Xóchitl Gálvez y su agenda internacional

«Para defender a la libertad, las fuerzas democráticas debemos estar unidos», afirmó Xóchitl Gálvez en su discurso en el «Foro América Libre» el 26 de octubre en México. Gálvez es coordinadora de la coalición opositora Frente Amplio.

Por: Redacción 4 Dic, 2023
Lectura: 9 min.
Compartir
Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

Durante el Foro América Libre, la coordinadora del Frente Amplio por México tocó temas trascendentales. Entre ellos, el avance del populismo y autoritarismo en la región, la guerra rusa contra Ucrania y el conflicto entre Israel y Hamás. Para la mujer que podría convertirse en la próxima presidenta de México, está claro: «Para defender la libertad, las fuerzas democráticas debemos estar unidas». Diálogo Político reproduce extractos textuales de su discurso frente a representantes políticos, académicos y de la sociedad civil de todos países de la región:

«Hoy nos reunimos aquí porque nos une una preocupación, pero también una esperanza. Tenemos preocupación porque hoy la libertad está en riesgo en América. Pero tenemos esperanza porque sabemos que somos más los que queremos un futuro con libertad y con prosperidad. Si actuamos unidos y coordinados, podremos derrotar a quienes buscan perpetuar el populismo como una estrategia para enquistarse en el poder.

[Lee también: Foro América Libre: un nuevo espacio que promueve libertad]

En los últimos cinco años, México ha perdido influencia y relevancia en el mundo. Esto significa que hemos perdido oportunidades para los mexicanos. Y todo por la obsesión de este gobierno de privilegiar una política exterior cargada de ideología. Así, no es casualidad que este gobierno haya mantenido relaciones amistosas y alianzas con los peores representantes del populismo.

Este gobierno se ha negado a condenar las constantes violaciones a los derechos humanos en nuestro continente. Este gobierno invitó a marchar a tropas del ejército ruso en el desfile de nuestro Día Nacional. Tuvo una reacción tibia y ambigua frente a los ataques terroristas de Hamás contra Israel. Este gobierno ha puesto en riesgo nuestra relación comercial con Estados Unidos y Canadá al no cumplir con lo que establece el tratado de libre comercio.

Un vuelco en la política exterior

Por eso es indispensable que la política exterior de México tenga un vuelco de 180 grados. La política exterior de nuestro país debe defender siempre los valores de la libertad, de la democracia y de los derechos humanos.

Hoy estamos en un mundo nuevamente bipolar, lo que no sucedía desde la caída del Muro de Berlín. No nos podemos confundir. Entendemos la nueva geopolítica y nuestras alianzas están en nuestro vecindario y con los países libres y democráticos. Con nuestros aliados y socios comerciales debemos ser serios y confiables, cumplir la palabra y respetar los acuerdos que firmemos a nivel internacional.

Defender los derechos de nuestros compatriotas que viven en los Estados Unidos es nuestra prioridad, pero también es nuestra obligación extenderle el mismo trato a los migrantes que buscan llegar a los Estados Unidos. México no puede seguir siendo un país en donde los migrantes padecen condiciones infrahumanas y peligrosas.

[Lee también: ¿Se puede derrotar a López Obrador?]

Necesitamos impulsar una colaboración con Estados Unidos para darle viabilidad a la migración temporal para trabajadores. Que quienes decidan buscar mejores oportunidades lo puedan hacer de manera segura y ordenada, y que no se mueran en el camino. Por supuesto, es la responsabilidad de los países expulsores crear las condiciones de seguridad y prosperidad para que nadie se tenga que ir por pobreza o por miedo.

Lazos con América Latina

Por idioma, por historia, por cultura y por religión, nuestro corazón y nuestros lazos más emotivos están en América Latina. Debemos de fortalecer el comercio en la región y profundizar nuestra integración en cadenas de valor para que el beneficio del nearshoring llegue a todo el continente. Con América Latina tenemos una agenda que debe de incluir la migración, el crimen organizado y el cambio climático.

México tiene que tomar su relevancia en el mundo. México tiene que tomar su relevancia en el nuevo orden mundial. No podemos seguir en una actitud pasiva, debemos ser parte de las decisiones.

Y quiero aprovechar este espacio para reiterar toda mi solidaridad con Ucrania y con Israel. Sabemos que hoy estas dos naciones son amenazadas por quienes cuestionan los fundamentos mismos de nuestra civilización. Extiendo mi solidaridad a la población civil que vive en Gaza y Cisjordania y que también es víctima del extremismo. No olvidemos que un grupo terrorista como Hamás no representa al pueblo palestino.

En todas las experiencias de lucha contra las corrientes autoritarias, la clave siempre ha sido la unidad. Eso nos propusimos, y eso logramos con la construcción del Frente Amplio por México. Es la suma de tres partidos protagonistas de la transición democrática en México.

Son tres agrupaciones que han sabido hacer a un lado sus diferencias, dialogar, ponerse de acuerdo y unirse por un objetivo superior: defender la democracia y darle nuevo rumbo a México. Esa unión debe hacerse presente también a escala internacional. Todas las fuerzas democráticas de la región y del mundo debemos sumarnos a un frente común en defensa de las libertades.

Defensa de las instituciones

Quiero decirles con mucho orgullo que, en México, la ciudadanía ha tomado ya varias veces la calle en defensa de las instituciones de la democracia, en movilizaciones sin precedentes. Hoy existe la posibilidad real de derrotar a Morena el próximo año, algo que parecía imposible hace tan solo unos cuantos meses.

Soy una mujer que viene desde abajo. Nací en una comunidad indígena, soy ingeniera, empresaria y acepté mi responsabilidad en el gobierno con el fin de ayudar a los más marginados y olvidados. Después fui alcaldesa de Miguel Hidalgo y actualmente soy senadora. Sólo entiendo la política como una actividad para servir al prójimo.

Por eso estoy convencida de que México y América Latina tienen enormes potencialidades. Los gobiernos autoritarios y populistas han impedido que estas potencialidades se conviertan en realidades que mejoren las condiciones de vida de las personas. Por eso, hoy la principal disyuntiva a la que se enfrenta América es entre populismo y libertad.

Mientras los populistas dividen y polarizan a las sociedades, nosotros creemos en la reconciliación, en la convivencia democrática. Mientras los populistas levantan muros, nosotros construimos puentes.

La libertad conduce a la prosperidad. La libertad sustituye los viejos rencores entre las naciones por fraternidad y por paz. Las ideas de la libertad son las que han hecho grandes a las naciones, mientras que las ideas del populismo han hundido a las naciones en la miseria.

La libertad no solo se traduce en derechos civiles y políticos, sino también en la capacidad de las personas para superarse. Los gobiernos que fomentan la libertad privilegian la cultura del esfuerzo y permiten a las mentes creativas florecer. En el entorno donde las personas son libres para expresar sus ideas y donde prevalece el Estado de derecho, la innovación y la creatividad prosperan.

El impulso de la libertad

La libertad fomenta el espíritu emprendedor. Los emprendedores somos motores esenciales para la economía, creando empleos y contribuyendo significativamente al crecimiento económico.

Eso es lo que está en juego en México el próximo año. Nunca habrá en nuestro país una elección tan clara. A todos ustedes les pido que estén pendientes de nosotros. Que le den seguimiento puntual, en todo momento, a nuestro proceso electoral.

Nos enfrentaremos a un gobierno que utiliza todo el aparato del Estado para favorecer ilegalmente a su candidata. Por eso necesitamos tener aliados a nivel internacional. Y nuestros aliados son todos aquellos que comparten nuestras ideas de libertad y democracia.

El gran Konrad Adenauer, quien tuvo una excepcional trayectoria luchando contra el autoritarismo, dijo, y cito: «El ser humano debe vivir conscientemente, dando cuenta de los altibajos del camino que recorre. Sólo cuando lo hace, aprecia los bienes que le han sido dados. Sólo entonces tiene claras sus responsabilidades, sus deberes, sus tareas. Entonces obtiene el coraje, la fuerza y la confianza para cumplir las tareas que nuestro tiempo peligroso y confuso le imponen».

Cuánta razón tenía Adenauer al decir que se necesita fuerza, confianza y coraje para defender ideales.

Una nueva esperanza

Ante nosotros tenemos a los poderes no democráticos que se unen, se apoyan y se organizan explícitamente para debilitar a la libertad, limitar los derechos y socavar las elecciones en el nombre del pueblo.

Un pueblo del que dicen ser los únicos representantes, pero al cual solo manipulan para amasar más poder. Se conducen como si ocuparan un trono en una monarquía, como si no hubiera constituciones ni leyes ni instituciones que limitan su actuar. Pero, a pesar de todo, soy optimista, porque lo que veo en los mexicanos es ganas de que nuestro país cambie en serio y construya un mejor futuro.

Lo que veo son anhelos de más libertad y más justicia. Y sé que, con la fuerza de las ideas y la fuerza del voto libre, México y todos nuestros países resistirán la tormenta y saldrán fortalecidos de estas pruebas. Cuentan conmigo y con todos los integrantes del Frente Amplio por México para defender la libertad y la democracia.

Y los mexicanos contamos con ustedes, para que nos sigan acompañando en estos meses cruciales en la lucha por nuestras instituciones y nuestras libertades. Hoy la esperanza ya cambió de manos y ahora nos pertenece. Y con esta esperanza vamos a construir el México que nos merecemos.»

.

Redacción

Redacción

Plataforma para el diálogo democrático entre los influenciadores políticos sobre América Latina. Ventana de difusión de la Fundación Konrad Adenauer en América Latina.

Hacia la erradicación de la violencia de género

El Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, conmemorado el 25 de noviembre, marca el inicio de la campaña «Únete» de la ONU, 16 días de activismo que culminan el 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos.

Por: Doris Filipovic 2 Dic, 2023
Lectura: 7 min.
Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer
Compartir
Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

En tiempos de conflicto, cuando los derechos humanos continúan siendo violados, es crucial prestar atención a estas campañas de sensibilización. La violencia de género, contra las mujeres y las niñas, persiste como una flagrante violación de los derechos humanos, afectando a millones en todo el mundo. Según el informe de las Naciones Unidas, aunque la inmensa mayoría de los homicidios en el mundo se cometen contra hombres y niños (81 %), las mujeres y las niñas se ven desproporcionadamente afectadas por la violencia homicida en el ámbito privado. Ellas representan aproximadamente el 53 % de todas las víctimas de homicidios en el hogar y el 66 % de todas las víctimas de homicidios cometidos por la pareja.

A nivel mundial, casi 89,000 mujeres y niñas fueron asesinadas intencionadamente en 2022, la cifra anual más alta registrada en las últimas dos décadas. Es alarmante que el lugar más peligroso para mujeres y niñas sea su propio hogar. Además, los datos disponibles sugieren que, si bien el número total de homicidios a nivel mundial ha comenzado a disminuir en 2022 tras un pico en 2021, el número de homicidios de mujeres no está disminuyendo.

Global estimates. Women and girls, 2022
Fuente: UNODC Research, 2023

África registró el mayor número de homicidios de mujeres relacionados con parejas íntimas o familiares, con un estimado de 20.000 víctimas. En Asia, se estima que fueron 18.400. Las Américas registraron 7.900 casos, Europa 2.300 y Oceanía aproximadamente 200. Las Américas tienen el segundo lugar de homicidios de mujeres relacionados con parejas íntimas o familiares.

Américas

En las Américas, hubo una reducción en el número anual de asesinatos de mujeres relacionados con género hasta el inicio de la pandemia de covid-19. Sin embargo, la situación se deterioró posteriormente. Entre 2017 y 2022, se observó una disminución del 10 % en los asesinatos anuales en Centroamérica y del 8 % en Sudamérica. En contraste, América del Norte experimentó un aumento significativo del 29 %, y el Caribe registró un aumento más modesto del 8 %. Estos aumentos en América del Norte y el Caribe fueron principalmente después del inicio de la pandemia de covid-19 en 2020.

Número anual de asesinatos de mujeres relacionados con género. 2017-2022
Fuente: UNODC Research, 2023

En Sudamérica, Brasil registró un modesto aumento de los feminicidios en los últimos años. Otros países de la región (por ejemplo, Argentina, Colombia y Perú) muestran modestos descensos. La posibilidad de que los factores de estrés —incluidos los conflictos, las crisis humanitarias, medioambientales y los desplazamientos— exacerben la violencia de género y el riesgo de homicidios relacionados con el género se ha convertido en un tema cada vez más investigado. La violencia contra las mujeres adopta diversas formas. Desde la violencia de parejas sentimentales hasta la trata de seres humanos, la mutilación genital y el matrimonio infantil.

Brechas de género

Se mantiene una disparidad de género que no solo se manifiesta en violencias físicas, sino que se refleja en desigualdades estructurales. La subrepresentación de mujeres en el ámbito académico, por ejemplo, no solo es preocupante porque la proporción de estudiantes universitarios femeninas es globalmente mayor que el número de estudiantes masculinos, sino porque eso puede tener implicaciones negativas en términos de inclusión y producción de conocimiento. Esta desigualdad también se refleja en el campo más amplio de la violencia de género, ya que la falta de representación y participación equitativa de mujeres en diferentes esferas de la sociedad contribuye a la persistencia de normas y prácticas discriminatorias.

Estas disparidades son la reflexión de un sistema patriarcal que sigue estando presente en las democracias occidentales. Es fundamental enfrentar el tema para construir sociedades más equitativas y prevenir la violencia de género en todos los aspectos de la vida. Además, la conexión entre la falta de representación y la violencia de género destaca la importancia de promover la igualdad de género en todas las dimensiones de la sociedad, incluida la academia, como parte integral de los esfuerzos para erradicar la violencia contra las mujeres. La falta de inversión y recursos para abordar este problema desde la política pública refuerza la impunidad de los perpetradores y consolida la estigmatización social.

Patriarcado en sociedades avanzadas

Casos de mujeres asesinadas por una persona cercana, como el de Giulia Cecchettin, en Italia, que ha captado la atención pública y se transformó en una cuestión política, ejemplifican cómo las mujeres pueden enfrentar violencia a pesar de contar con derechos. Y subrayan que hay que expresar la indignación cuando esto pasa. No se puede permitir que el silencio persista. Hay una percepción errónea de algunos actores occidentales que han asumido que el patriarcado es un fenómeno exclusivo de países islámicos o autocracias orientales. Pero no es algo exclusivo de ciertas culturas o regímenes, sino más bien una estructura social que puede persistir incluso en democracias occidentales avanzadas.

La persistencia de estructuras patriarcales en democracias occidentales se manifiesta a través de desigualdades de representación y en casos extremos de violencia contra las mujeres. El aumento de mujeres en posiciones de poder no necesariamente asegura una completa igualdad de género. Los derechos democráticos, por sí solos, resultan insuficientes para proteger a las mujeres de la misoginia y la violencia masculina. A pesar de residir en sociedades avanzadas, las mujeres siguen siendo víctimas de violencia debido a la persistente idea de que el rechazo expresado por una mujer es interpretado como un simple capricho.

Abogar por igualdad de género trasciende la mera obtención de derechos formales, ya que la violencia persiste incluso cuando las mujeres ejercen plenamente sus derechos.

Fondos para preveción

La campaña de la ONU busca prevenir la violencia contra las mujeres y las niñas. Destaca la necesidad urgente de dedicar más recursos económicos a la prevención, ya que la inversión actual en el mundo es insuficiente. Aunque se están mejorando los esfuerzos de análisis de datos, se hace hincapié en fortalecer los sistemas nacionales de recopilación de información para obtener una imagen más completa. Esto tiene como objetivo evaluar los impactos de conflictos, crisis ambientales y humanitarias en la violencia de género y los asesinatos relacionados con el género.

Financiar organizaciones de derechos de las mujeres para combatir la violencia de género es muy importante por diferentes razones. Estas organizaciones prestan servicios esenciales para las sobrevivientes de violencia de género, como refugios, terapia y asesoramiento legal. Contribuyen a cambios en políticas al ser defensores activos y promover políticas más integrales. Y reducen la violencia de género mediante iniciativas basadas en pruebas y enfoques locales.

El Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres y la campaña «Únete» pretenden no solo concientizar sobre la magnitud del problema, sino también inspirar acciones concretas. La erradicación de la violencia contra la mujer es fundamental para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible y construir un mundo donde todos y todas vivamos libres de miedo y violencia en los lugares donde tendríamos que sentirnos seguros.

Estas iniciativas nos instan a reconocer la imperiosa necesidad de abordar las violaciones sistemáticas de los derechos fundamentales y a ser conscientes de que, en algunos lugares más que en otros, aún persiste un sistema arraigado en las culturas donde predomina un género sobre el otro. Es una llamada a la acción para educar, proteger y promover la dignidad humana en medio de la adversidad. Y, en el caso de las mujeres, en su cotidianeidad.

.

Doris Filipovic

Doris Filipovic

Traductora y magíster en lenguas europeas por la Universidad Politécnica de Dresde. Practicante de la Fundación Konrad Adenauer.

Henry Kissinger y su siglo

Ha fallecido Henry Kissinger, controvertido diplomático estadounidense y singular figura de la segunda mitad del siglo XX. Admirado y detestado, fue el arquetipo del consejero político contemporáneo, marcando en su arco vital hitos de la paradójica centuria.

Por: Guillermo Tell Aveledo Coll 1 Dic, 2023
Lectura: 6 min.
Henry Kissinger
Compartir
Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

Nacido en un hogar judío en los inicios de la convulsa República de Weimar, los años formativos de Kissinger se entrelazaron con los hilos del inquietante extremismo político de entreguerras. Tras experimentar años de acoso antisemita, su familia escapa de la Alemania nazi para refugiarse en un barrio de clase media baja en los Estados Unidos.

El joven que no había podido ingresar al Gymnasium de su natal Fürth, completa su secundaria en el turno nocturno de una escuela pública en una zona de inmigrantes judíos de Manhattan. Allí comparte estos estudios con el trabajo en una fábrica. Con pocas perspectivas, la Segunda Guerra Mundial lo encuentra en el frente doméstico como estudiante de contabilidad, y es conscripto a los 19 años.

Como germanohablante supo hacerse útil trabajando en operaciones de inteligencia en la batalla de las Ardenas, pese a su bajo rango. En 1945 es nombrado como autoridad máxima del pueblo de Krefeld, en la ofensiva occidental de los Aliados. En esta primera experiencia de gobierno, en una población destrozada por la guerra, mostró cualidades de liderazgo y logística que entonces parecían un capítulo incongruente de su vida, pero que servirían como preludio a un destino aún por desplegarse. De allí pasó al Counter Intelligence Corps, promovido al rango de sargento, como agente del proceso de desnazificación. Se retiró en 1946 y aprovechó la beca de veteranos para mejorar sus perspectivas profesionales.

Henry Kissinger con Richard Nixon
Henry Kissinger con Richard Nixon

En el escenario central

Kissinger encontró en la academia un santuario para sus talentos. Al graduarse como politólogo en Harvard, accedió a una cátedra y contribuyó con obras fundamentales a la ciencia política y las relaciones internacionales. Su tesis doctoral, Un mundo restaurado, reflexiona sobre las relaciones de poder entre los estadistas europeos del Congreso de Viena, distinguiendo entre los actores conservadores y los disruptivos. No sería, empero, su obra histórica la que llamaría la atención de los decisores en Washington. En plena Guerra Fría, con su libro Armas nucleares y política exterior, se integraría como consultor del Consejo de Seguridad Nacional norteamericano y recomendó el uso táctico de esta tecnología.

Kissinger pasa a la primera línea de la política con las primarias republicanas de 1968, cuando comienza trabajando para el centrista Nelson Rockefeller. Colabora en última instancia con el polémico Richard Nixon, abriendo así casi una década de cooperación con las administraciones de ese partido. Todavía es objeto de polémica si intervino para descarrilar las conversaciones entre Estados Unidos y Vietnam del Norte de la administración demócrata de Lyndon Johnson. Pero lo cierto es que este fracaso favoreció las posibilidades electorales de Nixon, quien lo integró al equipo presidencial.

Henry Kissinger y con el delegado de Hanoi, Le Duc Tho en la Conferencia Internacional de París
Henry Kissinger con el delegado de Hanoi, Le Duc Tho, en la Conferencia Internacional de París

Secretario de Estado

Es justamente en esta etapa como asesor de seguridad nacional y secretario de Estado que la influencia de Kissinger dio forma a la política global. Los hitos más memorables son el acercamiento a la China comunista tras la iniciativa de Nixon, y la paz de París con Vietnam del Norte. Ésta le haría ganador del Nobel de la Paz en 1973. Si bien fueron importantes victorias tácticas para Occidente, no necesariamente devinieron en aperturas políticas atadas a nuestros valores. El atribulado y corrompido régimen de Vietnam del Sur cayó, abandonado por los norteamericanos en 1975. Y es discutible si China alguna vez se incorporará al proyecto ilustrado.

[Lee también: ¿Orden internacional sin horizonte claro?

¿Qué motivó a Kissinger? Recogidas en sus densas memorias, era evidente la conexión entre sus aspiraciones de reconocimiento social e intelectual. Su desdén hacia los políticos profesionales y el realismo político definió su trayectoria. No sin autocomplacencia, justificaba cada acción u omisión norteamericana en países como Camboya, Timor del Este, Chipre o Bangladesh con sus advertencias sobre la fragilidad del orden internacional.

