Cuando hablamos de violación de derechos humanos, sistemas internacionales de protección y promoción, casos nacionales e incluso de afectación internacional, pensamos por lo general en grandes masacres, genocidios, tiranos o dictadores que practican de manera sistemática la tortura, entre otras cosas; todas consideradas noticiosamente importantes dado el número de víctimas o la gravedad del daño causado. Pero poca atención se le presta a otra situación que de igual forma tiene un número alto de víctimas, cuyos daños pudiesen no ser reparables, y que cuando alguien llega a levantar la voz por ellos se considera un tema poco importante o “parte de nuestra cultura”; ese es el caso de la violencia de género, convirtiéndose en el susurro constante que se oye pero no se escucha.
Uno de los primeros movimientos que han buscado la reivindicación de la mujer ha sido denominado feminismo, término que lamentablemente se ha llegado a utilizar en algunos casos, con connotación despectiva. Como todo movimiento de lucha en la búsqueda de reconocimiento de derechos, ha tenido tanto seguidores como detractores. Un elemento importante a tomar en cuenta es que existen diversas tendencias o ideales dentro de lo que se conoce como feminismo, y que dependiendo de cuál se trate una persona podría encontrarse de un lado o de otro. El presente trabajo no busca hacer un análisis sobre este tema, pero no puede dejar de lado hacer una reseña sobre el feminismo cuando se habla de violencia de género.
Plataforma para el diálogo democrático entre los influenciadores políticos sobre América Latina. Ventana de difusión de la Fundación Konrad Adenauer en América Latina.
La atención política de Alemania está concentrada en regiones en crisis, guerra y conflictos en Grecia y Ucrania, así como en el terror islamista en el Cercano Oriente. A raíz de los desafíos ligados a estas situaciones, este enfoque es enteramente comprensible. Sin embargo, en forma paralela —y de allí el problema— en lugares del mundo aparentemente remotos se están desarrollando nuevas tendencias, que quizás estén siendo observadas con cautela por los actores alemanes de la política exterior, pero que para el público en general en Alemania deberían ser mayormente desconocidos.
Uno de estos escenarios es Latinoamérica. Escasamente percibido por el interés mediático en Alemania, los actores estatales y no estatales entre las fronteras de México y el Cabo de Hornos están instituyendo intereses propios, los cuales sin duda están ligados a asuntos de interés comercial o bien de política de seguridad, que no dejan de tener una importancia crucial para Alemania como poder de transformación y país exportador. Resalta entre estos, como un ejemplo, la intención de un inversionista chino, quien se ha propuesto abrir una nueva ruta comercial entre el Pacífico y el Atlántico a través de Nicaragua, el país más pobre de Centroamérica.
Este trabajo se concentra en la descripción de esta realidad, enmarca el inicio de la construcción del canal de Nicaragua en un contexto histórico y se enfoca en el proceso de concesión así como en los principales actores del proyecto. Además se mencionan las consecuencias económicas, sociales y ambientales de este proyecto de construcción para finalmente plantear algunas conclusiones para su discusión.
Plataforma para el diálogo democrático entre los influenciadores políticos sobre América Latina. Ventana de difusión de la Fundación Konrad Adenauer en América Latina.
La administración republicana utiliza las órdenes ejecutivas como estrategia para avanzar en su agenda antes de que las medidas puedan ser frenadas por la Justicia.
Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.
20 de enero de 2025. El Sindicato Nacional de Empleados del Tesoro presentó una demanda para bloquear una orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump el mismo día de su asunción. El gremio sostiene que el decreto vulnera leyes aprobadas por el Congreso que garantizan la estabilidad del servicio civil, salvo para un grupo reducido de cargos políticos confirmados por el Senado.
30 de mayo de 2025. La red de televisión pública PBS y una estación local de Minnesota demanda otra orden ejecutiva. Esta vez por recortar el financiamiento federal a la televisión y la radio públicas. Alegan que esa atribución corresponde al Congreso, no al Poder Ejecutivo, y que la medida es inconstitucional.
Más y más litigios
Entre esas dos fechas se registraron más de 250 demandas contra decisiones de la Casa Blanca en tribunales federales o ante la Corte Suprema. Diez de esos casos ya fueron cerrados. Los temas en disputa son diversos: detención y deportación sin el debido proceso de inmigrantes sin documentos (incluso se han verificado casos de extranjeros con papeles), ciudadanía por derecho de nacimiento, despidos masivos de empleados federales, desmantelamiento de agencias, asistencia social, libertades civiles, medio ambiente, entre los temas más divisivos.
Es probable que durante la redacción y publicación de este artículo se hayan sumado nuevos litigios, en línea con una forma de gobernar basada en el uso expansivo —y muchas veces abusivo— de las facultades presidenciales. Estas acciones pueden no ser ilegales en lo formal. Pero tensionan el principio básico del Estado de derecho: el equilibrio entre poderes. Esto significa que las órdenes ejecutivas pueden estar dentro de las atribuciones formales del presidente. Pero eso no garantiza necesariamente el espíritu de la Constitución.
«Protejan a los migrantes. Protejan el debido proceso». Nueva York, abril de 2025. Foto: Shutterstock.
¿Una estrategia deliberada?
¿Se trata de un uso estratégico del sistema judicial con la intención de desbordarlo? ¿Se recurre a órdenes ejecutivas —que no deben pasar por el Congreso— sabiendo que serán impugnadas? ¿La Casa Blanca quiere ganar tiempo entre su aplicación y una eventual anulación judicial, período durante el cual los efectos ya se produjeron?
Ese desfase entre decisión política y respuesta judicial no es nuevo, pero rara vez se lo ha explotado con tanta regularidad. En condiciones normales, el Poder Ejecutivo espera que sus actos se sostengan en la legalidad. Trump, en cambio, parece invertir esa lógica: da por hecho que será llevado a los tribunales, pero no le importa. Le basta con que las medidas entren en vigor. El objetivo no es que resistan el análisis legal, sino que produzcan consecuencias mientras la Justicia se toma su tiempo.
Es una forma de ejercer el poder: aprovechar el delay judicial para avanzar con la agenda republicana. Incluso cuando las decisiones se declaren ilegales o inconstitucionales. En ese sentido, hay un patrón que se repite. Desde las políticas antiinmigrantes o contra los extranjeros, pasando por las órdenes de separación de familias en la frontera, el cierre de instituciones federales y hasta la imposición de aranceles. Muchas medidas fueron impugnadas por organizaciones de la sociedad civil, empresas e incluso por gobiernos estaduales. Llegan a los tribunales, se analizan, se falla, y, si este es adverso, la administración apela. Muchos de ellos terminan en la Corte Suprema.
Aunque todavía es temprano para medir su impacto, las órdenes ejecutivas podrían generar los efectos que la administración busca. De ser así, dejarían la marca Trump en distintos planos: ideológico (como en la reacción al fenómeno woke), institucional (con el cierre o debilitamiento de agencias federales), económico-político (proteccionismo comercial y la «motosierra» contra la burocracia) y global (el retroceso en normativas ambientales).
Una carrera contra reloj
El paso del tiempo basta para que un recorte presupuestal o el cierre de una agencia, solo como ejemplo ilustrativo, produzca un daño irreversible. Las grandes decisiones de la Casa Blanca en los tribunales convierte al sistema judicial en una carrera contra el reloj. El Poder Judicial, diseñado para deliberar con prudencia y garantizar el debido proceso, queda sobrepasado por la velocidad del Poder Ejecutivo.
Cuando un gobierno emite órdenes ejecutivas, que sabe que serán impugnadas, la legalidad deja de ser un requisito previo para la acción inmediata y pasa a ser una barrera que puede sortearse con el tiempo. Así, el derecho deja de funcionar como principio rector de la acción pública para convertirse en un trámite burocrático que se gestiona, se esquiva o se demora.
Este modo reformista explica que expertos de Brookings estimen que en los próximos dos años habrá un aumento de este tipo de litigios. Sin embargo, consideran que los tribunales están bien preparados para gestionarlos y anticipan que el gobierno “enfrente pérdidas” en las instancias judiciales iniciales.
En el sistema judicial, los tribunales inferiores son la primera instancia donde se presentan y analizan los casos. Allí se examinan los hechos, se escuchan las pruebas y se dicta una resolución inicial. Si alguna de las partes no está conforme con esa decisión, puede apelar ante tribunales superiores o de segunda instancia, que revisan la correcta aplicación de la ley y la valoración de los hechos. Este mecanismo busca asegurar un doble control judicial antes de que un caso llegue a instancias como la Corte Suprema. Sin embargo, también implica que los asuntos más complejos puedan demorarse años en resolverse de manera definitiva.
