebaja la edad de participación en el hemiciclo a 18 años, abole la moción de censura y elimina la judicatura militar. El presidente electo podrá gobernar por decreto y suspender la legislatura unilateralmente, será votado cada cinco años, podrá seleccionar su gabinete sin voto de confianza de la Cámara, elegir a cuatro miembros (un tercio) del máximo órgano judicial —otros siete serán elegidos por el Congreso— y decretar el estado de emergencia.

Además de este listado (no exhaustivo) de reformas, la victoria del sí es la victoria de una sociedad que se identifica con la islamización progresiva del país. La Dirección Asuntos Religiosos de Turquía (Diyanet) estima que desde la llegada de Recep Tayyip Erdogan al poder, en 2003, se han construido e inaugurado en Turquía más de nueve mil nuevas mezquitas, al tiempo que la ley prohíbe la construcción de iglesias.

Pero la islamización no solo se cuenta en número de mezquitas. Polémicas declaraciones de Erdogan sobre el rol de la mujer en la sociedad turca y profundos cambios en el sistema educativo son, entre otras, medidas que no representan a casi la mitad de una cada vez más polarizada sociedad.

La oposición ha impugnado el resultado ante el Consejo Supremo Electoral (YSK) alegando vulneración de la ley electoral y su misma jurisprudencia al validar el recuento de papeletas y sobres y el preceptivo sello oficial. Varias decenas de personas, incluidas periodistas, han sido encarceladas por deslegitimar la victoria del .

Frentes abiertos

Amparado por la cobertura legal que le proporciona el estado de emergencia decretado tras el intento del golpe de Estado de 15 de julio de 2016, Ergodan se ha tomado la justicia por su cuenta y ha tensado las relaciones diplomáticas con varias potencias internacionales.

Al día de hoy, en Turquía están el 60 % de los periodistas encarcelados en el mundo, alrededor de 50.000 sospechosos de participar en el golpe de Estado están encarcelados (unas 115.000 personas han sido detenidas), la tensión con los Estados Unidos es latente por la exigencia de Erdogan y la negación de Donald Trump de extraditar al clérigo Fethullah Gülen, al que acusa de orquestar el golpe de Estado. Al mismo tiempo, Erdogan resiente el apoyo de Washington a los kurdos de Siria (no hay que olvidar el conflicto interno que Turquía enfrenta en sus propias fronteras).

Por otro lado, la tensión con la Unión Europea continúa creciendo tras los resultados electorales, ya que Erdogan se sabe con el poder para negociar con una Unión temerosa de ver cómo Turquía abre las fronteras y permite el acceso a Europa a los casi tres millones de sirios registrados bajo protección temporal que alberga. Según la Dirección General para la Gestión de la Migración (DGMM), al 23 de marzo 2.967.149 de sirios estaban registrados bajo protección temporal. De estos, un 9 % viven en 26 campos ubicados en diez provincias cercanas a la frontera con Siria, campos gestionados por gubernamental Centro de Manejo de Desastres y Emergencias (AFAD, por su sigla en inglés). El resto viven en ciudades turcas, donde las autoridades locales intentan insertarlos en la sociedad. Hay que señalar que Turquía les ofrece gratuitamente educación y acceso a los servicios sanitarios primarios. Ello es financiado, en parte, con los fondos que Europa comprometió al firmar el acuerdo por el cual Turquía retendría en su territorio a la población desplazada y recibiría, a cambio, 3.000 millones de euros. Entretanto, Turquía sigue siendo objetivo de ataques yihadistas al tiempo que participa en las conversaciones de paz por Siria.

En este escenario, el próximo capítulo se escribirá el 3 de marzo de 2019, día de las primeras elecciones legislativas y presidenciales bajo el nuevo sistema de gobierno que puede perpetuar a Erdogan en el poder hasta 2029. Sin embargo, los 55 millones de votantes turcos serán previamente llamados a votar, esta vez para decirle o no a la instauración de la pena de muerte en el país y alejarse definitivamente de Occidente.

 

Redacción

Redacción

Plataforma para el diálogo democrático entre los influenciadores políticos sobre América Latina. Ventana de difusión de la Fundación Konrad Adenauer en América Latina.

Ser mujer y madre en Venezuela

En un país con nombre de mujer, las mujeres somos sinónimo de valentía, de trabajo y de lucha. Así nos […]

Por: Liset Luque 10 May, 2017
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

En un país con nombre de mujer, las mujeres somos sinónimo de valentía, de trabajo y de lucha. Así nos caracterizamos las venezolanas, así nos reconocemos entre nosotras, con suma empatía y entendimiento mutuo en nuestro rol de cabeza del hogar, como madres, como hijas, con el ímpetu y el carácter que nos acompañan cada día.

Lágrimas por Venezuela | Foto: Amílcar Mora

Sabemos que el trabajo sustenta nuestro hogar. Hoy, a estas mujeres aguerridas nos toca batallar día tras día con la nostalgia, el desánimo, el cansancio; un cansancio no solo físico, sino emocional. ¿La causa? Más de ocho horas de trabajo diarias que entregamos a cambio de un salario de menos de $ 40, con el que estamos obligadas a pagar servicios (agua, luz, educación, salud), alimentar a nuestros hijos, pagar el alquiler y rendir hasta la próxima quincena.