Para los latinoamericanos, es justamente en ese tiempo que se forja la leyenda del secretario Kissinger: el celo de sus recomendaciones anticomunistas contra el caótico gobierno de Salvador Allende en Chile, dando su visto bueno al golpe de 1973, y así con explícito apoyo a los regímenes de seguridad nacional del Cono Sur. Para sus críticos, Kissinger fue esencialmente genocida inmoral, mientras que sus defensores lo ensalzan por evitar males mayores. Al final, ni siquiera la lucha por la justicia está exenta de atrocidades.

Henry Kissinger con el presidente Gerald Ford

Celebridad e infamia

Tras la derrota de Gerald Ford en 1976, Kissinger retomó brevemente su vida académica. Pero ahora con el palmarés de haber sido la cara global de una superpotencia. Inició una faceta de consultor privado en inversión, capitalizando los contactos desarrollados en su servicio público, lo que le garantizó una importante fortuna. Por cinco décadas, Kissinger asumió el papel de veterano sabio, asesorando a gobiernos de todo el espectro político. Así se convirtió en un codiciado partícipe de los más importantes foros globales de la élite internacional de pensadores e influencers, y publicó libros que devenían en clásicos inmediatos. Para algunos, esta era la merecida culminación de una influyente trayectoria intelectual y política, mientras que para otros era el recordatorio de que había escapado sin castigo, si bien podía enfrentar alguna protesta menor.

[Lee también: Asia y América Latina: vínculos democráticos y avances autoritarios

Al reflexionar sobre su legado, nos enfrentamos a la incómoda verdad de que muchas veces los consejeros son esencialmente irresponsables. Mientras los políticos enfrentan el peso político, moral y electoral de sus decisiones, otro tanto ocurre con los consultores de variada gama: todos pueden gozar —tras la derrota o la ignominia de su aconsejado— un florecer profesional, elevados al estrellato con alguna que otra incomodidad derivada de la fama. Kissinger estuvo dispuesto de saltar de líder en líder, dejando a su paso un cementerio de fracasados y pretendientes.

Al final, la amarga constatación de la vida de Kissinger es que una vocación realista viene aparejada con el riesgo moral de confundir medios con fines, sin que para ello obste la brillantez intelectual. Nuestro tiempo de contradicciones entre los valores de la libertad y la realidad del autoritarismo global, ha sido el siglo de Kissinger.

Guillermo Tell Aveledo Coll

Guillermo Tell Aveledo Coll

Doctor en ciencias políticas. Decano de Estudios Jurídicos y Políticos, y profesor en Estudios Políticos de la Universidad Metropolitana de Caracas.

Daniel Zovatto: «Urge un debate sobre la tecnología en la política, las elecciones y la democracia»

El director de IDEA Internacional para América Latina explica cómo la combinación de sociedades fatigadas, calles calientes y urnas irritadas coloca la gobernanza y la gobernabilidad en el centro de la agenda regional.

Por: Ángel Arellano 29 Nov, 2023
Lectura: 11 min.
Daniel Zovatto en Casa de América, 2023. Flickr
Compartir
Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

Si hablamos de democracia en la región, Daniel Zovatto es uno de los referentes obligatorios en el estudio de las elecciones de América Latina. Su trabajo como activista democrático ha sido recurrentemente valorado y citado por instituciones, medios de comunicación y centros de investigación para darle forma a una respuesta que a veces nos cuesta: ¿Cómo entender la política de esta región tan heterogénea?

Zovatto ha sido consultor de organismos internacionales y profesor visitante de varias universidades. Desde 1997 es el director para América Latina y el Caribe del Instituto Internacional para la Democracia y Asistencia Electoral (IDEA Internacional), cargo del que se retirará el próximo 31 de diciembre de 2023. Desde ese espacio ha podido acompañar en profundidad el proceso democrático, y conocer, como pocos en el mundo, los diferentes momentos electorales que nos ha tocado vivir.

Voto castigo

El voto castigo se ha consolidado en una región donde los oficialismos no están repitiendo en el poder. ¿Este fenómeno llegó para quedarse?

—De las últimas 18 elecciones democráticas en Latinoamérica, en 17 se impuso el voto castigo a los oficialismos. La única excepción ha sido la victoria del candidato de gobierno del partido colorado en Paraguay (Santiago Peña) en abril de este año.

Si bien en la primera década del siglo XXI la continuidad y la reelección de los oficialismos era más frecuente (con ciclos políticos largos de un mismo presidente o partido), en la última década hemos observado un cambio de tendencia. Fuerte voto castigo a los oficialismos, mayor alternancia y ciclos políticos más cortos. La combinación de estas tendencias ha traído como consecuencia el predominio de gobiernos progresistas (una segunda marea rosa) en cinco de las seis principales economías regionales. Pero, a diferencia de la anterior, con importantes diferencias entre los mandatarios progresistas, sin las condiciones favorables del entorno global (altos precios de las materias primeras), y con niveles mucho más modestos de popularidad en la mayoría de los casos.

¿Cuáles son las razones por las que los electores están castigando a los gobiernos casi en toda la región?

—Una de las principales razones tiene que ver con el mediocre desempeño económico y la incapacidad o dificultad de dar resultados oportunos y eficaces a las crecientes demandas ciudadanas.

Este año América Latina cumplirá una segunda década perdida (2014-2023) con un crecimiento promedio regional de apenas el 0.8%. Es la década de menor crecimiento económico en los últimos 80 años, según las estimaciones de la CEPAL. Con estos niveles anémicos, es difícil mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, reducir la desigualdad y la pobreza, crear empleo de calidad y generar oportunidades. La combinación de estos factores genera altos niveles de malestar social, frustración, «cabreo». Son canalizados en las calles con protestas sociales y en las urnas con un voto castigo (o voto bronca) en contra de los oficialismos. A estos factores de carácter general, se suman otras tendencias de alcance regional. Por ejemplo, aumento de la inseguridad ciudadana y del crimen organizado, corrupción, etc., y factores específicos o coyunturales de cada país.   

Abstención y democracia

¿Hay preocupaciones respecto de los niveles de abstención?

—Desde un punto de vista comparado, la participación electoral en América Latina es de las más altas del mundo. Sin embargo, desde el inicio de la tercera ola de la democracia en nuestra región (1978 a nuestros días), los niveles de participación han venido bajando de manera gradual pero constante. El promedio de participación en las elecciones presidenciales (solo primera vuelta) se situaba en un 70,35%. Pero al analizar las elecciones celebradas en el último quinquenio (2019-2023), vemos que el promedio regional disminuyó al 68,9%. Si tomamos en cuenta que a finales de los años 80 la participación promedio alcanzó el 78,4%, constatamos un aumento del 10% en el abstencionismo en las últimas cuatro décadas.

[Lee también Erosión de la confianza en la democracia latinoamericana]

Cabe señalar que los niveles de participación electoral muestran un alto grado de heterogeneidad entre los países latinoamericanos. Mientras Uruguay, Brasil, Perú y Ecuador presentan altos niveles de participación, por encima del 80% promedio, Colombia, Guatemala y México están debajo del 62%. Uno de los factores principales, si bien no el único que explica estas diferencias, es la existencia o no del voto obligatorio y si este incluye o no sanciones efectivas. La diferencia promedio entre países con voto obligatorio y con sanciones respecto de aquellos países que no tienen voto obligatorio es de un 10%.

Protestas

Las protestas sociales no estuvieron tan presentes este año como en ocasiones anteriores.

—En un contexto de bajo crecimiento económico y elevado gasto, con una yuxtaposición de crisis, todo ello agravado por la herencia envenenada que nos dejó la pandemia, los gobiernos latinoamericanos se ven presionados a buscar soluciones para mejorar la recaudación fiscal y equilibrar las cuentas. Estas medidas pueden generar tensiones sociales adicionales. Suman a la persistente problemática de la desigualdad, la pobreza extrema y los niveles preocupantes de informalidad laboral. Las consecuencias de estas condiciones pueden traducirse en nuevos estallidos sociales, una situación que los gobiernos deberán enfrentar con extrema sensibilidad y prudencia.

El calentamiento global y el enfriamiento económico están entrelazados en un complejo escenario que requiere la acción coordinada y decisiva de los gobiernos, la sociedad civil y la comunidad internacional. La urgencia de implementar políticas ambientales y económicas efectivas para mitigar los impactos del cambio climático se vuelve más urgente e importante que nunca en la región latinoamericana.

Daniel Zovatto durante conferencia en Casa de América, 2023

¿Cuáles son los riesgos?

—En el Informe de Riesgo Político del cual soy coautor junto a otros colegas del Centro de Estudios Internacionales de la Universidad Católica de Chile (Jorge Sahd y Diego Rojas), identificamos diez riesgos principales que enfrentan los gobiernos de América Latina. De estos quiero destacar cuatro.

El primero, la recesión democrática que atraviesa la región cuando se cumplen 45 años del inicio de la Tercera Ola democrática. El segundo, el aumento de la inseguridad, la delincuencia y el crimen organizado. Nuestra región, con apenas el 8% de la población mundial, concentra el 35% de los homicidios del planeta.  El tercero, la crisis migratoria con un profundo impacto social y económico sobre los países receptores o de paso. Y el cuarto, una gobernabilidad crecientemente compleja. Esto como consecuencia de, entre otros factores, congresos fragmentados y gobiernos con coaliciones inestables que impiden lograr acuerdos en materia de reformas estructurales y políticas de Estado con visión de largo plazo.

La combinación de sociedades fatigadas, calles calientes y urnas irritadas, junto con la brecha entre la magnitud de los problemas y la capacidad menguada de los gobiernos para dar respuestas oportunas y eficaces, coloca la gobernanza y gobernabilidad en el centro de la agenda regional.

Tecnología y política

¿Qué fortalezas y qué desafíos mostraron los sistemas electorales en 2023?

—Una de las características principales ha sido la resiliencia y la capacidad de innovación que mostraron los organismos electorales no solo durante la pandemia (no se canceló ninguna elección y muy pocas fueron reprogramadas). Sino también, más recientemente, ante los ataques sistemáticos de parte de presidentes, partidos oficiales o de oposición, que buscaron cooptarlos o desprestigiarlos.

Las autoridades electorales tienen la importante y desafiante tarea de garantizar procesos electorales con integridad. Pero en los últimos años vengo observando, con creciente preocupación, el accionar de determinados mandatarios, candidatos y políticos que hacen denuncias infundadas de fraude. Incluso, en algunos países, con mucha antelación a la celebración de los comicios, buscando con ello afectar la credibilidad y la autonomía de los organismos electorales.

[Lee también «Hay que enfocarse en que los ciudadanos entiendan cómo funcionan las elecciones»]

Tres casos graves recientes fueron: los ataques a las autoridades electorales en Perú en 2021. Los del expresidente Bolsonaro en Brasil contra el TSE durante el proceso electoral de 2022. Y, los embates de AMLO en México durante los últimos años para recortar el presupuesto y la autonomía del INE.

Otro de los riesgos preocupantes que afectan la integridad de los procesos electorales son las crecientes y cada vez más sofisticadas campañas de contaminación informativa, desinformación y noticias falsas como consecuencia de la manipulación de las redes sociales. Este fenómeno podría agravarse en el futuro cercano si tuviese ligar un uso descontrolado de la inteligencia artificial. En comparación con los avances normativos y de control producidos en otras regiones, en América Latina hemos avanzado bastante poco en este ámbito (salvo contadas excepciones). De ahí la urgencia, de cara a la intensa agenda electoral del 2024 (seis elecciones presidenciales), de generar un debate plural y riguroso sobre el impacto de la tecnología en la política, las elecciones y la democracia, que venga acompañado de marcos regulatorios y mecanismos de control eficaces.

Superciclo electoral

Cierre del año electoral…

—En el último bimestre del 2023 hay que poner lupa en dos procesos electorales muy importantes. Por un lado, los resultados del reciente balotaje argentino del pasado 19 de noviembre. Por el otro, el referéndum constitucional chileno que tendrá lugar el próximo 17 de diciembre.

En una inédita segunda vuelta, los argentinos eligieron de manera clara (Milei 55.69%, Massa 44.30%) a Javier Milei. Él sumirá el 10 de diciembre. Este resultado se aliena perfectamente con las principales tendencias electorales regionales. Son: 1) Voto castigo a los oficialismos. 2) Necesidad de definir la presidencia en segunda vuelta. 3) Reversión del resultado: el segundo de la primera vuelta gana el balotaje. 4) El mandatario llega a la presidencia sin contar con mayoría propia en el Congreso lo cual anticipa una gobernabilidad compleja.

Daniel Zovatto durante conferencia en Casa de América, 2023

El 2024 traerá procesos cruciales para el tablero político. ¿Qué no debemos perder de vista?

—El año 2024 concluirá el super ciclo electoral iniciado en 2021, con una agenda electoral muy intensa. Tanto desde el punto de vista cuantitativo como cualitativo, con seis elecciones presidenciales: El Salvador, Panamá, República Dominicana, México, Uruguay y Venezuela. Abriremos y cerraremos el año 2024 con dos regímenes no democráticos que irán a las urnas. En El Salvador (régimen híbrido crecientemente autoritario) el presidente Bukele buscará una reelección consecutiva. Si bien las encuestas indican que logrará amplio respaldo en las urnas, esto es prohibido expresamente por la Constitución política.

Mientras, en Venezuela (régimen autoritario) habrá que ver hasta qué punto Maduro estará dispuesto a competir en elecciones con integridad. Si puede o no poner fin a las inhabilitaciones que actualmente afectan a los principales líderes opositores. Y permitir la presencia de misiones de observación profesionales e imparciales.

Durante el año que viene será clave continuar protegiendo la integridad de las elecciones. También blindar los organismos electorales para garantizar la legitimidad de origen (artículo 2 de la CDI). Igualmente, será importante continuar monitoreando muy de cerca la evolución de la calidad de la democracia.

Según nuestro reciente informe (IDEA internacional, 2 de noviembre de 2023) en América Latina «hay más países que hace cinco años que tienen un nivel bajo en todas las categorías de desempeño democrático, aunque la mayoría continúa teniendo un desempeño en el rango medio».

Democracia en perspectiva

Su resumen.

—La amenaza a la democracia, su estancamiento, deterioro o retroceso son reales y no deben ser subestimados. El desafío sin bien es mayúsculo exige evitar caer en un pesimismo paralizante. Demanda, por el contrario, poner en marcha una agenda rigurosa dirigida a proteger, fortalecer y relegitimar la democracia. Requiere, asimismo, repensar la democracia para dotarla, como aconseja Daniel Innerarity, de una teoría más sofisticada que permita gobernar democráticamente la complejidad y dar respuestas eficaces a las demandas del Siglo XXI. Debemos avanzar rápidamente en el ámbito de la innovación política-institucional con el objetivo central de encontrar soluciones democráticas a los problemas de la democracia para evitar que el malestar en la democracia se convierta en malestar con la democracia.

Ángel Arellano

Ángel Arellano

Doctor en ciencia política, magíster en estudios políticos y periodista. Profesor de la Universidad Católica del Uruguay y de la Universidad de Las Américas de Ecuador. Coordinador de proyectos en la Fundación Konrad Adenauer en Uruguay, y editor de Diálogo Político.

El surglobalismo y la política latinoamericana

La mirada surglobalista parece olvidarse que solo en democracia es posible cuestionar una decisión del gobierno para perfeccionar la agenda del Estado y defender los principios del régimen. ¿Cuál es el papel de América Latina en esta dinámica?

Por: Armando Chaguaceda 28 Nov, 2023
Lectura: 6 min.
Mapa. Sur Global.
Compartir
Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

En el ámbito de las relaciones internacionales, las agendas y acciones de los gobiernos no solo persiguen objetivos pragmáticos. Suelen, además, expresar ciertos principios y valores. En la política doméstica y global, las ideas importan, en tanto configuran agendas para transformar las realidades prexistentes. Ese es el caso de aquella narrativa surglobalista —diferente a la geopolítica del Sur Global— que justifica el distanciamiento, cuando no la hostilidad, respecto a los vínculos con las naciones comunmente identificadas como Occidente. Recuperamos algunas ideas avanzadas previamente —en formato académico— para abonar a nuestro diálogo político sobre el presente global.

¿Sur Global?

Desde un punto de vista ideológico y normativo, el Sur Global no identifica de modo natural la diversidad de naciones del otrora llamado Tercer Mundo. Se trata de una lectura sobre el desarrollo socioeconómico, el orden político y las relaciones internacionales. Mirada asociada a enfoques intelectuales —marxistas, decoloniales, alterglobalistas, etcétera— y propuestas políticas de ciertas izquierdas. Todas convergen en el cuestionamiento del modelo liberal democrático, a escala social, nacional y global.

Hablar surglobalistamente no alude simplemente a países con fronteras delimitadas. Supone celebrar a sujetos y programas que comparten un repudio al orden geopolítico y geoeconómico del capitalismo. Desde esta lectura,que va cosechando críticas certeras,el Sur Global contrahegemónico se opone a un «globalismo nortecéntrico, imperialista y explotador». Estamos pues ante un enfoque ideológico que confluye con el fortalecimiento de aquella narrativa civilizacional que legitima el desafío de potencias como Rusia, China, Irán o Turquía al orden internacional liberal

La postura surglobalista degrada el concepto y procesos democráticos y equipara el comportamiento de autocracias y poliarquías bajo el argumento de la «diversidad democrática». Descalifica, tourt court, la aplicación de sanciones a regímenes autoritarios del Sur Global —como los de Vladimir Putin y Nicolás Maduro— responsables de violaciones a los derechos humanos, rechazándolas bajo argumentos de «respeto a la soberanía».

Narrativa surglobalista

El surglobalismo invoca el pasado imperial de las potencias occidentales —las que, a diferencia del Kremlin, no han anexado territorios extranjeros en las últimas décadas— para relativizar la gravedad de eventos como la actual invasión a Ucrania. Bajo los mantras del multilateralismo y de la diversidad civilizacional, la narrativa surglobalistaacaba sustentando un soberanismo estatista con tendencia autoritaria. Este niega la soberanía múltiple, gubernamental y popular de las comunidades humanas. Para lo cual impulsa una crítica al orden liberal —cuyos principios e instituciones son fundantes de tradición latinoamericana—. En ese sentido, como señala la investigadora y activista Kavita Krishnan «la defensa de la multipolaridad, sin valores democráticos añadidos, se transforma en una coartada para diversos regímenes despóticos en diferentes partes del mundo».

[Lee también Asia y América Latina: vínculos democráticos y avances autoritarios]

Hay un debate pendiente. Es sobre la necesidad de que Latinoamérica enfrente los desafíos de su inserción internacional a partir de su legado histórico, sus dinámicas regionales y locales. Pero ello, supone impulsar un orden político nacional y global en el que la defensa de la democracia y la promoción de los derechos humanos sean respetados. Pero en el caso latinoamericano, la narrativa surglobalista asoma detrás de la agenda de varios liderazgos. Igualmente, justifica la ambigüedad calculada de varios gobiernos latinoamericanos ante, por ejemplo, la agresión del Kremlin a Ucrania. Desestimando, además, el impacto no democrático de una cooperación consistente, sostenida y ampliada de varios gobiernos con Rusia.

El mantra surglobalista atenta contra la posibilidad de consolidar una región en la cual la democracia y desarrollo vayan de la mano. Por ende, limita los chances de impactar de modo virtuoso las dinámicas endógenas y exógenas de cada país.

Ilustración de Sr. García. Fuente: Revista Idees.

Autoritarismo y orden liberal

Los regímenes autocráticos que cuestionan y proscriben la incidencia de los actores no gubernamentales y los pequeños países en la política doméstica e internacional son un freno a la aspiración democrática de nuestras sociedades. También los gobiernos populistas. Estos, llegando al poder dentro de reglas de juego democráticas, relativizan en sus narrativas de política exterior el respeto a los principios republicanos y a los derechos humanos. Las narrativas surglobalistas, en temas como la invasión a Ucrania, la reticencia al relanzamiento de los vínculos con la Unión Europea, el reforzamiento de los nexos políticos —no meramente económicos— con China, son un cuestionamiento de los principios e instituciones del orden liberal.

Un segmento de la academia regional tiene gran responsabilidad en los posicionamientos vertidos para abonar a semejante debate. Véanse a modo de ejemplo obras recientes como El tangram de China (2023), la cual invita a la «relativización de la democracia» (p. 129). El incrementalismo dialéctico: un caso de in-novación en Hengqin (China) (2020), la cual utiliza el concepto «democracia pluralista» para definir el régimen chino y contraponerlo a las democracias occidentales (p.  323).

O también, Una mirada desde América Latina, sobre la organización política en la República Popular China (2022), la cual desde el resumen declara que busca «comprender el modelo democrático chino» para luego argumentar que «los derechos humanos en China son los colectivos y no los individuales liberales» (p. 240). Otros autores latinoamericanos arguyen que en China existe otro tipo de democracia diferente a la liberal, que incluso podría implementarse en nuestra región. Igual sucede con otros posicionamientos sobre Rusia, Irán o Cuba, escritos en una pespectiva que cuestiona —sin ánimo de perfeccionamiento— los fundamentos mismos del orden democrático liberal. 

Pluralismo

La mirada surglobalista parece olvidarse que solo en democracia es posible cuestionar una decisión del gobierno. Solo en democracia se puede perfeccionar la agenda del Estado y defender los principios del régimen. Y que, en contrapartida, bajo la autocracia, el gobierno, el Estado y el régimen, se fusionan en pocas manos. La contraposición entre el pluralismo de las narrativas que habilita la libertad del pensar académico versus el control vertical e inapelable de los autoritarismos debería estar en el centro de las discusiones sobre el Sur Global y el surglobalismo. En especial, en un contexto internacional tan volátil como en el que nos desenvolvemos hoy.