Una concepción del poder
Podría interpretarse que la Casa Blanca no gobierna con la ley, sino a pesar de ella. Lo judicial se reduce a una demora técnica. Mientras tanto, se avanza. Y, cuando finalmente llega el fallo, ya es tarde: la medida cumplió su función simbólica, su impacto social y el mensaje fue emitido.
Más allá del cálculo político, puede tratarse de una concepción del ejercicio del poder por parte de un jefe de Estado arrollador, que desafía los pesos y contrapesos del sistema republicano. El Congreso, alicaído en sus competencias de control, enfrenta una oposición inmovilizada y sin liderazgo, mientras el Partido Republicano se muestra rendido a los pies presidenciales.
En ese contexto, sobre la Justicia recae una enorme responsabilidad: sus tribunales cumplen un rol clave en el control de la constitucionalidad del arte de gobernar, una atribución definida por la Corte Suprema en el caso Marbury contra Madison (1803). En ese fallo, la Corte estableció su autoridad para revisar y anular leyes del Congreso o actos del Poder Ejecutivo que sean contrarios a la Constitución. Así, se consolidó un mecanismo clave dentro del sistema de control institucional, asegurando que ningún poder del Estado pueda exceder los límites constitucionales.
Pero en el caso que aquí nos ocupa, parecería que las demandas contra las órdenes ejecutivas no bastan para frenar las reformas de Trump, incluso cuando los tribunales fallen en contra de la administración. El efecto llega tarde, la saturación judicial se acumula y, mientras tanto, el escenario político cambia. Además, en varias ocasiones la Casa Blanca adoptó una actitud desafiante cuando la Justicia impuso límites a decisiones profundas y unilaterales.
Como ejemplificó Benjamin Wittes, investigador principal de Estudios de Gobernanza en Brookings, en un podcast con expertos jurídicos que analizaron los litigios contra la administración Trump, “se puede ganar la guerra después de perder todas las batallas legales”.
Miembro del Consejo de Redacción de Diálogo Político. Investigador y analista en el think tank CERES. Profesor de periodismo en la Universidad de Montevideo.
El «Socialismo del Siglo XXI» después del boom de las materias primas
El fin de la bonanza expuso las debilidades de un modelo sostenido por el gasto estatal. Esta publicación analiza los desafíos políticos que impone el nuevo escenario.
Durante el auge de los commodities, varios gobiernos latinoamericanos impulsaron modelos económicos basados en fuerte gasto público y mayor intervención estatal, amparados en ingresos fiscales extraordinarios. Esta bonanza permitió mejorar indicadores sociales y consolidar el poder político del llamado “socialismo del siglo XXI”, con Venezuela como referente central.
Sin embargo, el fin del ciclo de altos precios a partir de 2014 expuso las debilidades de estos modelos. La falta de ahorros y la alta dependencia del gasto público dejaron a las economías vulnerables frente al nuevo contexto global, provocando recesión, inflación y creciente malestar ciudadano.
Este libro analiza el auge y la caída de ese modelo económico en Argentina, Bolivia, Ecuador y Venezuela, con un enfoque centrado en sus consecuencias fiscales y sociales. El estudio, apoyado por SOPLA, subraya la importancia de políticas económicas sostenibles, que promuevan el equilibrio fiscal y un rol activo del sector privado.
Publicación: 2016
ISBN: 978-9978-23-094-7
Editorial: Paradiso Editores, Quito, Ecuador
Editores: José Hidalgo Pallares y Felipe Hurtado Pérez
Plataforma para el diálogo democrático entre los influenciadores políticos sobre América Latina. Ventana de difusión de la Fundación Konrad Adenauer en América Latina.
Una conmemoración por los 200 años de Independencia de los países latinoamericanos, que busca lograr un mejor desarrollo y mayor crecimiento político y social.
Esta edición de Diálogo Político reúne una serie de textos que abordan, desde distintas perspectivas, los retos y posibilidades que enfrentan América Latina y su vínculo con Europa en el contexto actual. A través de siete dossiers, un documento especial y dos ensayos, la revista reflexiona sobre temas como la necesidad de una cooperación birregional más equilibrada, la evolución de los acuerdos políticos en Argentina, la participación indígena en la Bolivia contemporánea y los desafíos que plantea la globalización en términos de desigualdad social, desarrollo sostenible y autonomía económica. También se analiza el papel del diálogo político como herramienta de construcción democrática y los aportes históricos de la Democracia Cristiana al pensamiento y la acción política en la región.
Los ensayos que completan esta edición revisan el largo camino de cooperación impulsado por la Fundación Konrad Adenauer en América Latina desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, y las tensiones entre visiones idealistas y realistas sobre la integración regional, especialmente en el caso del Mercosur. En conjunto, esta publicación ofrece un recorrido profundo, plural y actualizado por los procesos políticos que marcan el presente y el futuro del continente, con un enfoque comprometido con la democracia, el desarrollo humano y el entendimiento entre regiones.
Plataforma para el diálogo democrático entre los influenciadores políticos sobre América Latina. Ventana de difusión de la Fundación Konrad Adenauer en América Latina.
Ética y responsabilidad: el nuevo reto de generación de valor en las organizaciones
Los pensamientos y la ideología de la sociedad occidental respecto de las normas éticas básicas y los principios morales, para aplicarlos en la realidad empresarial actual.
Esta publicación pretende ser una referencia académica que contribuya al estudio y aproximación sobre el funcionamiento general de los procesos empresariales. A su vez tiene como objetivo proponer una visión coherente en la actuación de las organizaciones, basada en el reconocimiento de principios fundamentales de acción para confirmar así la necesidad de implementar políticas de actuación en los procesos empresariales.
Por último este libro busca relacionar profundamente los aspectos del manejo empresarial, como la economía, la administración y las finanzas; junto con los principios éticos y morales de la sociedad occidental.
Pretende así, identificar en la realidad de la empresa las posiciones y percepciones que surgen entre los principales actores de la organización empresarial frente a la ética.
Plataforma para el diálogo democrático entre los influenciadores políticos sobre América Latina. Ventana de difusión de la Fundación Konrad Adenauer en América Latina.
Movilización social y representación política en países de Latinoamérica: Colombia en perspectiva comparada con Chile y Perú
Un análisis que busca encontrar similitudes y divergencias de tres países específicos, partiendo de una caracterización de la situación socioeconómica. Los autores examinan la posible relación de la insatisfacción social que derivó en protestas sociales, con las brechas en la representación política.
Colombia, Chile y Perú han mantenido en los últimos años cifras macroeconómicas positivas y encabezan el crecimiento de la región. También son países con políticas de apertura comercial. De hecho, integran junto a México la Alianza del Pacífico, una iniciativa de integración regional que se perfila como la octava economía del mundo y la séptima potencia exportadora.
Si bien el crecimiento económico de esos tres países ha producido resultados positivos en términos macroeconómicos, subsisten factores estructurales que han generado insatisfacción social en sus ciudadanos. De hecho, el año 2013 fue testigo de una serie de movilizaciones sociales de amplios sectores de la ciudadanía, en torno a demandas relacionadas con la necesidad de un mayor bienestar social. Ante esta situación, vale la pena preguntarse qué rol han asumido (o no) los partidos políticos, de cara a representar los intereses y responder a las preocupaciones de la sociedad que dicen representar.
El presente estudio es un análisis comparado acerca de las recientes movilizaciones sociales en países de Latinoamérica que comparten variables de desarrollo económico positivo en años recientes. El análisis busca encontrar similitudes y divergencias de tres países específicos ‒a partir del caso colombiano y a la luz de los desarrollos en Chile y Perú‒ partiendo de una caracterización de la situación socioeconómica. También se describen y analizan las movilizaciones sociales del año 2013, específicamente acerca de los grupos y temas por los cuales se movilizaron. Luego se examina la posible relación de la insatisfacción social que derivó en protestas sociales, con las brechas en la representación política en dichos países.
Luego de analizar la situación de cada país por separado, los autores elaboran un análisis comparado que pone de relieve los puntos de convergencia y divergencia entre estos casos. Finalmente, se generan algunas recomendaciones para partidos políticos en temas organizacionales y programáticos.
Publicación: 2014
ISBN: 978-958-57456-8-1
Editorial: Opciones Gráficas Editores Ltda.
Autores: Fredy Barrero, Catalina Jiménez, Juan Pablo Luna y Carlos Meléndez
Plataforma para el diálogo democrático entre los influenciadores políticos sobre América Latina. Ventana de difusión de la Fundación Konrad Adenauer en América Latina.
Una explicación de por qué la descentralización es la clave de la consolidación de la paz en Colombia y recomendaciones para la gobernabilidad territorial en un eventual escenario de postconflicto.