Nos vemos obligadas administrar los alimentos, hacer colas interminables para poder comprar dos panes que no alcanzan para la cena de una familia es de cuatro a seis personas. Somos humilladas tras hacer intensas colas para adquirir artículos de aseo personal: toallas sanitarias, desodorantes, pasta dental.

Es lamentable tener que decir que en el país con las reservas petroleras más grandes del mundo, darle un vaso de leche a nuestros hijos es un lujo.

Nos hemos convertido en madres sobreprotectoras, con el profundo temor de que nuestros hijos enfermen y no podamos encontrar el medicamento, o de que no sean recibidos en un centro de salud. Nos refugiamos en la fe, pedimos a Dios que no sean robados, heridos o asesinados de regreso a casa después del colegio o del trabajo.

Nos hemos convertido en férreas administradoras de lo poco que tenemos; aún no somos capaces de explicar cómo es que gastamos más de lo que ganamos, cómo distribuimos en porciones exactas nuestros alimentos. Incluso muchas veces dejamos de comer para ceder nuestros pocos alimentos a los hijos, convencidas de que están creciendo, que están estudiando… y que mañana será otro día.

Hemos hecho de la cocina un espacio creativo, en ninguna nevera se pierde nada, hemos creado recetas alternativas para contrarrestar la falta de rubros esenciales en la dieta tradicional venezolana, como la harina de maíz, el arroz y la leche, entre otros.

Nos hemos convertido en psicólogas para explicarle a nuestros hijos por qué hoy no podemos comprar el jugo, a nuestros jefes por qué hoy llegamos tarde cuando en la mañana no teníamos el pasaje, o a nuestros padres por qué aún no conseguimos la medicina para la tensión o la diabetes. Incluso nos toca practicar con nosotras mismas, convenciéndonos de que después de pasar hasta ocho horas de cola en un supermercado «al menos pudimos comprar algo», uno o dos artículos.

Hablar de la mujer venezolana no es solo reconocer los títulos de belleza, es reconocer que hoy somos más aguerridas, más valientes, más humanas y más fuertes en todos los sentidos.

Hoy somos psicólogas, administradoras, chefs, emprendedoras, creativas, pero sobre todo hoy somos infinitamente humanas; nos toca compartir los alimentos, no solo en casa o en nuestras oficinas, sino cada vez que en la calle algún pequeño se acerca y sus ojos tristes hablan del hambre.

Hoy miles de madres sufren por ver a sus hijos morir esperando un medicamento o por la terrible inseguridad que nos arropa y enluta a cientos de familias.

Amanecemos con el alma en un hilo literalmente cuando nuestros hijos salen a protestar por el país que merecen. También nos toca ver cómo nuestros hijos, hermanos y nosotras mismas somos reprimidos por manifestar nuestro deseo de cambio de sistema político que nos gobierna.

Mirarnos a los ojos entre venezolanas es reconocer todos estos sentimientos en una mirada. Hoy la mujer venezolana es digna de admiración. Ver a la mujer venezolana es reconocer su profunda entrega y amor a nuestro hogar, a nuestros hijos y a nuestro país. Es reconocer en su sonrisa nostálgica la esperanza del futuro de la Venezuela que nos secuestraron y que estamos por rescatar.

Liset Luque | @lisetluque
Coordinadora de Comunicaciones de la Red Humanista por Latinoamérica

 

Liset Luque

Liset Luque

Licenciada en Marketing con estudios avanzados en Marketing Digital y Comunicación Política. Asesora de Comunicación Parlamentaria y Marketing Político. Venezolana, Residiendo en Argentina. Miembro de la Red Latinoamericana SomosLAKAS y de la Red Humanista por Latinoamérica.

Pueblo tenaz, pueblo en la calle

Hemos levantado la bandera de la lucha pacífica en la calle. No hemos sucumbido ante la adversidad del hambre y la tentación del miedo, y seguimos manifestando nuestro deseo de cambio. Hemos salido a protestar hasta que recuperemos la democracia en nuestro país.

Por: Andrea Mesa-Atencio 9 May, 2017
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

 

Bombas lacrimógenas y represión en las calles | Foto: Andrea Mesa

En los últimos 33 días Venezuela ha sido un escenario de lucha y de resistencia. Todas las mañanas nos levantamos con nuevas fuerzas para salir a la calle, sabiendo que nos espera una nueva ola de represión del Gobierno.

Hoy, en medio del cansancio abrumador, resuenan en mí las palabras de Václav Havel: «Esperanza no es la convicción de que algo va a salir bien, sino la seguridad de que algo tiene sentido, sin importar su desenlace». Así salimos a la calle todos los días, sin pensar en que pueda pasar pero sabiendo que tiene sentido lo que estamos haciendo. Aunque parezca que más puede el dictador, sabemos que todo lo que estamos haciendo tiene un fin y es acabar con la dictadura que hoy vive nuestro país.

Al pasar de los días los métodos de protesta han sido cada vez más ingeniosos: marchas, madrugonazos, plantones y cualquier actividad que se nos ocurra. Sin embargo, no hay creatividad que no se vea opacada por la represión desmedida de los órganos de seguridad.