Armando Chaguaceda

Armando Chaguaceda

Doctor en historia y estudios regionales. Investigador de Gobierno y Análisis Político AC. Autor de "La otra hegemonía. Autoritarismo y resistencias en Nicaragua y Venezuela" (Hypermedia, 2020).

El combustible del odio. ¿Qué impulsa el nuevo antisemitismo?

El antisemitismo cambia. El antiguo odio ancestral a los judíos es combinado con el odio a Israel. Descubra el papel del antisionismo, que proviene de la Unión Soviética, el mundo árabe y musulmán.

Por: Isaac Nahón Serfaty 25 Nov, 2023
Lectura: 8 min.
Funeral de ciudadanos judíos tras el ataque de Hamás en octubre 2023. Foto: AP Photo/Ariel Schalit
Compartir
Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

Ya el antisemitismo no es lo que era. Para ser más claros, hay que precisar que el actual es una mezcla del viejo y el nuevo antisemitismo. Del antiguo odio ancestral a los judíos, al actualizado odio a Israel, el país de los judíos.

Criticar al Gobierno de Israel no convierte automáticamente a alguien en antisemita. Pero negar el derecho de los judíos a tener un estado en la tierra donde nacieron como pueblo y fueron históricamente soberanos, sí lo es. Lo llaman antisionismo, una denominación que tiene larga tradición en la izquierda desde los tiempos de la Unión Soviética, que fue el centro de propaganda antisionista, y que tuvo también mucho arraigo en el mundo árabe y musulmán. Sobre todo a partir de la difusión masiva de aquel libelo zarista intitulado los Protocolos de los Sabios de Sion. Por cierto, para evitar equívocos, tenemos que definir el término antisemita. La Real Academia Española lo define así: «Que muestra hostilidad o prejuicios hacia los judíos, su cultura o su influencia».

El nuevo antisionismo

Hoy son los jóvenes universitarios de países occidentales los que asumen las consignas antisionistas que ya habían sido diseñadas durante el apogeo del comunismo soviético y las dictaduras árabes de los años cincuenta, sesenta y setenta del siglo XX. Cuando gritan «Free Palestine» (‘Palestina libre’) y «From the river to the sea» (es decir, ‘desde el río Jordán hasta el mar Mediterráneo’), lo que están diciendo es que quieren una «Palestina libre de judíos». Esto implica que ninguna parte de Palestina (el territorio demarcado por los británicos como Palestina, sin la Transjordania al este que terminó siendo Jordania, el regalo que le dio el imperio de Su Majestad a la familia Hashemita que hoy reina allí) debe estar bajo soberanía judía.

[Lee también: Hamás y la causa palestina: lo que es y lo que no]

Dicen, muchos desde su ignorancia o en complicidad con el maximalismo islamista de Hamás, que no hay posibilidad de dos Estados para dos pueblos (la solución planteada por los acuerdos de Oslo) ni la opción de una convivencia judeo-árabe en una imaginaria Palestina democrática. Estas consignas son la supuesta cara libertaria de un proyecto teocrático islamista donde los judíos tienen la opción de convertirse al islam, vivir como ciudadanos de segunda clase (los dhimmis, o tributarios del Califa, a quienes le pagarían un impuesto para ser protegidos) o ser asesinados por infieles.

Pintada antisemita en Buenos Aires, noviembre 2023. Fuente: Télam.

Ser antijudío sin saberlo

Estamos asistiendo al nacimiento de una generación de jóvenes occidentales antisemitas que creen que no son antisemitas. Sin embargo, se comportan como tales. Una generación muy distinta a la de los jóvenes alemanes bajo el nazismo, quienes eran antisemitas y lo asumían con orgullo como parte de su identidad político-racial de superioridad aria.

Pero, porque siempre hay un «pero», me dirán estos jóvenes antisionistas que el gobierno de Netanyahu y sus aliados de la ultraderecha nacionalista y religiosa, es la expresión de todo lo malo que significa Israel. Esto es opresión de los palestinos, multiplicación de los asentamientos en Cisjordania, discriminación.

En otras palabras, dirán los jóvenes antisionistas/antisemitas, tenemos derecho a odiar a los judíos que viven en Israel y a los que apoyan al Estado judío, pues es un país de racistas. Y esa justificación tiene un elemento adicional: son los judíos, las antiguas víctimas del Holocausto, los que ahora hacen lo mismo a los palestinos. Por eso usan tan ligeramente la palabra genocidio al referirse al conflicto entre Israel y Hamás.

Estos jóvenes no muestran gran sensibilidad ante la masacre cometida por Hamás el 7 de octubre, ni por los constantes bombardeos con cohetes contra la población civil israelí, ni por las más de doscientas personas secuestradas por los terroristas palestinos, ni por todas las barbaridades cometidas por Hamás contra los propios palestinos dentro de Gaza, quienes sirven de escudos humanos de milicianos que no tienen ningún problema en usar hospitales y escuelas como centros de lanzamientos de cohetes y de operaciones militares.

Conflicto árabe-israelí

Por supuesto que este odio desconoce la historia del conflicto árabe-israelí. El rechazo sistemático del liderazgo árabe y palestino a la solución de dos Estados (uno judío y otro árabe) que contemplaba la misma partición propuesta por la ONU en 1947, o las propuestas de dos países aceptadas por los primeros ministros israelíes Ehud Barak y Ehud Olmert, que Yasser Arafat y Mahmoud Abbás, respectivamente, rechazaron.

De igual manera ignora que Israel se retiró de Gaza y removió los asentamientos judíos en la franja en 2005. Y que después de una pequeña guerra civil entre facciones palestinas, Hamás gobierna con mano de hierro el enclave palestino. Desde donde el movimiento ha declarado la guerra al Estado judío y ha cometido, apenas se inició el proceso de paz con la Organización de Liberación de Palestina, atentados terroristas terribles como el de la pizzería Sbarro en Jerusalén y otros muchos más con cientos de civiles muertos.  

El presenteísmo superficial

La historia es, de todos modos, un detallito en esta era de la instantaneidad de las redes sociales. La generación actual ha crecido pegada a las pantallas de sus teléfonos, que cree todo lo que ve (incluso, las lamentables puestas en escena de la propaganda palestina, que banaliza el sufrimiento de los palestinos en Gaza). Además no tienen mucho interés en saber más sobre las raíces de un conflicto complejo, o sobre lo que significa el proyecto fundamentalista islamista de Hamás, de ambiciones globales y que propone un gobierno bajo la más extrema interpretación de la ley islámica (sharía).

Son los puritanos narcisistas que creen que hacen activismo por la justicia y contra la opresión desde las plataformas de las redes sociales. O en una marcha multitudinaria donde se mezclan las consignas antiisraelíes y antijudías. O arrancando los afiches que hay en varias ciudades occidentales con las fotos de los niños, bebés, jóvenes, abuelas y mujeres secuestrados por Hamás.

[Lee también: Yom Kippur: guerra y advertencia, 50 años después]

Todas estas explicaciones no tienen mayor importancia para los nuevos antisemitas. La falta de contexto, la intoxicación de falsas noticias (por ejemplo, pocos se cuestionan las cifras de muertos y heridos que da Hamás, porque simplemente confirman sus propios prejuicios antijudíos), y la instrumentalización del sufrimiento palestino (a veces por acciones cuestionables de Israel, y otras veces por parte de las propias organizaciones palestinas, países árabes o la misma ONU, que ha servido para eternizar a los refugiados palestinos) no interesan a quienes tienen una visión sin matices del mundo.

Manifestación en Madrid contra respuesta militar de Israel. Fuente: EFE.

¿Antisemitismo pop?

Los nuevos antisemitas escuchan a profesores universitarios sentar cátedra a partir de una versión caricaturesca de la historia humana. En esta, todo lo malo en el mundo es el resultado de la hegemonía masculina blanca occidental. Y allí meten a Israel, olvidándose que los judíos han podido superar su papel de víctimas eternas cuando decidieron tomar el control de su destino vital. Crearon un país que en 75 años se ha convertido en un referente de desarrollo tecnológico y agrícola. Este país hizo que renaciera una lengua bíblica como el hebreo, y logró integrar a inmigrantes de todas partes del mundo y de distintos orígenes, como los judíos de los países árabes, de Rusia, de Etiopía y de tantos otros sitios.

Probablemente, es el éxito de Israel lo que más les cuesta aceptar a estos nuevos antisemitas. No es un éxito fácil de explicar. Israel no tiene recursos naturales, como el petróleo que abunda en la zona del Golfo Pérsico. Es un país que ha vivido en estado de guerra desde su fundación, rodeado de enemigos que se plantearon la destrucción del Estado judío. Ha podido secar terrenos pantanosos y arar en el desierto para lograr un milagro agrícola único en el mundo. Y ha tenido que integrar, no sin dificultades, varias olas migratorias de personas de diversos orígenes, costumbres y expectativas.

Y allí está de nuevo luchando por su supervivencia.  ¿Será que tanta perseverancia judía molesta a los antisemitas de ahora y de siempre?

    

Isaac Nahón Serfaty

Isaac Nahón Serfaty

Doctor en Comunicación. Profesor en la Universidad de Ottawa, Canadá

España: un frágil gobierno en minoría aumenta la polarización

La paradoja actual en España es que una minoría está actuando contra la voluntad política de una mayoría hasta ahora silenciosa que no está a favor ni de la amnistía ni de la separación de partes del país.

Por: Dr. Ludger Gruber, Martin Friedek 24 Nov, 2023
Lectura: 9 min.
Manifestación de españoles en Madrid, 2023
Compartir
Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

El jueves 16 de noviembre de 2023, el presidente en funciones del Gobierno de España, el socialista Pedro Sánchez, fue reelegido con 179 de 350 votos. Además del apoyo del Partido Socialista (PSOE, 121 escaños), contó entre otros con los votos de la plataforma electoral populista de extrema izquierda Sumar y partidos separatistas de Cataluña y el País Vasco.

Ninguna formación de gobierno desde la aprobación de la conciliadora Constitución democrática de 1978, tras el fin de la dictadura franquista, ha polarizado tanto a España como la actual. Las protestas contra la formación de este Gobierno y, sobre todo, contra la amnistía prevista para todos los implicados en la sublevación de 2017 en Cataluña llevan semanas creciendo. Son cientos de miles de ciudadanos indignados de una amplia mayoría social, que se extiende mucho más allá de los simpatizantes de los partidos de la oposición.

Los observadores extranjeros con simpatía por España están perplejos. Los acontecimientos actuales no encajan con la narrativa generalizada. Esta indica que el presidente socialista Sánchez, junto con el partido de extrema izquierda Podemos, supuestamente sacaron bien a España de la crisis del coronavirus durante la última legislatura (2020-2023) en una llamada «coalición de progresistas». Además, alude que consolidó la economía de España y, sobre todo, logró hitos sociopolíticos para más justicia, igualdad y oportunidades.

Antecedentes

Importantes concesiones a los separatistas en la anterior legislatura, como la modificación grupal de la ley penal (supresión de la sedición y minimización de la ley de malversación), fueron elogiadas por Pedro Sánchez como acciones clarividentes para contribuir así, según él, a la «pacificación» del conflicto territorial a través de la «desjudicialización» de un conflicto supuestamente político.

¿Por qué hay tanta gente que se resiste a la promesa de Pedro Sánchez de continuar con las políticas «progresistas» y de evitar que España «recaiga en el pasado restaurador y oscuro de la derecha»?

Una manzana de la discordia más concreta y actual son las concesiones que Sánchez otorgó a los partidos regionales que lo apoyan sin ninguna contrapartida significativa. Los partidos gobernantes PSOE y el partido de extrema izquierda Podemos (que apenas sigue existiendo), sufrieron derrotas devastadoras en las elecciones regionales y locales de mayo de 2023. Mientras, el PP ostenta ahora la jefatura del Gobierno en 12 de las 17 comunidades autónomas. En respuesta, Pedro Sánchez convocó a elecciones parlamentarias anticipadas, donde el PSOE fue capaz de mantener su resultado de las elecciones nacionales anteriores. Por otro lado, todas las demás fuerzas que votaron en el Congreso a favor de Pedro Sánchez han salido de las elecciones como perdedoras, sin excepción. Los partidos separatistas del País Vasco y Cataluña juntos recibieron sólo el 6% de los votos nacionales.

Manifestantes en Barcelona contra amnistía a independentistas
Manifestantes en Barcelona contra amnistía a independentistas. Fuente: Albert Gea/REUTERS.

Valoración política

Las cifras explican en gran medida el desconcierto que provoca el hecho de que una minoría tan pequeña esté determinando políticamente o incluso chantajeando a una mayoría dentro de Cataluña, por no hablar de todo el país.

Como Pedro Sánchez ya rechazó categóricamente cualquier cooperación con el PP, depende de cada voto de los partidos centrífugos. El partido Junts per Catalunya con su líder prófugo Carles Puigdemont, cuyos siete escaños ayudaron a Sánchez a lograr un salto decisivo sobre la mayoría absoluta de 176 escaños, es una punta particular de la balanza.

[Lee también: Renovar la centroderecha en América Latina]

Todos los partidos separatistas, pero Junts per Catalunya en particular, se caracterizaron por insistir en sus máximas exigencias en las negociaciones. Mientras, el partido gobernante, el PSOE, no dio muestras de éxito por su parte en las negociaciones. Entre estos acuerdos «pactos» está la ley de amnistía. El instrumento previsiblemente concederá una amnistía general a todos los implicados en el referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017 en Cataluña, investigados por sedición, malversación e incluso terrorismo.

Una amnistía como contribución a una solución política al conflicto territorial habría sido concebible si Sánchez hubiera buscado una amplia mayoría junto al PP y si los separatistas hubieran renunciado a su máxima exigencia de separación de España. Ni ha ocurrido ni ocurrirá. Es más, la ley de amnistía reinterpreta ahora de hecho la democracia española de 1978 como un Estado ilegítimo. Desacredita a sus fuerzas de seguridad y convierte a los rebeldes contra la Constitución democrática en víctimas políticas. El posible nombramiento de comisiones políticas en el Parlamento para revisar el Poder Judicial daña su independencia y lo somete a un mandato político (lawfare).

Polarización irreconciliable

Con sus discursos excluyentes, sobre todo durante la sesión parlamentaria (investidura), Sánchez ha contribuido significativamente a la polarización irreconciliable. Calificó literalmente a todos los que no compartían su concepto de «generosidad», «reconciliación» y «paz social», de «reaccionarios» y «extrema derecha», contra los que hay que levantar un «muro». Esta es otra de las razones por las que personas del centro moderado, como socialistas críticos, liberales y democristianos, que no suelen manifestarse, salen ahora a la calle con banderas españolas y europeas. El hecho de que los principales socialistas deslegitimen estas manifestaciones calificándolas de incitación está exacerbando los ánimos.

Se especula sobre cuánto tiempo puede sobrevivir esta constelación política de gobierno. Hay que decir que no está unida por un proyecto político común positivo para el conjunto de España. Sino sólo por la motivación negativa de impedir a toda costa un gobierno PP-VOX.

Alberto Núñez Feijóo y Pedro Sánchez. Congreso de Diputados. Fuente: Alberto R. Roldán/La Razón

Perspectivas para España

Esta coalición de perdedores electorales podría aguantar mucho tiempo. La razón es que la alternativa de nuevas elecciones se traduciría en un mayor debilitamiento de esta, como sugieren las primeras encuestas. Ninguno de los separatistas querrá renunciar a la oportunidad de oro que tienen actualmente, contando con un jefe de Gobierno que depende más que nunca de ellos y que les permite aplicar sus reivindicaciones máximas, mientras la supervivencia del gobernante en el poder dependa completamente de ellos.

La esperanza de los conservadores de que el Tribunal Constitucional pueda detener la ley de amnistía también parece prematura. El Tribunal Constitucional está formado actualmente por una mayoría de partidarios y dependientes de Sánchez. Estos probablemente dictaminarán que la amnistía es constitucional, en contra de la comunis opinio de expertos constitucionalistas publicada en innumerables artículos de opinión.

Está por ver si Europa puede detener este preocupante proceso, como también esperan muchos en el PP. Según el derecho constitucional, el conflicto regional catalán es y sigue siendo un conflicto territorial interno en España. Aunque los separatistas catalanes hayan intentado repetidamente internacionalizar su causa y conseguir apoyo europeo para sus objetivos durante la última década. Ahora el PP quiere llevar los acontecimientos a Europa. Tiene la esperanza de que la UE investigue e intente impedir cualquier violación del Estado de derecho por parte de Sánchez a nivel nacional. De forma similar a Polonia y Hungría.

Como nos ha recordado recientemente Anne Applebaum, no debemos perder de vista que el movimiento separatista en torno a Junts per Catalunya y Puigdemont estaba manifiestamente vinculado al régimen de Putin en Rusia, y que Rusia tiene un interés estratégico esencial en la independencia de Cataluña que daría a Putin una influencia histórica sin precedentes en el sur y el oeste de Europa y en el Mediterráneo.

Tres Españas

Sostenemos que ahora hay tres Españas en lugar de dos. Además de los conflictos históricos del país, Sánchez ha estilizado la disputa actual como un conflicto dicotómico entre «el progreso o la derecha». Una flagrante simplificación populista de la realidad. Incluso la mayoría de los catalanes quieren una convivencia próspera en reconocimiento de su singularidad lingüística y cultural, ya ampliamente reconocida y desarrollada en España.

Puerta del Sol, Madrid, España
Manifestaciones contra el gobierno de Sánchez en la Puerta del Sol, Madrid. Fuente: Nacho Doce/REUTERS.

La paradoja actual en España es que una minoría está actuando contra la voluntad política de una mayoría hasta ahora silenciosa que no está a favor ni de la amnistía ni de la separación de partes del país. Sin embargo, es evidente que esta mayoría ya no está dispuesta a permanecer en silencio. Existe el peligro de que en España también se produzcan acontecimientos al estilo Ziblatt/Levitsky, que debiliten la democracia desde dentro, incluso a través de las elecciones. Los expertos en América Latina ven sorprendentes paralelismos en el enfoque de Pedro Sánchez con los sistemas autoritarios de la izquierda bolivariana. Como en Venezuela, donde las instituciones fueron sucesivamente tomadas por los políticos y donde la democracia fue «reinterpretada».

Independencia

Si, como es de esperar, los separatistas (principalmente Junts, ERC y EH Bildu) continúan con su línea pública de independencia incondicional de Cataluña y el País Vasco con todas sus fuerzas y utilizan el recrudecimiento del debate en su beneficio, el Estado español lo tendría mucho más difícil para frenar el impulso esta vez que en 2017. Esto se debe a que el Gobierno de Sánchez ha suprimido en los últimos años los instrumentos de contención decisivos del Estado de derecho.

[Lee también: Así ganó Milei, el outsider del shock]

El ganador de las elecciones y presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, había ofrecido a Sánchez seis pactos de Estado PP-PSOE para organizar las reformas que se necesitan urgentemente al margen de extremistas y fundamentalistas. Feijóo llegó a ofrecer la alternancia en el liderazgo del Gobierno entre él y Sánchez para la próxima legislatura. Un acercamiento entre los grandes partidos centristas que probablemente sólo será posible en el periodo después de Sánchez. Esperemos que el país, que en realidad tiene tanto potencial, no sufra demasiado daño, ni interna ni externamente.

Dr. Ludger Gruber

Dr. Ludger Gruber

Representante de la Fundación Konrad Adenauer en España y Portugal. Estudió historia media y moderna, filosofía, derecho público y economía en las universidades de Bonn, Lyon, Madrid y Colonia.

Martin Friedek

Martin Friedek

Investigador. Analista político. Coordinador de proyectos en la Fundación Konrad Adenauer para España y Portugal.

Asia democrática: ¿otro socio para Latinoamérica? Parte 1

Sumérgete en Asia: ¿cuánto sabemos acerca de sus democracias? ¿Es China el único socio en aquel continente? ¿Cómo se relaciona Latinoamérica?

Por: Redacción 23 Nov, 2023
Lectura: 2 min.
Asia democrática y América Latina. Diálogo Político
Compartir
Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

¿Cuánto sabemos de las democracias asiáticas? ¿Qué tanto se ha vinculado América Latina y el Caribe con Asia? ¿Japón, Corea del Sur, Taiwán, etc.? Resulta que Asia es más que China, por supuesto. Hay otros países generando diversas dinámicas que influyen mucho en el mundo de hoy.

A lo largo del siglo XXI, China, el gigante asiático se ha convertido en un socio comercial importante, posiblemente el más importante de casi toda Latinoamérica. En apenas 20 años ha multiplicado por cuarenta el volumen comercial llegando a casi 500.000 millones de dólares en 2022. Y la tendencia va en alza.

Descarga el DP Enfoque: Asia y América Latina: vínculos democráticos y avances autoritarios.

Sin embargo, no podemos obviar algunos problemas. Por un lado, la creciente asimetría comercial, por otro, las relaciones cada vez más dependientes con un autoritarismo. ¿Acaso es China el único socio en aquel continente? ¿O existe la posibilidad de diversificar? Estas preguntas las ponemos hoy Bajo la Lupa.

Participan

Alejandro Lamarque, politólogo y profesor de la Universidad de Buenos Aires. Investigador del Grupo de Estudios sobre Asia y América Latina (GESAAL). Secretario de la revista Asia/AméricaLatina.