Este estudio, realizado en cooperación con la Red de iniciativas para la Gobernabilidad, la Democracia y el Desarrollo Territorial –RINDE-, tiene como propósito avanzar en la consolidación de propuestas que permitan la consolidación de la paz en las regiones. Además, establece puntos concretos acerca de los principales retos que enfrentará el país para hacer la transición hacia la paz, desde un enfoque territorial y de descentralización. Esta es una mirada –desde distintos enfoques– acerca de los cambios y medidas necesarias para consolidar la descentralización en-clave de paz y la paz en-clave de descentralización.
La publicación está compuesta por cinco capítulos que engloban temas diversos: la institucionalidad territorial y las necesidades de fortalecimiento departamental y municipal; los dilemas del desarrollo territorial con énfasis en lo rural y las industrias extractivas; y los mecanismos de participación ciudadana de cara a la transición hacia la paz. Finalmente, se encuentra un capítulo que recoge las conclusiones generales y recomendaciones para los interesados en la materia.
Cabe destacar que, más allá de la coyuntura actual, en el mediano y largo plazo, este documento es relevante para todo aquel que desee una mirada desde lo académico y lo político acerca de los desafíos que supone este asunto en Colombia. También señala a los tomadores de decisión las vías en las cuales se requieren, o no, reformas importantes para preparar el Estado colombiano para un eventual posconflicto. Así, esperamos que los lectores encuentren en la publicación en general y en cada uno de sus capítulos, insumos útiles que inviten al debate y el intercambio de ideas alrededor de estos temas en el país.
Publicación: 2014
ISBN: 978-958-57456-9-8
Editorial: Opciones Gráficas Editores Ltda.
Editores: Hubert Gehring, Viviana Barberena y Darío I. Restrepo.
Autores: Carlos Moreno Ospina, Augusto Trujillo Muñoz, Fabio E. Velásquez C., Carlos Enrique Rondón A., Carlos Alberto Garzón F. y Darío I. Restrepo.
Plataforma para el diálogo democrático entre los influenciadores políticos sobre América Latina. Ventana de difusión de la Fundación Konrad Adenauer en América Latina.
Partidos políticos en Colombia: evolución y perspectiva
Un análisis de los partidos colombianos (en su evolución de 2003 a 2013) a la luz de la implementación de las reformas políticas y en el marco de sistemas electorales en constante transformación.
En el marco de su labor en Colombia, para la KAS el funcionamiento y la evolución del sistema de partidos políticos merecen una atención especial, dada la importancia que dichas organizaciones tienen en el proceso de canalizar y responder efectivamente a las necesidades de la sociedad en un escenario democrático.
Bajo la coordinación académica de los profesores Patricia Muñoz y Fernando Giraldo, reconocidos expertos en esta materia, esta investigación se desarrolló a partir de fuentes secundarias sobre el estado del arte del sistema de partidos, las reformas políticas y el comportamiento electoral de los partidos; y de una revisión de fuentes directas como documentos institucionales y en particular los estudios de los partidos.
La publicación se estructuró en cuatro capítulos. El primero de ellos hace un recorrido por la evolución de los partidos y movimientos políticos a la luz del marco constitucional actual. A continuación, el segundo capítulo caracteriza a los partidos políticos colombianos para examinar el funcionamiento democrático. El tercero analiza la democracia y la inclusión en el sistema de partidos en Colombia. Finalmente, el cuarto capítulo plantea las perspectivas de los partidos políticos en un escenario de posconflicto –o al menos, en una etapa posterior a un eventual acuerdo que resulte de los actuales diálogos de paz-.
La KAS Colombia espera que este trabajo constituya una herramienta útil tanto para académicos como para tomadores de decisión, y que sea un incentivo para profundizar la reflexión en torno a esta temática.
Plataforma para el diálogo democrático entre los influenciadores políticos sobre América Latina. Ventana de difusión de la Fundación Konrad Adenauer en América Latina.
Desde hace varias décadas y con el cambio del modelo económico y político, Venezuela afronta grandes problemas socioeconómicos que han generado el éxodo de miles de sus habitantes hacia países de la región latinoamericana y, en especial, hacia Colombia. Según datos oficiales, hoy se cuenta con algo más de 900.000 inmigrantes en nuestro territorio. Esa problemática migratoria se convierte para este y demás países de la región en un reto político y económico, puesto que ninguno estaba preparado para afrontarla.
Este fenómeno ha venido cambiando los mapas demográficos de Latinoamérica y nos obliga a pensar en Colombia como un país de migrantes. Nuestra frontera colombo-venezolana, afectada por los efectos negativos derivados del concepto militarista de la frontera como seguridad, divide y mantiene una estricta barrera que impide la libre circulación de personas. Urge la idea de una frontera donde se planteen espacios comunes, donde converjan factores geográficos, históricos, culturales y sociales, legalmente compartidos entre las dos naciones y frente a esta situación se requiere apostarle a una visión en la que impere una institucionalidad creada y que opere para atender diferentes situaciones propias de las relaciones sociales, económicas y políticas existentes. Que la frontera sea un espacio para las oportunidades legales, la sana diplomacia y los acuerdos binacionales que regularicen los intercambios propios para una nación.
También es fundamental tener una mirada hacia la región del Catatumbo, zona muy rica en recursos naturales, pero con un alto índice del conflicto armado y con fuerte presencia de economías subterráneas. Dichos factores convierten este corredor estratégico en un territorio afectado por grupos al margen de la ley. En esta región la población migrante venezolana es víctima de desplazamiento forzado, homicidio y reclutamiento efectivo e infantil cometido por todos los grupos ilegales que operan en nuestra queridísima región del Catatumbo.
Cabe preguntarnos: ¿cómo podemos aportar desde las instituciones de la educación superior a la construcción de una cultura de paz?, ¿qué tan preparadas estamos para trabajar con comunidades receptoras de población migrante o víctima del conflicto armado que experimenta el país? Espacios como este, en el auditorio de la Universidad Francisco de Paula Santander, son escenarios donde Ruta País y los demás participantes nos responderán a esos interrogantes.
Publicación: 2020
ISBN: 978-958-52504-3-7
Editorial: Opciones Gráficas Editores Ltda.
Autores: Miguel Parra, Víctor Bautista, Rafael Guarín, Padre José David Caña, Hugo Ramírez Arcos, Jazmín Manzano, Eimer Barajas, Neida Albornoz, Mario Zambrano, Xiomara Ramírez y Marina Sierra.
Plataforma para el diálogo democrático entre los influenciadores políticos sobre América Latina. Ventana de difusión de la Fundación Konrad Adenauer en América Latina.
Esta obra, realizada en el marco de una alianza entre las tres organizaciones, señala posibles escenarios para la consolidación y armonización de los procesos de integración regional en Suramérica y analiza los canales de interacción birregional de éstos con la Unión Europea.
Durante los últimos años las regiones han adquirido una creciente importancia en el sistema internacional. La Unión Europea aparece como la formación regional más consolidada de la actualidad, y ha mostrado un renovado interés por las estructuras de gobernanza global, los procesos de regionalización y las estructuras de gobernanza multinivel.
En el caso particular de Suramérica, ha surgido un entramado de estructuras de autoridad tanto formales como informales (CAN, Mercosur, Celac, Unasur, entre otras) que coordinan, gestionan y reglamentan comportamientos unilaterales, bilaterales y multilaterales en la región con el fin de enfrentar desafíos en materia económica, de seguridad, de defensa, de derechos humanos y de desarrollo de interconexión a través de infraestructura, entre otros.
Para atender la creciente atención que ha suscitado el tema, esta obra ofrece un análisis de los procesos de regionalización en Suramérica y de las relaciones birregionales entre ésta y la Unión Europea. También realiza un estudio actual y pertinente acerca de los campos de interés regional y birregional que han propiciado reglas de juego comunes y mecanismos de autoridad compartida entre ambas partes. Además, analiza las estructuras de la gobernanza multinivel en Suramérica en las áreas de comercio, seguridad, defensa, derechos humanos y gestión ambiental; así como la cooperación para el desarrollo impulsada por la Unión Europea en la región.
Publicación: 2014
ISBN: 978-958-716-702-3
Editorial: Javegraf
Autores: Mario Arroyave Quintero, Ricardo Betancourt Vélez, Dirceo Córdoba Guzmán, Claudia Dangond Gibsone, Jennifer Duarte García, Daniel Flemes, Angélica Guerra Barón, Benjamín Herrera Chaves, Marco Antonio Macana, Ana Milena Molina Beltrán, Edwin Murillo Amaris, S. J., Michael Radseck, Ángel Sánchez Mendioroz, Oscar Simmonds Pachón, Mayden Solano Jiménez, Ana María Trujillo Currea, Andrés Mauricio Valdivieso y Maik Zarandi.