Han pasado 33 días desde que comenzamos la lucha. Al día de hoy, 33 personas han perdido su vida en manos de la represión, 33 venezolanos que querían un cambio para nuestro país. Hoy queda de ellos el recuerdo y la esperanza para seguir luchando.

Administrar la esperanza

Cansancio, fatiga, dolor es lo que nos acompaña en nuestra lucha diaria. Pero hemos sabido cómo administrar la esperanza; hemos encontrado la forma de seguir avanzando y hemos aprendido con el pasar de los días que por fuerte que sea el dictador, más vale un pueblo sediento de democracia en las calles de Venezuela.

Escudos, banderas, máscaras y carteles son las únicas armas que tenemos en esta guerra. No somos más que venezolanos con ganas de seguir luchando, con ansias de ver una nueva Venezuela. No somos más que venezolanos gritando ¡libertad!

Ayer, luego de la marcha convocada, llegué a mi casa y no pude evitar caer en llanto. Un joven de 17 años había sido asesinado por la guardia nacional. No pude contener mi rabia, mi angustia, mi dolor… «Son solo 17 años», le decía a mi esposo, que al principio no entendía el motivo de mi pesar. Armando Cañizalez no conoció otro gobierno. Cuando nació, Hugo Chávez ya había llegado al poder. En su corazón, Armando sabía que Venezuela podía estar mejor y salió a las calles a luchar por eso.

En un momento comencé a pensar: ¿y si no hubiese sido Armando?, ¿si hubiese sido yo? Luego de horas, solo llegue a la conclusión de que por la libertad vale la pena perder la vida y que la vida de Armando no se habrá perdido en vano, que seguiremos en las calles para que muchos jóvenes como él puedan ver un nuevo amanecer.

Seguía pensando y luego volví a llorar pero por esas personas que hoy nos reprimen. ¿Acaso no tienen hijos?, ¿acaso no les duele lo que hacen? Quizás sí, pero han sido adoctrinados desde muy jóvenes para no pensar en eso.

Lo más doloroso de la dictadura es ver cómo han deshumanizado a nuestro pueblo, cómo nos consideran animales sin capacidad de razonar. A todos ellos les digo que de este lado estamos los venezolanos, llenos de perdón para cada uno de ellos.

Cada vez que me preparo para una marcha, cada vez que empaco el bicarbonato, la máscara y la cámara, empaco también la esperanza de que estemos cerca de la victoria y que, más temprano que tarde, esta lucha dé sus frutos y hayamos escrito una página en la historia de Venezuela que jamás se volverá a repetir.

Diputados heridos, jóvenes muertos y recién nacidos asfixiados. La indolencia del régimen no podrá contra el sentimiento de cambio que tiene Venezuela. La batalla sigue, vamos hacia delante. No hay gas que apague nuestra lucha, no hay soldado que pueda romper nuestra esperanza, no hay régimen que doble nuestras rodillas, no hay miedo en el pueblo. El bien siempre, siempre, siempre triunfa sobre el mal.

Andrea Mesa | @AndreaMesaN
Abogada. Asistente parlamentario en la Asamblea Nacional de Venezuela. Militante de Primero Justicia

Andrea Mesa-Atencio

Andrea Mesa-Atencio

Abogada especialista en Derecho Constitucional y Parlamentario. Ex Coordinador de Proyectos en la Fundación Konrad Adenauer. Especialista en procesos legislativos, políticas públicas y gobernanza. Formó parte del equipo de la Asamblea Nacional de Venezuela, donde trabajó en reforma constitucional y redacción legislativa.

Francia: lecciones de una elección

Las elecciones del 7 de mayo en Francia son motivo de celebración: se detuvo, de momento, una amenaza populista. Sin […]

Por: Carlos Castillo 9 May, 2017
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

Las elecciones del 7 de mayo en Francia son motivo de celebración: se detuvo, de momento, una amenaza populista. Sin embargo, el riesgo continúa latente, y es importante atajarlo desde sus causas profundas.

Emmanuel Macron, bocanada de aire fresco para el modelo europeo | Foto: LeWeb14, vía Wikicommons
Emmanuel Macron, bocanada de aire fresco para el modelo europeo | Foto: LeWeb14, vía Wikicommons

Es válido festejar el triunfo de Emmanuel Macron en las elecciones presidenciales francesas de este domingo: tan válido como necesario es asimismo revisar y descifrar el mensaje que los votantes enviaron a una clase política sacudida por la amenaza populista que representó y seguirá representando en el corto y mediano plazos su rival del Frente Nacional, Marine Le Pen.

Por una parte, el 7 de mayo triunfó la certeza de que la visión europeísta, de apertura y de unidad continental será la que prevalezca en el nuevo gobierno galo, frente a una tendencia que a partir del Brexit, y con el correlato de fondo del triunfo de Donald Trump, parecía instalarse hacia el futuro, ofreciendo un panorama que oscurecía muchas de las certezas que la globalización daba por sentadas.

Triunfó también, y no es cosa menor, el freno al populismo, a la cerrazón y al nacionalismo, pero es importante atender que la confianza se depositó en un candidato que, alejado de los partidos tradicionales, supo aprovechar su experiencia en el gobierno, dio un rostro fresco a una política anquilosada e imprimió argumentos contundentes para hacer frente a la amenaza demagógica que se ciñó durante varios meses sobre Francia y, en buena medida, Europa entera.