Nadia Radulovich, doctora en Relaciones Internacionales y profesora de la Universidad del Salvador, Buenos Aires. Beca interna doctoral de CONICET (2022). Becaria del Taiwan Fellowship Program y magíster en Estudios de Asia Pacífico de la Universidad de Tamkang (TKU). Investigadora del Grupo de Estudios de América Latina y el Caribe (GESAAL).

Bajo la Lupa es un pódcast de Diálogo Político. Un proyecto de la Fundación Konrad Adenauer.    

Conducción y realización: Franco Delle Donne | Rombo Podcasts.

Democracias y autocracias de Asia Meridional, Asia Oriental y Sudeste Asiático, 2023
Redacción

Redacción

Plataforma para el diálogo democrático entre los influenciadores políticos sobre América Latina. Ventana de difusión de la Fundación Konrad Adenauer en América Latina.

Del lado de la libertad

En un continente donde el péndulo electoral muchas veces oscila entre posiciones maximalistas de ambos lados del espectro político, faltan fuerzas sensatas y demócratas capaces de desarrollar proyectos políticos de largo aliento. El Foro América Libre aspira a ser un espacio que nos una contra la amenaza autoritaria.

Por: Mariana Gómez del Campo 23 Nov, 2023
Lectura: 5 min.
Foro América Libre, 2023
Compartir
Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

La elección clara de Javier Milei como presidente de Argentina nos deja dos lecciones importantes. La primera es el rechazo de una gran mayoría de los argentinos al kirchnerismo. A pesar de su retórica democrática, los gobiernos K han sido aliados de quienes niegan las violaciones de derechos humanos en Cuba, Nicaragua y Venezuela. Han sido parte importante de redes como el Grupo de Puebla, que, con voceros como los expresidentes de Bolivia, Evo Morales, y de Ecuador, Rafael Correa, avalan prácticas autoritarias, socavan la democracia y dan oxígeno a los dictadores a través de sus declaraciones públicas. La segunda lección es la necesidad de construir mayorías a favor de la libertad y la democracia desde el centro político. El éxito del nuevo gobierno argentino dependerá de la capacidad de la centroderecha en aportar gobernabilidad y sensatez a la administración entrante.

Necesidad de sensatez

En un continente donde el péndulo electoral muchas veces oscila entre posiciones maximalistas de ambos lados del espectro político, hacen mucha falta voces sensatas y demócratas capaces de desarrollar proyectos políticos de largo aliento, dar rumbo a gobiernos responsables y cumplir con sus promesas y los anhelos de la población latinoamericana.

El socialismo bolivariano promete soluciones fáciles y termina defraudando las esperanzas de millones de latinoamericanos. Un estadio de fútbol lleno de personas gritando «¡Fuera Petro!» en el reciente partido de Colombia contra Brasil en Barranquilla, escenificó esta decepción de una manera muy drástica.

[Lee también: Cuando la academia avala propagandas autoritarias]

En México, el presidente Andrés Manuel López Obrador no solamente busca la cercanía con los dictadores de la región. También persigue una agenda autoritaria de desmantelar sistemáticamente a órganos del Estado como el Instituto Nacional Electoral o la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Solo gracias al trabajo conjunto de los partidos opositores históricamente enfrentados, hemos podido frenar algunos aspectos de su agenda antidemocrática.

Es más, gracias a esta cooperación y al liderazgo excepcional de la senadora Xóchitl Gálvez, el próximo mes de junio de 2024 tenemos la oportunidad real de otorgar otra derrota al socialismo bolivariano y a las redes internacionales de izquierda autoritaria que tanto daño nos han hecho. Para lograrlo, vamos a necesitar los ojos de la comunidad internacional puestos en este proceso electoral. Como ha ocurrido con muchos gobiernos de esta línea, es probable que AMLO y su partido no vayan a querer reconocer fácilmente una posible derrota.

Foro América Libre

El ejemplo mexicano nos muestra que solamente unidos podemos ganar. Esta experiencia es muy importante para todos los amantes de la libertad y la democracia en América Latina. En este sentido, hace poco nació una esperanza, el Foro América Libre. Ocurrió a finales de octubre de 2023. Convocamos a partidos políticos, centros de pensamiento, dirigentes políticos, representantes de la sociedad civil y otros actores a una fiesta de libertad y democracia en la Ciudad de México. Más de 30 organizaciones y participantes de 25 países respondieron a este llamado.

El Foro América Libre busca ser un espacio nuevo. Tiene como objetivo la coordinación y diálogo para crear un frente común desde el centro político, con valores y principios claros. Siempre del lado de la democracia. Siempre del lado de la libertad.

Algunos líderes presentes en el Foro América Libre en Ciudad de México, 2023

La enorme atención mediática en la región a nuestro encuentro en octubre mostró que muchos han esperado un espacio como el Foro América Libre. En nuestro escenario, expresidentes compartieron sus experiencias. La vicepresidenta del Parlamento de Ucrania agradeció la solidaridad de los presentes frente al ataque de Vladimir Putin y la nueva generación de políticos aportó su entusiasmo por una América Libre. Nuestro desafío ahora es transformar esta experiencia en un espacio permanente de unidad democrática frente a la amenaza.

[Lee también: Un nuevo espacio que promueve libertad]

Mas allá de la diversidad de los asistentes de la primera edición del Foro América Libre, todos nos unimos cuando en presencia del excandidato presidencial y expreso político de Nicaragua, Félix Maradiaga, otorgamos un premio de derechos humanos a una silla vacía. Esta silla representaba a monseñor Rolando Álvarez, obispo de Matagalpa en Nicaragua, preso político del dictador Daniel Ortega y condenado a más de 26 años de cárcel. El destino inhumano de Monseñor lo comparten muchos activistas en Venezuela y Cuba, países defendidos internacionalmente por el Grupo de Puebla y sus aliados. Los perseguidos políticos necesitan a los demócratas del mundo, y ellos nos necesitan a nosotros.

Mariana Gómez del Campo

Mariana Gómez del Campo

Presidenta de la Organización Democrática de Cristina de América y secretaria de Asuntos Internacionales del Partido Acción Nacional. Ex diputada federal de México.

Así ganó Milei, el outsider del shock

¿Cómo un economista como Milei ganó las presidenciales de Argentina? Descubre su visión liberal-libertaria y cómo conectó con el hartazgo social y la aspiración de cambios profundos.

Por: Ángel Arellano 21 Nov, 2023
Lectura: 5 min.
Javier Milei. Fuente: Cadena 3
Compartir
Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

Por primera vez en cuarenta años Argentina eligió presidente a un outsider. ¿Pero cómo, si Milei era diputado? Lo es, en efecto. Y lo será hasta el 10 de diciembre, cuando le corresponda asumir la primera magistratura del país. Llegó al Parlamento recientemente, en el año 2021, a través de un movimiento creado para esos efectos, el Partido Libertario, que hoy integra la coalición La Libertad Avanza.

Javier Milei no es lo que se conoce como un político formal. Por el contrario, debe su ascenso en buena medida al impulso de un mensaje combativo contra el sistema político de su país y la propagación de una filosofía, como el mismo la denomina, liberal-libertaria.

También es la primera vez que un economista se convierte en presidente de Argentina. Esto dice mucho del principal problema que tiene esa nación. Para abordar ese asunto, este candidato controversial, de discurso radical y crítico de eso que llama la «casta» (en alusión a los políticos, partidos y élites vinculadas al Estado), propone medidas de shock. Entre sus principales banderas destaca el cierre del Banco Central, la reducción del Estado, la dolarización y la privatización. Esto último tuvo énfasis el día después de su elección. «Todo lo que pueda estar en manos del sector privado, va a estar en manos del sector privado», dijo.

Fuente: EPData.

¿Qué votó Argentina?

«Hay una tendencia a pensar que los argentinos votaron a la ultraderecha, cuando en realidad lo que han votado es al ultraliberalismo. Este ultraliberalismo les promete solucionar esa crisis económica de la que están hartos. Muchos argentinos recuerdan la década de los noventa, diez años consecutivos sin inflación, incluso con cierta deflación. Miran con nostalgia aquellos tiempos en los que el peso valía lo mismo que el dólar. Es el recuerdo de un tiempo en el que había créditos hipotecarios y se podía ahorrar. En el que se podían cambiar los pesos por moneda extranjera. Todo eso en la Argentina de hoy no es posible». Son palabras de Sebastian Fest, corresponsal en Buenos Aires de El Mundo de España.

[Lee también: Milei y el fin de un ciclo histórico]

Carlos Fara, consultor político de amplia trayectoria y recientemente nombrado presidente de la Asociación Internacional de Consultores Políticos, denomina a Milei como un outsider en toda regla. «Quizá en Argentina el último outsider que llegó al poder sea el propio Juan Domingo Perón en 1946». Sobre la base de apoyo que concretó el triunfo del polémico candidato, Fara dice: «Milei consolida algo que ya habíamos visto en agosto [primarias] y en octubre [primera vuelta], insertándose en sectores bajos y sectores populares, representándole casi por primera vez en la historia una competencia al peronismo en su base social». «La enorme mayoría de los votantes de Juntos por el Cambio [antes Cambiemos], que son más de sectores medios y medioaltos. Eso hace más diversa la coalición social que lo apoyó».

La diferencia entre el candidato peronista, Sergio Massa (44,30%), y Javier Milei (55,69%), ha sido proporcional a la necesidad de cambio exigida por la sociedad. Dice Fara que «un cambio más profundo era pedido por el 80% de la gente. El punto era ¿qué cambio? Y ¿quién podía canalizarlo mejor?».

Javier Milei en el debate presidencial. Fuente: X.

¿Cómo ganó?

De acuerdo con Augusto Reina, consultor y director de la agencia Doserre, las claves de la elección no están en la comunicación sino en el hartazgo y la exigencia de cambio. Sin embargo, Javier Milei fue antes un fenómeno comunicacional que captó la atención de los medios de comunicación dentro y fuera de Argentina.

«Fue una comunicación bastante contraintuitiva en sus formatos, en las redes que usó e incluso en el mensaje que promulgaba. ¿Qué tuvo de particular? Lo nutrida, consistente y trabajadora de la comunidad de seguidores libertarios en las redes. Es una comunidad orgánica, sobre todo el TikTok. Son contenidos que vuelan independientemente de lo que haga el candidato. La centralidad comunicativa no la tuvo el candidato. Incluso gran parte de sus contenidos eran recopilados de sus entrevistas en televisión. Esto tiene una particularidad y son los torbellinos mediáticos. Se llevan adelante ciclos noticiosos a fuerza de contenidos disruptivos e incluso ideológicos», explicó Reina.

[Lee también: Cuando la academia avala propagandas autoritarias]

Un detalle encontrado por Reina en los grupos focales de Javier Milei interesa al análisis de la situación. «Él [Milei] genera algo, sobre todo en el segmento más joven (16-25 años). Y es que tiene la capacidad de que a través de pocas claves vende elementos interpretativos de la realidad. ¿Hay inflación? Bajemos el Banco Central. ¿Hay pobreza? Hay que sacarles la plata a los políticos. Con esas pequeñas claves tiene forma de resolver y empoderar a sus electores sobre cómo el presidente de turno puede resolver los problemas». Para Reina, la audacia de Javier Milei fue ser el abanderado de la necesidad de cambio que pedía la sociedad. Considera que es difícil afirmar que toda la votación que obtuvo fue decididamente a apoyarlo a él y a su proyecto de shock y reformas profundas. «Sí tomaría con bastante más fuerza que el 55% buscó una opción de cambio».

Invitamos a ver la Mesa de Análisis de Diálogo Político sobre las presidenciales en Argentina.

Ángel Arellano

Ángel Arellano

Doctor en ciencia política, magíster en estudios políticos y periodista. Profesor de la Universidad Católica del Uruguay y de la Universidad de Las Américas de Ecuador. Coordinador de proyectos en la Fundación Konrad Adenauer en Uruguay, y editor de Diálogo Político.

Radiografía política de Colombia: ¿cuál es el panorama?

Discusión pública tras las elecciones regionales en Colombia. Comprende el debate sobre la gobernabilidad y el respaldo a Petro para 2024.

Por: Katherinn Cuervo 21 Nov, 2023
Lectura: 12 min.
Fusagasuga, Colombia, 11.05.22
Compartir
Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

Tras el resultado de las elecciones regionales en Colombia del pasado 29 de octubre, el debate en la opinión pública se ha centrado en los cálculos políticos para entender la dirección de gobernabilidad del país a nivel nacional y local. La discusión ha girado en torno a: los posibles ganadores y perdedores de la contienda electoral; el pulso por el poder local de partidos y coaliciones; el respaldo que tendrá el presidente Gustavo Petro para lograr la aprobación de las reformas que cursan en el Congreso y la implementación de su proyecto político.

¿Qué se evidenció con los resultados en las urnas y qué significan para el país? Los siguientes son algunos aspectos para comprender el panorama político en 2024: 1) fuerzas políticas que se fortalecieron o se debilitaron en las regiones; 2) tendencia del voto hacia la elección de partidos tradicionales; 3) relación de poderes y transacciones políticas para asegurar la gobernabilidad que necesita el presidente Petro para pasar sus reformas en el Congreso de la República.

Los resultados

De los más de 38 millones (38.905.005) de votantes habilitados, el 59,21% (23.038.752 votantes) participó en las elecciones regionales del pasado 29 de octubre para el periodo 2024-2027. Los colombianos acudieron a las urnas para elegir alcaldes de 1.102 municipios, gobernadores de 32 departamentos, concejales (12.072), diputados (418), y ediles (6.885).

Una vez que la Registraduría Nacional de Colombia dio a conocer los resultados, se generó una discusión mediática y en redes sociales.

A pesar de que el presidente Gustavo Petro hizo una alocución presidencial moderada reconociendo los resultados, y extendió una invitación a los ganadores de la contienda electoral para  trabajar en una agenda local articulada con la nacional, horas después reaccionó en Twitter asegurando que la coalición de gobierno no había tenido ninguna derrota, sino que, por el contrario, había logrado triunfar en nueve departamentos del país.

Tres días después, las cuentas del presidente se incrementaron y, a través de Twitter, afirmó que «el panorama político estaba alejado del relato mediático». De acuerdo con él, son 15 las gobernaciones afines al gobierno y 6 independientes pero cercanas. Es decir, serían 21 de las 32 gobernaciones con las que estaría contando para un posible respaldo político.

Las cuentas del presidente incluyen los movimientos y partidos que participaron en la campaña presidencial para la primera vuelta y que, mediante coaliciones, lograron obtener algunas gobernaciones. Así mismo, tuvo presente el apoyo político que ha recibido de ciertas bancadas y congresistas individuales, quienes han respaldado las reformas propuestas por el Gobierno nacional y han apoyado a algunos de los gobernadores elegidos.

Gobernaciones y alcaldías

La conclusión a la que llegan algunos analistas acerca de una derrota de la coalición de gobierno (Pacto Histórico) en el territorio nacional se vio marcada por los resultados que se obtuvieron en las principales ciudades del país. En Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Bucaramanga y Cartagena ganaron candidatos que se han declarado abiertamente en oposición o que han tenido un discurso crítico frente a la gestión administrativa y política del Gobierno nacional.

  • En 22 departamentos ganaron candidatos por coalición y en 10 departamentos triunfaron candidatos en solitario, ya sea por partido único o como independientes.
  • La coalición del Pacto Histórico ganó dos gobernaciones: Nariño, como partido único, y Amazonas, en coalición con el Partido Liberal y Alianza Social Independiente (ASI).
  • En las principales alcaldías ganaron candidatos en su mayoría por coalición o por movimientos. En 11 de las ciudades capitales lideraron las coaliciones.[1]
  • El Pacto Histórico tuvo victoria [2] como único partido en cinco municipios del país: Duitama, Boyacá, Cajibio y Totoró, Cauca; Bajo Baudó (Pizarro), Chocó, y Cumaribo, Vichada.
  • Los candidatos electos en las ciudades más importantes de Colombia, y que concentran mayor densidad poblacional, marcaron una tendencia contraria y de contrapeso para el Gobierno nacional: Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Bucaramanga, Cartagena.

Con estos resultados, ¿la coalición del presidente Petro ganó en las regionales?, ¿o el triunfo fue para los partidos y movimientos abiertamente opositores al Gobierno nacional?

[Lee también: De la multiplicación a las nuevas coaliciones en Colombia]

Los resultados electorales no proporcionan una representación clara de quiénes son los ganadores o perdedores en la contienda electoral, en términos de gobierno u oposición. Esto se debe, en parte, a que el sistema electoral colombiano y la dinámica política regional generan una considerable informalidad en la formación de coaliciones, tanto para elecciones locales y regionales como para la inscripción de candidaturas respaldadas por movimientos ciudadanos (mediante la recolección de firmas).

Partidos y regiones

Durante muchos años, esta situación ha posibilitado que partidos que manifiestan abiertamente posturas ideológicas opuestas terminen respaldando a un mismo candidato. Este fenómeno se evidenció en algunas regiones donde organizaciones afiliadas al Pacto Histórico otorgaron avales junto a partidos de oposición como Cambio Radical, o a candidatos independientes como los del Partido Conservador, que dejaron de respaldar al Gobierno en varias de las reformas propuestas.

Teniendo en cuenta estos partidos y movimientos que forman parte de la coalición de gobierno, fueron en total 13 las gobernaciones en las que ganaron a partir de coaliciones. Fuerza Ciudadana ganó como partido único en el Magdalena. Sin embargo, el gobernador electo, Rafael Martínez, explicó que, si bien el partido es de gobierno, no forma parte del Pacto Histórico y, por lo tanto, el Pacto no triunfó en el departamento. Aseguró que «ellos tenían su propio candidato a la Alcaldía y la Gobernación». [3]

Aun así, las cuentas compartidas por el mandatario no dan. El presidente alude a un triunfo en 15 gobernaciones, pero son 13 las que corresponden a los partidos de la coalición de gobierno. Esto sucede porque el presidente también consideró como suya la victoria en aquellos departamentos en los que no necesariamente participaron los partidos del Pacto Histórico, si no que ganaron candidatos de los partidos Liberal (declarado independiente en Congreso pero que ha votado a favor la mayoría de las reformas de gobierno) y Verde (declarado partido de gobierno en el Congreso), con los que cuenta hoy con respaldo político frente a sus reformas y proyectos de ley.

Fuente: La Silla Vacía.

Fragmentación y coaliciones

Además, varios miembros del Pacto Histórico señalan que su organización logró sacar más de 600 concejales (de 12.072), 70 alcaldes (de 1102) y 38 diputados (de 418), es decir, menos del 10 %.

En otros departamentos ganaron candidatos apoyados por congresistas del Partido Liberal o de la Alianza Verde. Es importante destacar que en los últimos meses se ha evidenciado una fragmentación al interior de estas colectividades respecto a la posición ante el Gobierno nacional en el trámite de las llamadas reformas sociales.

La cantidad de coaliciones entre fuerzas políticas que no necesariamente van en una misma línea ideológica hace que sea difícil atribuir victorias específicas. Por esta razón, cada partido o grupo político interpreta los resultados bajo su propia lógica e interés. En estas elecciones territoriales participaron 35 partidos distintos, un récord histórico en un país que hace treinta años solo tenía dos partidos hegemónicos: Liberal y Conservador.

Los candidatos reciben avales de diferentes partidos entre tradicionales y alternativos, y crean nuevos movimientos con nombres distintos para encajar en la opinión pública. Lo mismo sucede con candidatos alternativos que terminan recibiendo apoyo de diferentes clases políticas. Esto demuestra que los partidos políticos no han muerto y siguen siendo determinantes en la política colombiana. 

Lo que sucedió con el Pacto Histórico es un ejemplo de ello. Una coalición de gobierno que terminó dividida y no logró consolidar unas bases en las regionales con candidatos propios. El Pacto avaló algunas candidaturas a las gobernaciones. Así, lo hicieron de igual forma los partidos políticos que forman parte de esta coalición, que presentaron candidatos propios e formaron parte de coaliciones.

Las tendencias cambiaron

Hay quienes aseguran que las elecciones territoriales que se llevaron a cabo fueron una especie de plebiscito frente a la gestión del Gobierno nacional. Y que los resultados representaron un castigo ante un año de una administración marcada por escándalos, presuntos actos de corrupción, baja ejecución presupuestal, crisis en materia de seguridad y polarización promovida desde el Palacio Nariño.

[Lee también Política y crimen organizado en América Latina]

Sin embargo, resulta complicado afirmar que se trató realmente de un plebiscito al presidente de Colombia. Los gobiernos locales responden a sus propias agendas y su dinámica política es distinta. La relación candidato-elector en las regiones depende de la confianza y la cercanía. También de los acuerdos políticos y burocráticos de las principales fuerzas políticas.

Malo conocido

En varias regiones, los ciudadanos optaron por candidatos con experiencia y por proyectos políticos que les ofrecieron seguridad, estabilidad y resultados. Los votantes tuvieron un plebiscito local, en el que castigaron o premiaron a los mandatarios salientes. Así sucedió en las principales capitales del país. Y aunque fueron elegidos críticos y opositores al Gobierno, en muchos casos, no hay una posición clara ni fuerte ante la Administración nacional. En especial, porque existe un alto grado de dependencia del poder central en temas presupuestarios y de planificación.