Plataforma para el diálogo democrático entre los influenciadores políticos sobre América Latina. Ventana de difusión de la Fundación Konrad Adenauer en América Latina.
Pistas para narrar la paz: periodismo en el posconflicto
Los desafíos que los medios de comunicación podrían enfrentar a la hora de reconstruir y narrar historias de paz, de cara a un eventual posconflicto en el país.
El manual que aquí se presenta tiene como propósito arrojar luces y facilitar herramientas, a partir de la experiencia práctica de periodistas y comunicadores, sobre los desafíos de los medios de comunicación en el posconflicto, basándose en una encuesta realizada a nivel nacional con distintos profesionales de la comunicación. En particular, el manual se centra en el reportaje y el periodismo de datos como modos de reconstruir y narrar historias de paz.
Además de ser una guía didáctica para la labor periodística, consideramos que este manual constituye un hito en el camino de promover la (re)construcción plural y responsable de la memoria histórica, y de un ejercicio clave para el posconflicto: el reconocimiento y la confrontación con el pasado, como punto de partida para la reconciliación del país.
Publicación: 2014
ISBN: 978-9-585-85302-7
Editorial: Opciones Gráficas Editores Ltda.
Autores: Ginna Morelo, Gloria Castrillón y Olga Behar
Plataforma para el diálogo democrático entre los influenciadores políticos sobre América Latina. Ventana de difusión de la Fundación Konrad Adenauer en América Latina.
La estructura institucional de la Alianza, las relaciones de esta reciente integración con el resto del mundo en espacios regionales similares y los posibles desafíos en materia de seguridad, especialmente aquellos relacionados con el narcotráfico, que podría llegar a enfrentar la nueva alianza regional.
Esta obra, realizada en el marco de una alianza entre las tres organizaciones, analiza los desafíos geopolíticos y geoeconómicos que la creación y el desarrollo de la Alianza del Pacífico –conformada por Chile, Colombia, México y Perú– representa tanto para actores globales como regionales; en especial para la Unión Europea.
Entre otras temáticas, el libro indaga acerca de la estructura institucional de la Alianza, las relaciones de esta reciente integración con el resto del mundo en espacios regionales similares como la Unión Europea, y con países específicos como Alemania, Estados Unidos y China; y los posibles desafíos en materia de seguridad, especialmente aquellos relacionados con el narcotráfico, que podría llegar a enfrentar la nueva alianza regional.
Esperamos que los interesados en el estudio de estos temas encuentren en esta obra una herramienta que facilite la discusión pública, académica y política acerca de las posibles implicaciones que ha tenido la creación de la Alianza del Pacífico en la configuración de nuevos escenarios de regionalización en América Latina y el mundo.
Publicación: 2014
ISBN: 978-958-8303-98-7
Editorial: Universidad Santiago de Cali
Autores: Eduardo Pastranas Buelvas y Hubert Gehring
Plataforma para el diálogo democrático entre los influenciadores políticos sobre América Latina. Ventana de difusión de la Fundación Konrad Adenauer en América Latina.
En momentos en que distintos países y regiones dirigen su mirada hacia la apuesta regional de la Alianza del Pacífico, al tiempo que faltan discusiones e insumos para conocer más de sus alcances y limitaciones, es pertinente abrir el espacio a una serie de interrogantes y arrojar luces sobre un amplio debate al respecto.
Así, en alianza con la Universidad Javeriana de Bogotá y la Universidad Santiago de Cali, la KAS impulsó un estudio para analizar los desafíos geopolíticos y geoeconómicos que la creación y desarrollo de la Alianza del Pací¬fico representa tanto para actores regionales como globales.
En esta ocasión, el resultado es un documento de trabajo en un formato pensado tanto para el público académico como para los distintos actores que están en posición de tomar decisiones frente a este asunto.
El documento ejecutivo “La Alianza del Pacífico: de cara a los proyectos regionales y las transformaciones globales” hace una caracterización de la alianza, su alcance, los retos que le plantea a los países que son miembros de ella, las necesidades de complementariedad que tiene con otros esquemas de cooperación, así como las perspectivas de integración con potencias regionales y globales.
Plataforma para el diálogo democrático entre los influenciadores políticos sobre América Latina. Ventana de difusión de la Fundación Konrad Adenauer en América Latina.
Fronteras en Colombia como zonas estratégicas: análisis y perspectivas
Un análisis de los problemas trasversales que enfrentan las fronteras en Colombia y un breve diagnóstico del estado actual de las zonas limítrofes del país.
En la presente obra, los autores invitados ofrecen una perspectiva multidimensional sobre algunos problemas que son transversales a todas las fronteras colombianas, y comparten también algunos diagnósticos sobre la compleja realidad de determinadas zonas fronterizas. Este balance e inventario de realidades y políticas, de problemas y opciones, quiere servir no sólo a la mejor comprensión de esos territorios, tan estratégicos como históricamente relegados, sino a la anticipación de un escenario potencialmente crítico donde la intervención institucional será fundamental en zonas que se han destacado durante décadas por su sensibilidad y vulnerabilidad.
De ahí la estructura que el editor ha querido darle a este libro. En la primera parte, Fronteras de Colombia: problemas transversales, se busca explorar el papel central que jugarán las fronteras en la gestión de la consolidación territorial y el fortalecimiento institucional, pues estas se han caracterizado por tener distintos niveles de gobierno efectivo, son porosas y frecuentemente usadas por los actores ilegales —especialmente como retaguardia estratégica o santuario—. En la segunda parte, Una mirada a las fronteras de Colombia: Algunos diagnósticos específicos, el lector encontrará un breve recorrido por el estado actual de las zonas limítrofes, las cuales no sólo se ubican en los extremos geográficos del Estado, sino que también están relegadas del resto del país en su integración física, económica y política.
Estamos convencidos de la importancia de debatir públicamente los grandes temas de la agenda nacional. La deliberación contribuye a enriquecer las políticas públicas, los criterios de evaluación, la rendición de cuentas, la creación de sinergias, la identificación de oportunidades y de riesgos. En pocas palabras: el debate público es imprescindible para la democracia efectiva. Seguiremos ejerciendo la que entendemos es nuestra función natural como una organización de la sociedad civil, particularmente al llamar la atención sobre asuntos que pueden tener un efecto sobre el orden institucional del Estado colombiano y su gobernabilidad, y contribuir activamente a la adopción de políticas públicas pertinentes y eficaces. Esta tarea no está sujeta a los resultados del proceso de conversaciones en curso en La Habana. Tampoco puede estarlo la acción del Estado frente a los grandes desafíos que plantea el desarrollo de esa Colombia que está en las fronteras y que a veces parece estar fuera del horizonte de muchos.
Publicación: 2016
ISBN: 978-958-58076-4-8
Editorial: Ediciones Ántropos Ltda
Autores: Carlos A. Aparicio, María H. Botero, Andrés de la Cadena, Jairo Delgado, Andrés Molano-Rojas, Mauricio Palma, Karen Rodríguez, Pamela Támara, Felipe Zarama, Cámara Colombiana de Infraestructura, Irene Cabrera, Fernando Carrión, Ana Daza, Juan C. Ito, Eduardo Pastrana y Ronal Rodríguez.
Plataforma para el diálogo democrático entre los influenciadores políticos sobre América Latina. Ventana de difusión de la Fundación Konrad Adenauer en América Latina.
El mundo enfrenta amenazas comunes como el narcotráfico, el crimen organizado, catástrofes naturales y posibles conflictos armados. Dado su carácter transnacional, se requiere una acción conjunta, siendo la cooperación regional en seguridad la mejor vía para desarrollar soluciones efectivas.
El objetivo es elaborar un panorama de las actuales tendencias en materia de seguridad e integración de la región que abarca América Latina, el Caribe y, especialmente, América del Sur. Al tratarse de temas interdependientes, su resolución será tanto mejor cuanto más cooperación exista entre estas dos áreas estratégicas para la región.
América Latina, el Caribe y América del Sur no constituyen un simple conglomerado homogéneo ni la yuxtaposición de entidades físicas y territoriales. Cinco siglos de vida formaron un conjunto de heterogeneidades múltiples que engloban más de dos decenas de Estados independientes y soberanos y una serie de territorios que aún están bajo la tutela de Estados europeos o de los Estados Unidos de América (EEUU).
Incluso la parte latina de América está conformada por países de diferente tamaño y riqueza, en los que se conjugan características compartidas del pasado colonial europeo con los nuevos rasgos de la civilización americana, universal en la comprensión, latina en cuanto a la acción.