Y en esto radica una primera lección de la elección francesa: la democracia exige tanto contundencia para defenderse como capacidad de renovar los argumentos, las estrategias, el contacto con la ciudadanía, la capacidad de presentarse como la mejor opción.

Señalar pues sus retos y carencias, tener un diagnóstico realista de sus grandes pendientes fue una estrategia de mensaje y de propuesta por parte de Macron, la base de un compromiso que reconoce que ni se ha conseguido todo lo necesario, ni que lo alcanzado es suficiente para garantizar que el camino elegido es el único posible.

Porque ahí está el modelo autoritario, triunfante y estatista de buena parte de Asia, que se ofrece como alternativa capaz de poner orden a costa de las libertades; está también la vuelta a un pasado idílico donde la cerrazón es respuesta apetecible y el otro, el diferente, culpable de todos los males… Está, en suma, la incertidumbre frente a un futuro que ya no tiene ni la claridad ni el optimismo de hace veinte años, y ante el cual aparecen como tentativos modelos que ofrecen retazos de soluciones instantáneas en lugar de un porvenir consensuado y compartido.

Es de preocupar, por otra parte, que los partidos tradicionales franceses hayan quedado rezagados e incapaces de hacer frente al enemigo populista. La incapacidad de ofrecer una alternativa que responda a las demandas de un electorado cada vez más complejo resulta un auténtico fracaso por donde, con facilidad, seguirá creciendo un discurso que se alimenta de la frustración, de la falta de oportunidades, de la injusticia y la desigualdad.

La segunda lección es justo esa: hay una serie de malestares colectivos que se multiplican y ante los cuales las recetas de siempre ya no ofrecen soluciones creíbles; y ese es uno de los retos principales de nuestro tiempo, uno que exige encontrar un equilibrio en el que lo local y lo global sean el impulso para enfrentar temas como la migración, el terrorismo, el rezago económico de grandes masas de población, el desgaste medioambiental, entre otros.

Una tercera lección es que ni el modelo liberal como se ha planteado hasta hoy, ni mucho menos el vetusto modelo nacional tal y como se viene arrastrando desde hace siglos, son ya suficientes para trazar los derroteros del siglo XXI. Las categorías de izquierda y derecha se desvanecen y nuevos paradigmas se instalan para exigir nuevas programas, un discurso renovado y estrategias que requieren proximidad, cercanía, comprensión cabal de los nuevos medios, sensibilidad franca frente a nuevas necesidades.

No es menor ni irreal el riesgo de voltear hacia otra parte y continuar por la senda habitual, como si nada ocurriese. Aquellos que Tzvetan Todorov llamó “los enemigos íntimos de la democracia” –el populismo, la desigualdad, la incongruencia– tocan a la puerta y en no pocos países son recibidos con un guiño de simpatía primera y con resultados que a la postre son inciertos y riesgosos, tal y como ocurre en Polonia, en Hungría o en los propios Estados Unidos.  

Las lecciones de la elección francesa son un llamado –otro– de alerta frente al modelo global que se vuelve urgente atender y solucionar.

Carlos Castillo | @altanerias
Director editorial y de Cooperación Institucional en la Fundación Rafael Preciado Hernández. México. Director de la revista Bien Común.

 

 

Carlos Castillo

Carlos Castillo

Director editorial y de Cooperación Institucional, Fundación Rafael Preciado Hernández. Director de la revista «Bien Común».

Retos de las políticas públicas

  Hablar de políticas públicas es hablar de decisiones políticas y las decisiones políticas tocan e impactan. De ahí la […]

Por: Pablo Vicente Bautista 8 May, 2017
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«Si no hay comida cuando se tiene hambre… la democracia es una cáscara vacía» | Imagen: The Photographer, vía Wikicommons
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

 

Hablar de políticas públicas es hablar de decisiones políticas y las decisiones políticas tocan e impactan. De ahí la importancia de que siempre impacten positivamente.

«Si no hay comida cuando se tiene hambre… la democracia es una cáscara vacía» | Imagen: The Photographer, vía Wikicommons
«Si no hay comida cuando se tiene hambre… la democracia es una cáscara vacía» | Imagen: The Photographer, vía Wikicommons

Bertolt Brecht decía: «El peor analfabeto es el analfabeto político. No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el costo de la vida, el precio de los frijoles, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los remedios dependen de decisiones políticas».

Por eso me parece de gran importancia el análisis que hace el Dr. José Emilio Graglia en su libro Políticas públicas: 12 retos del siglo 21. Sin lugar a duda este material se constituye o se debería de constituir en un documento de consulta no solamente para los gestores de políticas públicas, sino también para las organizaciones de la sociedad civil y de la sociedad en sentido general que demandan mayor transparencia y que el manejo de los recursos públicos siempre se haga sobre la base del bien común.

Las políticas públicas tienen que ver con el acceso de las personas a bienes y servicios. Consisten, precisamente, en reglas y acciones que tienen como objetivo resolver y dar respuestas a la multiplicidad de necesidades, intereses y preferencias de grupos y personas de una sociedad.