Por otra parte, es necesario reconocer que los resultados regionales como contrapeso al Gobierno nacional no son una novedad en el país. En gobiernos anteriores, incluso con mayor favorabilidad en la imagen del presidente de turno, sucedieron fenómenos similares.

Hacia la gobernabilidad

A un poco más de un año de mandato, las reformas laboral, pensional y de salud no han logrado materializarse. Continúa una puja política en el Congreso entre quienes están a favor y en contra.

El futuro de este proyecto político aún genera incertidumbre. El Gobierno de Colombia ha perdido mayorías. Partidos que apoyaban a la coalición de gobierno se han fragmentado y otros se han declarado independientes.

Lo sucedido en las urnas el pasado 29 de octubre deja la puerta abierta para una reconfiguración política. Al no existir una figura de oposición clara y sólida, el margen de maniobra de los partidos que se han declarado independientes y que tienen una importante influencia territorial puede permitir una negociación entre el Gobierno nacional y los congresistas, dado que representantes a la Cámara y a Senadores apoyaron a diferentes alcaldes y gobernadores. Este armado político buscaría lograr una nueva coalición de gobierno para la implementación de su proyecto político. En esos espacios de diálogo está en juego la financiación y apoyo del presupuesto nacional para los proyectos departamentales y municipales.

Zona gris

La zona gris que dejan los resultados de las urnas es un propicio escenario de transacciones políticas para el apoyo y aprobación de las reformas y la financiación de proyectos regionales. Este escenario conlleva un riesgo de politización, clientelismo y corrupción a nivel nacional. Es crucial tener presente que, en lo territorial, a mayor dependencia de los mandatarios locales hacia el Gobierno central, menor autonomía en la toma de decisiones.

En medio de estos acuerdos, el Gobierno buscará no solo los votos para sus reformas, sino el apoyo de las autoridades locales para consolidar su proyecto de paz total. Ante la creciente ola de inseguridad, serán importante en la agenda de articulación nacional y local las negociaciones con el ELN y las disidencias de las FARC, que han generado más dudas que certezas, dada la falta de seriedad de estos grupos subversivos en el cumplimiento de los acuerdos como el cese al fuego, en el caso del ELN.

En este llamado a acuerdo nacional resulta imperativo escuchar y permitir la participación en el diálogo a todos los electos mandatarios municipales y departamentales. No obstante, y aunque en su discurso el presidente Gustavo Petro ha invitado a un trabajo conjunto, resulta contradictorio que el mandatario haya convocado a una cumbre de gobernadores únicamente a aquellos que considera afines a su Gobierno.

Bibliografía

El País América Colombia. (2023). Las elecciones en las que se frenó la ola de cambio político en Colombia

El Tiempo. (2023). Así van las cuentas de los partidos a una semana de las elecciones regionales.

La Silla Vacía. (2023). Claves de las elecciones regionales en las seis grandes plazas del país  

La República. (2023). JPMorgan y Goldman Sachs ven un impacto de las elecciones en las reformas (larepublica.co)

ORZA. (2023). Gobernabilidad en la balanza – ORZA Un análisis de las elecciones territoriales en Colombia.

ORZA. (2023). Elecciones territoriales: retos y dinámicas políticas.

Registraduría Nacional. (2023). Resultados preconteo elecciones territoriales 2023.

Vali Consultores. (2023). Informe, Elecciones regionales 2023. Análisis y perspectivas del panorama política actual.


[1] Así quedó el nuevo mapa político después de los resultados de elecciones regionales (larepublica.co)

[2] ¿El Pacto Histórico ganó o perdió con los resultados de las elecciones regionales? | ColombiaCheck

[3] «En Magdalena no ganó el Pacto Histórico»: Rafael Martínez, gobernador electo – La Silla Vacía (lasillavacia.com)

Katherinn Cuervo

Katherinn Cuervo

Coordinadora de comunicaciones del Instituto de Ciencia Política Hernán Echavarría Olózga. Comunicadora social y periodista con magíster en gestión pública. Trabajó en el Ministerio de Defensa, Revista Semana y gremio Fecoljuegos.

La guerra y el recuento de daños

El conflicto entre Israel y Hamás avanzó de forma sorpresiva dejando tras de sí violencia, horror y muertes. Descubre los detalles de esta trágica situación.

Por: Fabiola Chambi 16 Nov, 2023
Lectura: 6 min.
Destrucción de casa en Israel
Compartir
Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

Un conflicto latente e histórico se convirtió de manera sorpresiva en una guerra abierta. Lleva más de un mes dejando rastros de violencia y horror. De la madrugada del 7 de octubre, en la que los sistemas de protección, vigilancia y control aéreo de Israel fueron vulnerados por un operativo de Hamás, hasta hoy, mucho ha cambiado. Pero la constante son las muertes.

1400 vidas cegadas y más de 200 personas secuestradas se cuentan en esa masacre. La respuesta fue el ataque y la incursión terrestre de Israel en la Franja de Gaza con el saldo de más de 10.000.

La periodista Bárbara Ayuso, enviada especial del diario español El País, relata en un episodio del pódcast de ese medio cómo israelíes y palestinos entierran a sus muertos, dejando muchas veces de lado los rituales religiosos porque no tienen cabida en ese escenario de incertidumbre, miedo y fosas comunes.

[Lee también El conflicto entre Israel y Hamás, la importancia del lenguaje]

Aunque hay kibutzim que fueron eliminados casi por completo, los sobrevivientes no renuncian a su vida de comunidad. Es la rutina que conocieron siempre y la que quieren mantener sin pensar qué pasará después. Tienen derecho a reconstruirla.

Del otro lado, la respuesta de Israel tiñe de dolor la Franja de Gaza por los ataques que han alcanzado a niños y mujeres desprotegidas. Algunos habitantes dicen que viven ahí pero no apoyan a Hamás. Otros, que quedaron al otro lado de la frontera, quieren volver aun sabiendo que existen pocas esperanzas de un nuevo comienzo.

Los matices de Latinoamérica

En este punto se hace imprescindible comprender qué es y qué no es Hamás, y qué la causa palestina y la operación de Israel como justo derecho a defenderse respecto al costo humanitario de la guerra. En Latinoamérica, la mayoría censuró el ataque terrorista, pero a más de 30 días y ante la ofensiva sin pausa en la Franja de Gaza, los discursos van tomando matices. ¿Cómo está cambiando la opinión pública mundial sobre el conflicto armado? ¿Qué dicen ahora los líderes de la región?

[Lee también Ataque a Israel: ¿qué han dicho los gobiernos de América Latina?]

Bolivia tomó la decisión más contundente hasta ahora, al romper relaciones diplomáticas con Israel por la «agresiva y desproporcionada ofensiva militar en la Franja de Gaza». El anuncio pudo resultar sorpresivo ante los ojos de la comunidad y la prensa internacional. Sin embargo, no es novedoso, porque durante el gobierno del expresidente Evo Morales, en 2009, ya se había asumido esta postura para expresar el apoyo a Palestina. Durante la administración transitoria de la expresidenta Jeanine Áñez se restablecieron las relaciones.

El factor Irán

Un componente clave para entender esta decisión de Bolivia es Irán, explica el profesor chileno Isaac Caro, doctor en estudios americanos. Este país se alinea con Venezuela y Nicaragua, dos gobiernos amigos que tienen como aliado y socio estratégico en muchas áreas comerciales a la república islámica.

Otros gobiernos de izquierda en la región han expresado diversas posturas, sobre todo luego del bombardeo a Yabalia, el mayor campamento de refugiados en Gaza. El mandatario de Argentina, Alberto Fernández, dijo que hay violaciones al derecho internacional humanitario. La representante mexicana ante las Naciones Unidas, Alicia Buenrostro, cuestionó posibles crímenes de guerra. Y el presidente colombiano Gustavo Petro habló de un «genocidio». El tono más moderado y conciliador vino desde Chile con el presidente Gabriel Boric. Este condenó la respuesta israelí pero abogó por una tregua y el ingreso de ayuda humanitaria.

Finalmente, el tablero de los líderes internacionales sobre el conflicto en Cercano Oriente asumió acciones más concretas desde Chile, Colombia y Honduras, con el retiro de sus respectivos embajadores de Israel.

Milicias armadas como actores del conflicto

Aliados, pero…

Estados Unidos, principal aliado de Israel, se ha mantenido firme en su apoyo al primer ministro Benjamín Netanyahu. Pero el presidente Joe Biden no ha tenido un camino fácil con su partido. Según una encuesta de The Associated Press-NORC, el 46% de los demócratas desaprueban el manejo que hace Biden del conflicto, mostrando una fuerte división.

Por otro lado, la postura inicial de Francia fue enfática en apoyar el «derecho de Israel a defenderse». Ahora, el presidente Emmanuel Macron aboga por una tregua para la ayuda humanitaria en Gaza, con el objetivo de un alto el fuego. A este pedido también se han sumado Naciones Unidas y organizaciones benéficas internacionales que estiman que se necesitaría unos 1200 millones de dólares para las poblaciones de Gaza y Cisjordania hasta finales de 2023.

Mientras tanto, se evidencia con mayor claridad el posicionamiento ideológico y la guerra avanza en escalada. La posibilidad de detener el ataque israelí es lejana. Así lo ha reiterado Netanyahu y Biden lo ha ratificado.

Mostrar una guerra al mundo

En la era de los teléfonos móviles y la inmediatez, mostrar al mundo una guerra ha superado las limitaciones técnicas. Hoy son posibles incluso transmisiones en vivo no solo de periodistas sino de los mismos habitantes. El cuándo, cómo o dónde capturar un hecho está determinado por la óptica del narrador.

La opinión pública tiene la capacidad de acceder a mayor información y, por tanto, está expuesta a mayor desinformación. Según la verificadora española Newtral, se han identificado en un mes 67 desinformaciones relacionadas con la guerra en la Franja de Gaza que se viralizaron en redes, desde el ataque el 7 de octubre.

Para esta cobertura, los desafíos y la inseguridad han sido mayores. Más de 2000 experimentados corresponsales fueron acreditados. Según Reporteros sin Fronteras, unos 40 periodistas murieron en este primer mes de conflicto. Desde el otro lado, tal vez uno de los casos más emblemáticos fue el del periodista Mohamed Abu Hatab, reportero de Palestine TV en Gaza. Este murió junto a su esposa, sus seis hijos y varios de sus hermanos luego de un ataque israelí.

Aunque llegase la tregua, el dolor no tienen pausa y las cifras nunca alcanzarán para dimensionar el verdadero costo de una guerra.

.

Fabiola Chambi

Fabiola Chambi

Periodista con posgrado en periodismo digital, docencia universitaria, derechos humanos y comunicación política. Corresponsal de Voice of America. Editora en Connectas.

De la multiplicación de partidos a las nuevas coaliciones en Colombia

Claves para entender unas elecciones que cambiaron el mapa político. ¿Perdieron Gustavo Petro y el Pacto Histórico? ¿Cuáles son los cambios en la geografía de múltiples colores y nuevos partidos? ¿Desafíos de la fragmentación?

Por: Ana María Saavedra 15 Nov, 2023
Lectura: 7 min.
Gustavo Petro. Elecciones. Colombia
Compartir
Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

En la red X, como ocurre en la mayoría de sus comunicaciones, el presidente Gustavo Petro celebró un triunfo en las elecciones regionales de Colombia. Anunció su reunión con los catorce gobernadores, según él, elegidos gracias a la plataforma que lo apoyó en la primera vuelta presidencial.

Colombia vive una guerra de narrativas o, como llama el propio Petro, «de relatos mediáticos» acerca de los triunfadores de las elecciones del pasado 29 de octubre, en las que se eligieron gobernadores, alcaldes, concejales, diputados y ediles. Mientras sus contradictores políticos, algunos analistas y medios de comunicación hablaban de un «referendo» contra Petro, este insistía en cuentas optimistas, en las que incluía un mapa de los gobernadores ganadores que estuvieron con él en la primera vuelta.

Pero más allá de las sacadas de pecho en las que oficialistas y opositores se autoproclaman triunfadores, es necesario entender esta maraña de partidos, muchos de ellos nuevos, coaliciones y movimientos sociales que compitieron en estas elecciones para elegir 32 gobernadores y 1.102 alcaldías.

Las coaliciones

Tanto para las elecciones legislativas como para las regionales, los partidos tradicionales siguen teniendo una gran presencia y poder en los territorios. Sin embargo, a partir de 2011 se inició en Colombia un fenómeno que ha ido aumentando en las siguientes elecciones locales (2015, 2019 y 2023): las coaliciones interpartidistas.

La Fundación Konrad Adenauer y la Misión de Observación Electoral (MOE) publicaron en 2017 un análisis sobre regulación de coaliciones. Allí explicaron que «las coaliciones son esencialmente una estrategia preelectoral orientada a la superación de umbrales y la consecución de curules».

En las últimas cuatro elecciones, el número de candidatos inscritos en coaliciones ha ido en aumento. Esto lo evidencia este gráfico realizado por Tatiana Gelvez, docente de la Universidad Externado de Colombia.

Colombia: candidaturas por coalición 2015, 2019, 2023. Fuente: Tatiana Gelvez
Candidaturas por coalición. Elaboración propia con base Electoral MOE (2023). Fuente: Tatiana Gelvez.

El mayor número de candidatos de coaliciones también se vio reflejado en el aumento de triunfos. En 2011 se presentaron apenas cuatro coaliciones a las gobernaciones de los 32 departamentos, y los partidos (La U, Liberal, ASI, Alianza Verde, Cambio Radical y Conservadores) se llevaron la mayoría de los triunfos. En las elecciones siguientes (2015) estos partidos se unieron en varias regionales y las coaliciones ganadoras pasaron a 17.

[Lee también: ¿La política funciona bien? Así va la democracia en Latinoamérica]

En las elecciones de 2019 siguió aumentando el número de coaliciones exitosas y estas ganaron en 25 departamentos. Este panorama ha sido similar para los municipios. Con excepción de las cuatro ciudades principales (Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla), los partidos tradicionales o candidatos independientes fueron los ganadores en 2015 y 2019.

Multiplicación de partidos

En las elecciones de octubre, 23 de los candidatos ganadores a gobernaciones y 19 de alcaldías de ciudades capitales (entre ellas, Cali) fueron en coalición.

Para Juan Pablo Milanese, docente de la Universidad Icesi, a nivel local los partidos funcionan como franquicias. Se acomodan a las demandas locales, pero también a las dinámicas de competencia desde un punto de vista estratégico. Explica que «son coaliciones de agrupaciones asociadas a dirigentes que terminan arrastrando a las etiquetas partidarias, pero en la política subnacional los partidos significan muy poco».

El panorama que deja la última elección indica que Colombia retrocedió dos décadas. En 2003 existían 69 partidos. Apuntando en esa dirección, las reformas políticas de ese año y de 2009 buscaron reducir el número de competidores y fortalecer partidos con proyección nacional. Para 2019, este número era de 16 partidos. En un reciente informe, la MOE llamó la atención sobre el aumento de organizaciones políticas con personería jurídica que tuvieron la posibilidad de avalar candidatos. Esto se dio gracias a las decisiones del Consejo Nacional Electoral en marzo de 2023 que permitieron ampliar el espectro de partidos políticos en Colombia.  Así, 35 partidos con personería inscribieron candidaturas.

Partidos habilitados para presentar candidatos en Colombia 2023
Partidos habilitados para presentar candidatos en Colombia. Fuente: MOE.

Nuevo ajedrez político

Según la MOE, el proceso electoral de octubre tuvo un aumento del 112 % en el número de partidos políticos con personería jurídica, en comparación con las elecciones de 2019. Varios de estos nuevos partidos, como el Nuevo Liberalismo, Creemos y Fuerza Ciudadana salieron ganadores en alcaldías y gobernaciones. Tal es el caso de Bogotá, donde Carlos Fernando Galán se llevó el triunfo incluso en primera vuelta. El Nuevo Liberalismo participó en varias coaliciones en alcaldías y gobernaciones con otros partidos o movimientos. Casos como este ejemplifican las complejidades y diferencias de las elecciones regionales con las presidenciales, pues, como dice Milanese, se trata de coaliciones de diferentes tipos de líderes que en algunos casos juegan juntos desde el punto de vista partidario, pero en otros se diversifican. Esto complejiza la dinámica local de los partidos.

El ajedrez político se alimenta con la burocracia y las bases de los líderes políticos.  En Colombia, la figura de los clanes políticos tiene mucho peso en la política local. Es el caso de los Char de Barranquilla, los Gnecco de Córdoba o el de Dilián Francisca Toro en el Valle del Cauca. Estos responden a intereses de familias, una suerte de casta política, y no tanto así a los partidos nacionales. Los clanes políticos son grupos de poder regionales con nexos familiares o afinidades políticas, económicas y sociales. Su fundamento histórico era el clientelismo.

[Lee también: Petro y el fin de las expectativas]

Luego, con el auge del narcotráfico y de otras economías subterráneas, algunos de estos clanes se asociaron también con grupos al margen de la ley para buscar beneficios en estas nuevas rentas. Se han perfilado como actores de primer orden en la política departamental y municipal, por encima de los partidos políticos, simples vehículos de sus aspiraciones. Cuentan con una estructura fortalecida por ediles de las juntas administradoras locales, concejales, diputados, alcaldes de ciudades intermedias hasta llegar a representantes en el Congreso. En las elecciones, estos clanes salieron victoriosos en los lugares donde se presentaron.

Finalmente, ¿perdió Petro?

Este panorama de coaliciones, multiplicación de partidos y particularidades de los departamentos complejiza hablar de partidos ganadores y perdedores. Tal como escribió Juan Esteban Lewin, en El País América: «Eso lleva a que partidos que son rivales en lo nacional hayan sido ese domingo aliados en una región y rivales en el departamento o municipio vecino, y a que todos encuentren argumentos para mostrarse vencedores».

Aunque el presidente Petro, en sus tuits, intente mostrarse como ganador, la realidad es que el balance para el Pacto Histórico, la coalición de partidos que lo llevó a la presidencia, es más negativo que positivo. Tanto la campaña como los resultados evidenciaron la fragmentación de esta agrupación y su incapacidad de conformar candidaturas sólidas en las regiones.

En Bogotá, su gran apuesta con la candidatura de Gustavo Bolívar —uno de sus principales alfiles—, se dio lo que muchos llamaron un «plebiscito» o voto castigo contra el presidente. Allí, Petro se enfrascó en una pelea con la actual alcaldesa para interferir en el proyecto del metro de la ciudad, lo que generó rechazo en la ciudadanía. Galán ganó y Bolívar quedó en tercer lugar. El propio candidato reconoció: «Es un voto castigo para el Pacto Histórico». También ganaron candidatos opositores en Medellín, Barranquilla, Bucaramanga, Cúcuta y otras capitales departamentales.

Así votó Colombia en las gobernaciones 2023
Fuente: La Silla Vacía.

En el futuro inmediato, los alcaldes y gobernadores electos jugarán un papel central. Estos, a su vez, dependen políticamente o se relacionan con congresistas nacionales y su influjo en las votaciones del Congreso para viabilizar o rechazar las reformas a la salud, laboral, pensional y a la justicia, agenda neurálgica del gobierno nacional.

Ana María Saavedra

Ana María Saavedra

Periodista colombiana. Directora de Colombiacheck. Ha trabajado como editora del diario «El País» de Cali. Becaria del programa Balboa en «El País» de España.

Guatemala y la criminalización a periodistas en un país cooptado

Corrupción e impunidad afectan a los periodistas en Guatemala. Sin embargo, persisten en la lucha por el derecho a informar y ser informado, y por recuperar la democracia y reestablecer las libertades públicas.

Por: Rodrigo Simaldone Alaggia 14 Nov, 2023
Lectura: 6 min.
El periodista guatemalteco José Rubén Zamora esposado en la Torre de Tribunales a la espera de afrontar un juicio en su contra. Foto: Esteban Biba (X: @estebanbiba)
Compartir
Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

En Guatemala, los periodistas han jugado un rol determinante en la lucha contra la corrupción y la impunidad. Durante los últimos años han dedicado esfuerzos ingentes a denunciar a través de medios escritos, televisivos y radiales estos flagelos. Estos han causado daños al país, dejando en una situación de vulnerabilidad a la población guatemalteca que sufre las consecuencias de un Estado fallido.

A partir de la llegada de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) en el año 2006, los y las periodistas y medios de comunicación independientes denunciaron con mayor fuerza a funcionarios públicos que durante años formaron parte de los cuerpos ilegales y aparatos clandestinos de seguridad (CIACS).

Acompañaron la ardua labor de luchar contra el gigante de la corrupción de la CICIG y del Ministerio Público a través de la Fiscalía Especial contra la Corrupción – FECI.

Luego de 13 años de lucha implacable contra la corrupción, llegó el expresidente Jimmy Morales, quien se convertiría en la piedra angular de la impunidad. Desde entonces, los poderes políticos y económicos han reunido esfuerzos para acallar la libertad de expresión.

Ataques a periodistas y medios de comunicación

El 29 de julio del año 2022 el presidente y fundador del diario El Periódico fue capturado y llevado a prisión preventiva. Su nombre: José Rubén Zamora Marroquín, a quien acusaron de supuesto lavado de dinero y chantaje.

Se trata de un reconocido periodista que denunció a actores políticos, empresarios, narcotraficantes, en una innumerable lista de personas señaladas en casos de corrupción. Ha sido, además, el principal crítico del gobierno del actual presidente Alejandro Giammatei.