Durante las décadas de las dictaduras militares, regidas por la célebre Doctrina de la Seguridad Nacional –con miles de muertos, asesinatos y desaparecidos–, las características de la seguridad en la región fueron el producto de la importación de la política internacional de congelamiento del poder mundial, a través del equilibrio del terror nuclear entre los EUA y la ex URSS. El resultado fueron golpes, golpes y más golpes militares en toda la región. Este período ya ha ingresado en la historia como los años de plomo de América Latina.
A partir de la década de 1980, el cuadro de la democracia se recompone lentamente y la seguridad tiene ahora como meta la defensa de la democracia y no su violación. Al mismo tiempo comienza a acelerarse el crecimiento económico, principalmente en el Cono Sur, aunque sin resultados prácticos y reales para una mayor integración económica y física (comunicación, energía y transportes), y aumenta también el nivel de cooperación regional (con el funcionamiento de diversos mecanismos aunque sin un alto grado de integración).
Publicación: 2011
A cargo de: Konrad Adenauer Stiftung Argentina
Autores: Clóvis Brigagão, Gioconda Úbeda, Sergio Abreu, Rocío San Miguel, Francine Jácome, Eduardo Pastrana Buelvas, Juan Estanislao López Chorne, Anabella Corridoni, Josef Thesing, Daniel Brombacher, Günther Maihold, Constanza Mazzina y Facundo Cruz.
Plataforma para el diálogo democrático entre los influenciadores políticos sobre América Latina. Ventana de difusión de la Fundación Konrad Adenauer en América Latina.
Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.
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El Día del Ambiente hace impostergable reflexionar sobre algunas características de los ecosistemas de los que dependemos y de los conflictos ambientales asociados a su degradación. La IA, las migraciones y la amenaza de la guerra encabezan la preocupación ciudadana. Entonces, muchas veces ya es tarde para el planeta.
El crecimiento económico parece un mandato incuestionable. Pero los modelos de desarrollo, imperantes generalmente, externalizan el impacto sobre los ecosistemas. De alguna forma, parten de la premisa de una disponibilidad ilimitada de bienes y servicios naturales. Pero esto no es así. Hace años que desde la academia se advierte que el planeta tiene límites y que, una vez pasados, los sistemas pueden colapsar irreversiblemente.
El crecimiento de la población y de las expectativas de consumo aumenta la presión sobre el ambiente y altera los ciclos naturales, por ejemplo, del agua. Esto provoca cada vez más conflictos por el uso o el acceso. El cambio climático, que se expresa en un aumento en la intensidad, frecuencia y duración de eventos extremos, crea un contexto aún más complicado. Como ejemplo, cabe destacar las sequías seguidas de explosivas lluvias y los consiguientes desastres. A las terribles pérdidas humanas se suman los costos de reconstrucción de infraestructuras dañadas.
Actuar con rapidez
La institucionalidad democrática, la política en general, debe responder a esta situación. De otra forma se agudiza el descreimiento en las instituciones y los ciudadanos se convierten en presa fácil de populismo. En un mundo interconectado, focalizado en el consumo, estamos algo anonadados por las ofertas de felicidad que nos llegan sin pausa. Este bombardeo de objetos presuntamente indispensables y lugares para experiencias inolvidables nos distraen del mundo real que nos rodea. Las redes nos inducen a creer en que todo es accesible a un clic de distancia. Y, como todo tiene devolución, estamos también a un clic de volver al estadio anterior.
Pero el ambiente no funciona de esta manera. Como sistema complejo, transita cambios no lineales y con puntos de inflexión a partir de los cuales cambia en forma dramática. No hay inversión que nos devuelva un humedal destruido por la urbanización, una laguna eutrofizada o una especie extinguida. Una vez alcanzado este punto de inflexión, nada nos devolverá lo perdido.
Para resolver la tensión entre las expectativas de consumo y crecimiento y la preservación del funcionamiento de los ecosistemas, la política debe actuar con eficacia y rapidez. Algunas pautas pueden ayudar a mejorar la gestión.
Principio precautorio
Existen fenómenos, deseados o no, que alcanzado determinado punto comienzan a desarrollarse en forma exponencial. Un ejemplo puede ser el picudo rojo, insecto introducido desde Asia que está causando estragos entre las especies autóctonas de palmeras en varias regiones del mundo. Lo que comenzó con ejemplares enfermos ha alcanzado un punto a partir del cual se hace difícil controlar la expansión de este insecto, que además se reproduce con velocidad.
Sea en las Islas Canarias, Portugal o desde hace unos años en Uruguay y México, los efectos son devastadores y amenazan tanto el patrimonio de ciudades como las plantaciones de cocoteros. El ejemplo del picudo rojo demuestra que hay que actuar en forma oportuna y coordinada. Ya no alcanza con lo que pueda hacer un solo país. El principio precautorio invita a evitar riesgos desmedidos para impedir colapso de los ecosistemas.
Picudo rojo. Foto: Shutterstock
Diálogo entre la política y la academia
La eficiencia de medidas precautorias y de manejo deberían basarse en la evidencia y no en los estados de ánimo de los electores. Para esto es necesario el intercambio entre la política y la academia, que fortalece la legitimidad de las medidas.
No alcanza con la buena voluntad de los individuos. Se trata de implementar políticas para el ambiente que garanticen la disponibilidad de los ecosistemas en el futuro. Y esto a veces implica postergar urgencias por el bien de las generaciones futuras. Para explicar las prioridades, la política debe basarse en la evidencia.
Los procesos de toma de decisión política requieren de conocimiento científico. La pandemia mostró que el diálogo entre la academia, la política y la administración beneficia a todos. Es improbable que desde la política se puedan detectar en forma precoz procesos potencialmente peligrosos o de difícil manejo. Este llamado de atención puede y debe hacerlo la academia.
Fortalecimiento de los partidos políticos
El populismo amenaza la democracia, capitaliza las pérdidas y los miedos, a veces negando el problema y otras responsabilizando a los partidos políticos por su ineficacia. En consecuencia, promete volver a algún glorioso pasado real o imaginario. Esto no servirá para resolver el desafío ambiental, administrar los ecosistemas en forma sustentable o gestionar la transición hacia una economía no basada en el carbono. En este contexto de inseguridad, miedo y falta perspectivas positivas hay que hacer política.
Los partidos políticos tienen la legitimidad del voto. Si pretenden seguir liderando el quehacer social, deben actualizar el discurso tanto como la práctica. Las promesas de crecimiento ilimitado, de emprendimientos valorados solamente en función del monto de la inversión, comprenden riesgos difíciles de manejar.
Aunque parezca extraño, no alcanza con basarse en encuestas y en los votantes de hoy. Desde la política se deben regular también las expectativas necesariamente parciales y los interesas sectoriales. El aumento ilimitado del consumo no es la solución a las tensiones actuales, al desinterés por la cosa pública, a la desesperanza. Se trata de construir perspectivas reales administrando las tensiones y logrando consensos. Solo así se podrá navegar la transición hacia una economía sustentable.
Día del Ambiente
Como todos los años, muchas empresas adhieren al Día del Ambiente con vistosos suplementos y llamados a una conciencia que quedará caduca en la tarde del mismo día si los ciudadanos no se los apropian.
Aparte de los llamados, este día brinda la posibilidad de aprender y, ante todo, de poner prioridades y actuar en forma contundente y coordinada. El picudo rojo es solo un emergente que puede servir de disparador. Hay otros picudos que nos afectan o afectarán a corto plazo. La política y la ciudadanía deben ocuparse de todos, aunque no sean tan visibles como las palmeras muertas.
Magíster en Ciencias Ambientales por la Universidad de la República de Uruguay. Dipl. Ing. Fachhochschule für Druck in Stuttgart. Coordinador de proyectos de la Fundación Konrad Adenauer, oficina Montevideo.
Reformas de carácter administrativo para el posconflicto y la implementación de los acuerdos de paz en Colombia
Un análisis crítico-prospectivo sobre lo que podría significar la fase de transición en un escenario de posconflicto, con un énfasis particular en la coordinación entre los distintos niveles de gestión estatal –nacional, departamental y local.
Al finalizar un conflicto armado interno, las capacidades de las autoridades nacionales y territoriales para proveer servicios públicos y para mantener la paz y la estabilidad, tienden a ser bajas o, en muchos casos, inexistentes. Un reto fundamental durante este proceso de transición del conflicto al posconflicto es fortalecer las capacidades limitadas de los gobiernos locales y del Gobierno nacional, para coordinarse, afianzar los mecanismos institucionales de participación y avanzar en la construcción de políticas públicas incluyentes para la paz y el desarrollo humano; en otras palabras, consolidar un modelo de gestión territorial y administración pública eficiente.