La política, como señala Luis Aguilar Villanueva, es entonces un resultado de enfrentamientos y compromisos, de competiciones y coaliciones de conflictos y transacciones convenientes. En este contexto es que, entre los desafíos que los Estados se plantean para el siglo XXI, tiene que ser una decisión gestionar políticas públicas que realmente contribuyan con la superación de la pobreza y las desigualdades sociales. No es casual que América Latina sea la región más desigual. Ha sido el resultado de políticas públicas incorrectas, acciones que buscan beneficiar a miembros del partido de turno antes que a la colectividad, poca continuidad a las acciones de Estado, opacidad en el manejo de los recursos; en fin, existe pobreza y desigualdad como resultado del diseño de políticas públicas desacertadas donde las personas están en un segundo plano.

Muy bien lo plantea Graglia cuando dice que un desarrollo integral en una democracia real requiere políticas públicas que accionen lo planificado o planifiquen lo accionado, gobiernos y administraciones responsables, más participación y menos lamentos, políticas públicas que busquen el bien común y privilegien a los más débiles, representados que voten buenos candidatos y boten malos gobernantes, representantes que atiendan las prioridades de la gente y no de los dirigentes. Hay que mejorar lo que hay y no empezar siempre de cero; diagnosticar y decidir participativa y políticamente, sin cegueras ni improvisaciones; dirigir y difundir con productividad y transparencia, sin inercias ni demagogias; continuar lo bueno, a pesar del autor. En definitiva, solo agregaría: corregir lo que está mal, continuar lo que está bien y hacer lo que realmente se debe hacer.

Después de leer la publicación mencionada, y recomendar su lectura, quisiera recordar lo que dijo Nelson Mandela, que me parece de gran vigencia hoy en día: «Si no hay comida cuando se tiene hambre, si no hay medicamentos cuando se está enfermo, si hay ignorancia y no se respetan los derechos elementales de las personas, la democracia es una cáscara vacía, aunque los ciudadanos voten y tengan Parlamento».

 

Pablo Vicente Bautista | @pablo_vicente
Dominicano. Abogado. Gestor social. Presidente de la Fundación Justicia y Desarrollo Local (FUJUDEL) y de la Red Latinoamericana para el Desarrollo Democrático REDLADD

 

Pablo Vicente Bautista

Pablo Vicente Bautista

Dominicano. Abogado. Gestor social. Presidente de la Fundación Justicia y Desarrollo Local (FUJUDEL) y de la Red Latinoamericana para el Desarrollo Democrático (REDLADD)

Bienvenidos al club

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE-OECD) se estableció en 1960 con el objetivo de promover políticas […]

Por: Fabrizio Anchorena 5 May, 2017
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE-OECD) se estableció en 1960 con el objetivo de promover políticas públicas que mejoren el bienestar económico y social de las personas.

OCDE-OECD | Imagen: OCDE

Cuando deseamos pertenecer a un club debemos cumplir una serie de exigencias mínimas. Apresuradamente buscamos elevar nuestros ingresos, mejorar nuestros logros profesionales y, así, otorgamos un mejor matiz a nuestro perfil, mostramos nuestras mejores credenciales para hacer valer nuestra incorporación y tener un rápido acceso. Añadido a ello, un selecto club no solo evaluará que se hayan cumplido los requisitos de admisión; además, y tal vez con mucho mayor énfasis, que sus socios se alineen y comprometan con los objetivos concretos de la asociación. La selectividad otorga calidad y marca la diferencia entre los que están en él y los que no.

La Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE o OECD, por su sigla en inglés), el club de la OCDE o el club de los mejores es aquel espacio que aglomera a treinta y cuatro países del primer mundo, a través del cual los gobiernos comparten experiencias, identifican buenas prácticas y buscan soluciones a problemas comunes, con el objetivo de promover políticas públicas que mejoren el bienestar económico y social de las personas. Ser país miembro de este exclusivo y selecto club significa, en primer lugar, reducir las brechas que nos separan de los países miembros y, segundo, cumplir con altos estándares en la práctica de políticas públicas, avaladas por el consenso y la revisión entre pares.

Los treinta y cuatro países miembros representan un PIB per cápita promedio de USD 37.713, a diferencia de los USD 8.415 de América Latina y El Caribe; asimismo, en lo que respecta a la facilidad para hacer negocios, la media de ubicación de los países miembros de la OCDE es la casilla 27.ª de 190 economías, mientras que el promedio de América Latina está en la ubicación 105. En la región, solo dos países pertenecen a la OCDE (Chile y México), mientras que otros tres (Colombia, Costa Rica y Perú) intentan su ingreso.

El camino para el ingreso de Chile y México a la OCDE no fue fácil, supuso una inversión económica, logística y renovación de instituciones ajustándose a los estándares de la Organización. Lo mismo sucede con Colombia, Costa Rica y Perú. Aquella inversión espera un retorno que efectivamente no será de corto plazo. El valor agregado que nos otorga la OCDE y que por ahora ninguna otra institución ha desarrollado se traza en cuatro aspectos: 1) el común dominador es la evidencia, quedando de lado cualquier subjetividad por lo que hace más sencillo aplicar las políticas de forma objetiva y sencilla; 2) evaluación cualitativa y cuantitativa en comparación con el resto de los países miembros; 3) la OCDE no es solo un foro de discusión, es también un espacio por lo cual se trabajan informes y recomendaciones que cada Estado puede aplicar atendiendo a sus necesidades; y 4) certificación hacia el inversionista extranjero: al elevar el estándar propio, se otorga confianza a la inversión extranjera.