La nueva administración de la FECI del Ministerio Público, a cargo de Rafael Curruchiche detuvo a Zamora. Este polémico fiscal es señalado de beneficiar a actores vinculados a la corrupción.

[Lee también: Guatemala: ¿una democracia que se niega a morir?]

El 14 de junio de 2023, José Rubén Zamora fue condenado a seis años de prisión por lavado de dinero. Desde su llegada a los juzgados, el periodista dijo que lucharía por ser escuchado. Sin embargo, el tribunal se negó a que Zamora leyera el discurso de defensa.

Además de José Rubén Zamora, el ministerio público solicitó la investigación de nueve periodistas y columnistas que laboraban para El Periódico. Este medio por más de 26 años se dedicó a informar a la población guatemalteca. Pese al caos que lo rodeaba, El Periódico logró 287 días de resistencia. Finalmente el 15 de mayo del año en curso se vio obligado a cerrar sus puertas.

Este caso es únicamente a fines ilustrativos. Durante el presente año 2023, en el marco del Día Mundial de la Libertad de Prensa, Mario Recinos, vicepresidente de la Asociación de Periodistas de Guatemala (APG) declaró: «En Guatemala, el gremio periodístico está viviendo un retroceso significativo y está siendo criminalizado».

Estándares sobre libertad de prensa

La Corte IDH en su jurisprudencia ha establecido que «los medios de comunicación social juegan un rol esencial como vehículos para el ejercicio de la dimensión social de la libertad de expresión en una sociedad democrática, razón por la cual es indispensable que recojan las más diversas informaciones y opiniones”.

Sin embargo, durante los últimos años, el Estado de Guatemala se ha encargado de limitar a los medios de comunicación al punto de quiebre.

Además, la Corte IDH en su opinión consultiva OC-5/85 indicó que «la libertad de expresión es una piedra angular en la existencia misma de una sociedad democrática. Es indispensable para la formación de la opinión pública […]. Es, en fin, condición para que la comunidad, a la hora de ejercer sus opciones, esté suficientemente informada. Por ende, es posible afirmar que una sociedad que no está bien informada no es plenamente libre».

En el caso Herrera Ulloa vs. Costa Rica la Corte IDH ha indicado que «es fundamental que los periodistas que laboran en los medios de comunicación gocen de la protección y de la independencia necesarias para realizar sus funciones a cabalidad. En este contexto es lógico y apropiado que las expresiones concernientes a funcionarios públicos, o a otras personas que ejercen funciones de naturaleza pública, deben gozar […] de un margen de apertura a un debate amplio respecto de asuntos de interés público, el cual es esencial para el funcionamiento de un sistema verdaderamente democrático».

Incumplimiento de estándares internacionales

El gobierno de Guatemala e instituciones del Estado han generado graves violaciones a los derechos humanos y a la libertad de expresión de periodistas que no eran afines a sus intereses.

La sentencia emitida contra José Rubén Zamora fue catalogada como un duro golpe a la frágil democracia de Guatemala. La cobertura nacional e internacional respecto al caso ha traspasado fronteras.

[Lee también: Periodistas, exilio y autoritarismos]

Carlos Martínez de la Serna, director de programa en el Comité para la Protección de los Periodistas en Nueva York, dijo que «la condena de Zamora sirve como cruel testamento de la erosión de la libertad de expresión en el país y de los intentos desesperados del gobierno del presidente Alejandro Giammattei para criminalizar el periodismo».

El caso de José Rubén Zamora es solo uno de muchos que atraviesan periodistas en Guatemala. Pese a las circunstancias, ellos continúan ejerciendo su labor con la firme convicción de defender el derecho de las y los guatemaltecos de estar informados.

Defender la democracia

En el actual contexto poselectoral, las y los guatemaltecos luchan incansablemente por defender la democracia y se consagran frente a las instituciones del Estado que se aferran al poder. Los periodistas de los medios de comunicación continúan trabajando sin descanso para dar cobertura a la actual transición. Esto ha resultado de uno de los procesos electorales más observados a nivel nacional e internacional.

El rol de los medios de comunicación durante este proceso ha sido y continúa siendo trascendente. Ahora más que nunca, la ciudadanía necesita estar verdaderamente informada, en defensa de un bastión importante: la libertad de expresión.

En conclusión, recuperar la democracia y restablecer plenamente las libertades públicas —dentro de estas, el derecho a informar y ser informado— es la esperanza de todos los guatemaltecos. Especialmente la de aquellos que, desde el exilio, claman por volver.

Artículo publicado originalmente en Agenda Estado de Derecho, el 10 de noviembre de 2023.

.

Rodrigo Simaldone Alaggia

Rodrigo Simaldone Alaggia

Abogado especialista en derechos humanos con énfasis en derecho de género. Candidato a doctor en derechos humanos (Universidad Nacional de Lanús). Consultor jurídico internacional UNESCO.

DP Enfoque Nro. 14 Asia y América Latina: vínculos democráticos y avances autoritarios

Comprende los vínculos entre el Asia democrática y los países latinoamericanos. ¿Qué tenemos para potenciar? Todas las claves aquí.

Lectura: 2 min.
DP Enfoque 14. Asia y América Latina. 2023. Diálogo Político
Compartir
Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

Este trabajo busca explicar los nexos entre las democracias de Asia y América Latina y el Caribe. Busca responder varias interrogantes. ¿Qué países forman parte del Asia democrática? ¿Cuáles características comparten con América Latina y el Caribe? ¿Qué patrones comunes y anomalías se identifican en su surgimiento y evolución? ¿Cuál es el estado de los vínculos entre ambas regiones? El documento identifica los factores y mecanismos en los que existe posibilidad de progreso.

Asia, una necesidad

Existe una necesidad de conocimiento sobre esta materia. Em ese sentido Diálogo Político ha editado este porte desde la colección DP Enfoque. Ha sido elaborado junto al equipo del Grupo de Estudios sobre Asia y América Latina de la Universidad de Buenos Aires.

[Lee también China, el próximo dueño del interruptor en América Latina]

Los nexos democráticos suscitan poco interés en las discusiones sobre los vínculos entre Asia y ALC. El rol preeminente de China monopoliza la agenda, dando prioridad a las oportunidades que confiere una relación más cercana con el gigante asiático y los peligros de su rivalidad con los Estados Unidos. Lo anterior, ha restado importancia a la democracia como preocupación central de las agendas internacionales de ambas regiones, aun cuando continúa siendo un asunto central en los debates nacionales.

Democracias y autocracias de Asia Meridional, Asia Oriental y Sudeste Asiático, 2023

Para atender estas cuestiones, la primera sección sitúa los casos en el mapa y registra coincidencias y divergencias generales. La segunda analiza en detalle los casos asiáticos, atendiendo su historia, sus atributos y sus déficits. La tercera describe y evalúa las relaciones entre ambas regiones en sus dimensiones geopolíticas, políticas y económicas.

Se procura identificar los factores y mecanismos en los que existe la posibilidad de progreso. El estudio concluye con estrategias y recomendaciones para una agenda de trabajo multilateral.

Publicación: Noviembre, 2023

ISBN: 978-9915-9490-9-3

Alejandro Lamarque

Alejandro Lamarque

Politólogo y profesor de la Universidad de Buenos Aires. Investigador del Grupo de Estudios sobre Asia y América Latina (GESAAL). Secretario de la revista Asia/AméricaLatina.

Max Povse

Max Povse

Politólogo. Docente y miembro del Grupo de Estudios sobre Asia y América Latina de la Universidad de Buenos Aires. Editor de la «Revista Asia/América Latina». Coautor de «Desafíos actuales de Asia oriental» (2021).

Nadia Radulovich

Nadia Radulovich

Doctora en Relaciones Internacionales y profesora de la Universidad del Salvador, Buenos Aires. Beca interna doctoral de CONICET (2022). Becaria del Taiwan Fellowship Program y magíster en Estudios de Asia Pacífico de la Universidad de Tamkang (TKU). Investigadora del Grupo de Estudios de América Latina y el Caribe (GESAAL).

Mariano Statello

Mariano Statello

Politólogo por la Universidad de Buenos Aires y becario doctoral ANPCyT. Investigador del Grupo de Estudios sobre Asia y América Latina. Secretario de la revista Asia/AméricaLatina.

El muro cae, como lo hará el autoritarismo

La caída del Muro nos da esperanzas. Muestra que la reconciliación es posible. En un mundo signado por viejos y nuevos enfrentamientos, nos muestra un camino y nos recuerda que finalmente la paz prevalece.

Por: Redacción 9 Nov, 2023
Lectura: 2 min.
Caida del muro de Berlín
Compartir
Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

Hace ya 34 años sucedía lo tan largamente esperado. En Berlín desaparecía el muro infame que impedía el reencuentro.

De un momento a otro, la gente se abrazó con esperanza. Y surgió la ilusión de que la paz iba a reinar en Europa y en el mundo. Durante décadas pareció que la guerra estaba descartada, que la institucionalidad supranacional y el intercambio comercial entre los otrora enemigos evitaría nuevas conflagraciones.

A medio siglo de la guerra de Yom Kippur, en el Medio Oriente se desarrollaban conversaciones que culminaban en tratados o por lo menos procesos que conducían a la ansiada paz.

Primero la guerra rusa contra Ucrania y hace un mes la terrible agresión del grupo Hamas contra Israel nos sacudieron. Las terribles imágenes nos recuerdan lo frágil que es la paz. Hoy transitamos un período otra vez signado por conflictos y dolores.

[Lee también: El Muro recuerda luchar contra el autoritarismo]

El mundo vuelve a estar amenazado por fanatismos y fundamentalismos, por regímenes populistas que no dudan en desatar enfrentamientos para ocultar sus propias contradicciones.

El Muro. Fuente: theberlinwall.com

[Lee también: De muros y barreras]

Es en ese contexto que la caída del muro da esperanzas. El muro que parecía inamovible cayó y nos muestra que al final las ansias de libertad son más fuertes.

Desde Diálogo Político reafirmamos nuestro compromiso con la reflexión y el debate respetuosos, con la paz y con la democracia.

[Lee también: De murallas y enfoques restrictivos]

Redacción

Redacción

Plataforma para el diálogo democrático entre los influenciadores políticos sobre América Latina. Ventana de difusión de la Fundación Konrad Adenauer en América Latina.

Amistades peligrosas. Cuando la academia avala propagandas autoritarias

Comprende cómo las dictaduras usan la academia para expandir su legitimidad y ampliar su influencia. ¿Qué se gana con la participación en eventos académicos instrumentalizados por gobiernos autoritarios? Veamos el caso de Cuba.

Por: Armando Chaguaceda 8 Nov, 2023
Lectura: 8 min.
La academia de la democracia avala la propaganda de una dictadura
Compartir
Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

La tiranía totalitaria no se edifica sobre las virtudes de los totalitarios, sino sobre las faltas de los demócratas.

Albert Camus

El mundo asiste a una etapa de avance de políticas autoritarias que amenazan severamente las libertades básicas —de expresión, prensa, pensamiento— que definen la condición académica, en especial en ciencias sociales y humanidades. Sin embargo, son frecuentes los eventos académicos o culturales celebrados en alguno de los países que viven bajo el férreo control de una dictadura. Eventos, por tanto, organizados con las estrictas reglas de esos gobiernos. Por lo cual, además de mucha propaganda, habrá siempre temas y ponentes vetados, pues salvo excepciones de regímenes parias como Corea del Norte o Nicaragua, la mayoría de las autocracias actuales procuran ampliar su legitimidad e influencia en un mundo globalizado (jugando con sus reglas y aparentando encajar dentro de la normalidad democrática).

Es inevitable tener esto en mente cuando La Habana se prepara para ser sede del congreso del Centro Latinoamericano de Administración para el Desarrollo (CLAD) en noviembre de 2023. Este think tank es emblemático de la academia dedicada a la administración y políticas públicas en Iberoamérica. Es una institución nacida y desarrollada en democracia, el único contexto en el que cobra sentido hablar de «lo público» y «lo participativo» dentro de la administración estatal. Llama la atención la ausencia en su directiva y membresía de una reflexión normativa sobre los saldos de estrechar nexos con la academia oficial de un régimen autoritario.

El caso cubano

En el caso cubano hay centenares de presos políticos, una crisis multidimensional que afecta a las mayorías empobrecidas y la negación empírica de cualquier noción mínimamente coherente de política pública, gobernanza y administración para el desarrollo. Eventos como este congreso solo refuerzan la legitimidad y propaganda del gobierno autoritario. Sin potenciar, en paralelo, alguna dinámica aperturista dentro de la academia del país huésped. Una academia que padece los efectos prolongados del control político y la censura ideológica. Esto lo demuestran los análisis sistemáticos de V-Dem y el Observatorio de Libertad Académica (OLA).

[Lee también: Clacso, agenda política y propaganda académica]

Un repaso del programa permite observar la presencia de funcionarios gubernamentales de alto nivel. En un régimen leninista, recordemos, estos son también cuadros del único partido político reconocido. Así, aparece Miguel Mario Cabrera Castellanos, jefe de Dirección de Cuadros del Estado y el Gobierno de Cuba, quien disertará sobre «La formación de directivos en el sector público: experiencias de la estrategia de Cuba». ¿Habrá espacio para una discusión abierta y fundamentada —como sucede en congresos en otras partes del hemisferio— de la estrategia cubana, en la cual los datos de representantes gubernamentales sean contrastados por las intervenciones de especialistas participantes?

Academia y participación ciudadana

En otro momento, el panel «Participación ciudadana desde el enfoque de gobierno abierto en el modelo democrático en América Latina y el Caribe: experiencias de Argentina, México, Cuba y República Dominicana» propondrá concebir la participación ciudadana como eje principal del modelo democrático en América Latina y el Caribe. Para ello, dicha participación se erige como acción legitimadora de la gestión del proceso de apertura institucional. Una de las presentaciones de la mesa se titula «Participación ciudadana como derecho y deber: valor social esencial para el desarrollo de la democracia socialista en Cuba». El ponente será Raúl Antonio Capote Fernández, jefe de redacción del periódico Granma, órgano oficial del Partido Comunista. Es un antiguo agente de la Seguridad del Estado, policía política fundada con asesoría y modelo soviéticos. Rubros estos —la propaganda y el espionaje— un poco lejanos a cualquier idea de democracia participativa.

Por otra parte, en el panel «Evaluación comparada de las políticas de descentralización municipal en Iberoamérica» la academia oficial cubana presenta sus visiones. La profesora Lissette Pérez Hernández, de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana, disertará sobre «El proceso de descentralización territorial en Cuba: antecedentes, lecciones y desafíos». Mientras Ada Margarita Guzón Camporredondo, del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, propone «Producción municipal de alimentos: elemento esencial dentro del proceso de descentralización cubano».

Crisis multidimesional

Sin duda, se trata de tópicos nominalmente interesantes. Sin embargo, siendo constantes en la vida política y socioeconómica del país la alta centralización y concentración gubernamental, el ejercicio autoritario del poder en el nivel local, así como el déficit crónico de alimentos, llama la atención semejantes intervenciones. Sobre todo cuando la crisis mutidimensional en curso en Cuba —con enorme impacto en cuanto a control policial de la vida pública y agravamiento de la inseguridad alimentaria— constituye la negación de cualquier desarrollo real de procesos de descentralización gubernamental y empoderamiento ciudadano.

[Lee también: Libertad académica y movilización del conocimiento Cuba y Brasil]

De hecho, las ideas planteadas en la fundamentación del panel —que la descentralización está asociada a una transición democrática en la cual el gobierno local fortalece la gobernanza y se transfieren competencias y recursos, en coincidencia con el agotamiento del sistema partidario tradicional y el fin de las guerras civiles— no guardan relación alguna con el caso cubano de los últimos setenta años.

La posibilidad de que una incursión en dichos eventos sirva para mover algo, parece hoy mínima e inútil. Cuando se han celebrado foros similares, la presencia de académicos de prestigio, potencialmente capaces de llevar un mensaje de análisis y crítica fuera del orden de los anfitriones, no deja un saldo positivo. En 2003, durante una conferencia de Clacso, el politólogo Robert Dahl defendió la democracia liberal ante un asombrado auditorio. Se trataba de un foro con acceso restringido y organizado para legitimar al gobierno —entonces criticado por su razzia represiva—. Sin embargo, al ocurrir en un país desconectado de internet acaso sirvió para llevar ideas ajenas al corsé leninista a los potenciales disidentes.

«Manifestación», cuadro de Antonio Berni.

Rol del Internet

En 2023, en Cuba el gobierno ha perdido parcialmente, gracias a internet, el monopolio de lo que se lee y dice. Esa labor de curador o puente del intelectual foráneo se torna innecesaria. Los académicos cubanos, como la población en general, leen cada vez más lo que se produce en otros lados. La causa de los silencios no son más la desinformación, sino el temor a la represión o la lealtad políticas. En ese contexto, legitimar con su palabra y presencia, como lo hizo Luigi Ferrajoli —referente del pensamiento de los derechos humanos— un evento sobre derecho comparado organizado con aparente normalidad en medio de la peor crisis de empobrecimiento y represión que padece Cuba, es cuando menos frívolo, inútil e irresponsable.

Valdría la pena plantearnos ciertas preguntas: ¿qué se gana y quién gana con la participación en eventos académicos instrumentalizados por dictaduras? ¿Debe la intelectualidad democrática contribuir con su presencia y aportes al éxito de estos? ¿Hay alguna condición en que puedan ser usados estos foros para avanzar la agenda del conocimiento libre y el pensamiento crítico en temas sociales? ¿Son acaso las poblaciones de esos países seres antropológicamente diferentes a sus contrapartes de sociedades abiertas? ¿Son inmerecedores de las oportunidades y derechos que gozamos allende los muros de las tiranías?

Libertad académica

Participar en foros de ciencias sociales que organizan regímenes autoritarios en coyunturas de represión como en Rusia, Cuba o Irán deja un saldo mayormente negativo. En lo intelectual, porque difícilmente produzcan y difundan un conocimiento fiable. Desde lo institucional, porque establecen lazos que interpenetran la academia de sociedades abiertas con su par autoritaria. En lo cívico, porque lanza un mensaje de relativismo e insolidaridad hacia quienes dentro de esos países mantienen persistentemente viva la llama del pensamiento crítico. Quienes intentan vivir, escribir, opinar e investigar como lo hacemos nosotros.

Cosa distinta es aceptar las opiniones de los académicos simpatizantes del autoritarismo en foros organizados bajo condiciones de libertad académica. Negarse a eso sería limitar la posibilidad de confrontar ideas en un marco de reglas justas. Hay una diferencia clara entre participar avalando eventos politizados de dictaduras y debatir en ambientes abiertos con los académicos defensores de las dictaduras. Esa diferencia, válida para casos como el cubano, marca negativamente el contexto que CLAD eligió para su congreso de 2023.

Con la academia formada y crecida en democracia —del Norte o el Sur Global— que asiste a eventos de ese tipo —por turismo subsidiado, romanticismo político o simple curiosidad— deben debatirse las contradicciones normativas y consecuencias prácticas de semejante actitud..

Armando Chaguaceda

Armando Chaguaceda

Doctor en historia y estudios regionales. Investigador de Gobierno y Análisis Político AC. Autor de "La otra hegemonía. Autoritarismo y resistencias en Nicaragua y Venezuela" (Hypermedia, 2020).

América Latina es violenta y criminal, pero pacífica

En la región no existen tensiones militares de envergadura, pero al mismo tiempo es una zona muy violenta. El futuro de la violencia y el crimen, de acuerdo con cifras y reportes, es desolador.

Por: César Niño 7 Nov, 2023
Lectura: 5 min.
América Latina es violenta y criminal, pero pacífica
Compartir
Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

El mundo es un lugar con menos tensiones militares que las de hace algunas décadas, pero muy peligroso, violento y criminalizado. A pesar de la invasión rusa a Ucrania que comenzó en el temprano 2022, el despiadado ataque terrorista de Hamás sobre la población israelí y la brutal respuesta de Israel sobre Gaza que deja miles de muertos en el tardío 2023, las fricciones regionales entre Corea del Norte con la del Sur, los miedos de Taiwán por una eventual invasión china y la erosión democrática del Sahel, zonas como América Latina y el Caribe no se debaten entre hipótesis de guerras interestatales sino entre violencias criminales y subsidiarias en las principales ciudades.

El informe Global Peace Index 2023 que muestra las ciudades más peligrosas del mundo sugiere que la violencia ha cobrado un especial protagonismo en las complejidades urbanas. Eso se debe a varios aspectos. El narcotráfico y su inercia disputa por controles de rutas y mercados entre distintas organizaciones. Esto ha llevado a que las ciudades se conviertan en el epicentro de la violencia asociada a los narcóticos.

El ajuste de cuentas entre bandas, la población civil como receptora de la violencia y los grandes capos como articuladores y diseñadores de gobernanzas criminales en diferentes partes de los territorios nacionales producen repertorios de violencia selectiva y sistemática. Asimismo, al menos en América Latina, la lucha entre las fuerzas de seguridad estatales contra las narcotraficantes parece reducirse. Es decir, ya no compiten por el control del territorio o por el decomiso de mercancías ilícitas. Sin embargo, gracias a la corrupción y a otros estímulos, se producen soberanías compartidas en las que los Estados coadministran zonas con los criminales.