Estas debilidades en las autoridades nacionales y territoriales han generado altos niveles de desconfianza ciudadana hacia las instituciones estatales, así como poca legitimidad en las decisiones de política. El problema, entonces, es que la ausencia de confianza y capacidades públicas podría, de nuevo, derivar en otros tipos de problemas territoriales que fueron las causas estructurales del conflicto y tener sus repercusiones en las decisiones nacionales.
Por esta razón, tres reformas centrales son pertinentes para garantizar la sostenibilidad de la transición. Primero, es fundamental reformar la actual configuración político-administrativa del sistema de descentralización del país, desde la atribución de competencias y funciones para las entidades territoriales, al igual que los sistemas de planeación y asignación de presupuesto.
Segundo, es clave establecer mecanismos de coordinación y construcción de una visión territorial a nivel nacional, que vayan más allá de los sectores y que avancen en la diferenciación de necesidades según la afectación del conflicto y la población, pero también que correspondan a un modelo de gestión territorial incluyente para la estabilidad administrativa y política de las entidades territoriales.
Y tercero, es crucial contar con un sistema de carrera civil más incluyente y representativo, así como con mecanismos institucionalizados para la participación e incidencia efectiva de las poblaciones en las decisiones que les afectan.
Para que estas reformas sean efectivas, al menos en la transición, se requiere que el Gobierno nacional aplique en la realidad el concepto de paz territorial, a través de una respuesta rápida y oportuna en los municipios y regiones priorizadas y, además, que la ciudadanía cuente con las capacidades necesarias para hacer incidencia y control social, especialmente en las zonas más vulneradas y afectadas por el conflicto armado interno.
Plataforma para el diálogo democrático entre los influenciadores políticos sobre América Latina. Ventana de difusión de la Fundación Konrad Adenauer en América Latina.
Dos especialistas compartieron con la comunidad de Diálogo Político su análisis respecto al nuevos sistema electoral para la Justicia en México y explicaron por qué debilita la democracia.
Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.
881 cargos —en manos del voto popular— fueron electos el domingo en México en las primeras elecciones judiciales del país.
Con el 95% de las actas escrutadas, el Instituto Nacional Electoral (INE) informó que se alcanzó un 13% de participación. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, celebró la jornada como un “éxito democrático”.
Pero el proceso podría derivar en la politización del Poder Judicial y en abrirle la puerta a la influencia e impunidad del crimen organizado.
Diálogo Político realizó una nueva Mesa de Análisis para analizar la situación. Participaron Azul Aguiar —profesora de Ciencia política en la Universidad Jesuita de Guadalajara (ITESO) y presidenta de la Asociación Mexicana de Ciencias Políticas—, y Juan Pablo Campos —gerente de proyectos KAS en México—.
“Primera elección no democrática”
La legitimidad de estas elecciones es muy cuestionada. Azul Aguiar recordó que en 2024 el gobierno de Andrés Manuel López Obrador prometió que mediante la reforma judicial el pueblo estaría más cerca de la Justicia. Para Aguiar es “un objetivo incumplido” por la participación del 13% y la abstención de 87% en las urnas. “El pueblo le ha dado la espalda a esta reforma”, dice. Además, agrega que entre los votantes, el 20%anuló o votó en blanco, por lo que el porcentaje de personas que realmente influyó en la elección fue todavía menor.
Los votantes debieron elegir entre seis boletas con entre 150 y 180 candidatos cada una para más de 20 candidaturas. “Ni siquiera un ciudadano con doctorado puede realizar esta elección sin apoyo”, comenta.
Por la dudosa representación de las preferencias ciudadanas, Aguiar cataloga la instancia como “la primera elección no democrática” desde que México transitó hacia la democracia a inicios del siglo XXI.
Por su parte, Juan Pablo Campos opina que la abstención no significa un ataque a la reforma. Sostiene que la mayoría no votó con una reflexión crítica, si no porque no le interesaba la elección o no la entendía, explica.
“Me preocuparía mucho que los sectores opositores —que hemos señalado a la reforma por sus ineficiencias— interpretáramos el 87% como un triunfo, porque eso implicaría una nueva ilusión por los opositores, que no representa la realidad del país”, comenta.
Boleta de votación. Foto: cedida a Diálogo Político.
Destrucción de la institución
¿Qué representa esta elección? Para Campos, el partido oficialista Morena es más poderoso a partir de la elección judicial porque las personas elegidas están subyugadas al poder político. Todos los ministros que ocuparán las nueve sillas en la Suprema Corte están vinculados al oficialismo, comenta Aguiar.
Ambos analistas explican que una particularidad del proceso fue la creación de “acordeones”: listas de preferencia que se elaboraron con los perfiles de los candidatos. No solo por los ciudadanos. Según comentan, Morena creó sus propios acordeones y los difundió en redes sociales, que coinciden con los magistrados electos, “aprovechando el recuso del Estado para movilizar el voto”, dice Aguiar. De hecho, cinco candidatos propuestos por Morena resultaron electos en el Tribunal de Disciplina, órgano encargado de vigilar a los jueces.
En esa línea, Campos observa que surgirá un conflicto de interés con los candidatos electos. Entiende que las personas juzgadoras no tomarán resoluciones con fundamento en el derecho, si no en los apoyos que recibieron para ser electos. “No va a haber ninguna posibilidad de ganarle al gobierno en asuntos tribunales”, dice.
Tiene que ver también con el financiamiento ilícito de estas campañas que, por ley, debían sustentarse por el propio candidato. Aunque a los analistas les parece dudoso en el contexto de la cultura electoral mexicana.
Antecedentes
Ambos analistas coinciden en que el INE —organismo que debería garantizar la legitimidad de los comicios— tuvo poco tiempo para preparar las elecciones y adaptarse a la reforma.
El 5 de febrero de 2024, López Obrador inició la reforma judicial al presentar un paquete con 18 enmiendas constitucionales, incluida la elección directa de los jueces. La aprobación se concretó el 15 de septiembre, dos semanas previas a la asunción de Sheinbaum que, según los analistas, en un proceso marcado por la «extorsión» de legisladores.
La segunda mitad de la magistratura será electa en 2027.-
Plataforma para el diálogo democrático entre los influenciadores políticos sobre América Latina. Ventana de difusión de la Fundación Konrad Adenauer en América Latina.
Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.
En la escena geopolítica contemporánea, el concepto de imperio experimentó una metamorfosis profunda. Atrás quedaron las concepciones clásicas asociadas a estructuras estatales centralizadas y a la fuerza militar como columna vertebral del dominio imperial. También perdió vigor la visión marxista que vinculaba el imperio únicamente a la expansión del capitalismo.
Hoy, el poder global se disputa en otros terrenos: el financiero, el digital y el narrativo. Justamente, América Latina y Europa lo experimentan muy de cerca, enfrentando presiones, guerras de micrófonos y siendo el campo de batalla de intereses cruzados.
Nuevo rostro del imperialismo
En esta batalla silenciosa entre superpotencias, las reglas tradicionales han sido reemplazadas por estrategias más sutiles, pero no menos efectivas. China se convirtió en una figura protagónica en este tablero. A través de su iniciativa de la Nueva Ruta de la Seda y la cooperación Sur-Sur, expendió su influencia sobre territorios históricamente dominados por Occidente.
Entre 2005 y 2023, el gigante asiático otorgó cerca de 120.000 millones de dólares en préstamos a América Latina y el Caribe, canalizados principalmente por el Banco de Desarrollo de China (CDB) y el Banco de Exportación e Importación (Ex-Im Bank). Estas inversiones no fueron desinteresadas: muchas implicaron la contratación obligatoria de empresas chinas, concesiones sobre recursos naturales, o el control de infraestructura clave. China juega un rol crucial en sectores estratégicos, como el petróleo en Venezuela o el cobre en Perú, donde posee el 25% de las inversiones del rubro.
De forma discreta pero efectiva, Pekín ha ocupado espacios que antes eran considerados el patio trasero de Estados Unidos. La visita del presidente colombiano Gustavo Petro a China y el anuncio de la adhesión de Colombia a la Ruta de la Seda marcaron un punto de quiebre que provocó reacciones inmediatas desde Washington. El asesor de Donald Trump para Asuntos del Hemisferio Occidental, Mauricio Claver, ironizó: “El acercamiento del presidente Petro con China es una gran oportunidad para las rosas de Ecuador y el café de Centroamérica”.
