La Doctrina Donroe en acción

La segunda presidencia de Donald Trump consolidó una política hemisférica basada en premios y castigos. Entre apoyos financieros, presiones comerciales y advertencias geopolíticas, Estados Unidos vuelve a ejercer influencia en América Latina.

Por: Redacción8 Ene, 2026
Lectura: 5 min.
La Doctrina Donroe en acción
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Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.

La segunda presidencia de Donald Trump marca un giro explícito hacia una política exterior más transaccional y coercitiva en América Latina. Lejos del lenguaje multilateral, Washington volvió a operar bajo una lógica binaria: recompensar a los aliados funcionales y presionar a los gobiernos díscolos

Con la intervención en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro, Trump revive la lógica de la Doctrina Monroe, donroe en términos trumpistas. Aunque también se observa en la relación con otros países de la región.

La lógica del premio: aliados útiles

Entre los países recompensados, el caso más emblemático es Argentina. El país fue beneficiado con una línea de crédito de 20.000 millones de dólares con el fin de fortalecer al gobierno de Javier Milei previo a las elecciones legislativas de medio término en octubre de 2025. Ambos países mantienen un alineamiento económico, retórica promercado y respaldo a la agenda estadounidense en foros internacionales.

El Salvador también mantiene una relación de amistad con Estados Unidos. Sobre todo por cambios concretos, como la mejora en las advertencias de viaje y los pagos vinculados a la detención de migrantes deportados. Esto refleja una relación centrada especialmente en seguridad y control migratorio. Por el momento, Washington prioriza la eficacia operativa del gobierno salvadoreño por sobre las objeciones institucionales y democráticas de su modelo político.

Javier Milei y Donald Trump. Febrero, 2025. Foto: Wikimedia Commons
Javier Milei y Donald Trump. Febrero, 2025. Foto: Wikimedia Commons

Entre la amenaza y la negociación

En amarillo se ubican los países sometidos a una estrategia ambivalente. México es un ejemplo clave: aranceles sobre productos estratégicos (con excepciones para bienes compatibles con el T-MEC) conviven con una presión constante en materia migratoria y de combate al narcotráfico. La relación no se rompe, pero se mantiene bajo tensión permanente, con Estados Unidos usando su peso comercial como palanca política.

Brasil refleja otra variante del mismo enfoque. Tras imponer sanciones y aranceles punitivos vinculados a decisiones del Supremo Tribunal Federal, Washington alivió las tarifas a cambio de cooperación en minerales críticos. No se trata de afinidad política, sino de acceso a recursos estratégicos en un contexto de competencia global con China.

Presión directa: sanciones, bloqueos y aislamiento

Entre los países que reciben los castigos más duros por parte de EEUU, Venezuela pasó a ser el caso más extremo. La escalada culminó con la captura de Nicolás Maduro, precedido por el bloqueo petrolero y meses de presión militar creciente. Con la operación, Estados Unidos volvió a utilizar la intervención directa para forzar cambios de régimen. Y, a pesar de que el escenario de transición es aún incierto, Donald Trump expresó sin matices su interés por controlar el petróleo venezolano. 

De este modo, Cuba vuelve a ocupar un lugar central, con el bloqueo al petróleo venezolano destinado a la isla, restricciones a importaciones y la ratificación de su estatus como “Estado patrocinador del terrorismo”. La relación se define exclusivamente en términos de castigo.

También Nicaragua aparece como objetivo de nuevas sanciones y aranceles, confirmando que los gobiernos autoritarios no alineados quedan fuera de cualquier esquema de negociación.

Países bajo advertencia

En 2025, Colombia fue descertificada en la lucha contra el narcotráfico y se le retiró la visa a su presidente, Gustavo Petro. Estas sanciones directas muestran cómo Estados Unidos vuelve a utilizar instrumentos de disciplinamiento político. Pero, además, luego de la reciente intervención en Venezuela, Trump amenazó con que una intervención militar similar “suena bien” incluso para Colombia

Panamá, que logró la transición democrática a partir de la intervención estadounidense en 1989, fue presionada en 2025 para desplazar a China de las operaciones del Canal de Panamá. En la práctica, esta presión llevó a que Panamá anunciara que no renovará su participación en la Iniciativa de la Franja y la Ruta con China. La disputa geopolítica global entre EEUU y China se proyecta, en este caso, sobre infraestructuras clave de la región.

Una doctrina sin eufemismos

El mapa expone cómo EEUU concibe la región. América Latina reaparece como zona de influencia directa, donde la soberanía es negociable y el acceso a beneficios depende de la alineación estratégica. 

En comparación con los orígenes del concepto de “Amércia para los americanos”, formulada por el entonces presidente James Monroe, la adaptación de Trump tiene un acento más ofensivo que defensivo

Además, en la Estrategia de Seguridad Nacional estadounidense, publicada en diciembre de 2025, se afirma que se sumará un “Corolario Trump” a la Doctrina Monroe. Busca restaurar la preeminencia estadounidense en América Latina, contener la influencia de potencias extra hemisféricas (China y Rusia) y garantizar el control de rutas críticas como el Canal de Panamá.

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Redacción

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Plataforma para el diálogo democrático entre los influenciadores políticos sobre América Latina. Ventana de difusión de la Fundación Konrad Adenauer en América Latina.

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