No es muy difícil hacer el ejercicio mental sobre en qué país un ciudadano escogería para vivir, un universitario para estudiar o un inversionista para invertir. La validación de los treinta y cuatro países otorga calidad y diferencia entre los que están en el club y los que no. Como se ve, no es muy difícil hacer la elección.

Fabrizio Anchorena | @fabrianchorena
Bachiller en Derecho. Becario de la Fundación Konrad Adenauer y de la Agencia Israelí de Cooperación Internacional para el Desarrollo (MASHAV). Trabaja en la Agencia de Promoción de la Inversión Privada (ProInversión).

 

Fabrizio Anchorena

Fabrizio Anchorena

Bachiller en Derecho. Trabaja en la Agencia de Promoción de la Inversión Privada, ProInversión. Columnista en Lucidez.

Giovanni Sartori (1924-2017)

Hace un mes, el 4 de abril de 2017, fallecía el reconocido politólogo italiano. 2009 fue un año de relativos […]

Por: José Alejandro Cepeda 4 May, 2017
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Giovanni Sartori
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

Hace un mes, el 4 de abril de 2017, fallecía el reconocido politólogo italiano.

Giovanni Sartori
Giovanni Sartori en Santiago de Chile (2007) | Foto: José A.
Cepeda

2009 fue un año de relativos balances: la primera década del nuevo milenio se esfumaba y, a pesar de la incertidumbre sobre el futuro, lo único claro era que el siglo XX había quedado atrás. Y con ello, poco a poco, también ciertas figuras intelectuales, aunque algunas mantenían su leyenda. Tuve la oportunidad de conocer a uno de ellos, Giovanni Sartori, el mejor politólogo de su generación. Fue en Santiago de Chile, en pleno invierno austral, cuando se celebró, acorde con el paso del tiempo, el XXI Congreso Mundial de la Asociación Internacional de Ciencia Política (IPSA).

Debo admitir que los encuentros de ciencias sociales ya se me hacían predecibles, porque suelen enfrentar a una indeterminada cantidad de intelectuales consagrados o en formación con sus respectivos egos, mientras se despachan ingentes raciones de café. IPSA no fue la excepción, y tuve muchas ganas de evadir el evento y salir a la calle, pues quería percibir los cambios respecto a 1987 cuando, en pleno arrebato adolescente, había estado en Chile durante el último tramo de la dictadura.

Por allí andaba Sartori, el maestro italiano, además de uno de sus grandes alumnos, Leonardo Morlino. Opté al menos por saludar y fotografiarme con Morlino —de quien he trabajado sus aportes al estudio de la calidad de la democracia— y, por más dudas que me produce un lugar con sobredosis de eruditos, asistir a la lectura Karl Deutsch Award del experimentado profesor.

Sartori disertó sobre el fenómeno globalizador y el estado de la ciencia política. Estas son algunas de sus posturas, filtradas en valiosas obras como Parties and Party System. A Framework for Analysis (1976), La política. Lógica y método en las ciencias sociales (1979), Ingeniería constitucional comparada (1994), Homo Videns. La sociedad teledirigida (1997), La democracia en 30 lecciones (2008) o en sus incisivas columnas del periódico Corriere della Sera.

  • Para valorar la democracia (como forma de gobierno y como ideal) debemos comprender su origen y funcionamiento.
  • Sin claridad conceptual es difícil entendernos en la vida diaria, pero más en las ciencias.
  • Los valores centrales de la democracia, en contraste con la violencia del terrorismo y los fanatismos, siguen siendo la libertad y el pluralismo.
  • La ciencia política exige un fuerte conocimiento teórico, pero empíricamente es aplicable a la realidad desde la ingeniería constitucional.
  • No existen recetas mágicas en los procesos de reforma política, sino la mejor solución posible según contexto específico.
  • Los partidos políticos (y los sistemas de partidos) siguen siendo necesarios para la democracia.
  • El homo sapiens se ha venido sustituyendo por el homo videns no pensante, acrítico y manipulable (hoy víctima de la denominada posverdad).
  • Además de teórico y polémico —como buen florentino— fue un bon vivant. Pasó sus últimos años con la artista Isabella Gherardi, de quien lo separaban 39 años y con quien compartía su pasión por la cultura.

En 2004, víctima de una suerte de nostalgia, durante una visita a Nueva York decidí dejar atrás el Central Park y adentrarme en la Universidad de Columbia, donde los edificios de la Facultad de Filosofía, el Pulitzer de periodismo y la Biblioteca son inigualables. Pero resulté más conmovido por el moderno y aburrido de International Affairs, donde Sartori pasó mucho tiempo entre 1979 y 1994 como catedrático Albert Schweitzer en humanidades. Cosas de la vida, antes de haberlo conocido.

José Cepeda | @sinclair_simon_
Colombiano. Periodista y politólogo

 

José Alejandro Cepeda

José Alejandro Cepeda

Colombiano. Periodista y politólogo. Doctor en Ciencias Políticas y de la Administración. Profesor de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá

PRI: la renovación fallida

A cinco años de anunciar «un nuevo PRI», ha quedado demostrado que el partido gobernante en México es incapaz de […]

Por: Carlos Castillo 30 Abr, 2017
Lectura: 5 min.
Javier Duarte, capturado en Guatemala
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

A cinco años de anunciar «un nuevo PRI», ha quedado demostrado que el partido gobernante en México es incapaz de garantizar un ejercicio de gobierno honesto y transparente, alejado de la corrupción y la complicidad.