Adaptación del crimen organizado

En ese mismo sentido, las estructuras del crimen organizado han logrado construir mecanismos de adaptación y supervivencia frente al Estado y a otras estructuras armadas. Dentro de esos están las cooperaciones entre estructuras rivales. En dimensiones racionales éstas se convierten en formas beneficiosas para compartir ganancias cuando existen territorios en disputa. Los grupos prefieren ya no entrar en combate a gran escala, sino cooperar y compartir los beneficios. Eso los hace más poderosos, se exponen a menos riesgos y pueden cobrar favores con gran facilidad.

Otro tiene que ver con la violencia homicida. En este aspecto, ciudades como Caracas (1 en el ranking mundial), San Pedro Sula (6), Río de Janeiro (7), Salvador (8), Fortaleza (9), Recife (10), Tijuana (18), Lima (22), San Pablo (25), Ciudad de México (31), Bogotá (36), Buenos Aires (47), Quito (53) y Santiago (57), entre otras latinoamericanas, muestran un alarmante nivel de violencia. Eso se debe en parte a los enfrentamientos entre bandas criminales y al fortalecimiento de pandillas con mayores capacidades de fuego y control territorial.

[Lee también: Política y crimen organizado en América Latina]

Muchas de ellas han logrado construir fronteras entre barrios y zonas urbanas con absoluta ausencia de fuerzas policiales que hagan contrapeso. Por ejemplo, en Venezuela, no hay grandes organizaciones armadas, pero sí grandes pandillas. Aprovechando la dolarización de facto y a sabiendas de la imposibilidad de la gente para depositar el dinero en los bancos, los riesgos de hurto y homicidio en las calles son alarmantes. 

Región de contrastes

En Colombia, en cambio, fuertes estructuras criminales y armadas como el ELN, disidencias de las FARC y el Clan del Golfo son los responsables de poner al país como uno de los más violentos del mundo. En 2022, este registró 26,1 asesinatos por cada 100.000 habitantes, con un promedio de 26 muertes violentas por día. Aquellas organizaciones armadas tienen alianzas con pandillas y bandas en las ciudades, una suerte de modelo de economía y crimen a escala capaz de abaratar costos operacionales y amplificar cobertura estratégica. Su modelo de negocio está en la tercerización de la fuerza, en el control territorial y en las franquicias criminales. Incluso, aluden a mecanismos de política exterior criminal con otros actores ilegales de la región.

América Latina es una región de contrastes. Es una zona en la que no existen tensiones militares de gran envergadura, pero al mismo tiempo es un área muy violenta y criminalizada. El futuro de la violencia en la región, al menos lo que se muestra en las cifras y reportes, parece ser desolador. Las incapacidades de los Estados para cubrir los territorios, la corrupción política, fiscal y policial, así como las formas en las que los criminales permean las fuerzas de seguridad y los establecimientos políticos, el tráfico de armas, la migración irregular, la violación de los derechos humanos y el narcotráfico, se convierten en los ingredientes para sostener que los tiempos por venir en Latinoamérica, al menos en términos de violencia e inseguridad, no parecen esperanzadores.

Publicado en el portal Latinoamérica21, el 1 de noviembre de 2023

.

César Niño

César Niño

Profesor de relaciones internacionales de la Universidad de La Salle (Colombia). Doctor en cuestiones actuales del Derecho Español e Internacional por la Universidad Alfonso X El Sabio (España) y doctor en Estudios Internacionales por la Universitat Jaume I de Castellón (España).

Las redes del Dragón: China y su puja por la hegemonía global

La nueva edición del Foro de la Franja y la Ruta muestra una participación importante y un protagonismo de Putin. Europa buscará crear un contrapeso mediante el Global Gateway Forum.

Por: Rodrigo Melgar 6 Nov, 2023
Lectura: 5 min.
3rd Belt and Road Forum
Compartir
Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

Dice el dicho que, si la montaña no va a Mahoma, Mahoma irá a la montaña. China logró en su Foro de la Franja y la Ruta la participación de figuras tan inesperadas como el presidente ruso, Vladímir Putin. Pero más allá del aparente triunfo que esta fastuosa ceremonia parecería encarnar, un análisis más de cerca permite vislumbrar las grietas que aquejan a la puja china por su club de multipolares.

Como veremos ahora, la asistencia a la cumbre revela mucho sobre los intereses de los países que en ella participaron. Cabe destacar que muchos de los países cuyos líderes no fueron, igualmente enviaron representantes. Hubo más de 130 países presentes en la cumbre. De cualquier manera, considerando que en 2017 estuvieron presentes 30 líderes mundiales (¡llegaron a ser 37 en 2019!), la asistencia de 23 mandatarios este año muestra un declive marcado en el interés por la cumbre.

Los asistentes

Es muy revelador ver qué líderes mundiales participaron de la cumbre. La presencia asiática fue muy grande, con casi todos los mandatarios de los países del sudeste asiático (con excepción de Birmania y Malasia) y casi todos los de Asia Central (con excepción de Kirguistán y Tayikistán). De Lejano Oriente, Japón y Corea del Sur no participaron, cosa que no debe sorprender dada la animosidad entre estos países y el régimen de Pekín, pero sorprende que Corea del Norte, histórica aliada de China, no haya participado.

[Lee también: La Franja y la Ruta diez años después, poco que festejar]

La participación de las otras regiones fue marcadamente menor. De Europa solo asistieron los líderes de Hungría y Serbia, cosa que por su postura antioccidental no debe sorprender. Sólo los líderes africanos de Egipto, Etiopía, Kenia, la República del Congo y Mozambique participaron.

De nuestra región, América Latina, resulta llamativo no quiénes asistieron, sino quiénes no lo hicieron. No debe sorprender que los presidentes de Chile y Argentina, Boric y Fernández, hayan asistido, pero la ausencia de otros mandatarios afines a Pekín, como Lula o Maduro, sí llama la atención.

Pero el gran presente que colmó la atención de los medios fue el presidente de Rusia: Vladímir Putin.

Países participantes en el tercer Foro de la Franja y la Ruta, en Pekín, 2023. Fuente: The Diplomat
Países participantes (en color rojo) del tercer Foro de la Franja y la Ruta. Fuente: The Diplomat

El tándem inesperado: Rusia-China

La presencia de Vladímir Putin fue el foco de muchos observadores y medios internacionales. Sobre él pesa una orden de captura internacional emitida por la Corte Penal Internacional por crímenes de guerra cometidos en Ucrania.

En efecto, no sólo Putin fue acogido por fuera de las fronteras del país que encabeza, sino que encima se le dio trato preferencial. Ubicado delante y al centro de la foto grupal, a la diestra de Xi Jinping, habló en segundo lugar, tras su homólogo chino. Como reportó la BBC, los dos mandatarios habrían tenido luego un encuentro de tres horas, en el cual habrían manejado cuestiones bilaterales. Entre otros temas, habrían discutido sobre la guerra en Ucrania y la crisis que actualmente enfrenta Medio Oriente. A propósito de ello, el mandatario ruso declaró que el incremento de conflictos a nivel mundial fortalecería la cooperación Moscú-Pekín. Enseguida, hizo recíproco el gesto del premier chino de invitación a la cumbre declarando el apoyo ruso a la Iniciativa de la Franja

[Lee también: ¿Orden internacional sin horizonte claro?]

Llama la atención de esta aproximación que, si bien ha respaldado a Rusia, ora solapadamente, ora más abiertamente, China ha ido cooptando zonas y esferas de influencia que antes fueran rusas. Tal es el caso de Asia Central. De hecho, no es menor que a la izquierda de Xi Jinping, simétricamente opuesto a Putin en la foto, esté Tokáev, el premier kazajo. Putin ayudó a Tokáev a consolidar su poder cuando este enfrentó duras protestas contra su régimen a principios del 2022. Pese a ello, el premier kazajo no hizo recíproco el gesto del mandatario ruso: no apoya la guerra de este contra Ucrania y se ha acercado a China.

Respuesta de la UE: ¿profundización de vínculos con América Latina?

La Unión Europea, por su parte, celebrará el Global Gateway Forum, instancia lanzada en 2021. Esta es parte de una iniciativa para invertir 300.000 millones de euros para el año 2027 con el fin de «impulsar vínculos inteligentes, limpios y seguros en los sectores digital, energético y del transporte, así como para potenciar los sistemas de salud, educación e investigación en todo el mundo», tal y como figura en su sitio web.

Si bien no hay una voluntad profesa de contrarrestar la influencia china en el mundo, muchos analistas coinciden en que la Global Gateway estaría pensada con ese fin. No en vano está previsto que comparezcan los mandatarios de Bangladesh, Senegal, Namibia y Moldova. Bangladesh es parte íntegra del proyecto de la nueva Ruta de la Seda. Por su parte, Namibia es parte de la extensión de esta en sus redes de transporte a través de África.

Nuestra región no pasa inadvertida para el Global Gateway. En efecto, hace unos meses tuvo lugar la cumbre EU-CELAC y fue precedida por el EU-LAC Forum, un foro donde participaron la sociedad civil y autoridades locales y que, como figura en el sitio de la UE, podría inspirar al Global Gateway.

A China no le pasan inadvertidos los esfuerzos de acercamiento de la UE con el resto del mundo y se ha propuesto profundizar la colaboración con el Global Gateway Forum. Se trata de un intento de mitigar la exclusividad de ese espacio y no quedar fuera de bloques nacientes.

.

Rodrigo Melgar

Rodrigo Melgar

Magíster en Relaciones Internacionales (especialización Global Conflict in the Modern Era, Universidad de Leiden) y magíster en Historia (Universidad de Montevideo). Coordinador de proyectos de la Fundación Konrad Adenauer, oficina Montevideo.

¿Por qué funciona TikTok en la política latinoamericana?

Diálogo Político te cuenta cómo profesionales de la política usan TikTok para conseguir apoyos y votos en países de Latinoamérica.

Por: Redacción 3 Nov, 2023
Lectura: 1 min.
TikTok Política Bajo La Lupa
Compartir
Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

El uso de TikTok por parte de la política ya no parece ser una novedad. Sin embargo, algunos los saben aprovechar, consiguen apoyos ¡y hasta votos! Mientras que otros, se frustran, incapaces de adaptarse a un lenguaje muy diferente.

¿Por qué funciona, y por qué no, TikTok en la política latinoamericana? Sobre este tema hemos tenido varias reflexiones en Diálogo Político. Y ahora esta pregunta la ponemos Bajo la lupa.

Hablan sobre TikTok

Augusto Reina, polítólogo, consultor político y director de Pulsar.UBA.

Ruth Hidalgo, consultora política y directora ejecutiva de la corporación Participación Ciudadana.

Álvaro Bermúdez Valle, politólogo y ex responsable del Programa de Personas Desaparecidas del Comité Internacional de la Cruz Roja en El Salvador.

[Lee también El papel de Internet en campaña: lecciones aprendidas]

Bajo la Lupa es un podcast de Diálogo político. Un proyecto de la Fundación Konrad Adenauer.    

Conducción y realización: Franco Delle Donne | Rombo Podcasts.

Redacción

Redacción

Plataforma para el diálogo democrático entre los influenciadores políticos sobre América Latina. Ventana de difusión de la Fundación Konrad Adenauer en América Latina.

¿Un segundo período para el «dictador más cool del mundo»?

¿Dónde están los mecanismos de control y equilibrio que deberían impedir lo que parece una evidente violación de la Constitución? El panorama es sombrío.

Por: Lukas Graute 3 Nov, 2023
Lectura: 9 min.
Nayib Bukele ©Presidencia de la República de El Salvador
Compartir
Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

En septiembre de 2022, Nayib Bukele, presidente de la República de El Salvador expresó su intención de presentarse como candidato presidencial en las elecciones de 2024, lo que se materializó con la reciente inscripción oficial de su candidatura. Según las encuestas actuales y sus  índices de aprobación, no habría un cambio personal en la presidencia de El Salvador.

Aunque en la prensa «occidental» se habla mucho de las «megacárceles» y las detenciones masivas bajo su gobierno, se presta poca atención a algo que podría poner en perspectiva todas esas violaciones de los derechos humanos. Por ello, no sólo la situación del estado de emergencia, sino también la renovada candidatura de Bukele tienen una considerable importancia constitucional, lo que se analiza en este artículo.

¿El fin justifica los medios?

Nayib Bukele ha tenido algunos éxitos en su gobierno. Por ejemplo, es innegable el descenso de la delincuencia, sobre todo de los delitos graves cometidos por pandillas (la tasa de homicidios cayó un 56% en 2022). Su apoyo popular también se basa en este éxito.

Durante décadas, el país sufrió la inestabilidad política y la delincuencia de las bandas. Muchos salvadoreños perdieron a sus seres queridos o tuvieron que migrar a causa de la violencia. Estas mismas personas que sufrieron la delincuencia callejera cotidiana, apoyan al «hombre fuerte» que garantiza orden y seguridad.

Sin embargo, hay que escuchar una crítica cuando los espectadores «occidentales» observan lo que ocurre en El Salvador. ¿Quiénes somos nosotros para criticar la dureza de la acción? ¿Conocemos el sufrimiento de los salvadoreños que han padecido la delincuencia de las bandas? ¿Podemos imaginarnos unas condiciones en las que la gente no quiera dejar jugar a sus hijos en la calle por miedo a que mueran en un fuego cruzado o sean reclutados por las pandillas?      

En mi opinión, a la hora de condenar esta política de El Salvador, no hay que ignorar esta perspectiva autocrítica. A pesar de ello, el fin no justifica los medios, y menos en un Estado de derecho. Por ello, este artículo no pretende ser una perspectiva moral, sino más bien una  perspectiva de futuro a nivel jurídico y especialmente constitucional.

Estado de emergencia

La polémica en torno al actual presidente Nayib Bukele comenzó con la declaración del estado de emergencia en El Salvador. Bukele lo justificó con la delincuencia de las pandillas fuera de control.

El estado de excepción es un instrumento jurídico importante para mantener el orden en el Estado y proporcionar seguridad a la población en momentos de peligro extraordinario. Facilita al ejecutivo la adopción de medidas rápidas y elude parcialmente el proceso legislativo ordinario. 

[Lee también: Bukelismo, la paradoja del autoritarismo popular]

Esto puede ser necesario en ciertos casos extremos. Sin embargo, el hecho de que este procedimiento debe estar limitado en el tiempo está unánimemente reconocido en la literatura. También está regulado en las respectivas constituciones.

En la Constitución de la República de El Salvador de 1983, se encuentra regulado en el artículo 30. Su duración no puede exceder los 30 días. Si persiste una situación que requiera el estado de emergencia, éste puede prorrogarse otros 30 días mediante decreto. 

La duración del estado de emergencia o el número de prórrogas es especialmente crítico. En julio de 2023, el Congreso votó a favor de una decimosexta prórroga. El problema central que se deriva de ello es la suspensión de garantías procesales esenciales para un Estado democrático.

El objetivo de esta acción del gobierno es poder tomar medidas más represivas y autoritarias contra las personas, especialmente en materia de derecho penal. Leonor Arteaga Rubio, abogada y activista de derechos humanos, profundiza sobre el estado de excepción en El Salvador en un artículo publicado recientemente .

Candidatura renovada

Voces críticas del extranjero, pero también del interior del país, consideran que la renovada candidatura de Bukele constituye una violación de la Constitución salvadoreña.  Esto porque su magna carta dice lo siguiente:

Artículo 152.- No podrán ser candidatos a Presidente de la República:

1º.- El que haya desempeñado la Presidencia de la República por más de seis meses, consecutivos o no, durante el período inmediato anterior, o dentro de los últimos seis meses anteriores al inicio del período presidencial;

Sin embargo, a Bukele y su partido parece no importarle. El 15 de septiembre de 2022, el partido Nuevas Ideas anunció que volvería a nominarlo. El 8 de julio de 2023 tal y como se había anunciado, lo designó oficialmente como su candidato. Y, en octubre de 2023 inscribió su candidatura a las elecciones presidenciales de 2024.

La cuestión sigue siendo la siguiente: ¿dónde están los mecanismos de control y equilibrio que deberían impedir lo que parece una evidente violación de la Constitución?    

Si analizamos los órganos de El Salvador que podrían asumir este papel, el panorama es sombrío. Por un lado, la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) está integrada por magistrados afines al presidente Bukele

Decisión de los jueces

Con su decisión del 1 de mayo de 2021, los jueces constitucionales respaldaron su candidatura a pesar de la contradicción directa con el artículo 152. Esto es especialmente crítico, ya que también se espera que el TSE (Tribunal Supremo Electoral) acate la decisión de la Sala de lo Constitucional de la Suprema Corte (como se desprende de numerosas entrevistas).

Este tribunal está compuesto por cinco magistrados, de los cuales cuatro podrían votar a favor de la candidatura de Bukele para que sea admitido oficialmente como candidato presidencial. Esta decisión deberá anunciarse el 31 de octubre de 2023. El TSE sería así la última instancia que podría impedirle volver a presentarse como candidato a la presidencia de la República.

[Lee también: El bitcóin y las otras (peligrosas) apuestas de Bukele]

Sólo el  magistrado Julio Olivio declaró que decidiría «conforme a la Constitución». Los demás magistrados argumentan que el pueblo quiere reelegir a Bukele como presidente de la República. Por lo tanto, un rechazo iría en contra de la voluntad popular.

Esto contradice directamente el artículo 235 de la Constitución de El Salvador, según el cual todo funcionario civil o militar debe actuar de acuerdo con la Constitución.

Jurisprudencia anterior

El hecho de que la Sala de lo Constitucional de la CSJ declare constitucional la renovación de la candidatura de un presidente con la argumentación de una lectura diferente del artículo 152 ordinal 1, llama la atención a la luz de la jurisprudencia anterior. En 2014, la  misma sala se pronunció sobre esta cuestión jurídica.      

En la sentencia 163  del 25 de junio de 2014, se prohibió al TSE inscribir una candidatura si la persona había sido presidente en el periodo inmediato anterior. Por lo tanto, tendría que transcurrir un periodo presidencial adicional para que una persona que haya ejercido la presidencia pueda volver a presentarse a las elecciones presidenciales.

El contexto era la aspiración del entonces presidente Elías Saca de presentarse a la reelección e inscribirse como candidato presidencial.

Por lo tanto, hay que tener en cuenta que la Sala de lo Constitucional se pronunció de forma diferente en un caso similar siete años antes. En principio, no es inusual que los tribunales constitucionales cambien su línea jurisprudencial con el paso del tiempo.

En el caso de la Sala de lo Constitucional, sin embargo, esto es cuestionable debido, entre otras cosas, a su composición y a la influencia del presidente de la República.

Personal del Tribunal Constitucional

Después de los comentarios sobre las decisiones de los magistrados de la Sala de lo Constitucional, que no son comprensibles en un plano más jurídico, parece que merece la pena echar un vistazo a la plantilla y a los constantes cambios en el personal de esta Sala .

Como ya había criticado la OEA, la Asamblea Nacional destituyó a cinco magistrados titulares y cuatro magistrados suplentes, así como al Fiscal General mediante una resolución del 1 de mayo de 2021, para sustituirlas por personas afines al gobierno del presidente Bukele.

En su composición original, la Sala de lo Constitucional declaró inconstitucionales las destituciones decididas por la Asamblea Nacional (Mandamiento judicial de inconstitucionalidad N° 1-2021). Ahora la Sala de lo Constitucional está formada exclusivamente por leales, que allanan el camino para la reelección de Bukele.

Perspectiva de futuro

Aunque el TSE todavía tiene que aprobar formalmente la candidatura de Bukele, hay pocas probabilidades de que se oponga. Queda por ver la decisión del TSE el 31 de octubre de 2023. En resumen, hay que aceptar desafortunadamente que los órganos constitucionales de El Salvador están fallando y que el sistema de checks and balances ya no funciona. En consecuencia, el deslizamiento de El Salvador de la democracia a un régimen autoritario estará probablemente sellado con la reelección de Bukele.

Publicado originalmente por Agenda Estado de Derecho.

Lukas Graute

Lukas Graute

Estudiante de Derecho en la Universidad Humboldt de Berlín y ya ha vivido y trabajado en Bogotá durante dos años y medio. También ha estudiado en Gotinga y Madrid.

¿Es posible una regeneración de la política?

Los problemas que nos aquejan como sociedad política son inseparables de aquellos éticos y morales que nos conciernen. En una era de relativismo e individualismo, la dignidad humana corre riesgo de desaparecer bajo el manto de una falsa ecuanimidad.

Por: Miguel Pastorino 1 Nov, 2023
Lectura: 9 min.
¿Es posible una regeneración de la política?
Compartir
Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

La corrupción no es un problema reducido a los actores políticos, sino que quienes están en cargos de representación son un reflejo de los valores dominantes de una sociedad y de los criterios naturalizados para la toma de decisiones.

Sin lugar a duda, tiene mayor responsabilidad quien puede provocar daños a mayor escala y aquellos cuyas decisiones impactan sobre muchas más personas. Y por ello ponemos el foco en quienes nos representan.

La mentalidad dominante admira a quienes consiguen sus objetivos, persiguiendo sus intereses egoístas, por medios deshonestos, siempre y cuando no sean descubiertos. Hoy no se condena el egoísmo, sino que lo se enaltece, aunque se usen otros términos para elogiar quien primero piensa en sí mismo antes que en el bien de los otros. Las crisis económicas y políticas son precedidas por una crisis moral.