Estados Unidos, particularmente desde la llegada de Trump, endureció su política exterior para recuperar su estatus hegemónico. Desde el refuerzo de su influencia en el Canal de Panamá, pasando por la amenaza de anexar territorios vecinos, hasta la imposición de aranceles y una retórica nacionalista, Washington parece apostar por una estrategia de confrontación para frenar el avance chino.
Realismo vs idealismo: el trasfondo doctrinal
Detrás del enfrentamiento entre estos nuevos imperios, subyacen dos visiones enfrentadas de las relaciones internacionales: el realismo y el idealismo.
Los realistas conciben al sistema internacional como un escenario anárquico, sin un poder central capaz de imponer reglas, donde lo que cuenta es la capacidad de ejercer poder. Defienden el pragmatismo y priorizan los intereses nacionales por encima de los compromisos internacionales. Por el contrario, los idealistas promueven la cooperación multilateral, el respeto al derecho internacional y la creencia de que los Estados están unidos por valores y objetivos comunes.
La política de Trump encarna el realismo en su forma más cruda: retirada de organismos internacionales, proteccionismo comercial, instrumentalización del dólar y la tecnología como herramientas de control, y un claro desdén por el multilateralismo. Esta actitud, lejos de reforzar la posición estadounidense, abrió espacios que China supo aprovechar.
El ejemplo más claro es la salida de Estados Unidos de la Organización Mundial de la Salud, que fue rápidamente contrarrestada por China con una donación de 500 millones de dólares. Lo mismo ocurre con la imposición de tarifas: mientras Washington cierra mercados, China ofrece oportunidades económicas que, a su vez, refuerzan su posicionamiento geopolítico.
Entre dos fuegos
América Latina y Europa se encuentran en medio de este conflicto, como piezas de un tablero que no han diseñado. China adopta una narrativa amigable, presentándose como socio estratégico para ambos. En cambio, EEUU recurre a una retórica de confrontación que muchas veces genera fricciones innecesarias con las dos regiones. EEUU y China persiguen lo mismo: el control geopolítico.
Esta guerra comercial tiene efectos colaterales considerables. Por un lado, las presiones para tomar partido. Por otro, los impactos económicos derivados del desplazamiento de productos chinos hacia otros mercados, lo que podría alterar significativamente las economías locales.
Pero en medio de la tensión, también emerge una oportunidad histórica: la posibilidad de construir una alianza estratégica entre Europa y América Latina.
Un momento de oportunidad
Europa y América Latina se complementan de manera natural. Mientras Europa tiene capital, tecnología y experiencia institucional, América Latina posee vastos recursos naturales, mercados emergentes y un potencial agrícola e industrial impresionante. Con más de 600 millones de habitantes, América Latina representa una de las regiones más prometedoras del planeta para las inversiones europeas.
Ambas regiones comparten una visión multilateral del orden mundial, respeto al derecho internacional y compromiso con los derechos humanos. La agenda común puede abarcar además la lucha contra el cambio climático hasta la cooperación en ciberseguridad, inclusión social, democracia, desarrollo sostenible, migración y reducción de la pobreza.
Tanto Latinoamérica como Europa viven una crisis de democracia considerable, con el brote de partidos de extrema derecha en Europa y el asentamiento de proyectos populista de izquierda y derecha en América Latina. Pero eso no es todo, ambas comunidades enfrentan oleadas migratorias sin precedentes.
En un mundo cada vez más polarizado, donde las potencias imponen lealtades y las alianzas se definen por el cálculo geoestratégico más que por principios, Europa y América Latina pueden ofrecer una alternativa: un modelo basado en la cooperación, el equilibrio y el respeto mutuo.
En lugar de ser rehenes de la confrontación entre los nuevos imperios, pueden convertirse en arquitectos de una nueva etapa de relaciones internacionales, donde los pueblos estén en el centro de las decisiones globales. Ese sería el verdadero contrapeso ante la hegemonía agresiva y el espejismo de los imperios disfrazados.
Periodista, con maestría en Gerencia Pública y Comunicación Política. Consultor en temas de análisis de entorno político, liderazgo y comunicación política. Coordinador general de la red binacional Awala de la Fundación Konrad Adenauer en Colombia.
Christian Rieck: “Alemania es un poder civil y eso no va a cambiar nunca”
El docente, especialista en estudios de guerra, expuso sobre la situación de seguridad y defensa que vive Europa en el contexto de la guerra de Ucrania.
Artículo original en español. Traducción realizada por inteligencia artificial.
Alemania tiene un compromiso particular con la paz, que se explica por su historia reciente. Hoy se debate frente a los desafíos por la guerra en Ucrania y los cambios de orientación del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
En el marco de su visita a Uruguay, Diálogo Político conversó con Christian Rieck, especialista en estudios de guerra y docente en la Universidad de Potsdam, luego de su exposición ante el público que convocó en la oficina de KAS Uruguay.
¿Puede explicar lo de Alemania como «poder civil»?
Luego de 1945 Alemania quiere aprender de la guerra, y se define como poder civil. Después de la guerra mundial hay instrumentos de los que ya no disponía o no quería usar más.
Durante la guerra fría nunca tuvo la visión desde el hardpower, sino exclusivamente defensa territorial, lo que se resume en el término Zivilmacht, poder civil. Esto implica una base moral y se apoya en el derecho internacional. Alemania se cimenta en el softpower. Es decir, relaciones constructivas entre los poderes del mundo. Esto puede sonar utópico o ingenuo, pero es así. Después del 45 Alemania renuncia al instrumento del hardpower.
Lo irónico es que la Bundeswehr que se crea en 1955, constituye una de las fuerzas más poderosas dentro de la OTAN. Para Konrad Adenauer, el primer canciller alemán, esto no era contradictorio. Decía que necesitamos una Bundeswehr eficiente. Pero, para que el resto de Europa no tuviera miedo a ese poder militar de Alemania, había que definir políticas de confianza respecto a los vecinos. Eso se logra mediante la profunda integración en la OTAN. Resumiendo: tener poder militar pero no usarlo nunca.
Christian Reick expone en la oficina KAS Uruguay.
¿Militarizar las relaciones internacionales?
¿Qué pasó con la reunificación alemana?
Con la reunificación sucede lo que la literatura llama normalización. La reunificación implica también la de las fuerzas armadas. Así se integra una gran parte de las fuerzas alemanas soviéticas a la Bundeswehr. El resultado fue que Alemania tuviera fuerzas armadas potentes.
Cuando en 1991 estalla la guerra en los Balcanes, eso requiere, por primera vez, que Alemania utilice además del poder político, el militar, por el bien europeo. La década de los 90 es de la normalización. ¡La intervención es llamada intervencionismo liberal! Alemania y sus socios en la OTAN crean estabilidad y pacifican.
Sin embargo, a pesar de utilizar su orden militar, Alemania sigue siendo Zivilmacht. Utiliza la fuerza solamente como ultima ratio y exclusivamente en misiones de estabilización y de paz. Y nunca solos, siempre en conjunto con la OTAN o con un mandato de las Naciones Unidas.
¿Cuál es el debate actual?
¿Seguimos siendo Zivilmacht? ¿Estamos militarizando nuestras relaciones exteriores? Personalmente creo que Alemania es una Zivilmacht y que eso no va a cambiar nunca. Es resultado de un consenso posfascista que sigue siendo muy fuerte en el centro político.
El partido AfD y otros partidos radicales de derecha o izquierda no comparten este consenso político. Veo un problema ahí, porque el centro político se está achicando. A pesar de esto creo que seguimos siendo un poder civil, porque nuestro rol en las relaciones internacionales no ha cambiado fundamentalmente. Estamos renegociando el citado concepto. Estamos entendiendo que para ser influyentes en las relaciones exteriores debemos aumentar el hardpower. El softpower solo no nos da la misma influencia que antes. Vivimos en otro mundo, y aprendemos una lección geopolítica.
Padecemos el síndrome de Hulk. En Alemania hay un miedo genético, profundo, a que si militarizamos nuestras relaciones exteriores algún día podría haber otra guerra con Alemania como agresora. Esto significa inseguridad combinada con antinacionalismo. En Alemania no hay un patriotismo normal como en Francia o como acá (en Uruguay). El nacionalismo es complicado por la historia. Frente a la pregunta a un alemán si tienen orgullo nacional, la respuesta siempre va a ser complicada. Sí, pero…
Guerra larga
¿Qué significa el posheroismo?
Vivimos en un tiempo posheroica. Todas las democracias liberales, occidentales comparten este problema. Eso hace muy difícil reconfigurar las fuerzas armadas. También, esto es resultado de la guerra y de un sistema de seguridad bastante estable. En esta nueva era necesitamos una reconfiguración del posheroismo. La plata no compra la seguridad. Ésta se crea colectivamente, debe ser un proyecto nacional de todas las generaciones y de todos los actores.