Javier Duarte, capturado en Guatemala
Javier Duarte, capturado en Guatemala, 15.4.2017 | Imagen: Carlos Castillo

Fue en la campaña por la Presidencia de la República, en 2012, cuando en un programa televisivo el entonces candidato Enrique Peña Nieto habló de «una nueva generación» de liderazgos de su partido que encabezaban lo que entonces llamó «un nuevo PRI».

Como ejemplo citó, entre otros, el caso de Javier Duarte, por esas fechas gobernador del estado de Veracruz y hoy bajo arresto, detenido por la Interpol en Guatemala el pasado 15 de abril y acusado de malversación de fondos públicos por un aproximado de 20 millones de dólares.

Duarte se ha convertido, desde su desaparición a finales de 2016, en el símbolo más señero de la corrupción en México: ya sea desde la prensa o desde las acusaciones formuladas por la nueva administración veracruzana —hoy en manos del Partido Acción Nacional—, su gobierno ha sido asociado además con el asesinato de periodistas, complicidad con el narcotráfico, desvío de fondos públicos de hospitales, entre otros crímenes por los que se espera pague una vez extraditado a México.

Este proceso, que podría culminar en el transcurso de este año, coincide además con la captura en Italia de otro exgobernador priista, este de Tamaulipas, Tomás Yarrington, quien es reclamado por la justicia estadounidense por cargos relacionados con narcotráfico.

Simultáneamente, hay orden de aprehensión contra César Duarte, anterior mandatario en el estado de Chihuahua, por el delito de peculado, y se solicita —trámite aún no completado por el Congreso local— juicio político contra Roberto Borge, de Quintana Roo, por desvío de recursos públicos y enriquecimiento ilícito.

Todo ello ocurre durante la parte final de un sexenio marcado por la corrupción y la impunidad, con casos de eco internacional como los aún hoy desaparecidos en Ayotzinapa, las casas del presidente y del hoy canciller, Luis Videgaray, la cancelación de proyectos de infraestructura chinos por irregularidades en la adjudicación de licitaciones, entre otros que poco a poco salen a la luz, de manera coincidente, conforme el PRI pierde elecciones en estados a manos de la oposición.

Así, apenas cinco años después de aquella declaración de Peña Nieto, muchos de los señalados como jóvenes promesas del priismo son criminales hoy prófugos o capturados, asunto que se ha interpretado como un uso electoral de la justicia, pues los arrestos coinciden con la campaña por la gubernatura del Estado de México, que se desarrolla en este momento y hasta el próximo 4 de junio, fecha de la elección.

Más allá de este argumento, que sin duda no alcanza para explicar cómo el PRI podría capitalizar la captura de sus exrepresentantes en los comicios de este 2017, es importante señalar que la exhibición de la corrupción contribuye en gran medida al descrédito de la clase política, al desencanto ciudadano de las cosas públicas y al retraimiento de la sociedad de la participación cívica.

La aplicación de la justicia contribuye, en contrasentido, a la certeza de que el abuso y el crimen en cualquier nivel pueden ser castigados, y que el representante que incurre en la ilegalidad terminará tarde o temprano por rendir cuentas de sus actos: esto es sin duda un aliciente para el cambio de signo en los distintos gobiernos locales y, en 2018, para el de la Presidencia del país.

Sorprende, no obstante, que las detenciones de Javier Duarte y Tomás Yarrington, así como la orden de arresto contra César Duarte, ocurran después de años de saqueo de las arcas públicas, asunto que exige la venia de autoridades, la omisión en el escrutinio detallado de las cuentas públicas o la franca complicidad de quienes pasan por alto los diversos controles que, de manera periódica, debieran atajar la ilegalidad antes de que se multiplique hasta los extremos en los que han incurrido los tres exgobernadores.

El «nuevo PRI» de Peña Nieto no es pues sino el mismo que en el pasado hundió a las finanzas públicas mexicanas en una espiral de crisis económicas, de impunidad y de complicidad en todos los niveles de la vida pública.

Un PRI que sigue vivo, que aún hoy es un rival complejo en las urnas y que exige de una oposición capaz de exhibirlo para, de manera democrática, castigar mediante el voto cada uno de sus atropellos.

 

Carlos Castillo | @altanerias
Director editorial y de Cooperación Institucional en la Fundación Rafael Preciado Hernández, México. Director de la revista Bien Común.

 

Carlos Castillo

Carlos Castillo

Director editorial y de Cooperación Institucional, Fundación Rafael Preciado Hernández. Director de la revista «Bien Común».

Sin miedo frente a la complejidad

Solamente quien abre su mente puede entender relaciones complejas. Cuando la Academia del Idioma Alemán elige la palabra posfáctico como […]

Por: Dr. Gerhard Wahlers 28 Abr, 2017
Lectura: 5 min.
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

Solamente quien abre su mente puede entender relaciones complejas.