El respeto como condición

El respeto a los demás es mucho más que buenos modos, sino que es condición esencial para el desarrollo de los vínculos humanos y para la convivencia social. Varios analistas de la sociedad contemporánea ven en las faltas de respeto uno de los síntomas de una sociedad enferma, de una crisis de la civilización. Y, de hecho, todas las injusticias y corrupciones se deben a la falta de reconocimiento del valor de la vida de los demás, del reconocimiento de su dignidad inherente, en una palabra: del respeto por el otro porque es persona, independientemente de su condición, su identidad, su posición social o su situación vital.

Así lo definió Erich Fromm: «Respeto es la capacidad de ver a una persona tal cual es, tener conciencia de su individualidad única. Respetar significa preocuparse porque la otra persona crezca y se desarrolle tal como es».

Dignidad

Toda injusticia manifiesta una radical falta de respeto hacia quien la padece. Y cuando la falta de respeto se extiende a todos los niveles de la vida, desde la familia, la educación, el trabajo y los medios de comunicación, no es de extrañar que la conducta política sea naturalmente irrespetuosa con la dignidad de los más débiles y atropelle naturalmente la vida humana.

[Lee también: Cuando no se sabe debatir, todos perdemos]

Según un especialista en historia del derecho, Aniceto Masferrer, la raíz fundamental de la falta de respeto a la dignidad de los otros tiene su causa en la hipertrofia del subjetivismo, de esa actitud narcisista que busca satisfacer el ego en todo lo que hace, dice o piensa, lo cual le lleva a creerse superior al resto y por ello a despreciar todo lo que no sea él mismo. En una sociedad hiperemotivista, en que los sentimientos personales tienen la última palabra, lo único que importa es no herir los sentimientos, pero la dignidad humana pasa a ser relativa.

Ética pública y conflicto de valores

La ética pública es el conjunto de creencias y valores compartidos y asumidos mayoritariamente por una sociedad. Y son esos valores intangibles los que sostienen la confianza en las instituciones. Pero un problema que se ha agudizado es que, en sociedades polarizadas, adversarios políticos presumen de ser liberales, tolerantes y abiertos. Al mismo tiempo acusan a quien piensa distinto de dogmático, intolerante y peligroso. Es decir, se predica una actitud liberal que no se practica.

Se es tolerante solo con quien piensa del mismo modo, o se presupone que solo los adversarios quieren imponer su moral, mientras que los propios son neutros y no imponen ninguna visión ética. Todo esto es muy ingenuo, pero pasa desapercibido muchas veces en las discusiones públicas, porque toda propuesta política se sostiene en presupuestos antropológicos y éticos.

[Lee también: DP Enfoque La era de la responsabilidad]

No hay proyectos de ley que no tengan una perspectiva moral de la vida como trasfondo. Pero los valores éticos de una sociedad no debería configurarlos el Estado, sino los propios ciudadanos. Lamentablemente, en contextos de supuesta laicidad del Estado se imponen agendas morales como pretendidamente neutras. Ello genera cada vez más conflictos sociales de resistencia a la imposición del Estado de una determinada perspectiva moral sobre cuestiones en las que no hay un consenso social.

Ciudadanos críticos

Para que exista un sano debate de ideas y una madurez democrática, se necesitan ciudadanos más maduros y críticos, que cuando asuman cargos de gobierno no sean adolescentes crónicos enfrascados en batallas emocionales y blindados en su reputación de iluminados, sino que aprendamos todos a convivir con las diferencias y a crecer aprendiendo también de lúcidas oposiciones, a reconocer y respetar a los otros como seres merecedores de nuestra valoración, aunque sean adversarios políticos y no pensemos como ellos.

El problema está en una inversión a largo plazo en toda la vida social y educativa. En fortalecer otros ideales que apasionen y no todo se reduzca a ampliar la libertad individual y vivir para sí mismo sin importar qué sucede con los demás. Un primer paso es tomar conciencia de la crisis ética de sociedades que van perdiendo la confianza en los otros y donde el individualismo los va aislando y haciendo imposible pensar junto a otros el bien común.

Algunas luces en el camino

Masferrer sostiene que se necesitan cuatro grandes principios morales para llevar a cabo una regeneración política y social: verdad (no mentir), justicia (no robar ni malgastar), igualdad (no discriminar) y libertad (no permitir injerencias indebidas al ejercicio de libertades fundamentales). Sus propuestas me recuerdan a algunos consejos del canciller federal alemán Konrad Adenauer que traigo a la reflexión para iluminar estos cuatro principios:

1. «La mentira es una política muy mala, una política muy costosa, porque en el fondo todo se basa en la confianza» (K. A., 2022, p. 80).

Cuando la verdad no importa, se falsean los hechos y nadiecondena la mentira, se naturaliza como parte de la vida política. No falta hasta quien lo aconseje a quien da sus primeros pasos en un partido político. Pero, a la larga, la mentira es siempre incompatible con la confianza pública hacia quienes tienen sobre sus espaldas grandes responsabilidades. Si la sociedad castigara más duramente cuando un político no reconoce sus errores, cuando falsifica información, cuando no reconoce los aciertos de sus adversarios, cuando no es transparente con quienes representa, la mentira ya no sería para muchos una natural forma de vivir la vida política.

Confianza

2. «No solo en la vida de cada persona, sino también en la vida de los pueblos, la confianza mutua es la base de todo trabajo y de todo éxito compartido». (K. A., 2022, p. 21)

La confianza se construye como el sostén de toda la vida social, económica y política. Y quien roba o malgasta, quien se aprovecha de su cargo público para enriquecerse o despilfarrar, se vuelve destructivo. Pero más lo es cuando en la sociedad eso se ve como un ideal para quien ostenta un cargo público y que no le descubran. Por ello, un cambio de mentalidad tan profundo debe empezar en toda la ciudadanía, y no se logra mágicamente, sino con el ejemplo.

Democracia

3. «La democracia es más que una forma parlamentaria de gobierno. Es una cosmovisión arraigada en la concepción de la dignidad, el valor y los derechos inalienables de cada persona. Una verdadera democracia debe respetar estos derechos inalienables y el valor de cada individuo en la vida pública, económica y cultural» (K. A., 2022, p. 12).

No reconocer la dignidad inherente a todo ser humano, no reconocer que toda vida tiene el mismo valor y merece el mismo respeto, es la raíz de toda forma de discriminación. Cuando en nombre de una libertad como fin en sí misma, lo único que importa es que «cada uno haga lo que quiera, siempre y cuando no afecte a otros», olvidamos que muchos son los que, por su condición de vulnerables, «libremente» pueden elegir lo que les ofrecen, porque no respetan ellos mismos su dignidad.

La peligrosa idea de que cada uno es dueño de su vida, como si fuera un bien de consumo, podría hacernos olvidar que todos somos responsables de que se respete la dignidad de todos, especialmente de los más vulnerables y reconocerlos como valiosos, aunque ellos no lo hagan. No en vano la idea de dignidad se sostiene desde Kant en la diferencia entre bienes y personas. Los bienes son cosas y no tienen dignidad, pero las personas no se compran ni se venden, no son bienes, porque tienen dignidad. Son fines en sí mismos. La hipocresía de disfrazar de «decisiones libres» a quienes no se les trata con justicia se ha vuelto el pan diario de políticas y leyes discriminatorias, que tratan a seres humanos como vidas sin valor social.

Derechos inalienables

4. «El Estado no tiene derechos absolutos. Su poder está limitado por la dignidad y los derechos inalienables de la persona». (K. A., 2022, p. 14).

Los ciudadanos no debemos permitir injerencias indebidas al ejercicio de libertades fundamentales. Porque cada vez más se presentan proyectos de ley que parecen desconocer la Declaración Universal de Derechos Humanos. Y con la excusa de nuevos derechos, se puede violentar la intimidad de las personas y desconocer sus derechos fundamentales. El Estado no crea ni concede derechos humanos, sino que los reconoce y los debe proteger. Cuando se limitan las libertades de expresión, de conciencia, de prensa, de educación, es un claro abuso de poder, puesto al servicio de una ideología.

Bibliografía

Adenauer, K. (2022). 101 citas. Montevideo: Fundación Konrad Adenauer.
Masferrer, A. (2022). Libertad y ética pública. Córdoba: Almuzara.

.

Miguel Pastorino

Miguel Pastorino

Doctor en Filosofía. Magíster en Dirección de Comunicación. Profesor del Departamento de Humanidades y Comunicación de la Universidad Católica del Uruguay.

Premio ODCA de Derechos Humanos a Monseñor Rolando Álvarez

Como el sacerdote nicaragüense se negó a abandonar a su grey, Ortega y Murillo en pocas horas lo condenaron arbitrariamente a 26 años de prisión.

Lectura: 5 min.
Compartir
Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

Este 26 de octubre en la Ciudad de México se celebró el Foro América Libre promovido por ODCA, la Fundación Konrad Adenauer y 30 otras organizaciones. En este evento se entregó por primera vez el Premio ODCA de Derechos Humanos. Se le otorgó a Rolando Álvarez, obispo de Matagalpa, Nicaragua, en una emocionante ceremonia precedida por testimonios de presos políticos y de sus defensores.

En una carta de apoyo al otorgamiento del Premio Nobel de la Paz 2024 a los obispos nicaragüenses Silvio Báez y Rolando Álvarez, que fueron propuestos por organizaciones de derechos humanos, los ocho expresidentes costarricenses de tres partidos políticos distintos expresamos sobre la situación de Nicaragua:

«Lamentablemente es bien conocido el dolor que está sufriendo el pueblo nicaragüense por las arbitrarias y crueles acciones en su contra que ha venido ejecutando el gobierno de esa querida nación, principalmente a partir de la cruenta represión a las pacíficas manifestaciones de abril de 2018.

Represión de las protestas

»Las protestas fueron atrozmente reprimidas por la policía y por organizaciones paramilitares del gobierno. Según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos fueron asesinadas 355 personas en las calles de Managua y de otras ciudades, la mayoría jóvenes que habían salido en pacífica protesta. El gobierno de Ortega y Murillo encarceló arbitrariamente a cientos de personas y se llegó hasta impedir a médicos dar asistencia a los manifestantes heridos que llegaban a los hospitales. Decenas de miles de nicaragüenses emigraron por sentirse amenazados.

»Después del fracaso de las conversaciones posteriores a los sangrientos hechos de abril de 2018 continuaron los asesinatos, los heridos, los encarcelados. Decenas de miles de nicaragüenses fueron forzados al exilio, totalitarias limitaciones a la prensa… Es el horror que se vive desde entonces.

»Esa dura realidad incluyó en los últimos años una violenta persecución a la Iglesia católica con la expulsión y el aprisionamiento de sacerdotes, monjas y religiosos y con el decomiso de sus estaciones de radio y otros medios de comunicación.»

La persecución implacable

Hoy esa persecución continúa implacable. La semana pasada el gobierno de Nicaragua canceló la personalidad jurídica y confiscó sus bienes a la orden de los Frailes Menores Franciscanos. De igual manera procedió con otras 16 organizaciones de la sociedad civil, algunas ligadas a la Iglesia católica y otras a Iglesias evangélicas, argumentando que no reportaron el origen de su financiamiento.

[Lee también: Foro América Libre: un nuevo espacio que promueve libertad]

En medio de esa cruel persecución, el amor a su grey y la valentía de Monseñor Álvarez son conmovedores.

Rolando Álvarez nació en Managua en 1966, hijo de padres trabajadores sencillos, un obrero y una vendedora de atol. Se negó a prestar servicio militar en los ochenta y se exiló en Guatemala. Allí inició sus estudios religiosos que prosiguió en Italia, en el Vaticano y en España. Terminó su preparación para la ordenación y se preparó en filosofía y doctrina social de la Iglesia. Se ordenó como sacerdote en Managua en 1994 y se desempeñó en el Seminario Mayor, en medios de comunicación de la Iglesia y de esa Arquidiócesis, donde fue párroco.

Fue de 2009 a 2011 subsecretario de los Obispos de Centroamérica. El papa Benedicto XVI lo nombró obispo de Matagalpa. En 2021, el papa Francisco lo nombró administrador apostólico de Estelí.

En el curso de la opresión del régimen de Ortega y Murillo a la Iglesia católica, en julio del año pasado incluso consideró terroristas a las monjas de la Madre Teresa de Calcuta. Hoy ilegaliza y expropia a los frailes franciscanos. Desde el inicio de la pandemia se persiguió al obispo de Matagalpa por sus esfuerzos para que sus feligreses se protegieran contra la covid-19. Durante los primeros meses de 2022 se agudizó esa persecución.

Condenas ilegítimas

En agosto del año pasado, arbitraria y groseramente se produjo la detención, en la Curia Episcopal, de monseñor Rolando Álvarez y sus compañeros. Se trataba de seis sacerdotes, dos seminaristas y un camarógrafo.

En febrero de este año, 222 personas que estaban arbitrariamente encarceladas y sin ninguna legitimidad condenadas a penas de prisión por ejercer sus elementales libertades, fueron sacadas de sus sitios de detención y enviadas como expatriados a los Estados Unidos. Inconstitucionalmente y violando los más fundamentales principios del derecho internacional y de los derechos humanos se les arrebató su ciudadanía. Se les declaró traidores a la patria y a muchos se les han expropiado sus legítimos bienes.

Como monseñor Rolando Álvarez se negó a abandonar a su grey, Ortega y Murillo en pocas horas lo condenaron arbitrariamente a 26 años de prisión.

Unos meses después, ante negociaciones del Vaticano y el gobierno de Ortega, el obispo de Matagalpa de nuevo se negó a abandonar su país. En una nueva muestra de valor, soporta la cárcel para estar cerca de sus conciudadanos. Con eso da ejemplo de dignidad y sacrificio, y alienta la lucha por la democracia y la libertad.

La efeméride de monseñor Rolando Álvarez en la defensa de la vida, la dignidad, la libertad y los derechos humanos merece la admiración, el respaldo y la gratitud de todos.

Gracias ODCA, por otorgar a monseñor Rolando Álvarez este tan merecido Premio ODCA de Derechos Humanos.

Publicado originalmente en La República, el 30 de octubre de 2023.

Miguel Ángel Rodríguez Echeverría

Miguel Ángel Rodríguez Echeverría

Presidente de Costa Rica en el periodo 1998-2002. Ex secretario general de la Organización de Estados Americanos.

Gerhard Wahlers: «Estamos al lado de Ucrania, estamos al lado de Israel»

En la apertura del Foro América Libre, el secretario general adjunto de la Fundación Konrad Adenauer llamó al centro político a la «unidad democrática» frente a la amenaza de la izquierda autoritaria en América Latina. Para él, la situación actual geopolítica exige posiciones y valores claros. Exigió a todos aliados de la libertad y la democracia a pasar «de la protesta a la propuesta».

Por: Dr. Gerhard Wahlers 30 Oct, 2023
Lectura: 6 min.
El Dr. Gerhard Wahlers inaugura el Foro América Libre
Compartir
Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

Reproducimos el discurso integral del Dr. Gerhard Wahlers, secretario general adjunto de la Fundación Konrad Adenauer, en la apertura del Foro América Libre en Ciudad de Mexico, el 26 de octubre, frente a más de 300 personas, que representaban a más de 30 organizaciones de 25 países de América Latina, Europa y Estados Unidos.

Apreciada Mariana Gómez del Campo, presidenta de la Organización Demócrata Cristiana de América.
Apreciados señores expresidentes de distintos países de América Latina.
Apreciada Sra. Xochitl Gálvez, coordinadora del Frente Amplio por México.
Apreciado Marko Cortés, presidente del Partido Acción Nacional.
Apreciados miembros de los Parlamentos de Latinoamérica, del Bundestag alemán y quisiera mencionar especialmente a Peter Beyer, quien en la bancada de CDU y CSU es el portavoz para América Latina.
Apreciados miembros del Parlamento Europeo y del Rada, el parlamento ucraniano.
Apreciados representantes de partidos políticos e organizaciones diversas de las Américas y de Europa.

Bienvenida al Foro

Estimadas y estimados todos:

En nombre de la Fundación Konrad Adenauer quiero darles la bienvenida a esta primera edición del Foro América Libre. Y, como no puede ser de otra manera, quiero empezar con una cita de Konrad Adenauer, primer canciller alemán de la posguerra e inspirador de nuestra fundación, que lleva su nombre. Adenauer escribió en sus Memorias:

«Solo quedó una vía para salvar nuestra libertad política, nuestra libertad personal, nuestra seguridad, nuestra forma de vida, desarrollada desde hacía muchos siglos, y que tenía como base un concepto cristiano y humano del mundo: una firme conexión con los pueblos y países que tengan las mismas opiniones que nosotros sobre Estado, persona, libertad y propiedad.»

Esta cita nos lleva al corazón de lo que nos une hoy. La necesidad de una unidad y acción conjunta de quienes compartimos un concepto del ser humano. La necesidad de la unidad y acción conjunta de quienes compartimos una idea de la democracia, del Estado de derecho y de la libertad. Y la necesidad de la unidad y acción conjunta de quienes compartimos la idea de un orden internacional basado en reglas y valores.

Defender la libertad

Señoras y señores:

Pocos conceptos han sido manipulados tanto como el concepto de la libertad. Vladimir Putin habla de «libertad» y con su ataque a Ucrania viola todo derecho internacional. Los terroristas de Hamas se declaran luchadores por la libertad y así justifican el brutal masacre a civiles en ciudades israelíes. Y la dictadura cubana usa el eslogan de una «Cuba libre» para encarcelar, torturar y censurar a opositores desde hace casi 65 años. Ustedes, estoy seguro, conocen bien otros ejemplos de este tipo de abusos en otras partes de la América Latina de hoy.

[Lee también: Renovar la centroderecha en América Latina]

En este sentido, es necesario destacar de que cuando hablamos de una «América Libre», no se puede separar lo que pasa en América Latina de la situación global. Solo uno de muchos ejemplos para esta conexión es un estudio que realizamos, que muestra cómo las narrativas de la desinformación rusa sobre la guerra de Ucrania encuentran tierra fértil en medios controlados por regímenes de la izquierda autoritaria latinoamericana. Nosotros, como fundación, como ustedes saben, tenemos a muchos representantes en el mundo. Si yo escucho lo que dicen nuestros representantes en muchos países, da la impresión de que el ataque no comenzó el 7 de octubre cuando los terroristas atacaron a Israel, sino el 8 de octubre, con la reacción de Israel. Por esto creo que es muy importante ganar esta batalla contra la desinformación con información veraz.

Quiero felicitar a quienes colaboran en la organización de este Foro América Libre, ver y reconocer estas conexiones internacionales. En este sentido, destaco especialmente la presencia de Olena Kondratiuk, vicepresidenta del Parlamento de Ucrania. Nosotros estamos al lado de Ucrania, nosotros estamos al lado de Israel.

Amenazas a la libertad

Por mucho que sea necesario hablar de las amenazas a la libertad, no nos podemos quedar en el lamento. Tenemos que pasar de la protesta a la propuesta.

Como demócratas y amantes de la libertad, estamos llamados a demostrar cada día que tenemos las mejores respuestas a los desafíos del presente y del futuro. Necesitamos comprobar que los ciudadanos viven mejor en países libres y democráticos que en tiranías. Debemos abrazar las nuevas oportunidades de los avances tecnológicos y promover el uso, por ejemplo, de inteligencia artificial para generar más bienestar y no para perfeccionar la vigilancia y la opresión. Y es imperativo demostrar que desde nuestros valores liberales y democráticos es posible construir un orden internacional capaz de asegurar seguridad para nuestros pueblos.

En esta lógica, señoras y señores:

Como Fundación Konrad Adenauer hemos definido tres ejes temáticos de nuestra labor en América Latina y a nivel mundial. El primero es el de la representación y participación. La democracia necesita participación a través de una ciudadanía activa y empoderada. El segundo es el de la seguridad. Las guerras de agresión del señor Putin y del grupo Hamás ya mencionadas, o las amenazas del narcotráfico aquí en América Latina, nos demuestran dolorosamente que no puede haber libertad sin seguridad. Y el tercer eje es el de la innovación. Si queremos estar en la punta del progreso y asegurar un futuro sostenible, no necesitamos prohibiciones sino creatividad y apertura a nuevas tecnologías.

Laboratorio de ideas

En este sentido, deseo al Foro América Libre que este sea un verdadero laboratorio de ideas. Ideas que no solo se queden en América Latina, sino que trasciendan y que nos den insumos también para nuestras discusiones en Europa.

[Lee también: «Los partidos de centro debemos abrirnos a una acción conjunta»]

Para finalizar, quiero destacar la señal de unidad democrática que caracteriza al Foro América Libre. Quiero felicitar a las más de treinta organizaciones por aspirar a construir este espacio en conjunto. Cuando veo los afiches de este Foro, que incluyen los logos de la ODCA, del grupo del Partido Popular Europeo en el Parlamento Europeo, de la UPLA, de la IDC, de la IDU y de muchas instituciones y organizaciones más, veo en esto una señal de esperanza.

Como aglutinador de todo este esfuerzo conjunto, la libertad sigue siendo el faro que nos ilumina. Konrad Adenauer constataba en 1948, marcado por la experiencia del totalitarismo y la Segunda Guerra Mundial, que la libertad «es y sigue siendo el mayor bien del ser humano».

Como Fundación Konrad Adenauer estamos siempre al lado de la libertad y al lado de todos quienes luchan por ella, en América, en Europa y en el mundo.

Muchas gracias.

Dr. Gerhard Wahlers

Dr. Gerhard Wahlers

Secretario general adjunto y director del Área de Cooperación Europea e Internacional de la Fundación Konrad Adenauer

newsletter_logo

Únete a nuestro newsletter

Español English Deutsch Portugués