¿Qué efectos tuvo la invasión de Ucrania?
Lo principal fue el fondo especial (Sondevermögen) de 100 millones de euros que el gobierno creó para financiar las fuerzas armadas que estaban en mal estado. Como dicen mi jefe en la cátedra de historia militar en Potsdam, las fuerzas armadas deben ser aptas “para hacer guerra” (kriegstauglich). Se trata de una palabra complicada para los alemanes. Yo prefiero einsatzbereit. Es decir, capacidad de proyectar poder militar, no hacer guerra. La connotación es otra.
Los cambios de Trump, también respecto al artículo cinco, implican que debemos pagar más nosotros. Con los citados 100 millones de euros Alemania llega a los 2% del PBI reclamado por la OTAN hace años. Pero esto no es suficiente y ya que en tres años estos fondos se acaban. No sabemos qué va a pasar después.
Con el nuevo gobierno los fondos de defensa quedarán fuera de las reglas de austeridad constitucional. El nuevo canciller, Friedrich Merz, habla de mandar esta señal potente. Nos estamos preparando para una guerra larga.
Escenarios futuros
¿Cómo se preparan para afrontar esa situación?
—Más plata no soluciona los problemas. Necesitaríamos veinte años para reconfigurar las fuerzas armadas. Pero no tenemos ese tiempo. La hipótesis del conflicto es que en cinco años Rusia atacará un país en el Báltico.
Alemania tiene una brigada de cinco mil efectivos estacionada en Lituania. Es la primera vez desde la Segunda Guerra Mundial que hay soldados alemanes estacionados en forma permanente en Europa Occidental. La señal es que la seguridad de Alemania se protege protegiendo a Lituania.
Pero, ¿cómo abastecer esos soldados en caso de guerra? Hasta ahora, EUA nos ayudaba, ¿qué pasa si no lo hace más? Rusia sabe que podría atacar un país báltico y Europa no podría defenderlo en forma permanente. OTAN no puede defender permanentemente los países bálticos. Y esto erosiona el artículo cinco.
Resumiendo, este cambio de época (zeitenwende) es una propuesta cara y peligrosa.
¿Podría Rusia atacar a Europa si no pudo con Ucrania?
La producción de armamento es muy alta y el país está preparado para la guerra. Esto significa que, aunque se esté desangrando en Ucrania en cinco años podría rearmar sus fuerzas con material más nuevo y más eficiente.
Durante la guerra fría las inversiones en Europa estuvieron orientadas a tecnología de alta gama, porque tenían menos soldados. Los rusos siguen teniendo más de todo.
El problema es especialmente para los países de la periferia. Lo que ayuda a los países bálticos es el cambio de postura militar de Suecia y Finlandia. Ahora el mar Báltico en un mar de la OTAN. Por otro lado, si se enfría la guerra en Ucrania, Rusia puede disponer de más fuerzas para atacar a algunos de estos países.
Resumiendo, Rusia tiene reservas profundas, una sociedad dispuesta a luchar y una producción militar altísima. Y finalmente, en Rusia los gobiernos no cambian cada cuatro años. Putin tiene paciencia estratégica.
Plataforma para el diálogo democrático entre los influenciadores políticos sobre América Latina. Ventana de difusión de la Fundación Konrad Adenauer en América Latina.
El autor plantea que la lucha contra la seguridad ciudadana es parte de las tareas del buen gobierno y que pasan, particularmente en Centroamérica, por encontrar respuestas a la pendiente agenda de desarrollo, ya que el orden y la seguridad solo surgen del desarrollo humano y la justicia.
Hablar de los desafíos de la seguridad en Centroamérica, es referirse a políticas concretas para que la ciudadanía se proteja frente a la delincuencia. Adoptar una posición de indiferencia frente al fenómeno, no es posible. La urbanización creciente, los cambios demográficos y en las comunicaciones, la geopolítica del narcotráfico, han engendrado formas nuevas de delincuencia, y estas requieren de respuestas sociales activas por parte de la ciudadanía que, mediante la participación, debe asegurar su protección.
Hablar de seguridad en Centroamérica, es referirse también a los enfoques erróneos de la cuestión, que logran que la ciudadanía continúe aún más desprotegida frente al fenómeno de una delincuencia multiforme. Hablar de seguridad en Centroamérica, es constatar que la delincuencia no es homogénea; existen diversas situaciones subregionales. El fenómeno es, sin embargo, desigual. Los países del norte del istmo muestran una delincuencia más intensa, mientras que en el sur, las dimensiones son menores. Tratar a toda la región de manera uniforme es un serio error de política pública.
La delincuencia no se origina únicamente en el narcotráfico, sino que surge de sociedades desiguales desde siempre y con la pesada herencia de los conflictos político-militares de décadas anteriores.
No toda la delincuencia es violenta y organizada; una gran porción de esta tiene carácter patrimonial y se origina en los procesos de marginación económica y pobreza. Otra surge del resentimiento y deseos de venganza que provocan sociedades cada vez más marcadas por los contrastes entre la extrema riqueza y la extrema pobreza, en lo que el sociólogo estadounidense Merton llamara, hace algunas décadas, el desfase entre los fines propuestos como medida del éxito social y la no disponibilidad de medios para alcanzarlos.
Hay dificultad para caracterizarla adecuadamente, dadas las pocas fuentes de información, su fragmentación, escasa comparabilidad y su baja calidad. La caracterización de la inseguridad en Centroamérica está pues marcada por esta neblina cognitiva.
Hablar de seguridad en Centroamérica, es también refutar cuidadosamente una serie de mitos que sirven de apoyo para políticas de seguridad que no tienen nada de democráticas y que prefiguran o configuran los rasgos de Estados nuevamente autoritarios o en continuidad con el autoritarismo del pasado.
Los investigadores del Estado de la Región han identificado estos mitos, que resumo: • La criminalidad violenta aumenta sin cesar en la región. • El crimen organizado se está apoderando de Centroamérica. • Las maras son las principales responsables de la criminalidad violenta. • La pobreza es un factor determinante en el nivel de delincuencia. • El consumo de drogas es un factor determinante de la inseguridad ciudadana.
Plataforma para el diálogo democrático entre los influenciadores políticos sobre América Latina. Ventana de difusión de la Fundación Konrad Adenauer en América Latina.
La integración centroamericana puede ser un instrumento central para el desarrollo de la región. El Círculo de Copán, como grupo de pensamiento estratégico ha conceptualizado sobre ella y la ha promovido desde su creación, hace ya 15 años.
La integración, concebida como multiplicadora de esfuerzos nacionales, puede generar un espacio comunitario que establezca una agenda de intereses comunes entre los países que lo conforman. Esto permitirá fortalecer las capacidades de cada Estado para atender las demandas y necesidades de sus respectivos ciudadanos y ciudadanas.
Es por ello, que desde una perspectiva centroamericana, el Círculo de Copán ha contribuido con un posicionamiento estratégico sobre la integración como instrumento para el desarrollo humano. Este grupo, conformado por personas de reconocida trayectoria nacional y regional en los campos económicos, sociales, académicos y políticos, ha buscado servir como agente catalizador, formulador e impulsor de iniciativas en los campos sociales, económicos, políticos y ambientales, que coadyuven a la discusión y a la formulación de la agenda de transformación de América Central.
Plataforma para el diálogo democrático entre los influenciadores políticos sobre América Latina. Ventana de difusión de la Fundación Konrad Adenauer en América Latina.
La responsabilidad ciudadana que tenemos de construir la democracia como pilar central del progreso nacional y regional, y sobre todo, del desarrollo humano de la Centroamérica a la que todos y todas aspiramos.
La integración centroamericana puede ser un instrumento central para el desarrollo de la región. El Círculo de Copán, como grupo de pensamiento estratégico ha conceptualizado sobre ella y la ha promovido desde su creación, hace ya 15 años.
La integración, concebida como multiplicadora de esfuerzos nacionales, puede generar un espacio comunitario que establezca una agenda de intereses comunes entre los países que lo conforman. Esto permitirá fortalecer las capacidades de cada Estado para atender las demandas y necesidades de sus respectivos ciudadanos y ciudadanas.
Es por ello, que desde una perspectiva centroamericana, el Círculo de Copán ha contribuido con un posicionamiento estratégico sobre la integración como instrumento para el desarrollo humano. Este grupo, conformado por personas de reconocida trayectoria nacional y regional en los campos económicos, sociales, académicos y políticos, ha buscado servir como agente catalizador, formulador e impulsor de iniciativas en los campos sociales, económicos, de políticos públicas y ambientales, que coadyuven a la discusión y a la formulación de la agenda de transformación de América Central.
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