Cuando la Academia del Idioma Alemán elige la palabra posfáctico como palabra del año y el semanario Spiegel elige underpoll [1] —Brexit underpolled, Trump underpolled— como verbo del año, es que los puntos de referencia en nuestra sociedad se corrieron y no solamente en Alemania. Por esta razón se necesita una clara mirada hacia adelante.

Más responsabilidad en Europa | Imagen: Escalhuda [CC BY-SA 3.0], vía Wikicommons
 

Complejidad es la palabra del momento. La economía global, la política y el comercio influyen en las políticas nacionales y ocasionan interrelaciones, cuyas implicaciones no siempre son comprensibles para los ciudadanos y los tomadores de decisión. En muchos lugares esto se percibe como amenaza y lleva a inclinaciones populistas y proteccionistas. Las personas se sienten inseguras en todo el mundo y exigen respuestas concretas a las cuestiones urgentes del momento. Para la cooperación para el desarrollo esto significa enfrentarse a nuevas exigencias. Muchos procesos se volvieron aparentemente imprevisibles, como el voto por el brexit o la elección de Donald Trump como nuevo presidente de los Estados Unidos de América. Para dar forma al futuro de la cooperación para el desarrollo necesitamos sistemas internacionales de detección precoz. Tenemos que entender desde el comienzo cómo se desarrollan las tendencias y de esta forma tener la posibilidad de reaccionar en forma adecuada y rápida.

Rol de las fundaciones políticas

Las fundaciones políticas como la Konrad Adenauer, que disponen de una red internacional establecida, se prestan especialmente para esta tarea. Disponen de relaciones estrechas y de confianza con tomadores de decisión y multiplicadores en la política, la administración pública, la sociedad civil y los medios locales. Estos expertos entienden de debates y discusiones en sus respectivos países y frecuentemente contribuyen a darles forma constructivamente. Necesitamos de estos expertos para evaluar y ordenar lo que pasa en cada momento en dichos países y para entender hacia dónde se mueven las sociedades. Porque si, por ejemplo, una significativa cantidad de expertos en América Latina parten de la base de que en los próximos años las ideas liberales occidentales van a tener un impulso, eso significa posibilidades adicionales de acción para la política europea y alemana.

De aquí surge la idea de la Fundación Konrad Adenauer de desarrollar una red llamada Adenauer Global Future Survey de observadores y analistas que, cual sismógrafos, estén en condiciones de detectar movimientos y tendencias en distintas regiones del mundo. En la primera ronda de consultas, realizada en febrero y marzo de 2017 en cooperación con el Instituto Fraunhofer de Investigación en Sistemas e Innovación, participaron 554 expertos de renombre de 104 países. [2]

Peligros potenciales

Frente a la pregunta sobre dónde se situará el principal peligro para la estabilidad política en sus respectivos países durante los próximos cinco años, el 63 % de los encuestados nombran al populismo. El 38 % creen que un riesgo similar lo constituyen los movimientos de migrantes y refugiados. La criminalidad organizada (49 %), el desarrollo económico (59 %) así como el terrorismo internacional (28 %) deparan según esta encuesta un peligro menor para la estabilidad de los Estados que el populismo.

Respecto al tema central y prioritario para la política exterior del gobierno federal en los próximos cinco años, los expertos expresan una opinión clara: alrededor de 60 % ven en la defensa de los derechos humanos y del Estado de derecho el deber principal de la política exterior alemana. Les siguen con un 41 % de preferencias que Alemania asuma un rol de coordinación en las cuestiones relacionadas con las migraciones y un 40 % que haya una política climática y energética sustentable.

Expectativas respecto a Alemania

De estos y otros resultados de la primera vuelta de consultas del Adenauer Global Future Survey se pueden identificar interesantes sugerencias para el futuro diseño del comercio exterior alemán. Existe un claro deseo de apoyo a las fuerzas políticas democráticas en nuestros países socios y de enfrentar las tendencias populistas con medidas de capacitación política. Tenemos que dirigir la disputa con formadores de clima político y promover la formación política de los ciudadanos. Según los expertos consultados, también para las ideas liberales occidentales y para los principios del Estado de derecho existen espacios de desarrollo aprovechables. Justamente a través de la cooperación con organizaciones de la sociedad civil se puede enfrentar in situ a los regímenes autoritarios. En la encuesta nos ocupamos de las expectativas respecto a la acción gubernamental alemana. El voto es claro: una mayoría notoria de los expertos internacionales (58 %) opinan que Alemania debería asumir mayor responsabilidad en Europa.

 

Dr. Gerhard Wahlers | @gerhardwahlers
Secretario general adjunto y director del Área de Cooperación Europea e Internacional de la Fundación Konrad Adenauer

Artículo publicado el 11 de abril de 2017 en el International Development Blog, del Instituto Alemán de Políticas para el Desarrollo. Traducción de Manfred Steffen, coordinador de proyectos de la Fundación Konrad Adenauer, oficina Montevideo

 

[1] Refiere a las encuestas de intención de voto que subvalúan determinada opción o candidato debido a que los encuestados evitan declarar su verdadera intención.

[2] Nota del editor: Los resultados de esta ronda serán publicados próximamente en idioma inglés.

 

 

Dr. Gerhard Wahlers

Dr. Gerhard Wahlers

Secretario general adjunto y director del Área de Cooperación Europea e Internacional de la Fundación Konrad Adenauer

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